Debo haberme quedado dormido. Cuando abrí los ojos, encontré a mi hermano semi desnudo en la habitación. Afuera ya había oscurecido. Me froté ls ojos, observando como Lelouch se vestía. Mi corazón palpitó fuerte. ¿Por qué? Intenté no mirarlo, aunque era casi imposible ignorar la curvatura de su cintura, los músculos de su espalda...

"Rolo, ¿ya despertaste?"

Me incorporé con lentitud, fingiendo que despertaba de a poco. No quería que mi hermano sospechara que lo había estado mirando.

"¿Hermano, eres tú?" pregunté con voz algo ronca.

"Por fin despiertas, Rolo." me dijo con una sonrisa.

"¿Me quedé dormido? Pero que descuidado que soy." murmuré, frotándome los ojos.

"De todos modos estaba por despertarte. Ya casi es la hora y ni siquiera de has duchado."

¿La hora? ¿La hora de qué? !La fiesta! Lo había olvidado por completo. "Sobre eso... Creo que al final no iré, hermano." Titubeé antes de decir el resto. "No tengo un acompañante."

De repente sentí una palmada en la cabeza. "¿Eres tonto? Vienes conmigo. Soy el presidente." Sonrió y me arrojó un traje gris. "Ahora, arréglate rápido. Debo ir a recoger a mi cita."

Abrí los ojos de repente. "¿C-cita?" De nuevo, sentí ese extraño aleteo, ese puño apretando mi corazón. "Es decir... Tú, hermano, en una cita. Se me hace un poco extraño, eso es todo. ¿Tambipen es de la Academia?" pregunté, aunque ya sabía la respuesta.

"Desde luego." Lelouch asintió. "Aunque Milly prácticamente me obligo a invitarla. Ella puede ser una verdadera molestia cuando se lo propone." Sonrió de lado y se acercó a mí. "¿Acaso estás... celoso, Rolo?"

"¿Qué? !No! ¿C-cómo puedes pensar algo así, hermano?" Me sonrojé hasta las orejas y aparté la mirada. Yo no estaba celoso. ¿o sí? "Sólo que... siendo tu hermano menor tengo que aprobar a tus novias, ¿no? Escuché que así se comportan los hermanos. ¿Me equivoco?"

Lelouch ladeó la cabeza, como queriendo leer lo que había dentro de mis ojos. Al final, solo se alejó, caminando hacia la puerta. "Tienes razón esta vez, Rolo. Aunque claro, eso me da derecho de aprobar a tus novias también." Se apoyó en el marco de la puerta antes de irse. "Pero si ese fuera el caso, yo si me pondría celoso, Rolo. Espérame afuera de la casa club en veinte minutos." Y salió.

Yo tenía ganas de patear algo. Ese Lelouch... ¿quién demonios se cree? Tentándome de esa manera... y diciendo tales sinsentidos. Aunque de cierta forma todo empezó por mi culpa, pero... !Aún así! No le da derecho a burlarse de mí. ¿Aprobar a mis novias? Como si me interesaran las estúpidas niñas de la Academia. Ni ellas, ni ninguna otra mujer me interesa. Sólo... sólo me interesa mi hermano. En todas las formas que existen.

Suspiré y me dejé caer sobre la cama, cubriéndome los ojos con un brazo. Demonios... Aunque Lelouch dijo que me haría entrar... ¿De verdad debo ir? Sólo me avergonzaré a mi mismo. Hmm... Pero mi hermano va a estar ahí... Y yo puedo desaparecer en cualquier segundo sin que se note, usando mi geass. Tengo varias rutas de escape, después de todo.

Veinte minutos después, me encontraba afuera de la casa club, vestido con el traje de ocasión que mi hermano había comprado para mi. Era de color azul noche. Yo aun luchaba con el corbatín. Cuando logré vencer al corbatín, observé impaciente de un lado a otro. ¿Dónde estaba mi hermano? ¿Le habría pasado algo?

De repente, entré en modo de batalla. La familia real aun no perdonaba a Lelouch, a pesar de lo que dijeran. ¿Y si le habían tendido una trampa? Un montón de posibilidades pasaron por mi cabeza.

En sólo cuestión se segundos podía llegar a la biblioteca, ir al cuartel secreto y tomar mi knigtmare. Haría una exploración terrestre y por cielo... Y si se trataba de algo en verdad malo siempre puedo llamar refuerzos. Sí, eso era lo que tenía que hacer.

Me disponía a correr cuando observé una silueta alta acercarse entre los arbustos. "¿Hermano?" pregunté con el corazón en un hilo.

"¿Estás bien, Rolo? Parece que hubieras visto un fantasma." se mofó, deteniéndose a poco metros de mi, dónde la luz se reflejaba sobre su rostro.

Me crucé de brazos, apartando la mirada. Lelouch estaba de un humor insoportable hoy. "Lo estoy. Es sólo que me pareció extraño que te demoraras tanto. Pensé que te había ocurrido algo."

lelouch hizo el gesto de mirar su reloj y ocultó una sonrisa. "Ocho minutos tarde. ¿No tengo derecho a caminar sin prisa?"

Me enrojecí, a la vez que observaba mi propio reloj. Ocho minutos, efectivamente. !Agh! !Pero si había parecido siglos! Mantuve el rostro sin mayor expresión, sacudiéndome un poco el traje. "Bueno, nunca está de más ser un poco paranoico. Me lo enseñaron cuando..." cuando era asesino a sueldo. Me detuve a mitad de oración, alzando la mirada hacia él. Estaba seguro que él había entendido, por eso no continué. No tiene sentido hurgar en el pasado.

"Ya veo." fue su respuesta susurrada mientras extendía su mano hacia mi. Yo observé su gesto sin entender bien lo que él esperaba que yo hiciera. ¿Me estaba mostrando algo?

Mi desconcierto debe haber sido evidente, pues sonrió de lado y dijo en voz alta, después de aclararse la garganta. "¿Vamos a entrar? ¿O prefieres quedarte afuera toda la velada? Si es así, debo admitir que tus ideas de diversión son algo retorcidas."

Oh..., eso. Por eso me extendía la mano. Me sonrojé, avergonzado por mi ineptitud social y tomé su mano de forma precipitada, encogiéndome un poco de hombros. Lo miré, mientras sentía a mi corazón saltarse un latido, tomando su mano en la mía. Quise responder algo acido, que mi hiciera quedar bien ante hermano y le cerrará la boca, pero no se me ocurrió nada.

"No seas tonto, por supuesto que vamos a entrar." dije, mientras miraba de un lado al otro. ¿Qué, o a quién esperaba ver exactamente? Mi hermano y yo ya habíamos alcanzado el tope de las escaleras cuando solté, deteniéndome frente a la puerta. "No pensarás entrar sin tu cita, ¿cierto? ¿Dónde está ella?"Lelouch se pasó una mano entre los cabellos y negó con la cabeza. "Ella no va a venir. Tuvo un inconveniente y tuvo que salir de la ciudad." Una parte de mí suspiró aliviada, por egoísta que sonara. "Pero no te preocupes por eso." Lelouch continuó a la vez que entrelazaba dedos conmigo y se acercaba varios pasos hacia las altas puertas dobles. " Eso significa que esta noche sólo somos tú y yo."

Rehusé su mirada mientras él me atraía cerca, acomodando mechones de claro cabello fuera de mis ojos. ¿Por qué me siento así? Sentía mis mejillas arder, mi respiración acelerada...

"Estás muy guapo." Dijo cuando hubo terminado de acomodarme el cabello, aun sin entrar al salón. Desde afuera se lograba escuchar risas ahogadas por música y conversaciones. Debemos ser los últimos en llegar, pensé, mientras Lelouch deslizaba sus dedos sobre mis hombros, alisando los pliegues de mi traje y yo me estremecía. "Sabía que este color era el indicado para ti. De verdad resalta tus ojos." murmuró, al fin apartándose de mi, permitiéndome soltar mi respiración, dejar que se normalizara.

Intenté optar por una expresión casual que no delatara todo aquello que en verdad sentía. "Si ya terminaste de elogiar tu elección de moda para mi..."Di golpecitos con mi pie, y noté con horror que me sudaban las manos. Mierda, mierda. De los 365 días del año, ¿por qué debía ser hoy el día en que mis manos sudan? Intentando ignorar aquello, miré al frente. ¿Vamos a entrar o no?"

"Después de ti." dijo, casi susurrando, empujando las puertas dobles con su mano libre.

Parpadeé un par de veces, deslumbrado por la iluminación, y esperé a que mis ojos se ajustaran al ambiente.

Milly verdaderamente se había esforzado. Creo que nunca había visto la casa club de este modo. Me abrí paso entre humo y un paisaje surrealista de gente que aparecía y desaparecía frente a mis ojos gracias a las luces de discoteca que había colocado cada tres pasos. Era verdaderamente fascinante. Incluso yo debía admitirlo.

"!Rivalz!" me volteé al escuchar como mi hermano llamaba a su amigo, quien se encontraba bailando con Nina. Ugh. Nunca me agradó esa tipa. Solté la mano de Lelouch, avergonzado de repente, consciente de que podrían mirarnos.

Observé como Rivalz se abría paso torpemente hacia nosotros, casi tropezando en el vestido de varias chicas. Nunca entenderé las elecciones de amistades que hace mi hermano. Apoyé mi peso en una pierna, cruzando los brazos mientras miraba desinteresadamente la decoración.

"!Lelouch!" Rivalz saludó a mi hermano, saltando sobre él y prácticamente tumbándolo al suelo. Rodé mis ojos, intentando que mi exasperación no fuera evidente en mi rostro. "Pensábamos que ya no ibas a venir."

Lelouch lo agarró por la cadera, manteniendo el equilibrio de ambos y sonriendo cuando al fin tomaron posiciones decentes. "¿Llegué muy tarde¡ Espero no haberme perdido de nada, pero tuve que atender unos asuntos."

"Ya sabes como la gente de importancia se hace esperar." Rivalz sonreía de lado a lado, de aquella irritante forma que solía emplear. Ya sé, ya sé. La tolerancia no es una de mis mayores virtudes. Pero vamos, nadie dijo que soy perfecto. "!Todos estábamos esperándote, Lelouch!" Miró de un lado a otro complicemente, como lo haría el secuaz de un villano. Si la vida fuera una caricatura, claro. "Queríamos saber, ya sabes... quien sería la afortunada que te acompañaría al baile." Arqueó sus cejas con levedad, aun mirando en ambas direcciones e ignorándome por completo. Aunque bueno, supongo que es mejor así. Realmente no soporto cuando intenta ser amigable conmigo. Tiene este mal habito de despeinar mi cabello cada vez que me saluda, o rodearme con un brazo como si fuéramos colegas de toda la vida. Ugh.

"¿Afortunada?" Preguntó Lelouch, ocultando una sonrisa.

Rivalz lo codeó, sonriendo amplia e irritantemente. ¿Debo ver su dentadura cada vez que sonríe? "!Tu cita!" exclamó en voz muy alta, escudriñando los alrededores. "¿A quién trajiste a la fiesta? ¿La tienes escondida? Apartó a Lelouch y miró detrás de él, como si fuera tan sencillo esconder a una mujer. "¿Es Katlynn? ¿O la pelirroja se segundo año? Milly nos dijo que la habías invitado."

Lelouch negó con la cabeza, y para mi sorpresa y total horror, rodeó mi cintura con un brazo, atrayéndome a su cuerpo con firmeza. "Tuvo que atender unos asuntos fuera de la ciudad. Pero igual traje una cita, claro que sí." Sonrió suavemente, de lado. "Conoces a mi hermano, Rolo. ¿No es así? Espero que no sea un gran inconveniente que haya venido con él."