HOLA.
BUENO SIEMPRE EL PRIMER CAPITULO ES ALGO ABURRIDO, PERO ESPERO SIGAN CON LA HISTORIA, YA QUE LES ASEGURO QUE SE PONDRA CADA VEZ MAS INTERESANTE.
POR ESTE MISMO MOTIVO DEJO EL CAPITULO NUMERO DOS. ESPERO SEA DE SU AGRADO Y SI ES POSIBLE ME DIGAN QUE TAL LES ESTA PARECIENDO LA HISTORIA.
comienzo.
El viaje estuvo sin ninguna novedad. Cuando llegaron a la estación King's Cross se encontraron con Ginny que iba acompañada por Molly, después al abordar se encontraron con Luna y Neville, que ya se encontraban ocupando un compartimento, así que los demás se acomodaron para poder estar todos juntos.
Cuando llegaron a Hogwarts Hermione no pudo evitar soltar una lagrima, ya que tenia sentimientos encontrados. Tantas cosas felices y a la vez tan dolorosas... Harry observo a su amiga y para confortarla coloco su mano en el hombro derecho de ella y lo apreto suavemente, un gesto simple, pero con mucho significado.
Ella entendió el intento de confortarla, y agradeció poder contar con personas como sus amigos, ya que si no los tuviera no sabría que hacer.
Cuando subieron a los carruajes que los llevaban Hermione se sorprendió al notar que ella ya podía ver a los thestrals. Recordó que Harry los vio en su quinto año y ella al principio pensó que estaba loco o alucinando, pero cuando supo el por que los podía ver se horrorizo un poco. Y ahora ella los observaba, claro ella vio gente morir en la batalla, Lavender... su compañera de habitación junto con Parvati.
Luna se acerco a ella y le dijo:
-Son criaturas incomprendidas, aunque yo creo que son magnificas- Volteo hacia ella mientras le brindaba una tierna y cálida sonrisa.
Luna Lovegood, una chica que al principio creyó que estaba loca, ya que decía ver cosas que nadie mas veía, y como toda las personas: "Hasta no ver, no creer", por eso Luna era tratada como alguien chiflado y raro. Pero en la batalle ella demostró lo contrario. Lucho junto a Ginny y Hermione para vencer a Bellatrix.
Hermione le tomo mucho cariño al igual que Luna a ella. Cuando tenían tiempo salían juntas, de compras, por alguna cerveza de mantequilla, o simplemente salían a caminar, claro mientras Luna le contaba sobre nuevos seres magníficos.
Cuando llegaron a las puertas del castillos Hermione no podía mas que maravillarse con el, ya no era su primera vez ahí, pero ella siempre se iba a sorprender.
El castillo fue reparado después de la gran destrucción de la guerra, y a pesar de que se veía igual, emanaba un aura extraña, algo que ella jamas había sentido, decidió ignorarlo y seguir su camino hasta el gran comedor, donde como ya era costumbre el sombrero seleccionador le daría sus casas a los estudiantes de primer año.
Tomaron sus asientos en su mesa, la mesa de los leones, los valientes, los Gryffindors. Junto a ella estaba Harry y por el otro lado Ron, pudo observar que tambien estaba Dean, Seamus, Parvati, Ginny, Neville. Dirigió su mirada a la mesa de Ravenclaw, para asegurarse de que Luna estuviera ahí, y que ademas no la estuvieran molestando como siempre. Odiaba que trataran mal a Luna solo por ser diferente, y sobre todo odiaba que molestaran a las personas que ella mas quería.
Luna se dio cuenta de la mirada de Hermione y le devolvió una sonrisa, de las que solo ella podría dar. Hermione se calmo y sigo observando el gran comedor comedor. Hasta que escucho las protestas de Ron...
-¿Pero que demonios hacen esas alimañas aquí?- Hermione voltio al la dirección a la que Ron lo hacia –Deberían estar todos ¡pudriendose en Azkaban!
Hermione vio como entraban los estudiantes de la casa de Slytherin. Entraron como siempre, con la frente en alto, imponiendo superioridad, algo común en ellos.
Ron seguía soltando pestes contra ellos mientras Harry trataba de callarlo, pero justo al fina entro Blaise Zabini, Theodore Nott y Draco Malfoy junto a Pansy Parkinson. Fue ahí cuando Ron termino de explotar...
-¡Esto es una porquería!- golpeo la mesa con tanta fuerza que Hermione pensó que se había lastimado – Es inaudito que acepten de regreso a estos ¡mortifagos de mierda!
La castaña volteo para poder mirarlos mejor. Ahí estaban, los ex mortifagos, claro ellos fueron mortifagos al igual que sus padres, pero ella lo veía de una forma diferente. Fueron obligados a unirse por la educación que recibieron y sobre todo por el miedo de perderlo todo, incluyendo sus vidas.
Pero su mirada se centro en cierto chico... Draco Malfoy. No podía evitar mirarlo, ya que gracias a el ella estaba viva, al igual que Ron y Harry, aunque ellos jamas lo verían así.
Estaba mas alto, con el cabello un poco mas largo de lo que solía llevarlo, ya sin ningún rastro infantil en su rostro, espalda ancha, y esos ojos...
Hermione se sobresalto al darse cuenta que Malfoy la miraba. ¡Diablos! Noto que ella lo miraba, y como no, ya que su mirada era intensa mientras lo observaba.
Volteo el rostro rápidamente y no puedo evitar sonrojarse, ¿Ella sonrojada? ¿Por que Malfoy la descubrió?. Sacudió la cabeza para así tratar de relajarse un poco.
Ron se paro molesto y se disponía a retirarse por la puerta cuando la profesora, es decir la directora McGonagall se interpuso en su comino.
-¿Iba a algún lado Sr. Weasley?- Su semblante mas duro de lo habitual.
-Pofeso... – No termino de responder por que ella con la mano le dio la orden de tomar su lugar.
La directora camino hasta llegar a la mesa de profesores, se coloco en el podio, ese que antes usaba Dumbledore. Hermione no pudo evitar recordarlo. La directora comenzó su discurso...
-¡SEAN TODO BIENVENIDOS A OTRO AÑO MAS EN HOGWARTS! Todos sabemos que el año pasado fueron tiempos difíciles y por obvias razones el curso fue suspendido...-
Así siguió el discurso, recordando los acontecimientos pasados, recordando a los caídos y deseando un mejor futuro para todos.
Hermione prestaba en ratos atención y en otros su mente se dispara mandándola por las nubes, no sabia por que pero no podía concentrarse. Pero sorpresivamente algo paso...
-Es increíble que diga todo eso, cuando recibe a esas alimañas en la escuela- Ron se levanto y dejo a todos los presentes muy sorprendido. El pelirrojo esta hecho una furia –No es posible que después de todo ellos sigan respirando el mismo aire que nosotros-
Hermione estaba con la boca abierta, mientras Harry se paraba para tratar de tranquilizar a Ron. Se coloco a su lado para sentarlo, pero el pelirrojo se zafo de su agarre.
-Vamos Ron tranquilo- Decía Harry mientras trataba de sentar a su amigo.
-¡Callate! Tengo razón al estar así, por culpa de ellos mi hermano y muchos amigos nuestros murieron, ¿Que ya se te olvido?-
Hermione se levanto para ayudar a Harry, pero cuando estuvo apunto de hablar, la directora contesto...
-Entiendo su enojo Sr. Weasley, pero ellos no tienen la culpa de lo que paso, ellos ya fueron juzgados y declarados inocentes, y espero que aprenda a llevar la fiesta en paz, si no me vera obligada a tomar medidas drásticas.- hablo McGonagall con una firmeza y autoridad que hizo que Ron se sentara con enojo aun reflejado en su rostro.
Al termino de la cena cada casa se dirigió a su respectiva sala común, dirigidos por sus prefectos. Ese año no se eligieron los premios anuales, por ese motivo Hermione seguía siendo prefecta de su casa al igual que Ron.
Ron se encargo de dar las instrucciones a los alumnos de primero, mientras Hermione rondaba los pasillos para asegurarse que nadie se quedo atrás o que algún estudiante ha estuviera haciendo de las suyas el primer día.
Termino su ronda sin mayor contratiempo, pero decidió dar un paseo por los jardines. -¡Vaya, ya estoy rompiendo las reglas!- Pensó, era inevitable, después de tantos años rompiéndolas, ya era una costumbre. No puedo evitar sonreír ya que venían a su mente tantos recuerdos, tantas aventuras y tantos problemas.
Cuando iba rumbo al lago vio como alguien esta sentado, no podía distinguirlo bien, ya que estaba muy oscuro. Como prefecta se dirigió para corregir al alumno, pero en cuanto lo tuvo mas cerca se percato de quien era...
-.¡Malfoy!, se puede saber ¿Que haces aquí? – Se coloco en guardia, no supo por que, seria por costumbre quizá.
-Granger... lo mismo podría preguntarte yo – la miro con indiferencia, típico en el.
-Que no se te olvide que soy prefecta, así que responde- Ella no se iba a dejar ganar... JAMAS!
-No se te olvide que yo tambien soy prefecto, y esa no es una razón, ya que no podemos estar aquí. Así que no te conviene decir nada- Draco noto como ella se tenso al escucharlo.
-No pensaba decir nada, pero total a mi no me importa lo que hagas- Se dio la vuelta para dejarlo solo.
-Y tienes razón, no te importa lo que yo haga o deje de hacer- Draco se quedo tan quieto que podría pasar por una estatua.
Hermione volteo una ultima vez y vio como su piel resaltaba en la noche, y su cabello, con esos tonos plateados, pero lo que mas la cautivaba eran sus ojos, grises como el mercurio, pero a la vez tan fríos como el hielo, pero aun así no dejaban de estar hermosos...
¿Pero que Demonios? Se dijo Hermione, como era posible que lo estuviera observando así, ¿que le estaba pasando? Durante todos esos años, ella sabia de la fama de Malfoy, todas las chicas de su curso se morían por el, incluso las de cursos superiores e inferiores andaban detrás de el... tenia la fama de mujeriego, era bien sabido las aventuras de Draco Malfoy ,aunque su novia oficial era Pansy Parkinson, todos sabían que mas de una vez le había sido infiel.
Y ahora ella estaba ¿analizando su apariencia? ¿Estaba aceptando que le gustaban sus ojos?
Rápidamente se volteo para seguir con su camino, moviendo la cabeza de un lado a otro para borrar esos pensamientos.
¿Por que estaba el ahí? El tenia que estar junto a su madre, estar a su lado para cuidarla y apoyarla, no en una maldita escuela.
No entendía por que tenia que permanecer ahí, solo sabia que era una orden del ministerio, si quería estar libre y no encerrado como su padre en una celda en Azkaban, tenia que terminar sus estudios en Hogwarts.
-Maldita sea- Solo podía maldecir, era lo único en lo que podía ser libre.
