Declaimer: Bleach no me pertenece solo le pertenece al genio de Tite Kubo, yo solo tome prestados los personajes para realizar mis locas historias.

Parejas: IchiRuki

Atención: Esta historia solo consta de 2 capítulos.

Notas de autora: Muchas gracias por los comentarios, espero que este ultimo capitulo sea de su agrado, disfrútenlo.

_Blablabla_ descripción

"escribir"

-pensamientos-

*…

Los separa un muro…les une el amor–


Draw Whit Me- Rukia

Estabas caminado por toda aquella densa nieve que caía, lágrimas cristalinas se deslizaban de tus mejillas pálidas por el frio, habías salido sin abrigo, llevabas puesto un vestido lila que se levanta con el viento brutal que azota. Llegas al límite y notas algo extraño – ¿una pared? – mientras que tus manos tiemblan al estirar la mano, tocas aquel muro; frio y solido. Retiras la mano y te recuestas en el inmenso muro de cristal –Se puede ver el otro lado– muchas preguntas empiezan a formarse en tu mente pero en ese instante no deseabas pensar…solo querías descansar, descansar de las obligaciones de tu adorado Nii-sama. Cierras lentamente los ojos; con mucha pesadez y antes que te dieras cuenta ya habías caído en los brazos de Morfeo.

Sientes unos golpes en la lejanía, algo vibra, empiezas a despertar. Levantas los brazos para estirarte, con lentitud te levantas mientras sacudes tu vestido que estaba cubierta de nieve, fue ahí cuando escuchaste unos golpes a tus espaldas, volteas y te sorprende ver a un chico alto de cabellos anaranjados, ojos miel, vestía una camisa blanca con unas rallas rojas, unos pantalones crema estilo hip hop y zapatos deportivos –Pandillero– fue lo primero que se te ocurrió al ver a ese chico extraño.

Él empieza a decir algo pero tú no lo escuchas, mueves la cabeza a un lado a otro para hacerle entender al chico, vuelve y lo intenta gritando pero aun así la voz de él naranjito…no llegaba hasta tu lado y dudabas que tu voz lo hiciera así que ni siquiera hiciste esfuerzo para hablarle.

Ahí fue cuando viste que el moreno metía sus manos en el bolsillo derecho y notas que saca algo más no ves bien, tira una sobre el muro y cae en la nieve, te agachas educadamente; recogiéndote el vestido y la tomas, ahora vez que es un carboncillo. Él escribe el muro.

"¿Sabes escribir?" te pareció algo absurdo la pregunta pero no tardaste en responder.

"Claro que si" le confirmas mientras vez que el sonríe, también sonríes; te contagio la sonrisa, sentiste que un calor subía a tus mejilla blancas –Al fin y al cavo…logramos comunicarnos–

"¿Cómo te llamas?" Le preguntas instantáneamente, tienes curiosidad de saberlo.

"Ichigo Kurosaki" ríes, te parece cómico el nombre de aquel chico.

"Ichigo, como las fresas" escribes casi por instinto. Te gustan las fresas…quizás más que las cerezas. Vez que el Kurosaki frunce el seño con un poco de molestia – ¿Le habrá molestado mi comentario? – te preguntaste internamente.

"¿Cuál es el tuyo?" el peli-naranja pregunta mientras te mira directamente a los ojos. Te apresuras a responder.

"Rukia Kuchiki" el rostro de tu "nuevo amigo" se muestra desilusionado pero para poner un tema decides preguntarle algo interesante "¿Sabes dibujar?" Dibujas también un conejito. Tu animal favorito y que inconscientemente es siempre el resultado de tus dibujos. Chappy.

Ichigo ríe con burla "Si y mucho mejor que es tonto conejo" esa respuesta te indigno y le mistarte con reproche, ¿Cómo se atrevía a insulta a él ¡Oh el gran chappy, rey de todos los muñecos de felpa!

"¡No te rías de chappy!" Contraatacas al moreno.

"Chappy ¿Ese tonto conejo tiene nombre?" El fresita se vuelve a burlar del ¡Oh el gran chappy, rey de los muñecos de felpa!

"Si y no es tonto es adorable" escribes mientras dibujas a otro de los adorables conejitos con estrellitas alrededor.

"Como digas Rukia" te sorprendió ese comentario y viste que él ríe por lo bajo, fue cuando viste por primera vez una sonrisa sincera, te conmovió, sacaste esa idea de tu cabeza y empezaste a trazar otro de tus típicos conejitos al cual le diste tus características.

Escribiste al lado de tus adorables dibujos "Esa soy yo…"

"Ni siquiera eres así, plana" te sentiste ofendida en ese instante, mostraste una mirada de total desacuerdo y horror, al instante escribiste un insulto que sabias perfectamente que el afectaría.

"¡Urese! ¡Tú tienes cabello naranja! " Escribiste aquello porque quizás el se ofendiera, fue un éxito, Ichigo mostro frustración en su rostro y empezó a trazar unas frases.

"¡Lo dice una chica infantil que de paso es PLANA!" Kurosaki escribe con resentimiento y por supuesto tú no te ibas a dejara así que continuaste insultándolo con tus conejitos.

El tiempo pasó volando, ni lo notaste, solo te encontrabas en una guerra, no se sabía quién ganaba pero no importaba, por alguna razón te sentías bien. Disfrutabas estar con él peli-naranja, el moreno tira las manos al suelo, se notaba cansado, tú también lo estabas, sentías un denso dolor en la muñeca, viste que el chico miraba al suelo y luego regresaba a mirarte mientras respiraba un cálido aire, se empaña el pequeño espacio que queda, el resto está lleno de dibujos, el con su manga de la camisa frota esa parte, te mira fijamente y luego manda ambas manos al suelo otra vez, aprieta la nieve como con rabia, a consecuencia se vuelven rojas, Ichigo levanta la mano y la pone en el centro de ese espacio, le miras extraño luego de un instante cambias esa mirada por una tierna y pones también tu mano contra la de él pero solo sientes el muro, aquello te entristece.

Miras que Ichigo también baja la mirada con decepción o quizás más tristeza que decepción, miras como él empieza a temblar y a cerrar la mano con enojo –… Ichigo? –

"Se siente frio" comprendiste, tu también lo sentiste y aquello te ponía triste "Quiero estar contigo" esa frase te dejo fría, no esperabas que él la dijera, te sentiste muy feliz, ya podías escuchar tu corazón latir desesperadamente como buscando tener contacto con el cuerpo del moreno.

"Ya estás conmigo…solo hay un vidrio entre nosotros" le escribes mientras un sonrojo visible aparece en tus mejillas blancas, sin saber por qué, Ichigo se levanto enfurecido como una fiera o un animal, mira el muro con desprecio, odio y lo que dejo impactado; tristeza, aquello reflejaba la mirada del peli-naranja.

Kurosaki empezó a golpear la pared con mucha fuerza, te asustas, no querías que se lastimara e intentas que pare pero él no te hace caso y sigue golpeando el inmenso muro, notas que él dice algo pero no logras escucharlo, el cristal te lo impide. De repente el vidrio se empezó a partir, Ichigo te hace señas de que te alejes del lugar; no quería que te lastimaras, le haces caso y retrocedes.

Llega a decir algo antes de golpear por última vez y lo único que le puedes leer de sus labios es "Rukia" te estremeces, él le da el golpe final y el muro se rompe, el brazo derecho de Ichigo atraviesa la pared pero algo pasa al momento de hacerlo, su brazo empieza a destruirse; a desaparecer…en otras palabras a desintegrarse, Kurosaki grita de dolor, lo escuchas por primera vez y te entristece saber que esa será la única vez que lo escucharas...en esos intestes querías escuchar una risa en vez de una queja llena de dolor. El peli-naranja se retiras, a su casa pensaste en ese instante, también era hora que tu lo hicieras… para olvidar ese horrible momento.

Luego de días que habías ido al muro para ver si él había vuelto, no estaba.

Fuiste por última vez y por sorpresa Ichigo llego, viste que llevaba el brazo envuelto en vendas, ibas a preguntar por qué pero luego recordaste aquel día en que se destruyo.

"¿Quieres dibujar?" lo querías animar así que le regalas una gran sonrisa.

"No puedo" Viste que él hacia un gran esfuerzo para dar su respuesta con su brazo izquierdo, te sentías culpable, querías llorar, la tristeza y angustia te inundo en ese mismo instante y sin remedio a lo hecho susurraste un simple y agrio:

_Lo siento- sabias que él no te escucharía así que te sentías aun más culpable que antes.

Habías arruinado todo.

Cuando él se tuvo que ir, empezaste a llorar y luego viste que no era justo que tú llevaras ambas manos intactas. Miraste tu brazo derecho –Quizás yo pueda hacer algo– tu brazo no era del mismo tamaño que el de Ichigo pero tenía la masa, esta se aferraría al brazo de Kurosaki y se adaptaría tal y como era el brazo antiguo. Sonreíste, por fin le podrás ayudar en algo. Tomaste aquel miembro que habías sacrificado y lo pones en una caja de regalo, con cuidado lo tiras al otro lado, este cae en el piso, tomaste una capa que habías traído para tapar tu extremidad faltante. Después de todo tu podías escribir con ambas manos.

Ichigo llega y mira el regalo, te pregunta algo y hace señas, le entiendes, sabias que se refería al paquete, asientes. El peli-naranja empieza a abrirlo con mucho cuidado y miras que se sorprende al ver tu regalo, te mira sorprendió. Tu le regalas una sonrisa sincera…sin querer una lagrima cae, tal vez de felicidad.

"Dibuja conmigo"

~*Owari ~~*


Espero no me odien por este final, esta historia es nostálgica y de por sí creo que no debería cambiarse el final. Agradezco mucho los comentarios de:

-Kimyona shinigami no neko

-odaliz delgado

-Guest

-Zenaida Kuchiki

-tsuki-chann

Me hacen nostálgicamente feliz. Ahora que ya termine esta historia podre continuar con las otras 2 de esta misma serie (suspiro) en algún futuro volver a escribir una historia de esta misma pareja pero tardara un poco por lo que tengo otros proyectos pendientes. Kempai Minna.

~"~*~NAD"*~*