Volvemos al momento en que la última gota cayó, no al suelo, sino a una cabellera de tonalidad cobriza. Justo en el momento en que esa gota caía, reflejando tenuemente los colores de los rayos del sol, un ser sobrenatural cruzó por su camino y la gota cayó pasivamente en su cabeza. Él fue apenas consciente de ese hecho y la gota caída en su cabello se dividió en miles de pequeñas gotitas de agua, producto de la velocidad a la que corría el vampiro.

El vampiro –Llamado y renombrado Edward Cullen-, acababa de terminar una muy satisfactoria caza y ahora corría dirección a la mansión Cullen, aunque aún le quedaban bastantes horas de camino para llegar , ya que se había alejado bastante al buscar su presa, un puma. Hace meses que no cazaba uno, ¿Qué se lo impedía ahora?

Estaba corriendo sin descanso –ni que lo necesitara-, aprovechando una de las habilidades que le diferenciaba del resto de los vampiros, el poder correr incluso más rápidamente. Él se sentía muy orgulloso de eso.

Luego de varios minutos corriendo, olió una esencia muy conocida. Paró de correr –ese día nuestro querido Edward estaba muy hambriento- y se deslizó entre las feroces garras de un oso. Cuando ya estaba terminando de alimentarse, levantó la vista y a una gran distancia diferenció una figura humana. Estaba mirando en su dirección, aunque Edward estaba camuflado entre las ramas de los árboles. Era un chico, tenía el cabello largo –para un hombre- y de color negro azabache. Usaba lentes, estaba vestido con una capa negra y tenía una extraña cicatriz en la frente. Edward se preguntó: "¿Ese no es Daniel Radcliffe?"

Dejó al oso a un lado –que ya estaba muerto y sin ninguna gota de sangre- y corrió a velocidad humana hacia el actor.

"Hola" Saludó Edward "¿Eres Daniel Radcliffe?" Preguntó sorprendido, ya que no esperaba encontrar a humanos en esta zona y menos a uno tan famoso como él.

"No" Dijo cortésmente el aludido "Hola" Dijo tendiéndole una mano y escondiendo con la otra una varita. El chico se fijó más detenidamente en el personaje que lo saludaba y se percató de quién era. "¡Eres Robert Pattinson!" Gritó sorprendido. Edward lo miró ceñudo.

"¿Disculpa?" Dijo Edward mirándolo como si estuviera loco.

"¿Tú no eres el actor que interpreta a Edward Cullen en Crepúsculo?" Continuó el muchacho.

"No, yo soy Edward Cullen, Radcliffe" Dijo preguntándose si Radcliffe le estaba tomando el pelo.

"¿Cómo me llamaste?" Dijo el chico.

"Radcliffe" –La paciencia de Edward se estaba acabando-. "¿Tú eres Daniel Radcliffe?"

"No, yo me llamo, emm…" –Dudó el joven preguntándose si debería decir su nombre a un actor loco que se creía su personaje, al final decidió que sí, ya que en el mundo muggle no lo conocían-, "Yo soy Harry Potter".

"Já, sí claro". –Edward puso los ojos en blanco.

"¿Has oído hablar de mí?" –Preguntó asustado, ya que sólo era conocido en el mundo mágico.

"¿De ti o de Daniel Radcliffe?" –Preguntó Edward pensando que a Daniel Radcliffe se le habían chafado varias neuronas en el último rodaje.

"Pues yo no conozco a ningún Daniel Radcliffe"

"Sí, claro, y yo soy Neville Longbottom".

"¿¡Conoces a Neville!"

"¿Radcliffe estás bien?" –Preguntó Edward realmente preocupado.

"¡Que yo no soy Radcliffe! Mi nombre es Harry James Potter, hijo de James Potter y Lily Evans".

"Ok, llamaré a Alice para preguntarle donde se encuentra el manicomio más cercano. No te preocupes, Harry". –Dijo en tono de burla.

"Hey, yo no soy aquí el que se cree Edward Cullen".

"¡Si yo soy Edward Cullen!"

"Pattinson, tú eres aquí el que necesita un manicomio". Dijo seriamente Harry.

"Yo no me llamo Robert Pattinson, ¡No lo conozco! Y debería llevarte a un hospital antes de que empieces a llamar a Ron y Hermione, o grites cuando sueñes con Cedric, ¿Ok?"

"¿¡¿Cómo sabes eso?" Gritó totalmente sorprendido Harry.

"¿De qué estás hablando? Vamos Radcliffe, deja de bromear, todo sale claramente explicado en tu quinto libro".

"¿En mi quinto libro?" Preguntó confundido el chico.

"Sí, Joann Kathleen Rowling lo publicó, ¿Recuerdas? En Harry Potter y la Orden del Fénix" Pronunció cada palabra como si se estuviera dirigiendo a un discapacitado mental.

"¿Cómo sabes algo sobre la Orden del Fénix?" ¡La Orden del Fénix es una orden secreta incluso entre los magos!

"Por favor, Radcliffe, todos la conocen, sale en los últimos tres libros" Dijo Edward recurriendo a toda su paciencia, menos mal que había vivido más de cien años, su paciencia era enorme. Radcliffe, Potter o quién sea respiró profundo.

"Muy bien, analicemos la situación. Un actor que se cree el vampiro Edward Cullen…" Levantó una ceja, pero fue cortado bruscamente por Edward.

"¿¡Disculpa! ¡¿Cómo me llamaste?" ¿Radcliffe sabía sobre la existencia de los vampiros? ¿Y cómo sabía que él era uno? ¡Imposible!

"Amm, ¿Vampiro Edward Cullen? Pattinson, ¿Estás bien?" Dijo cuestionándose la cordura de su acompañante.

"¿Có-como lo sabes?"

"¿Qué cosa?" Preguntó confundido el chico con capa.

"Lo que soy..." Edward parecía estar en estado de shock.

"Pattinson, creo que tu papel te está afectando un poco..."

"¿A mí! ¡Si tú eres el que se cree Harry Potter!"

"¡Yo no me creo Harry Potter! ¡Yo soy Harry Potter!"

"¡Ya deja todo esto, Radcliffe! ¡Me estás poniendo de los nervios!"

"¡Que yo no soy Daniel Radcliffe!"