Hola he aquí yo devuelta. Últimamente ando algo decaída, pero con ánimos de seguir adelante, así que no creo que me haya quedado muy bien este capitulo ni el anterior. Supongo que es mejor hacerlos cuando están las ideas frescas y no esperar como hice en esta ocasión con este fic. En fin, una última aclaración antes del capitulo: Hay una parte en donde se nombra una amiga de Yellow que no es Blue. Es una OC que cree hace algún tiempo para armar alguna historia que algún día escribiré.
Disclairmer: Pokémon no me pertenece.
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Pasó una semana después de aquel incidente. Yellow no fue a ver a Red ningún día de esos y Red cuando iba a visitarla no estaba: Winton le había dicho que se había ido a quedar a casa de una amiga y que no volvería por un tiempo. Nadie le explicaba la situación, pero sabía que debía de hablar con la rubia para aclararlo, en especial porque las llamadas a Hoenn eran totalmente rechazadas por Ruby, así que esa opción fue completamente borrada.
—Me pregunto dónde estará…—se dijo a si mismo Red afirmándose contra la pared de la cabaña.
—Pika pi.
—Me gustaría entenderte, amigo.
Miró a su alrededor, iría a hablar con Green, tal vez él le sería de algo de ayuda para comprender la situación. La hinchazón de su mejilla se había ido, pero el moretón no desaparecería tan fácilmente. Desanimado se encaminó al gimnasio de Viridian con la esperanza de que su mejor amigo le ayudara esta vez.
En Hoenn las cosas estaban algo extrañas. Ruby solo leía sus revistas acerca de concursos, aunque más parecía estar pensando en algo y la insistencia de Sapphire, junto con Emerald, por comprender lo sucedido no lograban sacar más palabras de él respecto a "ese día". Como todos, supusieron que Red le había hecho algo a Yellow pero que simplemente no quería hablar del tema.
Uno de esos días, Ruby recibió una llamada que le hizo sonreír levemente. Era Yellow y esta se escuchaba tranquila. Hablaron por unos minutos sin tocar ningún tema respecto a "ese día", pero después de unos segundos de silencio sintieron que debían hacerlo.
—Mamá, iré a mi cuarto. —dijo Ruby sujetando el teléfono.
—Esta bien, te llevaré algo de comer.
—No te preocupes, mamá. —respondió mientras pensaba que no quería engordar.
Los pies del chico de dieciséis años subieron la escalera llevándole a su habitación. Cerró la puerta y la ventana con cuidado y luego se recostó sobre su cama. Dirigió el teléfono a su oído y comenzó a hablar.
—¿Has hablado con Sapphire?
—Aún no tomo el valor para hablar con ella.
—Ya veo, deberías hacerlo. Te estaré animando ¡Esfuérzate, Ruby!
—Lo intentaré ¿Q-Qué hay de Red-sempai? No puedo creer que me haya descontrolado de esa manera, actué como un bruto.
—No. Lo golpeaste porque te preocupaste… Red-san esta… Bueno, la hinchazón de su mejilla debió haber bajado, creo. No lo he visto.
—¿Por qué?
—Bueno, porque necesitaba pensar un poco las cosas antes de hablar con él. Me pregunto cómo será la próxima vez que lo vea. Quizás este algo enfadado.
—No lo creo. Él debe estar preocupado después de todo, yo lo estaría.
—Gracias, Ruby.
—No, soy yo quien debe agradecerte, sempai. Te llamaré cuando hable con Sapphire y espero hagas lo mismo.
Luego de eso, cortaron algo más tranquilos. Yellow estaba en un lugar algo lúgubre y plagado de pokémon fantasmas de todas las regiones conocidas, quien vivía ahí les tenía un extraño apego. Dejó un pokénav sobre una mesita que había al lado de una cama y salió de la habitación. Chuchu le miró preocupada y la rubia tenía claro que ambas extrañaban a quien querían.
—¿Vamos a Viridian, Chuchu?
—¡Pika pika!
—Dejaré una nota que volveremos a casa de mi tío, de otro modo, ella se preocupará.
Yellow sonrió mientras dejaba una carta sobre la mesa. Al abrir las puertas de la gran casa, se vio el bosque Viridian. El exterior de aquella casa estaba cubierto de enredaderas que se mezclaban con los arboles que habían a su alrededor haciendo de ella un buen escondite.
En el gimnasio, se encontraban Red y Green hablando. El castaño era directo y breve como siempre, pero parecía algo nervioso por alguna razón, al campeón le parecía que tenía un extraño color rojo en las mejillas.
—¿Cu-Cuándo conociste a Yellow?
—Pues… Cuando todos la conocimos supongo. Después de que la elite four comen…
—Está bien ¿Sabes por qué te estaba buscando?
—Digamos que…
—Pika confió en ella porque la conocía, o al men…
—¡Tal vez la conoció cuando aún yo no lo capturaba!
Pika lanzó una descarga eléctrica a Red como diciéndole "Sabes de lo que hablan". El campeón bajó la mirada y sonrió un poco. Se levantó y se dirigió a la puerta, había un lugar donde debía de ir, al parecer no debía seguir evitandole. Green le miró un poco con una sonrisa y al momento de que Red se fuera, echó hacia atrás la silla en la cual se encontraba.
—¡Blue, deja de hacerme cosquillas en los pies!
—Pero Greencito, es inevitable. —dijo ella desde abajo del escritorio.
El rostro de Green se tornó de color rojo mientras trataba de aguantarse la risa que le provocaba la acción de las manos de la castaña sobre sus pies. ¡Es que aguantar las cosquillas en los pies era imposible para cualquiera!
—¡Green! —Red abrió la puerta y vio a Blue desde una mala perspectiva, incluyendo a Green que tenía su rostro rojo como si tuviese vergüenza de algo. —Oh, no sabía…
—¡Red espera! —gritaron ambos con el rostro rojo.
—¡No se preocupen! ¡Voy a hablar con Yellow! —dijo el campeón huyendo del lugar. No sabía que sus amigos tuviesen ese tipo de relaciones.
Los castaños se miraron avergonzados, pero después de las últimas palabras de su amigo sonrieron. Aunque tendrían que explicarle después la situación porque al parecer estaban en una muy mala posición para que el campeón llegase a pensar algo así. Al menor a Green no le hacía gracia que su rival y mejor amigo pensara cosas raras.
Nuevamente en Hoenn, Ruby, en busca de otra revista, abrió la puerta de su armario y se encontró con Emerald que estaba escuchando su conversación con Yellow. El rostro del rubio se llenó de temor ante la inexpresiva mirada del mayor y este comenzó a pensar maneras de torturarlo por escuchar conversaciones ajenas.
—Creo que ya encontré una revista con la cual entretenerme.
—¿Emerald? ¿Qué paso? —preguntaron desde un woki-toki.
—Sapphire… Fui encontrado… Cambio.
Sapphire solo escuchó una pataleta de parte de Emerald, al parecer, tenía un espía caído. El armario donde Ruby guardaba alguna de sus revistas había sido una mala idea.
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Espero les haya gustado c:
