Prólogo II
Aquí nace una leyenda
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Hace mucho tiempo, incluso antes de la existencia del mismo sabio de los seis caminos existieron criaturas con un poder inimaginable.
Las guerras humanas siempre habían existido, Kaguya Otsutsuki fue una princesa de un reino lejano que, harta de las guerras decidió comer el fruto prohibido del árbol milenario; más tarde fue capaz de controlar la energía física y espiritual, conocida hoy como chakra.
Pero incluso antes que los seres humanos, estas bestias ya podían controlar y utilizar ese poder en su máxima expresión; esos seres eran criaturas consideradas mitológicas, dragones.
Los dragones siempre habían estado ocultos, en tierra, mar y cielo sin entrometerse en alguna actividad humana. Siempre viviendo en las zonas más áridas del planeta, evitando cualquier contacto humano; evitando la ambición de poder que solo los seres humanos tenían.
Pero cuando se enteraron de que un ser humano comió aquel fruto muchos se indignaron y optaron por eliminar a la raza humana, otros pensaban que era bueno reunirse y presentarse ante los hombres y mujeres teniendo la esperanza de vivir en un mundo pacífico.
Y así comenzó; los dragones se separaron en dos facciones: los que apoyaban a los seres humanos y los que querían exterminarlos. Así comenzó a espaldas de los humanos la guerra de los dragones.
Con el pasar de los años las bajas eran considerables. Pero del lado humano ya no quedaban muchos en pie; más tarde se enteraron que hubo dos seres humanos capaz de utilizar el chakra: Hagoromo y Hamura Otsutsuki hijos de la princesa Kaguya Otsutsuki.
Estos demostraron gran control del chakra que hicieron una proeza legendaria al derrotar y sellar a la bestia más poderosa de todos los tiempos: el Juubi, cuyo poder fue sellado en Hagoromo más tarde conocido como el Rikudo Sennin y con su cuerpo fue hecha la luna en la que Hamura vivió.
Después de sellar al ser de las diez colas Hagoromo empezó a enseñar a la gente el arte del Nin-shu, hoy conocida como artes ninja o ninjutsu. Pero con esto sólo logró un error, la guerra humana se hizo más violenta.
Este error costó algo muy grande, muchos de los dragones que aún quedaban del bando humano se decidieron voltear de bando y eliminarlos dejando sólo a unos cuantos apoyándolos.
Pero ellos lo vieron, los pocos dragones que quedaban del lado humano vieron a los seres humanos con el corazón más puro y ahí lo decidieron; enseñarles su poder, el poder para matar dragones. Y ahí bajaron, se presentaron ante aquellos pocos hombres y mujeres con corazón puro y los entrenaron; pelearon la guerra y al final la ganaron.
Pero hubo uno que empezó a ser víctima de la codicia y cada vez tenía más hambre de poder. Ese ser humano peleó contra su padre dragón que lo enseñó el arte del asesinato del dragón y lo mató… más tarde empezó a ser conocido como Acnologia. Así, también fue con el resto de dragones y también se enfrentó a sus hermanos hombres y mujeres que murieron luchando contra él, muy pocos lograron sobrevivir y prefirieron escapar de él.
Excepto uno: Rikudo Sennin, Hagoromo Otsutsuki fue uno de los pocos seres humanos que fueron escogidos para aprender el poder asesino de dragones, ya que a pesar de su error, sus intenciones eran puras y sinceras.
El sabio de los seis caminos y Acnologia que se autodenominaba el dragón del apocalipsis lucharon. Días, semanas, meses y años y al final el Rikudo Sennin usando el chakra maldito de la bestia de diez colas pudo vencer y demostrar cuán diferencia hay entre sus poderes.
Con su poder demoníaco le maldijo quitándole todo su chakra para que sea incapaz de usarlo y le dio la inmortalidad con el fin de que vague en el mundo hasta el día de su destrucción.
Sin chakra y con esa maldición, Acnologia se escondió en el mundo humano. Vivió años completamente incapaz de usar su poder, jurando venganza contra aquél maldito que lo venció.
Más tarde, se enteró de que el Rikudo Sennin tuvo dos hijos; Asura e Indra Otsutsuki y que antes de morir encomendó al menor con la tarea de buscar la tan ansiada paz, pero el mayor en desacuerdo comenzó la conocida cadena del odio. Pero algo extraño sucedió, su poder poco a poco se empezó a regenerar.
Pasaron dos siglos completos cuando su fuerza y todo su poder estaba en su punto máximo. Ahí él comenzó a buscar su venganza, buscando a los descendientes del Sabio de lo Seis Caminos; y destruyó pueblos, ciudades y países enteros.
Satisfaciéndose con el olor a muerte, destruyendo siendo lo único que de verdad le importaba. Mató a miles de personas y empezó a ser temido en el mundo, nadie, pero absolutamente nadie había sobrevivido a uno de sus ataques. Tampoco se conocía su apariencia verdadera, pero se rumoreaba que se trataba de un demonio, un dragón e incluso de un Dios que haría pagar a sus pecados a los seres humanos.
Años y años transcurrieron, la gente vivía con temor; las personas de los países, ciudades y pueblos temían ser los siguientes en ser destruidos.
Hasta que un el incidente ocurrió. Fue un día normal, como cualquier otro salvo quizá porque era un día de tormenta; las torrenciales lluvias eran aviso de un mal augurio.
En lo alto de su más gigantesca destrucción, para ser más precisos un país entero lleno de escombros de montañas y cráteres en todos lados llegaron aquellos; esos seres humanos con la esperanza de derrotar al dragón de la destrucción y tener la esperanza de vivir en un mundo pacífico y solidario.
Era una especie de castillo donde habitaba, hecho de viejas estructuras humanas de piedra y con algunas modificaciones. Los humanos comenzaron la batalla contra el dragón del apocalipsis Acnologia; pero a pesar de tener la ventaja en número no la poseían en poder ni experiencia en combate y cada vez más bajas había del lado humano.
Aunque había uno en particular que sin importar cuántas veces caiga se levantaba de nuevo, una y otra vez. Siempre luchando hasta el final; para Acnologia esto era un hecho extraño, siempre que estaba a punto de atacar a alguien él se ponía en medio del ataque recibiéndolo de lleno en el cuerpo, aparentemente sin razón.
Pero era su fuerza de voluntad lo que le confundía, era parecida a la de él. El Sabio de los Seis Caminos, que sin importar nada siempre se levantaba para volver al campo de batalla, y eso.
Eso le enfurecía, le cabreaba a niveles inimaginables el que él crea el poder derrotarlo. Pero lo que más le confundía era su actitud, cuestionable para Acnologia el que siempre estaba para apoyar a sus compañeros.
Y entonces lo recordó, el cómo Rikudou Sennin siempre le hablaba de una forma de ser verdaderamente poderoso; el tener a alguien a quién proteger…
La lucha se extendió durante días y al final terminó venciendo a cada uno de ellos, pero jamás pudo olvidar al chico… Pelo rosa y ojos verdes junto a una actitud un tanto extraña.
Entonces, aún venciendo se empezó a cuestionar sobre sus decisiones y actos.
¿qué era el poder?
¿porqué lo deseaba?
¿Cuál era la razón para tenerlo?...
Vagó por el mundo dejando la destrucción de lado, y vio de lo que la humanidad era capaz y como si de fugaces recuerdos se tratase, se dio cuenta de sus errores pasados; su ambición por el poder le había corrompido el alma, alma que una vez fue escogida como una de las pocas puras en el mundo y que él había manchado.
Dejó el mundo caminando, buscando a alguien que sea de corazón puro para enseñarle y que sea no sólo su sucesor, sino también de las personas que se habían sacrificado para vencerlo y que no pudieron.
Para darle el poder…
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El poder para proteger a sus seres queridos y lograr lo que él no pudo… la verdadera paz.
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El sol se alzaba detrás de el conocidísimo monumento Hokage, donde cierto rubio morocho chocolate observaba con una mirada totalmente apacible a la aldea escondida entre las hojas; pueblo que una vez visitó hace tantos años y ahora que volvía a él le asombraba cuánto había avanzado la misma.
Sus ojos azul eléctrico simplemente se cerraron y soltó un sonoro suspiro. La cabeza en la cual estaba postrado era del que, en su tiempo fue considerado el Primer Dios Shinobi, el Shodaime Hokage: Hashirama Senju.
Él había conocido personalmente al primer Hokage, incluso le había recomendado el entrenarlo para hacerlo su sucesor. Pero como si de alguna especie de maldición se tratase, se negó.
Lo mismo había sucedido con ese pequeño rubio la semana anterior, lo lamentaba ya que siempre que encontraba a alguien digno de su poder este se negaba y no cambiaba de opinión.
Aún lo recordaba, el cómo ese pequeño niño de cabello rubio y brillantes ojos azules se había negado a su propuesta…
Flashback
Acnologia observaba al pequeño Naruto sentado en la cama frente suyo, no habían pasado más de cinco minutos desde que le había ofrecido al pequeño el entrenarlo y volverlo su sucesor.
Pero la respuesta que le dio le sorprendió y le convenció rotundamente de que él si era un digno reemplazo.
-Entonces ¿qué dices niño? – preguntó el autonombrado Acnologia. El pequeño permanecía estático y silencioso, pensando la información que le había dado. Con la mirada baja comenzó a hablar.
-Yo... lo siento Acnologia-san pero - pausó su habla, alzó el rostro y sus ojos azules brillaban de determinación - pero yo quiero hacerme fuerte por mi cuenta, además no quiero serle una molestia.
El rubio moreno sólo suspiró con tristeza, cuando encontraba a un digno sucesor siempre le sucedía lo mismo - No sería una molestia, además serías fuerte por TÚ cuenta - informó, pero tal parecía no logró hacer que el rubio cambie de opinión.
-Muchas gracias por curarme, pero me tengo que ir el anciano y Mikoto-san e Itachi-aniki junto a Kakashi-niisan deben de estar preocupada por mi - dijo el niño y se levantó de la cama siendo capaz de mover completamente su cuerpo, de pies a cabeza.
-Antes de irte Naruto - le habló al niño confundiéndolo, no recordaba el decirle su nombre anteriormente, el rubio menor volteó antes de abrir la puerta - toma - informó lanzándole una par de brazaletes negro con distintos detalles naranjas en forma de triángulos en el borde de las muñequeras y una espiral en la parte superior de color naranja - y también esto y esto - dijo y le lanzó el par de guantes negros que su hermano Itachi le había dado y el papel que había estado escribiendo hace un rato.
-¿Y esto para qué? – dijo apuntando el papel que le había dado.
-Sólo tenlo por si acaso – dijo Acnologia.
-Bueno gracias, Acnologia-san - dijo con una reverencia y se dispuso a retirarse antes de escuchar una pregunta del hombre dragón.
-Por cierto Naruto, dime, ¿Porqué quieres hacerte fuerte? - Naruto sonrió y volteó con su zorruna sonrisa y le apuntó con una decisiva mirada. La respuesta le sorprendió.
-Para proteger a las personas que son importantes para mi - declaró, Acnologia ensanchó sus ojos y sintió las lágrimas desplazarse por su rostro... y en su mente fugaces recuerdos llegaban.
-¡Aun no pierdo! ¡Protegeré a las personas que amo! - fue lo que recordó de cierto individuo de cabello salmón y ojos verdes.
-Algún día te darás cuenta de que la forma en qué lo haces no es la correcta, incluso puede que lo descubras demasiado tarde pero ¿Qué caso tiene matar a todos? ¿Para qué quieres el poder si al final no podrás demostrarle nada a nadie? - recordó el diálogo que le había dicho el Sabio de los Seis Caminos durante el apogeo de su batalla.
-No me interesa el poder porque sí, sólo quiero ser capaz de proteger a mi gente y a mi aldea, por que esa es la voluntad de fuego que arde en mi – eso fue lo que recordaba haber oído citar al primer Hokage Hashirama Senju.
-Quizá, y sólo quizá este pequeño sea tu verdadero descendiente. ¿No Hagoromo? – pensó con una sonrisa en el rostro – Tal parece que no me di cuenta muy tarde je… - vio al niño que estaba a punto de salir por la puerta de madera podrida - ¡Oye niño! – habló llamando su atención del ojiazul – si cambias de opinión estaré aquí, al menos por los siguientes cuatro meses – avisó al rubio que sonrió y asintió.
-No creo cambiar de idea pero de todos modos gracias Acnologia-san – finalizó el ojiazul y se fue cerrando la puerta tras de sí.
Fin Flashback.
Por otro lado nuestro rubio favorito caminaba por la aldea feliz, estaba saliendo de su sesión diaria de entrenamiento por el campo número diez, completamente sudoroso. Con una simple camisa azul con un remolino naranja en la espalda y unas bermudas verde opaco.
Tras volver al pueblo la semana anterior, el día después de su cumpleaños sus personas cercanas habían empezado a cuestionarle sobre dónde había estado el día anterior.
Obviamente el negó el que hubiera estado en peligro, lo último que necesitaba era una mayor preocupación de su gente preciosa. Los cuales tuvieron que conformarse con una simple y llana excusa: "Lo siento, estaba triste por lo ocurrido y cuando salí sin pensar me perdí en alguna parte del bosque. Pero no se preocupen que encontré la salida y me encuentro bien".
Mentir no era lo suyo y era muy bien sabido por la gente cercana a él, pero por alguna razón la mentira dada a sus amigos fue creída. Salvo por una persona, Itachi Uchiha que no era considerado un prodigio por nada.
Naruto había seguido sus rutinarios entrenamientos donde forzaba a su cuerpo al máximo, actualmente su nivel era fácilmente el de un gennin de medio rango, era fuerte y lo sabía pero no podría hacerle frente a sus hermanos que poseían un nivel chunnin alto. Además ambos habían sido entrenados por dos shinobis poderosos (véase el Hokage y su esposa) y muy pronto, sino es que ya mismo, con dos de los tres ninjas legendarios.
Caminó y llegó a su destino el cual era su casa, ingresó discretamente por la puerta trasera y en una de las ventanas del frente notó que sus padres y sus hermanos entrenaban para controlar el poder del Kyubi con los dos sannin. Ignoró esto y se dirigió a las escaleras para subir al baño, puesto que su habitación era el único sin uno incluido.
Ingresó al cuarto de baño para darse una refrescante ducha. Tras unos quince minutos salió del baño con una toalla envolviendo su cintura y se metió a su habitación.
Ahí empezó a buscar en su armario su ropa (hay que recalcar que no es mucha) y sacó una camiseta blanca con la espiral Uzumaki en la espalda y una bermuda azul oscuro. Suspiró de cansancio observando en dirección a la ventana que apuntaba al patio de su casa, viendo con tristeza las atenciones que sus hermanos recibían y que él también merecía.
En el pequeño escritorio junto a su cama sacó la hoja de papel que Acnologia le había dado y sin cerrar el cajón, la leyó; básicamente era un papel de adopción, firmado por el moreno y donde se pedía la firma de sus dos progenitores.
Viendo el interior del pequeño cajón sacó sus dos guantes regalados por Itachi, se los colocó en sus manos y se volvieron a ajustar a sus pequeñas manos. También vio la cajita que el sandaime le había obsequiado el día de su cumpleaños, la abrió y sacó el par de muñequeras negras.
Las observó, y notó que debajo del espiral en el centro de ambos brazaletes en color naranja se encontraba grabado su nombre, decidió que era mejor guardarlas no quería que su madre las viera y se las quitara para dárselas a sus hermanos. Después de todo, era un regalo de su abuelo postizo y si se lo había dado a él, era porque era digno de tal obsequio.
Observó el reloj de pared colgado sobre su cama y notó que ya era tarde, las ocho de la noche. Decidió salir a caminar un poco por la aldea; salió de su hogar en dirección al monumento Hokage recibiendo miradas de la gente de Konoha, puesto que él no era muy conocido ya que no sabían que el Hokage tuviese otro hijo.
Llegó después de una caminata a su destino y se postró en el rostro de su más grande héroe: su propio padre. Y es que a pesar de los tratos recibidos él no podía dejar de admirar a alguien como Minato Namikaze, después de todo, él era el Hokage de la aldea y el héroe de la Tercera Guerra Ninja.
Veía con gran tranquilidad la luna llena, pensando en su vida… Él había rechazado el entrenamiento de Acnologia, no porque no quisiera entrenar. Sino porque como le había explicado, él quería fortalecerse solo. No quería tener un sensei especial porque… bueno prácticamente porque quería demostrarles a todos que él podía superar a sus prodigiosos hermanos.
Por esa razón había rechazado en más de una ocasión a Itachi o a Kakashi, de antemano sabía que ambos eran ninjas de lo más talentoso; ambos se graduaron a una edad muy temprana de la academia, ambos se volvieron chunin casi a su misma edad y ambos se habían convertido en jonin cuando tenían más o menos catorce años. De hecho a esa edad Itachi ya era capitán ANBU
Él quería superarlos, demostrar lo que valía y aunque creía que con un sensei lo lograría más rápido, también sabía que era mejor lograrlo completamente solo. Sin ayuda, o al menos sólo la necesaria.
También por esa razón siempre intentaba mucho mejor; sus hermanos menores eran entrenados por el Hokage y su esposa y ahora por dos sannin. Sasuke y Satsuki Uchiha eran entrenados por el patriarca del clan Uchiha, entrenamientos por demás severos y exagerados.
Él… él no entrenaba con nadie, no tenía un maestro que le enseñe y por eso… por eso creía ser demasiado débil, él era fuerte, no lo negaba. Pero aún así, siempre que retaba a un duelo a los hermanos Uchiha… perdía y en muy contadas ocasiones ganaba.
Con Sasuke podía sostener una buena batalla, ambos poseía buen nivel de entrenamiento y todo eso pero con Satsuki… la joven Uchiha ya había barrido, literalmente, el piso con él todas las veces que luchaba. Y es que a sus siete años ya era todo una kunoichi, probablemente cuando se gradúe la mejor o la segunda mejor (debido a Naruko) de la academia.
Sonrió con tristeza; ahora que recordaba durante su cumpleaños faltó al que consideraba su mayor ejemplo a seguir: Obito Uchiha. Al igual que el Hatake y el Uchiha estoico, Obito era una especie de hermano mayor; una persona que admiraba mucho debido a que nunca se rendía a pesar de la situación y que siempre estaba de ánimos y solía ser muy bromista… de algún lugar tuvo que sacar su personalidad Naruto y no, no fue de su madre.
Él ya tenía su familia, Rin Nohara era su esposa y tenía una hermosa hija de cuatro años llamada Akemi. Y según lo que le había contado Kakashi-niisan, él había faltado gracias principalmente a Minato. Obito admiraba en demasiado a su sensei, era su ejemplo a seguir y desde que había quedado huérfano su ejemplo masculino a seguir; pero no soportaba el trato que Naruto recibía, no quiso asistir porque no toleraba ese trato al rubio menor. Rin tampoco lo hacia y por eso… por eso habían decidido salir unos días de la aldea.
También, Kakashi le había dicho que cuando Obito regrese iba a darle un gran regalo de cumpleaños junto a su esposa. No podía esperar, pero algo que ninguno de sus "hermanos mayores", ni su abuelo ni Mikoto, lograban llenar era ese sentimiento de vacío en su corazón… El amor de un padre y de una madre de verdad.
…
Hoy ya era 18 de octubre, Naruto había decidido no entrenar ese día y descansar; había ido a pasear por la aldea en busca de entretenerse un rato. Caminó y llegó como siempre al campo de entrenamiento número 10, lugar donde solía entrenar la mayor parte del tiempo.
Desde ayer había jurado el intensificar sus entrenamientos un cien porciento para hacerse más fuerte. Sabía que con su nivel actual jamás podía hacerle frente a sus hermanos ni a los gemelos Uchiha, aún si él era bastante fuerte para su edad.
Sonrió y de la mochila que siempre cargaba sacó una cajita de comida, donde, como siempre tenía su más preciado alimento: ramen. Preparado por el anciano Ichiraku especialmente para él.
Se sentó y se dispuso a saborear del manjar de los dioses en forma de fideos. Está vez, estaba en ese lugar como una forma de quitarse el estrés del entrenamiento y del suceso ocurrido hace ocho días, donde su padre, indirectamente lo había expulsado de los clanes Uzumaki y Namikaze.
Por primera ocasión desde que venía a entrenar a este lugar se ponía a escuchar su ambiente, apacible. El trinar de las aves, el aire golpeando las ramas de los árboles y meciendo sus hojas, el sonido del agua corriendo en el río y… ¿golpes?
Ahora que lo pensaba desde siempre había tenido esa sensación de no estar solo en aquel campo de entrenamiento. Se levantó ya habiendo comido su ramen y guardándolo en su mochila nuevamente emprendió una caminata hacia unos arbustos; para ser más precisos donde se escuchaba el sonido del correr del río y los golpes.
Ocultándose entre los arbustos vio que se trataba de un niño. Cabello rojo vino y ojos miel, en un principio pensó que se trataba de Menma, pero el cabello de su hermano era más brillante y sus ojos eran violetas.
Aquél joven usaba una simple camisa blanca, ya sucia y rota por el entrenamiento y unos pantaloncillos azules. Su cuerpo estaba todo lleno de tierra y heridas, señales claras de un arduo entrenamiento.
-¡Maldición! – se quejó el muchachito sentándose en el suelo totalmente cansado – ¡No he podido crear el maldito Mokuton como neesan! – exclamó. Se levantó del suelo y empezó una extraña secuencia de sellos.
-¡Mokuton! – gritó pero… no sucedió nada, suspiró cansado y haciendo una secuencia de sellos rápidos exclamó - ¡Suiton! – y el agua del río comenzó a levantarse de su lugar. Tras unos segundo el agua calló nuevamente al río y siguió su curso – Parece que ya no me queda chakra – comentó a la nada resignado.
-Genial… - fue el pensamiento de Naruto, ver como lograba levantar el agua le había fascinado enormemente; sus hermanos sólo podían usar de momento el Futon y el Katon, y los Uchiha sólo podían usar el Katon. Pero ver eso le había demostrado que había niños incluso tan fuertes como sus hermanos y rivales.
-No es como yo… un niño sin talento – pensó tristemente al recordar que él no podía hacer ninguna técnica ninjutsu de ese nivel. Ahora que veía al niño ese sabía que él no era nada especial, sólo un niño con sueños de grandeza… simplemente eso. Pero un comentario de aquel crio pelirrojo lo confundió.
-Si sigo así… jamás podré superar a neesan y la gente jamás va a reconocer mi existencia – se dijo, pensando que sólo él estaba en ese lugar. Naruto se sorprendió cuando vio el rostro triste del pelirrojo, prefirió ignorar ese comentario y cuando quiso alejarse, pisó por accidente una rama.
-Maldición… qué típico – se quejó mentalmente viendo que aquel niño se había alertado.
-¿Quién está ahí? – preguntó en dirección a los arbustos; de ahí salió un poco apenado el rubio ojiazul.
-¿Um? – pronunció observando.
-Yo… disculpa… no quería espiarte – se disculpó en pausas el rubio.
-¿Y tú eres? – preguntó ligeramente sorprendido de que lo hayan espiado.
-Naruto Uzumaki – declaró viéndolo con una mirada decisiva.
-¿Uzumaki?... ¿no es ese el apellido de la esposa del Hokage? – cuestionó confundido.
-Ehhh sí, yo soy su hijo… de hecho – reveló al niño pelirrojo que lo veía. Los ojos del chico pelirrojo se abrieron cuando le dijo eso.
-¡¿El Hokage tiene otro hijo?! – inquirió inquieto; ya tenía suficiente con Menma Uzumaki, que siempre alardeaba sobre ser el hijo del mayor héroe de la aldea.
-Sí… - respondió con simpleza el niño rubio, estaba triste. Eso demostraba que casi nadie sabía que el Hokage tenía un tercer hijo; el heredero legítimo (hasta hace una semana) de los clanes Namikaze y Uzumaki.
-Jamás te había visto – dijo con simpleza el pelirrojo; ahora que veía a Naruto, se dio cuenta del gran parecido entre el yondaime y él niño rubio frente a él.
-Bueno… no es la primera vez que me lo dicen – comentó sorprendiendo más al ojimiel pelirrojo – yo de hecho… soy ignorado por todos… incluso por mis padres – dijo con tristeza en sus palabras, muy notable por cierto.
-¿Dices ignorado? – preguntó queriendo asegurarse de lo que había oído del rubio; él sabía mejor que nadie lo que era ser ignorado por todos. El Uzumaki asintió - ¿y por qué? –
-Por mis hermanos... ellos… ellos son unos niños prodigios y… se centran tanto en ellos que apenas y se acuerdan de mi – declaró, el pelirrojo podía sentir el peso triste en cada palabra del joven rubio.
-Eres muy parecido a mi – comentó sin prestar atención, lo que ocasionó que el rubio lo vea con confusión – Yo también soy ignorado… - reveló al ojiazul expectante.
-¿Por qué? –
-Por mi hermana gemela… Hikari Senju – declaró. Las pupilas de Naruto se dilataron cuando oyó ese nombre; Hikari Senju era la hija de Madoka Senju, que a la vez era hija única de la legendaria sannin de las babosas, Tsunade.
Había oído de ella también en múltiples ocasiones, la gente solía tratarla como una princesa y no sólo eso, sino también como una prodigiosa niña. Pues había logrado despertar la línea de sangre de Mokuton, que sólo el shodaime hokage había logrado despertar.
Era bien sabido en la aldea sobre la "Hikari-Hime", una niña totalmente talentosa en ninjutsu, pues a su corta de edad de siete años ya controlaba bastante bien el elemento madera.
-¿Y tú… cómo te llamas? – preguntó al pelirrojo delante de él. Sonrió con confianza el pelirrojo y le apuntó con decisión.
-¡Roy Senju! ¡La persona que superará a todos los Hokage! – oh sí… ese fue el comienzo de una amistad entre Naruto Uzumaki y Roy Senju, pero esa historia, más delante de se verá.
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En una base subterránea a Konoha se puede ver a una sombra, la cual estaba sentada en una especie de trono iluminado solamente por unas cuantas antorchas.
-¡ANBU! – gritó un anciano de cabello negro, su ojo derecho era cubierto con vendas y se encontraba apoyado en un bastón de madera.
-¿Si Danzo-sama? – preguntó con voz estoica un ANBU de máscara completamente blanca con el Kanji "Ne" en la parte superior; su careta sólo cubría su rostro, pero se podía apreciar con claridad el color de su cabello, de color verde oscuro.
-Ejecuta el plan MU – ordenó con malicia en su voz al sujeto enmascarado – y no olvides… deja sólo a uno, de preferencia mujer – comandó con su potente voz. El ANBU asintió antes de desaparecer con un "¡Si, Danzo-sama!", el hombre sólo pudo sonreír con malicia ante lo que se venía – Al fin podré deshacerme de esos estúpidos Uchiha y podré hacerme de unos cuanto Sharingan, después de todo con este bebé no me alcanza… pronto todas las naciones elementales estarán bajo mi poder –
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31 de octubre; día de luto en la aldea. La noche anterior sucedió algo que marcaría por completo a las Naciones Elementales… el clan Uchiha había sido exterminado, en su mayoría.
Esa noche Itachi Uchiha había sido enviado a una misión; la noche parecía perfecta para el acto de muerte, pero hubo algo con lo que nadie contaba: el Uchiha habían fallado al acatar la misión, la cual dedujo (no por nada era considerado el mayor prodigio) se trataba de una trampa.
Durante la noche, un sujeto que fue reconocido como un ANBU raíz había atacado al barrio Uchiha, asesinando a la mayoría de rebeldes que ocasionarían un golpe de estado. Entre ellos Fugaku Uchiha, patriarca del Clan.
Afortunadamente, antes de que pudiese acabar con la vida de Satsuki y Sasuke Uchiha, Itachi había intervenido; peleó contra el tipo y logró hacer que escape, ganando la batalla, pero a un caro precio.
Shisui Uchiha, quien se creía se había suicidado días antes había llegado a último momento para salvar de una muerte segura a Itachi, quien había perdido su ojo izquierdo durante el combate. Pero justo en el acto había muerto, su última acción antes de fallecer fue otorgarle su ojo único ojo izquierdo.
Afortunadamente para Naruto, quien estaba seriamente preocupado por las personas más cercanas a una familia, ninguno de los niños había recibido más que rasguños superficiales, incluyendo a Mikoto. Itachi había sido la excepción, pues durante el combate había perdido su ojo izquierdo y había recibido múltiples corte en todo el cuerpo; por fortuna no fue nada de gravedad.
Esa noche, el clan Uchiha había recibido fuertes pérdidas. Pero muchas mujeres y niños habían logrado sobrevivir. Aunque lo más extraño era que entre todos los fallecidos, se habían extirpado los ojos.
Este suceso (la masacre) fue un hecho que influyó en la vida de nuestro protagonista. Pues, esa misma noche del 31 de octubre tomó una decisión: entrenar para hacerse más fuerte y proteger a las personas que amaba. Eso sonaría normal pero el había desaparecido totalmente de la aldea esa misma noche, dejando una carta al Sandaime Hokage, quien se las leyó a los Uchiha y al Hatake preocupados por el rubio:
…
Hola abuelo.
Lo siento si esto tuvo que suceder así. Yo lamento no haber estado esa noche con aniki, a pesar de no tener nada que ver no puedo evitar sentirme culpable de que haya perdido su ojo, me siento mal de que esa noche ni siquiera haya ido a intentar proteger a las personas que amo.
Por eso he tomado una decisión; lo que sucedió realmente el día que cumplí mi séptimo año fue que me perdí en el bosque de la muerte. Estuve a punto de morir, de no ser por el hombre que me salvó la vida… en fin su nombre era Acnologia.
Él dijo que podía ver cómo vivía y el trato que recibía de mis padres, por eso me hizo una propuesta… emanciparme de ellos y salir para que el me entrene. Me negué, principalmente por todos ustedes, mi familia.
Pero cuando me entere lo de aniki y Satsuki-chan y Sasuke… simplemente quise hacerme más fuerte y sabía que aquí yo no podía.
Hoy, 31 de octubre Naruto Uzumaki-Namikaze desaparece y nace Naruto, sólo eso, ya que mis padres me expulsaron de mis clanes indirectamente el día de mi cumpleaños y también firmaron sin que se den cuenta, el documento que me deslinda de toda relación con ellos que no tenga que ver con la sangre, así que ya no son mis tutores legales.
Así que con esta carta también te he dejado mi papel de adopción, me gustaría que cualquiera de mis aniki lo firmaran o usted. Volveré, dentro de 9 o 10 años pero lo haré, y juro que les patearé el trasero a los que no creyeron en mi.
Atentamente: Naruto.
…
Tras la lectura de aquella carta hubo varias reacciones: sorpresa para Hiruzen, ya que el había conocido a un tal Acnologia de crío, hasta ahora el único humano que había sido capaz de vencer a Hashirama. Aunque esto no se sepa públicamente.
Sorpresa de parte de Mikoto Uchiha, quien debido a la muerte de su esposo había decidido cederle el puesto de patriarca a Itachi, quien también había abandonado su puesto en ANBU volviéndose nuevamente un jonin.
Alegría en Kakashi, Obito e Itachi Uchiha, este ultimo que ya sospechaba de la mentira dicha por Naruto el día siguiente a su cumpleaños. La alegría se debía por que sabían que cuando Naruto hace una promesa, él siempre la cumplía sin importarle nada.
Y finalmente tristeza en Satsuki y Sasuke Uchiha, quienes desde ese día también habían jurado el hacerse fuertes, al menos para patearle el trasero a Naruto.
En fin, hubo reacciones variadas, Rin que no había escuchado lo de la carta sólo pudo tener preocupación, deseando que donde esté, se encuentre bien.
Roy fue del único con quien se despidió realmente antes de irse de la aldea…
Porque el 31 de octubre… Naruto Uzumaki Namikaze había muerto…
Y había nacido simplemente Naruto…
-¿Listo Naruto? – preguntó a unos segundos de las doce de la noche Acnologia en la total oscuridad.
-Si… Acnologia-san – afirmó el rubio antes de que el otro ojiazul sonría mostrando sus colmillos.
-Perfecto… ¡Bien… vamos! – ese fue un gran grito que se escuchó por casi toda la aldea, pero que decidieron dejar de lado…
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¡Al fin! He terminado este capítulo, aunque personalmente, lo siento muy apresurado. Pero era necesario para darle un cambio a la historia, en el futuro mediante flashback explicaré ciertas cosas.
Aquí como ven la masacre Uchiha no sucedió, es decir si fue masacre pero no todos murieron. Introduje a Obito y a Rin a este capítulo (aunque no hayan tenido participación).
También esta segunda parte del prólogo era más enfocada a… bueno no lo sé, por cierto Roy es un Oc al que le tengo ciertos planes para futuro.
Aquí también he decidido que Sasuke no sea un vengador, es decir muchos escritores llegan a esta parte y a Sasuke ya lo hacen un Emo con arrogancia, incluso antes de eso. Yo recuerdo que Sasuke solía ser muy amable antes de ese suceso, pero no se preocupen ya tengo otro emo vengador en mente (también Oc).
Ya en el próximo capítulo empezaré el primer arco de mi historia; pero tengo dos en mente: un salto de tiempo y que se narre en flashbacks el entrenamiento, o que los próximos capítulos (de dos a tres) sean de entrenamiento, recomienden =D.
También noté que recibí 29 seguidores, me gustaría que comenten este capítulo ya que a mi no me termino de parecer. Bueno contestaré este review que me dejaron aquí.
Miguelgiuliano: antes que nada amigo me alegra que te haya gustado el capítulo (o al menos te haya llamado la atención); respecto a tus recomendaciones, no haré nada de lo que dices, ya que el crossover será con distintos anime y videojuegos. Tampoco lo de darle a Naruto todas esas habilidades, principalmente porque sería muy aburrido para mi escribir batallas (aclaro que todavía soy novato en esto) en donde Naruto con un dedo derrote a diez ninjas nivel kage. En mi opinión, agradezco tu recomendación pero… sin ofender no haré nada de lo que dices, lo siento.
En cuanto al harem, eso no lo he pensado bien pero no será de más de 8-10 chicas y sólo serán de Naruto y una que otra Oc.
En fin… ¡hasta luego =)!
