Casi todas las historias empiezan con el encuentro de los protagonistas enamorándose u odiándose a primera vista ya que de alguna manera tienen que tener contacto entre ellos ¿verdad?
Pero en esta, valió el protocolo y la cosa paso un poco diferente.
Podemos destacar que a Naruto y Sasuke siempre les gusto irse de fiesta, tener mujeres a su alrededor y ser parte de los intoxicados de alcohol en los puestos de la calle de Tomoeda tres horas antes de la salida del sol.
Mientras que unos disfrutaban los placeres de la vida, Sakura solo necesitaba una cosa: trabajo. Y bendito trabajo que tenía.
La novia de mi mejor amiga
Capítulo 2
Un lunes a las 3:00 am ambos chicos buscaban un lugar para "desayunar" siendo un acto seguido de una borrachera la noche y madrugada anterior producto de una pelea entre el joven Uchiha y su progenitor.
Trataban de caminar a base del poco sentido de coordinación que les sobraba con el único objetivo de llegar al pequeño local en la próxima esquina, solo esperaban que esa noche nos les tocara la fortuna de ser víctimas de un delito.
Al llegar pudieron notar a otros tres sujetos en la mesa del fondo en la mismas condiciones que ellos, se notaba llevaban un buen tiempo en el lugar, Sasuke fue el primero en sentarse a dos mesas sobre el pequeño banco que le proporcionaba una estabilidad momentánea.
-¡Alguien, hambre tengo, tres tazones grandes de ramen!- grito Naruto en dirección a lo que parecía la cocina para después sentarse enfrente del pelinegro y tomar su cabeza entre manos, jurando no beber otra vez.
-¿Naruto?- ambos voltearon para encontrarse a la pelirosa con un delantal azul y una libreta de anotaciones.
-Sakura-chan- el rubio la reconoció con mucha dificultad
-¿la conoces?- pregunto Sasuke haciendo que la muchacha pusiera una cara de interrogación.
-tú también conoces baja, va a la escuela nosotros- respondió haciendo que la chica soltara una risita
-dios mío, ¿qué colonia se pusieron hoy, vodka y brandy?-
-guarden silencio y trae dos sakes- ordeno el muchacho
-¿más alcohol? Es una estupenda idea- recalcando su sarcasmo
-creo que no tienes derecho a opinar mesera- escupió la última palabra
-cállate Sasuke- lo miro el rubio molesto haciendo que la chica diera media vuelta hacia la cocina
-por eso- lo apunto con el dedo -no tienes amigos aparte de mi-
El pelinegro arto de escuchar los comentarios poco inteligentes fue por dos bebidas al pequeño refrigerador del local.
-por cierto teme ¿ya hablaste con tu padre sobre lo de Seattle?-
-no le interesa, no me interesa, creo que la salida de hoy era clara-
-ya sé, pero esto te está afectando mucho-
-hmp-
-¡vamos! Me vas a decir que ni una pizca-
-ni una sola-
-dos Ramen y al parecer, las otras dos botellas de sake- menciono Sakura dejando los platos enfrente de cada uno - y al parecer a mi jefe no le dan confianza asi que son 184yuanes-
-pero si somos buenas personas- decía el rubio mientras buscaba entre su ropa -oye teme ¿te di la cartera?- apresuró a levantarse para esculcar más -creo que la deje-
-tenías que s ahora fue turno de Sasuke de sacar la billetera -siempre haces lo mismo-
-te juro que cuando entramos si la tría conmigo-
-hmp, no traigo efectivo ¿aceptas tarjeta?- le pregunto a la chica
-¿qué crees que es esto? ¿El Tiffanys? Solo efectivo-
-nee Sakura-chan ¿podrías prestarnos dinero?-
-¡no! ¿Me ven cara de cajero?-
-son solo 184- dijo el pelinegro volviéndose a sentar -ni que fuera tanto-
-¿perdón? hay gente que si trabaja por un salario Uchiha-
-¿y porque crees que me interesa?-
-porque es la gente que probablemente hace ese estúpido corte de cabello que tienes- miro a Naruto -terminen y largo de aquí-
-¿cuál es tu problema?- miro Naruto como su amigo bebía de su botella -deberías de empezar a ser más amigable con la gente-
-en mi mundo ser amigable es ser estúpido-
-bueno, ese mundo es muy pequeño-
Habían pasado tres semanas desde aquella madrugada. Sakura Haruno había trabajado cada fin de semana y cada medio tiempo cerca de su casa, la matrícula de la universidad de medicina está a nada de ser una realidad. Pero aun que faltaba un buen tiempo nunca era demasiado temprano para ella. Por el momento estaba en la oficina de contable de la escuela.
-hola ¡Yusuke-san!- saludo al hombre canoso detrás de la ventanilla
-hola Sakura ¿cómo te va?-
-bien, aquí viniendo otra vez para actualizar los pagos-
La miro dudoso -sí, me comentaron que había una "situación" con lo de tu beca- saco un folder -al parecer a principios de la semana pasada vinieron a dejar un cheque y dejaron esto para ti- le entrego un post-it que la pelirosa leyó sin poder creerlo -184 más intereses-
-asi que con esto y lo que llevas te faltarían tres meses-
-puedo ¿puedo ver el cheque?-
-lo siento, entro a cambio el jueves-
Todo ese día Sakura busco a Naruto por el colegio para agradecerle pero cuando lo encontró y el rubio le contesto nervioso que él no había sido, fue cuando su Fe en la humanidad creció, solo un poco.
Sakura iba caminando por los pasillos del centro de convenciones en Osaka recordando las aventuras del pasado con sus amigos pero de pronto sintió como una gran cantidad de líquido caía sobre su espalada haciendo que inmediatamente volteara para ver al inútil responsable de aquella calamidad.
Toda su furia pareció calmarse al visualizar a una pelinegra en la misma situación pero en la parte frontal de su cuerpo, haciendo que su sostén color azul se transparentara sobre su blusa y que la chica empezara a ponerse roja de las mejillas.
