Aquí tenéis el segundo cap. Disfrutadlo!


CAPÍTULO 2

Finalmente, llegaron al gran portón, donde acababa la villa. Salieron, el pelinegro con su rostro indiferente, Sakura avergonzada con tener a Sasuke al lado suyo, y Naruto dirigiendo su vista a todos lados, inquieto por algún motivo. Dieron pocos pasos más, y encontraron al cliente que había solicitado aquella misión. Se encontraba con la cabeza apoyada en un árbol. Al verlos, se levantó y alzó la mano en señal de saludo. Los chicos correspondieron.

-¡Buenos días! - saludó Naruto.

-Hola, chicos - contestó el señor - bueno... lo primero, gracias por haber aceptado el recado.

-No pasa nada - dijo Sakura quitándole importancia.

-No sé qué hago haciendo este tipo de misiones...- pensó Naruto.

Sasuke se limitó a decir "hola".

Empezaron a avanzar por el bosque que tenían cerca suyo. En el camino, la chica decidió presentarlos.

-Él es Sasuke, y ese rubio se llama Naruto - dijo señalándolos - y yo soy Sakura.

-Encantado de conoceros - contestó haciendo una ligera reverencia - yo me llamo Danzou.

-Igualmente, no quiero ser cotilla, pero... - mintió Sakura, sintiendo curiosidad - ¿por qué nos ha llamado?

-Ah, no pasa nada, podéis preguntarme si queréis - sonrió - lo que pasa es que tengo que llegar hasta la aldea de la lluvia, que no está muy lejos de aquí, pero...- se aclaró la voz y tomó un poco de agua - en esa villa soy más o menos importante, y la aldea del sonido amenaza con atacarme, aunque no haya ninguna alerta grave, me siento seguro así.

-Entiendo - contestó Sakura escuchando con atención lo que el señor decía - nosotros le protegeremos.

Siguieron avanzando, la chica se puso a hablar con Danzou, mientras Naruto y el pelinegro iban más avanzados, sin decir nada. El rubio escuchaba la conversación sin atender mucho, porque se puso a mirar a Sasuke. Esa vez no lo hacía sin motivo, era consciente de ello. Quería decirle algo, pero no encontraba las palabras justas. El pelinegro al darse cuenta que la vista de Naruto volvía a estar clavada en él, se giró a enfrentarse a su mirada.

-... - el rubio se decidió - nos podríamos llevar bien...

Sasuke se sorprendió disimuladamente, pero Naruto rectificó con prisa.

-así el trabajo irá mejor - concluyó.

Bajó la vista, esperando recibir algún comentario del pelinegro que acabaría en una nueva pelea, como hacía siempre. Ni sabía por qué le había dicho eso. Y al tomar esa decisión, no había pensado en la misión, ni en la chica, lo había hecho... porque él quería. Al contrario de lo que esperaba, Sasuke sonrió levemente y asintió.

-Me parece bien - contestó inesperadamente - por el bien de la misión, no te ilusiones.

El rubio se conformó con esa respuesta y sonrió, logrando su primer paso en el camino para tener una amistad con Sasuke. Aquella escena más o menos tranquila se vio interrumpida con un sonido procedente de un árbol. La conversación terminó y los cuatro se quedaron quietos. Automáticamente rodearon al señor, defendiéndolo. El mismo ruido se escuchó, venía de otro árbol. De repente, el pelinegro dejó de estar quieto y siguió andando tranquilamente, como si nada hubiera pasado. Sakura se fijó en eso.

-Pero Sasuke...

-No hace falta. Son pájaros - contestó alzando la vista al cielo.

También miraron hacia arriba y se dieron cuenta que era verdad. Suspiraron aliviándose al momento, y siguieron avanzando. El tiempo pasaba, y no había nada fuera de lo normal, sólo era audible el sonido del suave viento, que golpeaba todo lo que encontraba a su paso. Danzou afinó la vista y sonrió.

-Bien, parece que ya queda menos. Puedo divisar en el horizonte la villa.

Naruto y Sakura sonrieron, y el pelinegro se limitó a mover ligeramente la cabeza, asintiendo. Una voz ronca se dejó escuchar por toda la zona.

-Lo siento, pero no llegaréis.

Un kunai salió disparado desde unos arbustos hasta el señor, el cual se tapó la cara con miedo. Sintió que le rodeaban la cintura, las rodillas, y lo alzaban, moviéndolo del sitio con velocidad. Al abrir los ojos, se encontró con la chica soltándolo en el tronco de un árbol, bajó la vista y se encontró los dos chicos, fijándose en todo lo que tenían alrededor.

-No se mueva de aquí - dijo Sakura con rostro serio, y rápidamente saltó de la rama hasta llegar al suelo, con los otros.

Una cortina de humo se expandió, y una silueta se empezó a definir al otro lado. Los chicos cogieron de sus armas un kunai. El viento empezó a disiparlo y apareció un hombre. Se colocaron en posición ofensiva, esperando a que el enemigo atacara. Pero se mantuvo quieto, esperando algo.
Sospecharon que era del Sonido, y lo confirmaron al ver el símbolo de su protector. El enemigo se dio cuenta de ese detalle, y esbozó una sonrisa con crueldad. Avanzó unos pasos. Los chicos retrocedieron levemente.

-Tranquilos - habló el espía del sonido - no os haré nada. Sólo quiero a Danzou.

-¿Y qué pasa si no te dejamos? - preguntó Naruto con agresividad.

-Entonces... - cogió la funda de su espada y la desenvainó - tendré que mataros.

El señor estaba observando asustado. Estuvo por tirarse y entregarse, pero las palabras de Sakura resonaron en su mente repetidas veces:

-No se mueva de aquí.

Se aferró al tronco del árbol y no se movió de allí.

-Déjalo en paz - dijo el rubio en tono amenazante.

-Podría, pero ese hombre es muy valioso en la aldea del Sonido. No me iré de aquí con las manos vacías.

-Me temo que sí- sin más, Sakura se lanzó con su kunai a por el objetivo.

El enemigo lo esquivó, pero no vio venir el puño de la chica, que con velocidad acabó en su rostro, enviándolo varios metros más allá. Naruto suspiró aliviado, pero rápidamente Sasuke hizo un gesto negativo, seguía sintiendo su chakra. Efectivamente, el ninja apareció de nuevo en frente de todos ellos, con un hilo de sangre deslizándose por su boca. Pero eso no le quitaba la sonrisa de la cara. Sasuke empezó a hacer con sus manos rápidos sellos, para después absorber una bocanada de aire y expulsarla en forma de una gran bola de fuego, que iba directamente dirigida al objetivo.

Pareció golpearle, pero cuando el fuego desapareció, no lograron ver nada. Una sombra veloz se desplazó por el suelo, el propietario se acercó al rubio con su espada preparándose para cortarle por la mitad. Cuando parecía que todo estaba acabado, el pelinegro se interpuso entre los dos, deteniendo la espada de golpe. La cogió y la tiró al suelo, dejando al descubierto un limpio corte que se había formado en su mano por quitarle la espada al enemigo por el filo. El ninja del sonido no vio venir a Naruto por la espalda, y mucho menos dirigiendo hacia él una gran acomulación de chakra en la mano, su Rasengan. Le dio de lleno en la espalda, dejando una gran herida, produjo un grito ahogado antes de desplomarse en el suelo.

Sasuke miró extrañado a Naruto, no podía ser. Lo había visto detrás suyo, y al retroceder la vista, vio al clon desaparecer en una humareda.

-¿Por qué has hecho eso? - preguntó el rubio extrañado - si se veía que era un cebo.

El pelinegro tampoco lo entendía muy bien. Se había puesto ahí para... proteger a Naruto. La sensación insoportable de que alguien iba a hacerle daño, le había invadido y no había podido aguantar.

-Tsk...- no tuvo más remedio que callarse, por no saber qué contestarle.

Sakura, al ver que el peligro había pasado, de un ágil salto, llegó al tronco donde se encontraba Danzou y lo bajó. Seguidamente, se acercó a la herida de Sasuke y se dispuso a curarle.

-Sabiendo que te cortarías... - murmuró Sakura mientras acababa de cicatrizar la herida.

-Gracias - y de un movimiento suave apartó la mano y se la metió nuevamente en el bolsillo.

Ella sonreía cada vez que el pelinegro le dedicaba cualquier palabra amable, ya que no era común en él, pero sin hacerse ilusiones.

-Pensé que te habrías olvidado de hacer la multiplicación de cuerpos, dobe.

Naruto, al oír eso, se giró con mirada asesina y se acercó a él.

-Serás...¡teme!

Se habrían metido de lleno en una batalla de "teme y dobe" si no hubiera sido porque Sakura les interrumpió, señalando la villa, e indicando que ése era su objetivo. En el resto del camino reinó un apacible silencio, con el paisaje de antes. La chica y el señor charlando mientras Naruto y Sasuke estaban adelante, pero ahora cada uno mirando para su lado, olvidando por un momento lo que habían dicho antes, eso de llevarse bien. Cuando llegaron a su destino, frenaron.

-Bueno, aquí nos separamos - dijo Sakura al ver a dos hombres que se encargarían del resto del viaje.

-Muchas gracias por traerme hasta aquí - dedicó al equipo una sonrisa.

-¡No ha sido nada!- exclamó Naruto.

Alzó una mano, despidiéndose, mientras Danzou se alejaba. Al verlo desaparecer, se dieron la vuelta y volvieron a su aldea. El camino volvió a ser silencioso, pero no era incómodo, era tranquilo, preferible a los insultos que se escuchaban normalmente. Otra vez, Naruto no pudo evitar mirar al pelinegro caminar. En ese caso Sasuke se volvió a dar cuenta, pero no se giró, se limitó a seguir andando, pensando que ya se cansaría. El chico volvió a ser él mismo, y apartó la vista. Sakura no se daba cuenta de lo que estaba pasando de las extrañas miradas del rubio al pelinegro.

-¿Qué me pasa ultimamente?¿Qué es lo que estoy sintiendo?- se preguntó Naruto con un leve rubor en las mejillas - no puede ser... yo me estoy ... enamorando de ...

-¿En qué estoy pensando? - se preguntó Sasuke también confuso - me tendría que molestar su mirada, pero no. Incluso, me siento bien cuando me mira. ¿Pero por qué?

Mientras cada uno estaba perdido en sus pensamientos, la chica indicó que ya habían llegado. Mirando el portón, entraron a la villa después de un largo día.