Un cuervo con otra bandada
Capítulo 1: Polluelo
Yamaguchi estaba en las gradas, por supuesto no estaba solo, junto a él estaba su mejor amigo Tsukishima. Estaban viendo los partidos de otras secundarias, era estrategia, en algún momento podrían enfrentarse a algunas, o al pasar a preparatoria volverse sus nuevos compañeros de equipo. Era indispensable observar a los otros equipos antes de terminar la secundaria.
Por desgracia todos parecían ser poco menos que inútiles a opinión de Tsukki.
La luna es inteligente, vio el primer set de ese partido y designó que el equipo celeste perdería, su rival era innegablemente más fuerte. (O tal vez se convenció de eso, simplemente ese equipo era un desastre, no había comunicación, peleaban entre ellos, muy mal, muy mal)
Harto de observar un partido mediocre como ese, se colocó los audífonos y se retiró a los baños, tenía muchas cosas en la cabeza.
Yamaguchi, mientras, se encontraba abatido, el realmente esperaba algo más emocionante, algo que no decepcionará a la Luna. Algo que al verlo se pensara "Ese es un buen equipo, están coordinados, son fuertes individualmente y juntos se potencian, ese es un equipo fuerte" más, ninguno de los contrincantes lo era.
Tobio Kageyama es alguien con un ego sin igual, destila confianza a cada paso, agresividad en su mirar y soledad en su corazón. Este ser, estaba frustrado, ¿No podía su equipo callarse y hacerle caso? ¿No podían golpear donde se les dijera y ya? Su contrincante era débil, una escuela nacida de la nada, con un equipo improvisado, sin nadie que amara el deporte. Era obvio que perderían. Mientras, su propio equipo no se esforzaba, no intentaban ganar, vio de reojo ver a los espectadores en sus propios asuntos o retirándose, nadie miraba el partido, seguro pensaban que ambos equipos eran un asco, Tobio pensaba igual.
Al terminar, se dirigió a los baños, tenía que cambiarse ropa (ni siquiera sudo, ganaron porque básicamente el otro equipo cometió demasiados errores) Por desgracia, choco con una persona desagradable a su vista: Oikawa Torū, el setter antiguo de su equipo. Su modelo a seguir y a vencer.
— ¿A que vino Oikawa?— No es que Tobio lo odie, de hecho lo respeta, pero su personalidad no es algo con lo que pueda lidiar fácilmente.
— ¿No puedo venir a ver a un Kohai tan lindo como tú?... Me gustaría decir eso… pero sería mentira, no vine por ti, así que quédate tranquilo— Oikawa realmente no quiere verlo, Torū lo odia, de todo corazón que lo odia. Si por el fuera, la única forma en que lo vería sería con Kageyama de rodillas lamentando su derrota en una partido previo, pero las circunstancias no lo dejan hacer eso.
— ¿A qué has venido Oikawa?— Pero Tobio a pesar de ser un idiota, reconoce la mirada divertida que Oikawa le da es como si le dijera "Tengo la solución a tus problemas, pero no te la diré~"
—A ver a una linda enana que quiere volar— Y Torū sonríe, sonríe de una manera que el rey de la cancha no sabía que fuera posible
—Te acompañó, ¿Dónde hay que ir?— Porque Tobio presiente que algo importante tendrá la chica como para que Oikawa la venga a ver.
—A las gradas, dah. Los partidos femeninos comenzaban luego de lo que tú llamaste partido— Y pasa por su lado, sin voltear o preocuparse de que ese rey presumido lo siga.
Si volvemos con Tsukishima veremos que se ha quitado los audífonos, porque aunque no está seguro le pareció ver cabello radiante pasar por su lado, fue un instante, la vio mientras salía del baño, recordó que Hinata siempre va antes de tener que hacer algo, porque está nerviosa y termina devolviendo lo que comió antes.
Tardó en procesarlo, algo extraño en él, más ignoro haberla visto, pensando que era producto de su deteriorada imaginación, no sería la primera vez, y fue a las gradas con Yamaguchi, quien se quedó ahí esperándolo. Ya habían acabado sus asuntos.
O al menos ese era el plan, al llegar a las gradas vio que Yamaguchi no tenía ganas de moverse. Al ver la cancha definitivamente la vio, la misma energía de siempre, enana para su edad. Con todas las ganas de ganar.
Automáticamente se sentó a ver, recordó unas palabras de años atrás "Algún día te demostrare que no da igual el voley, ¡Más te vale no abandonarlo!" Bien, muéstralo Hinata.
Y el partido empezó.
Oikawa frunció el ceño. Era injusto. Le salió natural el puchero, no es que la enana jugará mal, no, para nada, salvó muchas pelotas de su equipo, salta, corre, marca, bloquea, recibe, corre, bloquea, salta. Pero su equipo estaba hecho de novatas, lo intentaban, por supuesto, se veía que hacían todo lo que podían, pero estaba claro, nunca entrenaron en serio antes, salvo Hinata. Era desolador ver como se esforzaba, con tanta fuerza, lastimándose en el proceso.
Tobio estaba fascinado, esa chica tenía muy buenos reflejos, era ágil, seguramente ella podría golpear las pelotas que el armará, pero su setter… dejaba mucho por desear, muy alto, muy bajo, muy predecible, ella se veía forzada a arreglar esos errores, esforzándose el doble, es increíble que pudiera hacer uno que otro rápido con una setter como esa.
— ¿Qué rayos estás haciendo?—
Yamaguchi nunca perdió el contacto con Hinata, más, nunca volvieron a hablar de Tsukishima o el voleyball, y producto de eso su relación se distancio, pero, aunque fuera una vez al día, se decían hola, aunque luego el otro no contestara o se ignorará, esa era su forma de decir "Estoy aquí para ti pase lo que pase"
Kei Tsukishima pensaba que veía un pájaro, miraba y comparaba, antes Hinata no podía controlar el balón de esa manera, ese salto, tenía demasiada potencia, se caería y lastimaría, antes, al confiar en ellos saltaba con todo lo que podía, pero no sin pensar, antes, hace un tiempo atrás, podría haber evitado esa cara de frustración, antes, ahora tiene que resignarse a verla lastimarse, a verla dar todo lo que puede contra un oponente que se enfocaba en ella, las demás les daban igual, ella era la amenaza, ella podría sacarles los ojos.
Oikawa sonrió cuando fue el turno de ella de sacar, su entrenamiento se vería claramente, emocionado, grito con ánimos hacia su querida pupila, porque si, él la entreno, se conocieron en circunstancias medio extrañas, pero nunca podría desaprovechar la oportunidad de entrenar a alguien con un claro potencial, además, era un chica, nunca tendría que enfrentarse en ella en un partido, podría entrenar a gusto, sin temor a que ella se acostumbrara a su método de juego, de hecho, mejor si lo hacía, podría ayudarlo a solucionar sus defectos, más control, más fuerza, cuando hacer un ataque sorpresa, etc. La entreno, la fortaleció en sus claras desventajas, y ahí tenía a su retoño. Ah~ los hijos crecen tan rápido.
¡Ese saque! Tobio lo reconocería donde fuera, era del estilo de Oikawa sin duda, con una precisión mortal, nunca como la del setter, pero lo compensaba con rapidez, sin duda era el ataque de Oikawa adaptado al pequeño cuerpo de Hinata. Rápido y letal, no tiene la fuerza de Oikawa, pero es precisa casi tanto como el saque de Torū, casi, pero es más rápido, Kageyama se pregunta cómo hace que sea así de rápido si no tiene la misma fuerza (De eso está seguro, de tenerla, el sonido del balón contra el piso sería más exquisito)
Finalmente, su quinto saque, es detenido por el líbero del equipo rival, esa disminución en la distancia de puntos pone nervioso al rival.
Tadashi se impresiona, siempre ha sabido que su amiga nunca dejo de entrenar, no ha entrenado más con él, entrena sola o con su tan afamado nuevo amigo, Tadashi sabe que Hinata nunca ha tenido talento para sacar, su nuevo amigo tiene que haberla entrenado una cantidad inexplicable de horas para conseguir que mejorara. Cuando Hinata pierde una pelota se da cuenta que al menos se dio cuenta hacia donde iba, no alcanzo a llegar, pero lo vio, sin duda, se ha concentrado en sus debilidades, es algo distinto al entrenamiento que hace con Tsukki.
Tsukishima ve, analiza, sonríe, y se enfada, sonríe, sin duda la enana se ha hecho más fuerte, ha entrenado, nunca se detuvo, pero siente nostalgia, él no ha sido quien la ayudo, habrá sido su entrenador, habrá sido alguna amiga de ella, habrá sido su profesor de Ed. Física, lo cierto, es que desconoce a esta Hinata, distinta e igual, un potencial distinto al que observo en una edad más temprana, cuando aún eran inocentes y creían que jugar lo era todo. Pero a la vez se enfada, la ve y piensa que está mal, no han alimentado sus fortalezas, corrigieron sus debilidades, no la ve con una resistencia mayor a lo normal en ella, si, es resistente, no por nada ha ido de un lado a otro en el partido, pero la ve cansada, ella, continuara, oh, claro que lo hará, puede pasarse todo el día saltando de un lado a otro, pero cansada, casada, pero no titubeando, continuara, esforzándose un poco, Tsukki sabe, Hinata es resistente, pero su equipo no la soporta, no la potencia, su fuerza de brazos disminuyendo, no la velocidad, no los reflejos, la fuerza, está ahorrando energía, él lo sabe, tiene que resistir otro set. Verla magullada por las veces que se ha caído por recibir una pelota (Aunque aún es un desastre en eso) es un martirio ¿Qué clase de equipo son? No la pueden ayudar, su verdadero equipo es, fue, y será él, y Yamaguchi.
Oikawa, está nervioso, confía en ella, sabe que tiene habilidades para ganar, pero el resto del equipo no, después de todo, es un equipo hecho improvisadamente, se esfuerzan porque son amigas de la chica energética, pero en realidad, no saben nada del Voleyball, están ahí para llenar los cupos necesarios para entrar, dudan demasiado, ¡No se mueven! ¡Muévanse maldita sea!
Tobio estaba frustrado ¿Por qué su equipo no podía ser como esa chica? Tenía reflejos, tenía velocidad, tenía amor por el deporte, simplemente perfecta, además, ella fue reconocida por el propio Oikawa Torū, no cualquiera consigue algo así. ¿Qué diablos está haciendo en un equipo como ese? ¡Ha desperdiciado años de su vida!
Yamaguchi se estaba preocupando, no parecía que le tocara pronto sacar a la joven, la diferencia tan solo crecía, ya iban en el segundo set, perdió el primero, no quiere que acabe, no quiere, es injusto, ella entreno, es fuerte, ¿Por qué debe perder?
Kei perdió cualquier rastro de emoción en el rostro, la escena le dolía, ella se esfuerza, y no consigue nada, es un deporte cruel después de todo, lo único que delata la frustración que siente, son sus puños apretados, cuidadosamente escondidos en su abrigo, no se permitirá perder la esperanza, la enana ganara, porque, simplemente se lo prometió, dijo que se lo demostraría, y Tsukki le cree. Hasta el momento, ella no le ha mentido.
Hinata, inocente, ingenua, férrea, testaruda, muchas han sido las formas de describirla, pero esa, esa fue la primera vez que se le aplico el término de "milagrosa"
Torū estaba increíblemente feliz. Ocurrió algo que nadie se esperaba, cuando ya todo estaba perdido para el equipo de la chica, actuó una fuerza divina que le permitió seguir en juego, la As del equipo contrario se lastimo, nadie sabe cómo fue exactamente que paso, una pelota mal colocada, un golpe con demasiada fuerza, y unos huesos crujieron, el equipo rival, tuvo que cambiar de jugadora.
El problema es que la chica a la que colocaron en su lugar era un desastre, tal vez fueran los nervios, pero sus pies la traicionaban perdiendo balones que eran fáciles de recibir, regalando otros cuantos, y arruinando la racha ganadora de su equipo, el equipo rival quería terminar con el set luego, antes de que le tocara a la numero 10 sacar, se les notaba en la cara. Sus deseos no fueron concedidos.
De alguna manera milagrosa, el equipo de Hinata gano ese set. Con eso se acabó el milagro.
Comenzó el tercer set. El equipo de Hinata perdió por una diferencia de 2 puntos.
Tobio quedó estupefacto, fue demasiado rápido para su gusto, el otro equipo ya no tenía más resistencia, solo por eso, Hinata logro superarlas hasta el punto de casi ganar, ella sola, con un equipo mediocre, dando gala de sus reflejos, velocidad y salto.
— ¡¿Qué rayos haz hecho todos estos años numero 10!?—Era demasiado injusto, él sabía que perdería, ella debió saber que perdería, ¿Por qué no se rindió? ¿Por qué estaba con un equipo como ese? ¡Idiota! Ella merece un equipo mucho mejor
Yamaguchi se sobresaltó viendo a ese chico gritarle a Hinata, mientras esta le respondía con un lenguaje digno de un marinero, lo hacía ferozmente, con lágrimas en los ojos que se negaban a salir, con una voz rasposa, y ferocidad, finalmente, el personal se encargó de sacar al chico a rastras, pero a Tadashi no le importo, solo podía observar como las amigas de Hinata intentaban consolarla.
Kei no sabía cómo sentirse, ella cumplió su palabra, le demostró que el vóley no daba igual, ¡Con un demonio! Casi gana un partido que se veía totalmente en su contra. Para el, esa reina regente en el cielo ha triunfado.
Oikawa no hizo nada por detener al personal que sacaba a Tobio, él no sabe nada, no tiene por qué insultar a una jugadora como Hinata, no tiene por qué hacerla sentir peor. En su opinión, ojala Kageyama se muera en el infierno. De momento solo queda intentar consolar a su querida amiga.
— ¡Felicidades enanita~!— Eso sin duda le saco una vena a la frente a la chica, y es que, ¿¡Por qué siempre se meten con su altura?!
—Maldito gran rey…— Nadie la escucho, fue un susurro, tenían los equipos que mostrarse sus respetos, luego podrá golpearlo todo lo que pueda.
Kei Tsukishima se levantó y se retiró, no tenía ganas de ver la interacción de Hinata con el desconocido, ¿Serán amigos? ¿Novios? No lo sabe, y se convence que no le importa, después de todo, ella eligió salir de su vida, viene y va como se le da la gana, algún día, el mostrara ser mejor que ese chico, y ella vendrá rogando por su atención, esa, es una promesa.
Tadashi, se levantó rápido para seguir a su ídolo, pero antes, miro hacia Hinata quien también lo observaba al notar el sobresalto que hubo en las gradas, Yamaguchi hizo una reverencia rápida mostrando sus respetos y disculpas, y salió corriendo por Tsukki.
Oikawa vio esto y tan solo sonrió.
— ¿Oh? Esto será divertido~—
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Holas~ chapter one.
Este sería obviamente un capítulo de introducción, presentando a los personajes de este fic, ya que, como se podrá notar, Hinata no puede competir contra ellos al ser una chica, creo que no existe algún campeonato mixto en el volley, si me equivoco, lo siento, no soy muy conocedora del deporte, por lo que, el primer encuentro entre Hinata y Kageyama no podía ser como el de Haikyuu, Oikawa la conoce de antes y Tsukki es Tsukki.
Responiendo a los review:
MikasaDeRivalle: Lo seguiré sin duda, aunque a paso lento, en este momento tiene prioridad mi fic de Noragami. Pero no te preocupes que no tiendo a abandonar.
sofihikarichan: Sus deseos son ordenes, aquí tienes el primer cap recién salido del horno.
Y eso Ciao~ ciao~
