No me sueltes
Capitulo 1:
Día
Supongo que no entienden nada de lo que esta pasando, así que… bueno, contaré las cosas desde el principio.
Mi nombre es Sakura Haruno. En realidad solo Sakura, el Haruno es nada más que un adorno, ya que no tengo idea quienes son, o en realidad, fueron mis padres. Solo sé que papá era un cazador experto y mamá una de sus presas. Ah! Y como olvidarlo, ambos están muertos. No, no sientan lastima por mi, pues la verdad nunca los conocí y de hecho no recuerdo nada de ellos. Tengo 17 años y desde que tengo memoria he vivido en Tokio.
Comencé a resguardar el bien de esta cuidad a los 11, ya que en la agencia siempre dijeron que tengo mucho talento para esto de las cosas sobrenaturales. Si, si…ahora viene la parte donde les digo lo que en realidad hago. Aunque de día soy una estudiante normal, de noche controlo que los seres que no son de este mundo respeten a los humanos, o como diría mi amiga Ino, en palabras más simples cazo monstruos. Ya saben, hombres lobo, súcubos, incubos, demonios, brujas, vampiros… sobretodo vampiros. Claro, siempre y cuando estén poniendo en peligro a los humanos.
Solo la gente con dotes puede ser parte de esto. Y "qué es esto?" se preguntaran; pues bien, es algo así como una agencia en donde buscan a chicos con dones especiales que puedan hacerse cargo del trabajo. Hay bastante de estas alrededor del mundo, pero en la que yo trabajo somos 13 chicos, de no más de 17 años.
Tenemos a Naruto, también conocido como "mi mejor amigo", a quien conozco hace como un millón de años y es descendiente de un demonio (el de nueve colas para ser exacta). También está Ino y Shikamaru que poseen increíbles poderes mentales. Además están los primos Hyuuga, Hinata y Neji que descienden de un importante linaje de cazadores y poseen el Byakugan. Está Kiba, que es algo así como un hombre lobo. Tenten, experta en armas japonesas. Karin, una chica con un gran poder sensorial, pero con un cerebro del tamaño de un maní. Suigetsu que… se puede transformar en agua. Sai, un chico que no habla mucho, pero invoca cosas. Está Gaara, también descendiente de un demonio y que puede controlar la arena. Temari, la chica que controla el viento. Además Lee, el experto en artes marciales. Y estoy yo, mitad humana mitad vampiro.
Si me ven por la calle jamás se imaginarían lo que hago, porque la verdad soy bastante torpe cuando no estoy trabajando. Soy de las personas que siempre tropiezan, chocan o simplemente le ocurren los accidentes. Además tengo el cabello… como decirlo? … rosa. Y no, no estamos hablando de rosa que pase desapercibido, el destino me dio un cabello que definitivamente no puedes ignorar. De todos modos soy algo así como feliz haciendo lo que hago.
Así que bueno, les contaré la historia de cómo conocí a ser más desesperante, arrogante, antipático, egocéntrico, sobreprotector, monosilábico, lindo, tierno, misterioso, dulce, callado, con los ojos mas…. Ejem, creo que me desvié del tema.
Fue hace un tiempo, recuerdo que era día miércoles y yo estaba soñando con mi madre, que aunque nunca conocí, a veces aparecía en mis sueños y me decía un sinfín de cosas que yo jamás logré entender. Me gustaba soñar con ella, siempre era tranquilizador, pero ese sueño en particular no estaba siendo tan lindo como de costumbre. Mamá me miraba con ojos preocupados e intentaba hablarme, pero yo no podía oírla. Era como si intentara advertirme de algo, pero ningún sonido salía de su boca.
El sonido de algo golpeando mi pupitre me despertó de golpe.
-Ya estás durmiendo de nuevo frentezota! –mi amiga Ino… siempre tan tierna. – Estás babeando…
Llevé instintivamente mi mano a la comisura de mis labios, peor por supuesto que era una mentira. Tenía que dejar de caer en sus trucos.
-Qué quieres cerda? –pregunté estirando mis brazos.
-La clase terminó hace diez minutos.
-Y? No es razón para casi matarme del susto –alegué.
-Tenemos que irnos. No viste el mensaje? –la observé interrogante y ella rodó los ojos como si me estuviera diciendo algo demasiado evidente y yo no estuviera entendiéndolo. –Tu celular frente! Sácalo!
Metí la mano al bolsillo pequeño de mi bolso y saqué el celular.
"Un nuevo mensaje"
Agencia. 7:00 pm. Asunto importante. No se demoren.
-Son las 4:30… aun tenemos tiempo. –dijo mi rubia amiga.
-Si… creo que iré a casa primero.
-Te acompaño! Mamá ha estado gritándome toda la semana para que ordene mi cuarto, y la verdad no estoy de humor, así que me voy contigo. –chilló bastante animada.
Tomé mis cosas y nos dirigimos a mi flamante camaro rojo que, sí, compré con mi sueldo y años de ahorro y no me arrepiento. Los autos siempre han tenido algo que me gusta… no sé, talvez la velocidad. El asunto es que nos subimos al auto y partimos de ahí.
Ino no paro de hablar en toda la tarde sobre Sai, y como no le gustaba que la ignorara porque era imposible ignorar a una chica tan sexy como ella y un millón de cosas más que ignoré completamente porque así son mis conversaciones con Ino: ella habla 3 horas seguidas y yo escucho los 5 minutos importantes de todo lo que dijo.
-Te lo digo frentezota, si sigues acumulando armas, ningún chico va a querer salir contigo. –dijo admirando mi colección de armas de fuego.
-No es algo que no me deje dormir por las noches cerda. Créeme cuando te digo que no todas las chicas andan buscando novio por la vida. –ella suspiró notoriamente en signo de desaprobación.- y toma dos Glocks de ese closet quieres? Tengo el presentimiento de que tendré trabajo hoy.
-Como quieras Sakura.
A eso d las 6 ya ibamos en camino por las calles de Tokio.
-Deja de manejar como una loca! –chilló Ino aferrada a su asiento.
-No seas bebé cerda! Y no manejo como una loca.
-Si lo haces! Ahora si que sé porque no tienes novio.
-Otra vez con ese asunto. Me tienes harta! Si no fueras mi amiga ya te habría callado a golpes!
-Que femenina frente! NO ME MIRES A MI! OJOS EN EL CAMINO!
-NO GRITES!
-TU NO GRITES!
-NO GRITARÍA SI TU NO GRITARAS!
-AMBAS MANOS EN EL VOLANTE SAKURA!
Y antes de que lo supiera tenía un Porsche negro cortándome el camino. Gracias a Dios tengo excelentes reflejos cuando manejo, así que apreté el freno a fondo. Levanté la cabeza y miré a Ino.
-Que…demonios…acaba…de…pasar?
-No lo sé, pero cuando lo averigüe voy a matar a alguien –escupí. Deben saber que para ese entonces la sorpresa del "casi-choque" había pasado a ser furia-contra-la-persona-que-manejaba-ese-Porsche. Que suerte que estabamos en una calle pequeña y no habían más autos.
Volví a encender el auto y avancé hasta estar frente a la ventana del otro auto. El vidrio polarizado bajo lentamente, dejando ver a un chico con cabello alborotado y negro como el ébano, y unos ojos… Dios, era como si te estuviese asesinando solo con la mirada.
-Es demasiado… -balbuceó la cerda.
-Imbécil! –grité yo.
-Iba a decir guapo.
-Oye estupido! Cuál es tu problema? Acaso no aprendiste a manejar bien? –El solo me miraba –Me estás oyendo?
-Lo siento, no entiendo nada de lo que intentas chillar.
Esa parte de la historia se llama "ira suprema". Sentí mi instinto asesino a flor de piel. Quería saltarle encima y asesinarlo de la manera más despiadada posible, y créanme, soy bastante creativa…
-Disculpa a mi amiga, esta un poco histérica –dijo Ino y la miré totalmente sorprendida. Maldita cerda! Era capaz de cambiarme por cualquier cosa que pareciera chico.
-Se nota…
-NO ESTOY HISTÉRICA!
-Hmph…
-Voy a matarlo… -murmuré buscando con la mano el cinturón de seguridad para poder quitármelo y bajar del auto. Sentí la mano firme de Ino sobre la mía.
-Sakura es el chico más guapo que he visto en mi vida, no arruines esto –susurró solo para que yo lo oyera mientras miraba al del auto de al lado con una enorme sonrisa. – No te preocupes, yo la calmo.
-Si, claro… -y acto seguido, subió el vidrio y se marchó.
El silencio reinó en ese auto.
-Dame 3 buenas razones para dejarte con vida –le dije amenazante.
-Le viste la cara a ese chico! Y el cuerpo! Oh por Dios! Esos hombros… me imagino como debe ser su…
-YA! Suficiente, no quiero volver a escucharte en todo el viaje! –Dije tapándome los oídos. La verdad, no me apetecía escuchar los pensamientos sucios de mi amiga.
Luego de ese incidente llegamos tarde a la reunión y nos ganamos un enorme sermón por parte de Tsunade.
-Luego de este retraso –dijo mi jefa haciendo hincapié en la ultima palabra – voy a darles la noticia que tengo. – pausa- Hay un cambio en la modalidad. Desde ahora en adelante actuarán en equipos. Sin peros señorita Yamanaka. Tenemos indicios de que una gran organización tiene los ojos puestos en Tokio y no queremos perder a nadie de esta agencia, así que deben acatar lo que acabo de decir.
-Si Tsunade-sama –dijimos todos.
-Es por esto que incorporaremos a alguien nuevo a la agencia. –Es ahí donde el desconcierto en general nació. Siempre habíamos sido los mismos, nadie entraba y nadie se iba. Esto iba a ser rarísimo. – No quiero alborotos con lo que voy a decir. El es el único sobreviviente de una gran y poderosa familia de vampiros con los que siempre fuimos aliados.
No quería alboroto? Por supuesto que ibamos a armar un alboroto. Fuimos entrenados para matar vampiros y ahora querían que trabajáramos con uno.
Voy a explicarles un poco como funciona el asunto de los vampiros y la sociedad. Todos sabemos que los vampiros se alimentan de sangre… sangre humana; pues bien, tenemos dos clases de vampiros: los "amigables" por decirles así, y los "hostiles". Los amigables son los que siguen las reglas, y ¿cuales son las reglas?, alimentarse sin matar a nadie y no convertir humanos en vampiros. Los hostiles pues… ya pueden imaginarse quienes son. Tenemos derecho a asesinar vampiros hostiles, lo que no significa que nos agraden los amigables. Se que va a sonar extraño que yo les cuente sobre esto, pues soy mitad vampiro, pero es necesario para que entiendan la historia. Los vampiros son seres impredecibles, engañosos y cínicos. Es fácil que te deslumbren con su gran habilidad para hablar y su… como decirlo… belleza, porque sí, los vampiros tienen algo que atrae a los humanos, o sino no serían presas tan fáciles de atrapar. Es por eso que trabajar con uno se nos hacía realmente extraño.
-Abuela! No puedes esperar que hagamos eso –alegó Naruto.
-Es una decisión tomada Uzumaki, y no vuelvas a decirme abuela.
-Como sea… no nos van a presentar al nuevo integrante? –preguntó el mayor de los Hyuuga.
-Si, por supuesto. Su nombre es Uchiha Sasuke.
-Uchiha? –preguntó Gaara. –Hijo de Uchiha Fugaku?
-Si. –contestó un chico que entraba por la puerta de la sala de reuniones. Cabello negro azabache, ojos negros como la oscuridad misma y esa piel blanca como de porcelana…
-TÚ! –grité al verlo. Claro que ya pueden imaginarse quien era! El desgraciado con el que casi choco.
-Ah… eres tú, la molestia del camaro rojo.
-Voy a matarte –dije a punto de saltarle encima.
-Haruno! Calmate. –ordenó Tsunade.- No sé que haya pasado antes, pero él es su nuevo compañero, y tu nuevo compañero de equipo junto con Uzumaki, así que más les vale llevarse bien.
-Qu-Co… QUÉ? Compañero de equipo! –y así fue como me gané una mirada asesina de Tsunade.
-Los demás equipos serán: Nara, Yamanaka, Hinata; Neji, Tenten, Lee; Karin, Suigetsu, Kiba; y Gaara con Temari. Alguna Duda? –nadie dijo nada- Perfecto. Uchiha, Uzumaki, Haruno –dijo mirándonos a los tres- Salen en 10 minutos. Demonios nivel 6 en las afueras de la cuidad. Tomen lo que necesiten de la sala de armas. Eso va para ti también Uchiha.
-Con mi katana basta. –contestó mirándome con ojos asesinos.
Debí haber sabido que las cosas no iban a ser igual cuando vi esa mirada.
Espero les guste :)!
xo.
