10 Días Para Navidad

Reto de 10 días para navidad de La página de Face book Lo Que Callamos Los Fanfickers.

Decoración de la Ciudad

Por Mayra Exitosa

Ver vacío el lugar que siempre estaba lleno, solo unas cuantas camitas están ocupadas, debería darme alegría que muchos tengan un hogar, pero siento nostalgia al recordar los años en los que estaba aquí, éramos tantos.

- Candy, ¡Bobby tienen fiebre!

- No se preocupe, señorita Ponny, estoy aquí, veré que puedo hacer, debió ser la el cambio del clima, tal vez sea solo un resfriado. Como sea el Dr. Stamford, vendrá por la mañana.

- ¡Oh Dios! Que bueno que no tenemos que mandar por el, esta nevando ahora.

- Todo estará bien. Vamos a ver a Bobby. Con un poco de mimos estará muy consentido.

- Gracias, Candy.

- No hay porque darlas, en estos momentos ellos son mi familia.

- ¡Hija!

Un abrazo enternecedor, al final ella era la mejor madre del mundo.

En Chicago...

Desde su oficina en el más alto de los edificios, frente a los ventanales, la iluminación de un pino en el parque central iluminaba todo a su alrededor, la ciudad se veía magnifica, sus destellos, lo hizo soñar en cuando era niño en Lakewood, su Tía Elroy para que se pusiera feliz, iluminaba toda la casa, los arboles al rededor y y el camino de la entrada principal, con la idea más hermosa en mente, por ahí, aterrizaría Santa Clous. De solo recordarlo se iluminaba su rostro. Jamás olvidaría tantos regalos... ¡Regalos! Si tenía que llevarle regalos, algo especial, ella tenía que estar feliz, pero cuantos niños había en esos momentos, de seguro muchos pequeños desearían un regalo de Navidad.

- ¡George! ¡George!

- ¿Señor?

- Vamos a salir, necesito comprar regalos.

- ¡Regalos! ¿Para el señorito Archivald?

Albert se soltaba a reír, pensando en la expresión de George, ¡señorito! si ya estaba comprometido y pronto se casaría, como que señorito.

- Serán para los niños del hogar de Pony, llevaremos algunos regalos para niñas y otros para niños, espero acertar en llevar diez de cada uno, si llegase a faltar...

- Puedo investigar cuantos niños quedan.

- He solicitado mandar a otros más al hogar, hace un par de días perdieron a su madre y... son cuatro hermanitos que llegarán antes de noche buena.

- La señorita Candy esta ahí, puedo enviara un mensajero para que nos de la cantidad, así mismo avisarle que envió usted más niños.

- ¿Mensajero?

Johnson asentía, pero el rubio meditaba que enviar a alguien para saber los regalos era ponerles sobre aviso y perdería la magia de la sorpresa ¡la magia! Con una sonrisa salían de la oficina a deslumbrarse con las luces de la gran ciudad, la noche era de compras, los padres, los abuelos, las personas con listas en mano, compraban lo necesario para ultimar detalles, el brillo de las calles, la sensación de calidez, todo ello solo le recordaba, que ella también estaría ahí.

¡Candy!

CONTINUARA EL RETO