PREPARATIVOS
- ¿Por qué viniste?, creí que te darían el día libre
-El humor no se te da, sinceramente
-No me estoy haciendo el gracioso, no juegues conmigo Quinn
-Si, si, ya entendí, no quiero sonar grosera, pero tengo trabajo
Garen asintió y se retiró sin agregar nada más, la tiradora tenia la cabeza metida en una pila de hojas, seguramente casos que habían sido ya resueltos, por lo que en uno de sus lados tenía una lista donde se encontraban todos ellos, su labor parecía de cierto modo sencilla, si no fueran mas de 100 casos, además, si uno de estos no había sido resuelto aún, tendría que anotarlos en otra lista, los cuales debía resolver para antes de que anocheciera, su labor como guardia de la ciudad solía ser una pesadilla, en la pequeña habitación que tenía de oficina había una ventana, por donde entró Valor posándose luego encima de un palo de madera que había en una de las esquinas de la habitación.
-Dime, ¿Algo interesante?
Valor negó con la cabeza y bajo la cabeza incorporando sus alas a su torso, para luego cerrar los ojos intentando descansar, Quinn apreció con una sonrisa como su compañero se acomodaba para dormir, volvió su vista a los papeles, teniendo nuevamente ese aire de frustración, miró por unos momentos la pila de hojas que ya había revisado y aún era considerablemente más pequeña que las faltantes, se recostó con fuerza en su silla intentando calmarse un poco, de repente, dos golpes se escucharon en su puerta, la tiradora avisó que podía pasar, encontrándose nuevamente con Garen.
-Creo que al príncipe se le olvidó darte el aviso
-Aviso... ¿Sobre qué?
-Puedes irte
-Ya te dije que el humor no se te da, ¿verdad?
-Quinn…- Agrego con molestia mientras fruncía el ceño – El príncipe no te lo comento porque estabas montando una escenita con Shyvana.
- ¿Escenita? – preguntó casi gritando levantándose con fuerza, lo que hizo que valor abriera de inmediato los ojos- ¡Esa dragona es una abusiva!
-Acabo de hablar con el príncipe, dice que es un poco incomodo tener que convivir con ustedes de este modo
-Dile que… espera, ¿Cómo es que hablaste con el príncipe?
-Veras… - Garen se corrió hacía un lado dejando ver detrás de él a Shyvana, quien al instante fulminó a la tiradora con la mirada
- ¿Qué demonios hace ella aquí?
-Seguramente me ves saltando de la alegría por estar en este basurero – le respondió la dragona
-Ya veo el problema – repuso el guerrero pensativo – En fin, Quinn tienes el día libre, pero la única condición que propuso el príncipe fue…
-No…
- Si – le respondió Shyvana con una sonrisa
-Tienes que pasar el día con Shyvana al menos hasta que su relación sea mas amena
-¡Me niego!
-Te niegas a las ordenes del príncipe, uy que ruda – dijo sarcásticamente la dragona
-¡Basta!, ¡Lárguense de una buena vez! – Garen tomo a ambas y las saco del cuartel – A ver si aprenden a aguantarse de una vez por todas – terminó entonces perdiéndose en el interior del cuartel
Shyvana dio media vuelta y empezó a caminar con un paso tranquilo, Quinn solo la miró confundida.
- ¿A dónde vas?
-A dar una vuelta, bueno, eso es lo que el príncipe quiere que haga
-No, la orden es que estés conmigo
-La orden es para ti pequeña, la envidia te pesa bastante, se nota a la distancia
- ¿Envidia de ti? – Quinn soltó una risa - ¿Por qué?, ¿por no tener el cuerpo morado y lleno de escamas?
-Bueno, al parecer es así como el príncipe me quiere, no como una sucia guardia mal oliente
- Eres una… - Quinn se detuvo luego de darse cuenta de que la dragona tenía razón, así que simplemente suspiró con resignación - ¿A dónde iremos?
-Vaya, el rol de guardia obediente te queda de maravilla – Rio por unos segundos y luego se encogió de hombros- Es igual, pasar el tiempo contigo ya es aburrido, así que me da igual
Dicho esto, empezó a caminar, por lo que Quinn a regañadientes empezó a seguirla, evidentemente no tenía más opción que esa.
Las calles del Bastión Inmortal estaban plagadas, habían llegado algunos nuevos suministros de una de las aldeas que rodeaban la gran capital Noxiana, por lo que muchos comerciantes se apilaban para poder vender sus productos, a pesar de la muchedumbre, un camino se habría entre todos, la mano de noxus se encontraba pasando por ese lugar, aquellas personas distraídas que no le daban paso, salían volando hacía un lado como si fueran desechos, Darius llevaba su típico semblante serio e irascible, pero un poco mas marcado que de costumbre, su misión era sencilla, pero el solo hecho de tener que hacerla hacía que su ira le quemara el pecho, luego de salir del montón de gente, caminó un poco más en línea recta y se detuvo frente a una gran edificación, el guerrero gruñó un poco y golpeó sin cuidado la puerta de dicho edificio, luego de unos segundo la puerta se abrió dejando ver a una mujer con una característica cicatriz en su ojo izquierdo, solo verle el rostro le produjo asco a Darius.
-Que sorpresa – dijo sarcásticamente Katarina - ¿Qué quieres idiota?
-Quítate de mi vista, esto no te incumbe
-Oh, ¿enserio? – dejó salir una risa – no me importa, dime porque estás aquí o me lo tendrás que decir mientras escupes sangre de la boca.
-Que amenazas tan dulces pequeña rata – sonrió con arrogancia- busco a la rata adoptada, y eso es más de lo que debes saber.
Katarina le devolvió una sonrisa mientras clavaba sus ojos en la garganta de Darius como si se tratase de un depredador, pero luego de unos segundos se encogió de hombros y cerró la puerta, la mano de Noxus sentía como le hervía la sangre, por lo que empezó a golpear con fuerza la puerta.
- ¡Abre la maldita puerta! – antes de dar un próximo golpe a la puerta esta se abrió ligeramente
- ¿Qué quieres? – interrogó Talon del otro lado de la puerta, quien solo dejaba ver su ojo derecho bajo su capucha.
- Aquí estas – respondió con una sonrisa, con su brazo derecho empujó la puerta hacia delante, haciendo retroceder al asesino, sin darle tiempo para reaccionar, Darius lo agarró de la garganta y lo estrelló con fuerza contra una de las paredes del salón – Me vas a escuchar atentamente, porque resulta que uno de los estúpidos demacianos que estaban en la última avanzada que atacaste… escapó – dejó que pasara por lo menos un segundo antes de decir la última palabra, la cual pronunció con cierta ira
-Eso… no es… cierto – respondió con dificultad, sintiendo como su garganta se contraía lentamente
-Repítelo una vez mas y te juro que serán tus últimas palabras
-Yo… - cada vez le parecía más difícil respirar, poco a poco su rostro se fue coloreando de rojo, hasta que Darius notó que había sido suficiente para él, por lo que lo lanzó con fuerza hasta el otro lado de la habitación.
-No vengo a matarte, a menos que me obligues a hacerlo
-Bien… habla de una vez… cof cof – tosió con fuerza - ¿Qué quieres?
-Me alegra que lo preguntes – Darius se sentó en uno de los sillones que había en el salón y subió los pies en una pequeña mesa de centro que tenía justo al frente – Veras, en vista de que una de esas ratas escapó, esos debiluchos tomaran medidas de prevención, estimamos que algún tipo de soldado de reconocimiento – luego de terminar de decir eso, se levantó dirigiéndose a la puerta.
- ¿Eso es todo? – preguntó aun sobándose el cuello
- ¿Qué esperabas?, no hiciste tu trabajo
- ¿Acaso lo haré solo?
-Si – respondió con una sonrisa – No pensamos darte soldados, así que será mejor que sea una actuación impecable, de lo contrario, ellos te mataran, y si regresas con las manos limpias, igual morirás, suerte… pequeña rata.
Luego de decir esto último, Darius salió dando un fuerte portazo, Talon quedó en el suelo recargándose sobre la pared mientras tosía suavemente, lo enviarían a una misión suicida, pero sabía muy bien que así funcionaba Noxus, debía de demostrar que era fuerte para ser aceptado de nuevo como soldado, de lo contrario su debilidad lo llevaría a la muerte.
-Vaya problema en el que te has metido, Talon – dijo Katarina entre risas mientras se acercaba a este
-Déjame en paz
-Diría que lo siento, pero entre más te conozco noto que solo eres un estorbo, así que me causas gracia – soltó una leve carcajada más y luego carraspeo un poco cambiando a un semblante más serio – arregla este desastre – terminó luego retirándose a sus aposentos.
Talon suspiró cansado, ella siempre lo había tratado como a un inferior, pero desde el momento en el que el General Du Couteau había desaparecido, ella generó un desprecio mas notable hacía el, mientras que por otra parte, Cassiopeia siempre lo ignoraba, por lo que a ella le daba igual si vivía o no, mirando fijamente al suelo se perdió en sus pensamientos, a la final, la idea de morir no le parecía tan mala, podría por fin liberarse del desprecio de sus hermanas, además, al haber cometido errores, Noxus estaría deshaciéndose de un asesino inútil que no podía cumplir con sus misiones, pensó sobre eso por unos segundo y luego se levantó lentamente, como dijo katarina, se encargó de enderezar la mesa y el sillón que habían dado un vuelco, luego levanto los trozos de un jarrón destrozado y los dejó en la basura, se dirigió entonces a su habitación, donde desde allí apreció el panorama que se vivía afuera, tanta gente… le producía… asco.
-Increíble, jamás había estado antes en High Silvermere, es hermoso.
-De verdad eres una niña
- ¡Cierra la boca!
Shyvana soltó una carcajada al ver como Quinn se alteraba por tan simples comentarios, ambas se encontraban caminando cerca de los muelles, en el cielo se podía apreciar como Valor volaba feliz con las gaviotas que había en el lugar, la dragona miró por unos minutos el tranquilo río, pero esto sólo hizo que se le ocurriera algo.
-Oye Quinn, ¿Qué es eso que está en el agua?
- ¿Qué?, no veo nada
-Acércate un poco más
La tiradora inocentemente hizo lo que esta le pedía, pero apenas se arrodilló un poco, shyvana la empujó al río soltando una enorme carcajada, Quinn apenas cayó dentro del cuerpo acuoso luchó por mantenerse en la superficie, cuando se logró estabilizar escupió agua de su boca y frunció el ceño con bastante odio.
- ¡Te odio!
-No puedo creer que cayeras en eso – dijo entre risas
Valor soltó un fuerte graznido y se apresuró a ayudar a Quinn, le clavo las garras en la parte de atrás de su pechera, donde tenía una especie de soportes metálicos envueltos en cuero, y la sacó del agua, dejándola sentada en el suelo junto a la dragona, Quinn estiro su brazo para que el halcón pudiera aterrizar en su brazal, en ese momento, Valor empezó a graznar con desespero, batiendo con fuerza sus alas y fulminando con la mirada a Shyvana.
-Dile a tu pajarraco que deje de hacer ruido
-Se llama Valor, y esta molesto, así que deberías disculparte.
La dragona largó un suspiro y la ayudó a levantar del suelo.
-Está bien, discúlpame por eso, Jarvan quiere que nos llevemos mejor, así que no debí haber hecho eso – acerco su rostro al halcón - ¿Ya estas feliz?
Valor igual acerco su cabeza a la dragona y luego le grazno con fuerza en la cara, casi en ese mismo instante abrió sus alas y emprendió vuelo.
-Que halcón tan maleducado
Quinn dejo escapar una risa al ver la reacción de su halcón, pero luego de ver que la dragona fruncía el ceño, decidió dejar de reír, apreció por un momento más el panorama que yacía frente a ella, la bella arquitectura del lugar, aunque esto haya sido por unos instantes antes de darse cuenta de que ya estaba anocheciendo.
-Es hora de regresar al palacio – Dijo Shyvana
-Es cierto…
-Ten cuidado mañana, niña, dicen que los Noxianos atacaran próximamente con mas fuerza, será mejor que hagas preparativos.
Quinn asintió y luego vio como la mujer simplemente emprendió su camino dejándola sola frente al gran río, la tiradora silbó y nuevamente dejo que Valor se posará en su brazal.
-Hora de regresar a casa… Valor
El halcón asintió y dio un pequeño graznido, luego salió a volar nuevamente, Quinn suspiró un poco cansada, debía llegar a su hogar antes de que el sol terminara de ocultarse, de lo contrario, el frío de la noche congelaría su ropa mojada y era probable que le contrajera un resfriado, así que trotando empezó su marcha hacía su hogar, lastimosamente, al llegar esta ya se encontraba tiritando, por lo que rápidamente se quito toda su armadura y se puso la ropa que empleaba como pijama, se asomó por la única ventana de la que disponía su hogar y apreció por unos instantes la luna que brillaba en el cielo, estaba intentando de cualquier forma calmar su mente para el día siguiente, no pensaba decepcionar al príncipe, así mismo, quería demostrarle también su valía como soldado, luego de un largo momento en que estuvo así, dio un fuerte silbido y de entre los arboles Valor entró por la ventana, Quinn cerró esta para evitar que hiciera más frío y se acostó en su cama, debía dormir, pero su mente estaba haciéndole un escándalo en su cabeza, sería una larga noche, quizá no llegaría a ser capaz de conciliar el sueño.
NOTAS DEL AUTOR
AVANZANDO LENTAMENTE, INTENTÓ QUE CADA PARTE DEL FIC SEA INTERESANTE, QUIZÁ ESTE CAPITULO NO LO SEA MUCHO, O QUIZÁ SI, PERO LO CREÍ NECESARIO PARA QUE EL PRÓXIMO PUEDA VENIR CON LO VERDADERAMENTE INTERESANTE, SOLO NO SE ABURRAN AUN D':
QUE TENGAN UNA BONITA SEMANA Y HASTA EL PRÓXIMO CAPITULO.
