Capitulo 1: Dos nuevas saiyajines aparecen
Hospital General- Capital del Oeste- 26 de Septiembre
-Mírala Goten es hermosa- susurro Bra mirando con adoración a la pequeña criatura que tenía en los brazos, que era idéntica a ella.
-Es idéntica a ti- respondió el menor de los Son –es por eso que se llame como tu-
Los ojos de la princesa saiyajin se llenaron de lágrimas mientras una enorme sonrisa le decoraba el rostro.
-Que linda eres Son Bra- canturreo alegre mientras comenzaba a caminar por la habitación meciendo al bebe en sus brazos.
De pronto dejando de lado ese feliz momento para la nueva familia, se escucharon unos gritos desaforados y que algo se caía en el pasillo.
-¡Insecto hijo de Kakarotto!- aulló Vegeta a lo lejos -¿¡donde diablos estas!?-
-Ay, papa- suspiro ella mientras su hija comenzaba a alzar sus pequeñas manos y tomaba su celeste cabello para jugar un rato.
-Vegeta, ¡compórtate!- le grito Bulma ya fuera de la puerta de la habitación, Goten se levanto y se puso frente a su esposa, no es que no confiara en Vegeta, solo tenía miedo, no recordaba haberlo visto tan enojado nunca.
-Mama, papa, es aquí-
La puerta se abrió y dejo ver a una Bulma radiante de felicidad y a un Vegeta con cara de asesino.
-¡Ay hija, déjame ver a mi nieta!- grito ella emocionada mientras su esposo bufaba –Bra pero si es igual a ti- la pequeña le sonrió inesperadamente a su abuela, a Vegeta le dedico una media sonrisa altanera y una mirada llena de respeto.
-Pero si es igual a ella- pensó el saiyajin –y parece saber quien soy-
-Mas te vale que las cuides insecto- le rugió Vegeta a su yerno- si no es así te matare con mis propias manos.
Goten trago saliva rápido, aunque también estaba aliviado, no había muerto ese día tan especial.
Mientras tanto en la casa de los Son…
-Familia, tenemos algo importante que decirles- dijo una nerviosa Pan tomando la mano de Trunks –estoy embarazada-
El siguiente silencio fue incomodo para todos, especialmente para el matrimonio pero, como siempre, el primero en romperlo con un alegre comentario fue el abuelito de la chiquilla.
-¡Felicidades nietecita!- grito tomándola en brazos mientras comenzaba a girarla en el aire.
A pesar de estar ya un poco más calmada por las sonrisas de sus abuelos no estaría totalmente tranquila hasta escuchar la aprobación de sus padres. Su estomago dejo de dolerle un poco cuando recibió un abrazo de Videl.
-Felicidades mi pequeña- dijo entre lagrimas. Ahora solo era su padre quien le preocupaba, porque tenía una cara de shock de aquellas.
-Es muy pronto- pensaba Gohan-mi pequeña… voy a ser ¿abuelo?-
-¿Papa?- al escuchar las palabras de su hija el medio saiyajin volvió en si y fue capaz de clavar la mirada en algo fijo -¿estás molesto conmigo?-
-¡Pan!, por supuesto que no estoy molesto contigo- susurro el abrazando a su pelinegra.
-Oigan…- dijo Goku con dificultad al tener la boca llena de comida mientras sostenía el teléfono –ha nacido la hija de Goten-
Ahora Pan y Trunks habían dejado de ser el centro de atención, todos miraban al teléfono.
-¡GOKU DEJATE DE COMER Y VAMONOS AL HOSPITAL YA!- le chillo Milk a su marido, ansiosa por conocer ya a su nieta.
-Si Milk espera- contesto todavía con la boca llena.
Un tiempo después…
Hospital General- Capital del Oeste- 23 de Abril
-Es como una mezcla de los dos- susurro Trunks mirando a su hija que estaba mirándolo fijamente desde los brazos de Pan. El poco cabello que tenía era de un color azabache y la forma de sus ojos celestes eran iguales a los de Bulma.
-Es perfecta- dijo ella.
-Por cierto, ¿pensaste en un nombre?-
La hija de Gohan se emociono un poco, hasta hace un tiempo estaba segura de que su esposo le quería poner a su hija como su madre.
-Hmm- dijo ella pensativa- me gusta Kagome-
-¿Kagome?- repitió el, intentando procesarlo un momento –me gusta Kagome-
La bebe comenzó a reírse estirando los brazos hacia su padre.
-Creo que quiere que la cargues- suspiro ella mientras le pasaba a Kagome a un sonrojado Trunks.
-Hola bonita- susurro él con ternura mientras la pequeña infante seguía riendo.
-Sala 2325- repetía Gohan mientras buscaba entre los números de las puertas del hospital la habitación de su hija, seguido de toda la familia Son y de la Brief, incluso de la pequeña Bra, que tenía ya siete meses y una mirada calcada a la de Vegeta, incluso más que la de su madre.
-¡Pan aquí estas!- grito su padre cuando abrió la puerta. Todos se juntaron en un círculo alrededor de Trunks para ver a la recién nacida.
-Es muy bonita- admiro Videl, quien ahora cargaba a la bebe, mientras ella no dejaba de sonreír, hasta que le pusieron al frente a la pequeña Bra.
Ambas se miraron con atención por largos segundos antes las miradas de confusión de todos los observadores, ellas parecían estar conociéndose con la mirada. La primera en sonreír fue Kagome, mientras que Bra la siguió examinando para sonreírle también.
-Su ki no esta tan mal para ser bebes- comento Goku, quien estaba concentrado mirando a su nieta y bisnieta.
-Por supuesto que no Kakarotto, después de todo son mis nietas- respondió Vegeta, mas altanero que de costumbre.
Goku tomo a las dos pequeñas en sus brazos y con mucho ánimo les dijo:
-¡Cuando crezcan serán muy fuertes, yo y Vegeta las entrenaremos!- a lo que las bebes se pusieron a aplaudir como si realmente le entendieran
