MARIPOSA – CAPITULO 2

Me habían explicado como seria todo esto. Sería como una vida normal, no estaría encerrada, pero debía ir al instituto como cualquier chica de 17 años, debía estudiar y lo principal era saber controlar mis poderes, según Jasper tenía muchos.

También me preguntaron si tenía alguna duda, y lo primero que quise saber era porque no podía leer la mente de Jasper, a lo que respondió que él había ido al instituto y había aprendido a manejarlo. Bufe. Cuando lo dijo me recordó a… ¿A quién?

Cuando decidí hablarles mientras íbamos rumbo a tomar un vuelo que nos llevaba a Forks, ellos habían sido amables. Eso demostraba que eran buenas personas, ¿no?

FLASHBACK

- ¿Iremos a Forks?

Quise saber, estábamos en una camioneta negra con los vidrios tintados. Yo iba a lado de Jasper y Emmet y Carlisle adelante.

- Si, tomaremos 2 vuelos, para poder llegar.

Eso era mucho, sin duda muchas horas. Esto debía ser más fácil.

- Puedo… puedo ver una foto del lugar donde me llevan.

- No.

Dijo Jasper a lado mío. Emmet soltó una carcajada y Carlisle que estaba frente mío se giro hacia mí.

- Bella, haremos esto de la forma tradicional, ¿entiendes? No necesitas usar tu poder todo el tiempo.

- Solo trataba de no llegar cansada.

Dije tratando de defenderme.

- Sí, claro.

Dijo Emmet. Luego trate de entrar en la mente de Emmet y misteriosamente lo logre. Él estaba algo nervioso y Jasper pego un respingo a lado mío. Ahora lo entendí, Jasper podía leerme a mí. Emmet estaba pensando en alguien... un hombre. ¿Acaso era gay? ¿Será su novio?

- ¿Eres gay Emmet?

FIN DEL FLASHBACK

Me sentía en casa. Vivía en una casa preciosa, sola. Lo sentía como mi hogar. Ellos me habían dicho que habían instalado todas mis cosas en una pequeña casa detrás de la suya. Todas mis cosas eran un par de ropas, nada más.

La casa estaba muy separada de la casa de los Cullen por varios árboles, que servían como una especia de muro.

En frente mismo de mi preciosa casa, había una idéntica, separada por unos veinte metros. Las luces de esa casa cuando había llegado estaban apagadas, y ahora que la miraba desde la ventana de mi habitación, estaban todas, absolutamente todas encendidas, haciendo que la casa pareciera aun mas grandiosa de lo que ya era.

Las dos casas estaban modernamente decoradas y era increíble vivir ahí. Las casas se parecían bastante por fuera, aunque Carlisle me había dicho que por dentro eran completamente diferentes, pero combinaban bastante. Se me hizo que no hablaba de las casas, pero no hice mucho caso.

- Mi propia casa. Al fin lejos de la señorita Mallory.

Mis palabras fueron un suspiro de alivio y una sonrisa en mis labios. Luego me tire en la enorme cama blanca y deje que el sueño me venciera. Cerré los ojos…

- Dulces sueños.

Me senté en la cama con los ojos bien abiertos. Mi corazón latía a una velocidad que me asustaba. Hice el intento de tranquilizarme y tratar de sentir si había alguien cerca, pero no, no había absolutamente nadie dentro de la casa, solamente yo.

AL DÍA SIGUIENTE...

Cuando estuve lista para irme al instituto, salí de mi habitación y fui a la cocina a tomar un jugo antes de irme, cuando vi un papel blanco encima de la mesa.

"Para que el inicio de clases lo hagas con estilo"

Luego vi la llave.

- ¡Oh, por Dios!

Dije saltando de felicidad y cerré los ojos y cuando los abrí estaba fuera de la casa en frente de un increíblemente hermoso mini Cooper negro.

- ¡Oh, Dios! ¡Es hermoso!

Dije saltando de felicidad.

- ¡Gane!

Deje de saltar. Me gire y ahí estaban Jasper y Emmet. Emmet tenía una sonrisa preciosa en su rostro. Y Jasper parecía... tranquilo.

- ¿Qué ganaste?

Quise saber, mirando a Emmet.

- Bueno, yo había apostado que tú al leer la nota no te molestarías en usar la puerta para poder ver lo que te había comprado Carlisle.

- ¿Tú puedes leerme? Pensé que solo Jasper podía.

- Bueno preciosa, yo no "leo" pero Jasper dejo de "leerte" cuando te quedaste dormida.

Un sonrojo lleno mi rostro, lo sentí. Y la vergüenza se apodero de mis sentidos.

- ¿Por… por qué?

No. Aquella sonrisa en los labios de Emmet no era bueno, no era nada bueno. Se seco unas lágrimas imaginarias mientras decía, con voz triste y algunos sollozos fingidos.

- Porque, nuestra pequeña Bells ha crecido, tan solo ayer decía sus primeras palabras y ahora ya sueña c..

- Emmet cállate.

Dijo Jasper… pero el abrió su mente. Y lo vi.

- Oh…

El sonrojo era algo molesto.

- Tranquila Bella, es... normal.

Solo asentí cuando Jasper dijo eso y baje la mirada al piso.

- Bueno, súbete al coche y síguenos, es tarde y si no nos apuramos llegaremos tarde.

Ellos caminaron hacia la enorme casa que estaba frente mío y yo me subí en mi mini Cooper. Oh, fue amor a primera vista. Lo sé. Pensé con una sonrisa, mientras miraba dentro del coche. Una risa burlona hizo que levantara la vista, y fue cuando me fije en la camioneta que estaba frente a mí a unos 15 metros.

- Volvo.

Busque si había alguien más, pero no. La risa había entrado en mi mente.

- Estás loca, aparte de ser rara, estás loca.

La risa volvió de nuevo. Y me fije en la ventana de la casa, específicamente la ventana a lado de la puerta de la entrada. Las cortinas se movieron, cerrándose.

- Oh, definitivamente no estoy loca.

No hubo ninguna risa luego de ese comentario.

EN EL INSTITUTO.

Cuando entre en el estacionamiento detrás del Jeep de Emmet, me fije en que el volvo que había visto hacia unos instantes estaba ya ahí. Estacionado en uno de los mejores lugares. A lado había un precioso Mercedes Benz de un color rojo sangre. Emmet lo estacionó a lado y misteriosamente había un lugar a lado del jeep para mí.

Cuando baje del auto, Jasper dijo…

- 3 minutos y suena la campana. Luego nadie más entra.

Caminamos los tres juntos hasta la puerta, en el estacionamiento habían más coches, pero no tan llamativos como la camioneta, el coche rojo y mi precioso mini Cooper. Las personas miraban hacia donde estábamos nosotros. Pero no como si fuéramos raritos, ellos también lo eran o eso me había dicho Carlisle.

- A primera hora tienes clases normales, ya sabes literatura, biología, y esas materias normales y aburridas...

Dijo Jasper.

- Luego del almuerzo empieza la diversión cariño.

Emmet me guiño un ojo al decirme eso.

- ¿Por qué tengo clases normales?

- Porque tienes tan solo 17 años... Y a pesar de todos necesitas estudiar.

- Todos aquí son... como nosotros.

- No. No todos.

Dijo Jasper mirando un punto fijo. Luego mire a Emmet que miraba a Jasper con el ceño fruncido, luego cambio su rostro y me miro con una sonrisa.

- Algunos solo tienen padres como nosotros y ellos vienen aquí porque es más seguro para ellos que en una escuela normal, ¿Comprendes?

- Si.

- También hay niños y niñas que vienen porque ellos al cumplir los 15 años desarrollaran ciertos poderes.

- ¿Por qué a los 15?

- A los 15 tú hiciste tu primer salto...

- ¿Salto?

- Sí, eso que hiciste hoy, cerrar los ojos e imaginarte estando afuera, luego abriste los ojos y estabas ahí, eso es saltar. ¿Comprendes?

- Aja...

Dije con una sonrisa.

- Me gusta saltar.

- Lo sé.

La sonrisa de Emmet fue aun más grande que la mía. Mire una vez más a Jasper y el aun tenía esa mirada, parecía preocupado. O seguramente era mi cabeza.

- Cuando suena el timbre venimos por ti a llevarte a tu próxima clase.

- De acuerdo, muchas gracias.

Le dije a Emmet, Jasper caminaba mirando un punto fijo.

- No le hagas caso...

Dijo Emmet, dándose cuenta de que yo miraba a Jasper.

- Seguro leyó que alguien estaba pensando algo sucio con su Alice.

- ¿Alice?

- Si, Alice, su prometida.

Entre en el aula cuando Emmet camino hacia el otro lado. Lleno. Fue lo primero que pensé cuando vi el aula. Todas las mesas llenas.

- Tome asiento.

Dijo el profesor que estaba escribiendo algo en la pizarra. Camine hasta el fondo de la clase, antes de llegar al último lugar tome asiento, ya que el último lugar tenía un cuaderno encima del pupitre.

- Buenos días, soy su profesor de Literatura y seré su profesor hasta que termine el año escolar. Por cierto, para los que no me conocen, mi nombre es...

Dijo escribiendo en la pizarra.

- Profesor Banner y déjenme decirles una sola cosa. NO PUEDEN USAR NINGUN TIPO DE PODER EN MI CLASE, o me veré obligado a usar los míos a modo de castigo. ¿Quedó lo bastante claro?

- Si.

Dijimos toda la clase al mismo tiempo. ¿Profesor Banner? ¿Acaso eso era un nombre? Me preguntaba eso al tiempo que una palabra llego a mi cabeza, como si alguien me lo estuviera diciendo en un susurro. Aburrido.

- Aja.

Dije en un susurro.

- Ahora cada uno se levantara de su silla y se presentara al resto de la clase. Comenzaremos del primer lugar hasta el último.

Y asi comenzó mi primer día. Cada uno se iba presentando y decía si tenia algún poder/talento o no, y si no lo tenían debían decir que poderes tenían sus padres, para irnos conociendo, era ridículo, a parte de ser bastante incomodo.

- Mi nombre es Ángela Webber, tengo 17 años, este es mi tercer año aquí en el instituto, no soy nueva como verán y puedo mover las cosas de lugar. Algunas.

Mierda. Me sentía un fenómeno a lado de ella. El profesor no parecía muy interesado en ella, ya que estaba escribiendo algo en su agenda electrónica. El muchacho que estaba a lado de ella se levanto de su lugar y empezó a hablar.

- Mi nombre es Ben, tengo 18 años, también es mi tercer año aquí y mis padres pueden manipular algunas cosas, ya sean objetos, o algún animal, y algunas veces, solo algunas veces la mente de las personas. No tengo ningún... (se aclaro la garganta) poder.

El profesor solo dijo un Aja. Luego se levantaron todos hasta que llego mi turno. El profesor de verdad parecía aburrido.

- Mi nombre es... Isabella Swan, tengo 17 años, este es mi primer año aquí...

Me fije que el profesor levanto la mirada hacia mí y dejo lo que estaba haciendo, poniéndose lentamente de pie.

- ¿Isabella Swan?

- Si.

Dije mientras mi corazón comenzaba a latir cada vez más fuerte. Estaba algo incomoda, mientras el profesor me miraba como si fuera un fantasma.

- ¿Isabella Swan?

Volvió a preguntar incrédulo, yo solo asentí, poniendo los ojos en blanco.

- ¿Poder?

- Bueno...

Dije algo insegura.

- Puedo hacer algunas cosas.

- ¿Cómo cuales?

Dijo ahora muy interesado en saber algo sobre uno de sus alumnos...

- Puedo...

Pero la puerta se abrió de golpe... todos miramos a la persona que había entrado, incluso el profesor.

- Lamento llegar tarde. Mucho tráfico.

Todos rieron, ¿Trafico? No había tráfico en Forks.

- ¿Tráfico?

Dijo el profesor mirándolo fijamente.

- Así es profesor.

- ¿En serio?

Dijo el profesor algo enfadado.

- En verdad, estaba en el baño. Fui uno de los primeros en llegar, mis cosas ya están ahí.

- Siéntese, acaba de interrumpir a la compañera.

Dijo el profesor caminado hacia él. Su voz, la voz del nuevo me resultaba familiar. Él camino quitándose la chaqueta negra de cuero, quedando con una camiseta negra y se sentó detrás de mí. Yo aún seguía parada como una estatua, en ningún momento el nuevo me miro, solo sentí que estaba enojado cuando su silla hizo ruido y se sentó.

- Lamento la interrupción señorita Swan, puede continuar...

- Ya termine.

- No dijo sus poderes.

- Tengo algunos.

- ¿Cuáles?

Me molestaba la insistencia del profesor. Trate de entrar en su mente, quería saber que quería saber exactamente de mi. Pero solo había curiosidad, nada más.

- Puedo sentir los "humores" de las personas.

- ¿Qué más?

- Puedo saltar.

Todos me miraron de una forma extraña.

- Que aburrido.

Dijo mi compañero de atrás. Solo lo escuche yo.

- No sé exactamente cuáles son todos, el señor Cullen dijo que lo averiguaría estando aquí.

- Carlisle Cullen. Nuestro honorable director. Bienvenida señorita Swan, espero que se sienta a gusto en este instituto.

- Gracias.

Dije sonrojándome y tomando asiento.

- Puede presentarse...

Dijo el profesor mirando al chico que estaba detrás mío, luego se giro y empezó a caminar hacia su escritorio.

- Mi nombre es Edward Cullen.

El profesor se giro muy rápido, demasiado rápido ya que el cabello de Ángela se movió como si un fuerte viento hubiera pasado cerca de ella.

- Y también tengo muchos poderes, la diferencia de que yo sé cuáles son.

Todos miraban a mi compañero de atrás menos yo, me sentía irritada escuchándolo hablar.

- ¿Cuáles son?

Quiso saber el profesor.

- No me gusta hablar de mi vida privada profesor, espero que la respete.

Todos se quedaron mirando del profesor al chico que estaba atrás mío que ahora tenía nombre.

- Por… por supuesto señor Cullen.

- Gracias.

Me gire y lo vi. Tenía una sonrisa y este estaba mirando al profesor, su mirada me dejo paralizada, me fije en el iris de sus ojos, estaban el triple de su tamaño, solo un pequeño borde de color dejaba ver el tono de sus ojos. Era de un verde, o era ¿gris?

El tamaño del iris volvió a su tamaño normal. Luego su mirada se poso en mis ojos.

- ¿Te gusta lo que ves?

No dije nada. Solo me gire de nuevo a mi lugar. Estaba nerviosa… y molesta.

- No me caes bien.

Dije en un susurro sabiendo que el escucharía. Pude sentir como el se levantaba un poco y acercaba sus labios a mi oído y susurro.

- El sentimiento es mutuo.

Un escalofrió recorrió mi cuerpo al sentir su aliento chocar contra mi piel. Luego la clase comenzó.


Muchisimas gracias a las personas que aun siguen leyendo mi fic en el "otro" lado :) Y muchisimas gracias por pasarse aquí. Pueden darle "click" a la cajita de review y dejarme algun comentario. A las chicas que ya habian leido este capitulo, quiero decirles que cambie muchas cosas en la novela. La hare un poquito diferente. Muchisimas gracias a todas :) Un beso enorme desde Paraguay! :) ...Luly


ADELANTO DEL TERCER CAPITULO

El me ignoro completamente. Probé entrar en su mente, el estaba mirando al profesor, una sonrisa se formo en sus labios. Quise saltar, no había ninguna barrera que impidiera que entrara.

- ¿Pero qué mierda?

Cullen apretó los labios, estaba aguantando una gran carcajada, eso era seguro. Cuando trate de entrar en su mente, oh, él lo sabía, la mente de Cullen estaba llena de señales de tránsito o carteles que decían NO PASAR, PROHIBIDO ESTACIONAR, pero el maldito idiota puso en su mente PROHIBIDO PERSONAS Y MUTANTES y en letras pequeñas decía Y ZORRAS y entre paréntesis (Isabella Swan).