Disclaimer: Según el doc que me atiende HTTYD no me pertenece, ni tampoco Hiccup o Toothless… y que debo tomarme la medicación más seguido si vuelve a tener pensamientos homicidas cada vez que debo escribir un puto Disclaimer.
Aclaración: Respuesta 2 al Reto #8 de Caldo Toothcup para el Alma.
Lo mío es hacer drabbles xD. Okay no, pero de momento es para lo que mi inspiración me da. Iba a alargarlo, pero no salía como quería y yo no voy a subir al hecho al putazo.
Capítulo Dos
Despierta
Hiccup estaba dormido. Por lo menos, fue lo que ese tal Gobber le había dicho a Toothless al ver que insistía en no separarse de la cama.
Toothless bufó sin siquiera mirarlo.
Eso ya lo sabía, no es como si nunca hubiera visto dormir a Hiccup antes. En la cala, después de horas de vuelo, Hiccup solía dormirse ya fuese a un costado suyo, o si se sentía muy mimoso, sobre de él.
Pero a esto… ver a Hiccup así de inmóvil, sin percibir casi su respiración y tan mortalmente pálida sólo con los rastros rojizos de las quemaduras en su piel… a esto no se le podría decir dormir.
Toothless estaba impaciente porque despertara, para ver de nuevo sus ojos y volar juntos otra vez. Porque en ese momento se sentía al igual que Hiccup, inerte y casi sin vida. ¡Cuánta diferencia había de aquellos episodios donde el humano dormía después de haber compartido el lecho con Toothless!
Toothless amaba verlo dormir. Oler sus cabellos húmedos por el sudor, lamer las mejillas pecosas con sabor a sal y dar cobijo al desnudo cuerpo, dejando que descansase después de la fatigosa faena. Eran esos momentos en los que podía apreciar la vulnerabilidad de Hiccup, e irónicamente también era cuando Toothless sufría más.
Entendía que siendo un humano, Hiccup era frágil con una breve vida de menos de un siglo de duración y con un destino —al parecer— siempre al borde del peligro. La idea de perderlo era horrible. Toothless nunca experimentó sentir algo así antes. Pero obligaba a callar a la voz en su cabeza que le decía que se fuera, que era mejor cortarlo por las buenas, que prolongarlo y así llevarlo a un nivel donde la muerte de uno significaría la instantánea muerte del otro.
Pero no ahora. Esperaría hasta que Hiccup despertara. Y entonces se iría.
Infortunadamente, ésa sería su excusa, la forma de disculparse por no irse y quedarse para hacerse daño (¿Quién dijo que quedarse no podía ser una manera de erosionar algo lentamente?). Porque siempre se diría que esperaría hasta que Hiccup despertara, sabiendo que un día ya no lo haría más.
