Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto. Por el contrario la historia es sólo mía xD

Me alegra saber que hay personas a las que les gustó esta historia, estaba algo insegura por el tema y no sé si sea fácil de seguir. Ya que me dijeron que estaba algo corto el capítulo esta vez lo he hecho mucho más largo. Bueno espero que siga manteniendo su interés.


Capítulo dos: primera experiencia

Cerrar la puerta tras de él nunca le había causado más alivio. Se sintió observado y no demoró en notar sobre él las miradas de las enfermeras del lugar. Sakura se acercó a él con mirada interrogante, como suplicando le contara que había pasado allí adentro.

-¿Todo bien? – no pudo resistir más el preguntar

Naruto asintió –desde mañana seremos compañeros de trabajo

Sakura suspiró aliviada –pensé que Sasuke iba a destruirte mentalmente, no sabes cuánto me costó que aceptara ser tu tutor

-No te preocupes Sakura chan estaré bien –abrazó a su amiga –gracias por todo y nos vemos mañana.

Camino hasta el ascensor y una vez que las puertas se hubieron cerrado dejó escapar todo el aire que estaba conteniendo, el muy desgraciado de Sasuke era un patán, tenía tantas ganas de colocar su puño en su pálida cara. Se notaba desde lejos el tipo de persona que era, tan arrogante que llegaba a ser hasta desquiciante. Pero no le iba a dar el gusto, él iba a demostrarle que Naruto Uzumaki no era ningún estorbo.

La mañana había llegado tan rápido que no sentía que su cuerpo había descansado lo suficiente. Prácticamente había cambiado sus horas de sueño por la lectura de su nuevo mejor amigo. Suspiró profundamente "era el primer día", si sobrevivía al primer día lo demás era cuestión de tiempo. Se animó por fin a salir de la cama y fue directo a la ducha. Dejó que el agua fría recorriera cada parte de su cuerpo y terminara de despertarlo. Salió sin prisa y se vistió con el pantalón y la chaqueta blanca, se miró al espejo y sonrió para sí mismo, le agradaba la imagen que veía "doctor Uzumaki" dijo para sí mismo.

Desayunó rápidamente algo ligero y cogió la mochila. Tomó el autobús y bajó cinco paradas después. Recorrió el mismo camino del día anterior hasta llegar al cuarto piso del hospital, mientras avanzaba por los pasillo saludaba a cualquiera que fuera parte del personal de salud. Una vez en la estación de enfermeras, verificó la hora en su reloj "siete y diez" todavía tenía algo de tiempo. Buscó a Sakura por el lugar y no la encontró así que decidió que era momento de ir a incordiar a su nuevo sensei y recalcarle lo puntual que podía llegar a ser. Llamó dos veces a la puerta con la inscripción de "médico asistente" y al no recibir respuesta ingresó.

La habitación estaba vacía, notó la puerta junto al escritorio entre abierta y se asomó. Esa puerta comunicaba con otra pequeña habitación en donde había una cama y más al fondo lo que seguramente sí sería el baño. El lugar estaba completamente ordenado y había varias chaquetas blancas colgadas en el perchero. Decidió que no sería buena idea que lo encontrara husmeando en cosas ajenas así que salió de allí y se fue a sentar en el mismo lugar que había ocupado el día anterior.

No pasó mucho antes que Sasuke saliera de aquella pequeña habitación y lo encontrara allí.

-Eres puntual

-Buenos días Sasuke sensei –le mostró su amplia sonrisa a tiempo que examinaba al joven Uchiha que también se encontraba vestido completamente de blanco.

Sasuke odiaba el ruido excesivo y la chillona y entusiasta voz de ese rubio era de por sí parte de esa categoría. Había estado seguro que el chico desaparecería con el libro y no se atrevería a regresar a lo que seguramente consideraría el infierno pero se había equivocado, es más allí lo tenía sonriendo de oreja a oreja y con la mirada ansiosa.

-Se nota que has pasado una buena noche – Sasuke señaló las ojeras del rubio

-Estoy acostumbrado a dormir poco

-Pues deberías dormir las horas completas, matar a tus neuronas no es algo que puedes darte el lujo de hacer –se burló

Para ese momento Naruto ya había entrenado a su cerebro para no reaccionar ante el mínimo atisbo de provocación.

-Mis neuronas están en buen estado, no se preocupe por mí Sasuke sensei

El Uchiha abrió uno de los cajones del escritorio y sacó dos estetoscopios, uno lo colocó sobre sus hombros y el otro se lo entregó al rubio. Cogió unos cuantos lapiceros, su sello y se dirigió a la puerta haciéndole una señal a Naruto para que lo siguiera. Camino por el pasillo siendo saludado por quien se lo cruzaba hasta llegar al coche con las historias clínicas donde además se encontraba el equipo que trabajaba con él.

-Uchiha san, buenos días –los allí presentes saludaron casi en coro paseando sus miradas de Sasuke a Naruto como esperando la explicación de la presencia de aquel llamativo rubio.

-Buenos días – contestó sin gracia alguna –desde hoy tengo un estudiante a mi cargo y que también trabajara con ustedes, él es Uzumaki Naruto

-Mucho gusto con todos, espero poder aprender de ustedes

-Residente de segundo año Gaara, Residente de primer año Sai y los internos de medicina Mizuki y takeshi –Sasuke fue nombrando a cada uno mientras que el aludido levantaba la mano al ser presentado.

Naruto no tardó en entablar conversación con su nuevo equipo. Ellos le explicaron acerca de cómo era un día de trabajo con Sasuke. Por lo general todo empezaba con esas reuniones a las siete y cuarenta de la mañana en las que los residentes le informaban al Uchiha las novedades de la guardia nocturna, si había habido algún paciente ingresado o la evolución de los pacientes más críticos. A las ocho de la mañana comenzaba la visita médica, la sala a su cargo tenía treinta y cuatro camas de hospitalización. Una vez que terminara la visita médica entre las diez y media u once de la mañana todos tenían hasta el mediodía para terminar algún pendiente. A las doce en punto había reunión para alguna exposición ya sea de un tema determinado o de algún caso clínico y después de eso todos eran libres por así decirlo.

Escuchó detenidamente el relato de los residentes, por lo que pudo retener escuchó algo de un paciente en shock séptico de foco respiratorio, un hipoglucémico y dos ingresos que se encontraban estables. No tardaron en ponerse de pie y empujar el coche con historias hasta dentro de la sala de hospitalización. Uno a uno los internos de medicina iban relatando la historia del paciente mientras que Sasuke se preocupaba por hacerles preguntas a los propios pacientes para corroborar su estado, una vez hecho esto escribía las indicaciones y sellaba la hoja. Todo sucedía relativamente rápido, llevar el ritmo le estaba costando sobre todo porque habían términos médicos que él aún no conocía, valores normales de laboratorio con los que no estaba familiarizado, y farmacología que aún no dominaba, sentía que su cabeza estaba a punto de explotar, realmente estaba comenzando a sentirse un inútil, lo único que había hecho era caminar en silencio y escuchar.

Una vez que terminó la visita y justo cuando intentaba aclarar sus dudas con alguno de los residentes o internos, todos desaparecieron, al parecer había cosas pendientes por terminar.

Sasuke lo observó y notó la confusión en sus ojos azules, por un momento hasta sintió algo de pena pero quería demostrarle que si no se ponía a estudiar con ganas no lograría nada durante su estadía en el hospital –Naruto, trae la historia del paciente de la cama doce y ven a mi oficina

Naruto siguió la orden inmediatamente, camino detrás de Sasuke hasta lo que se podría considerar su oficina. Se quedó de pie en medio de la habitación esperando la siguiente indicación mientras el Uchiha se posicionaba tras su laptop sin dignarse a mirarlo.

-¿Qué tal tu primer día?

La pregunta le llegó por sorpresa. El rubio adoptó una pose pensativa llevando una de sus manos a la barbilla, no había sido un mal día, había estado emocionado al menos durante la primera hora hasta que llegó a sentirse fuera de lugar.

-Ha sido interesante –respondió dubitativo de si había sido la respuesta correcta.

-¿Interesante? Y de todo lo interesante que has visto ¿hay algo que quieras preguntar?

Naruto apretó la historia clínica de metal entre sus manos, había tanto que quería preguntar, prácticamente todo; sin embargo ¿eso lo convertiría en un estorbo?

-A juzgar por tu silencio sólo contemplo dos opciones –Sasuke cerró la portátil en la que se había estado entreteniendo –o entendiste todo o no entendiste nada y a juzgar por tu expresión creo que estamos más cerca de la segunda opción

El Uchiha se puso de pie y tomó la historia clínica de las manos del rubio para luego acomodarse en uno de los sofás rojos e indicarle al otro que hiciera lo mismo. Dio una ojeada rápida antes de comenzar a narrarle el caso del paciente más profundamente.

-Hiroki Kinomoto, paciente de 56 años con tiempo de enfermedad de más o menos dos semanas y de curso progresivo. El paciente refiere que notó la herida a nivel del cuarto dedo del pie derecho cuando ya había secreción purulenta y empezó a hacer cuadros febriles que llegaban a 39 °C, motivo por el cual fue trasladado a este nosocomio –Sasuke dejó la historia a un lado -¿qué es lo primero que le preguntarías a un paciente así?

Naruto se puso nervioso ante la pregunta, trató de controlar un poco sus emociones y a la vez recordar sus clases en la universidad -¿si es diabético? –casi preguntó.

Sasuke esbozó una pequeña sonrisa "idiota, si dejarás de temblar tal vez podrías ser más seguro con tus respuestas" -¿me lo estás preguntando?

El rubio se apresuró en negar con la cabeza.

-Entonces ¿por qué le preguntarías eso?

-Porque sólo se dio cuenta de la herida una vez que hizo cuadros febriles y a pesar del tiempo la herida no mejora lo que es característico de pacientes con historia de diabetes ya que pierden sensibilidad en los miembros inferiores y tienen problemas de cicatrización –estaba seguro que había soltado todo eso sin siquiera detenerse a respirar y quizá lo había hecho a una velocidad imposible de entender.

-Exacto, entonces podemos decir que tenemos un paciente con pie diabético –Sasuke siguió explicando.

Naruto podía desmentir ahora ese rumor que circuló alguna vez en la universidad que decía que Sasuke iba asesinando a los demás con la mirada todo el tiempo. Era cierto que sus ojos negros parecían poder ver a través de ti y hacerte temblar de miedo por alguna razón pero en ese preciso momento, cuando estaba hablando de su paciente, sus ojos no eran fríos y hasta podía decir que tenían un brillo especial. Podía jurarlo, Sasuke lo miraba de esa manera y la incomodidad y tensión había desaparecido del ambiente. Tal vez sea porque hablaban de algo que le apasionaba o quién sabe. Escuchó hablar al Uchiha sobre la correcta forma de tomar una historia clínica, lo que nunca puedes olvidar preguntar, sobre fisiopatología del pie diabético, clasificación y tratamiento que debe darse, las pruebas de laboratorio a pedir y cuál debe ser el objetivo terapéutico con un paciente de esa clase. Escuchar hablar a Sasuke era interesante, recordaba haberse dormido muchas veces en las clases de la universidad pero ahora era diferente, era como si cada neurona de su cerebro estuviese atenta a guardar lo que escuchaba. No fue consciente del tiempo real hasta que el llamado de la puerta interrumpió lo que estaban haciendo.

-Uchiha san ya es mediodía –casi gritaron desde afuera.

Si mal no recordaba esa era la voz de Gaara, el residente de segundo año. Al instante la puerta se abrió sin esperar una respuesta por parte de Sasuke y todo el equipo entró y se acomodó en los sofás mientras que Sai conectaba su computadora portátil a un proyector. Mientras todo era preparado Sasuke se había retirado a su lugar tras el escritorio y nuevamente se encontraba entretenido en su laptop. No pasó mucho antes de escuchar la voz de Sai pidiendo la atención de todos.

-Buenas tardes con los presentes, esta ocasión me toca exponer el caso clínico del paciente de la cama doce, centrándome en la fisiopatología y tratamiento del pie diabético…

Naruto parpadeó sorprendido y giró su cabeza disimuladamente hacia su sensei inmediatamente lo vio alzar su mano señalándole que mirase al frente sin verlo directamente. El rubio sonrió para sí mismo, debió tener la desesperación grabada en sus ojos, tanto así que hasta el antipático Sasuke Uchiha se había preocupado por él.

Cuando la presentación terminó, más o menos una hora después, inició la ronda de preguntas. Todos participaron de alguna manera incluso Naruto que ahora se sentía un poco más seguro de sí mismo. Sasuke era el encargado de hacer una síntesis del caso y dar por terminada la reunión para que luego todos se retiraran a almorzar.

-Naruto, quédate un momento –pidió el moreno.

El rubio permaneció sentado en su lugar hasta que la última persona hubiese dejado la habitación.

-Puedes irte a tu casa ya

-¿Eh? ¿Por qué? – se mostró confundido

-Ya es suficiente por hoy ve estudia y luego descansa las horas correctas antes de venir mañana

-Entiendo – cogió su mochila del lugar donde la había dejado en la mañana, dudo antes de decir lo siguiente –por lo de hoy gracias

Se escuchó el sonido de la impresora y al instante Sasuke tomó el papel, caminó hasta el rubio y se lo entregó –Gracias ¿por qué?

Naruto miró la hoja e identificó todas esas abreviaturas que había leído en las historias LOTEP, AREG, entre otras y estaban todas explicadas -No, por nada. Nos vemos mañana sensei – mostró su impecable sonrisa antes de abrir la puerta de salida; sin embargo volvió a escuchar la gélida voz de su sensei

-Empieza por lo más común que hayas visto el día de hoy, son muchos pacientes pero si te fijas bien son pocas enfermedades de fondo. Deja de querer saber todo a la vez como un idiota

Naruto asintió sin voltear y simplemente salió de allí con una sonrisa en los labios que luego desapareció cuando se dio cuenta que lo habían llamado idiota.

Habían pasado ya dos semana, las dos semanas más ajetreadas de toda su vida. Él no figuraba como un trabajador del hospital simplemente era un alumno que tenía por tutor a Sasuke. Según lo que le había explicado Sakura, ella había convencido a Sasuke de que se diera un tiempo para ayudar a su brillante amigo estudiante de medicina y luego había tenido que convencer a la directora del hospital, que por suerte le tenía bastante cariño ya que se conocían desde antes de que Sakura empezara a trabajar allí. Cuando Tsunade, la directora, se enteró de que sería el Uchiha quien se encargaría de enseñarle al estudiante no dudo en dar su aprobación sabiendo por adelantado que eso molestaría a Sasuke, para ella era algo entretenido buscarle la sinrazón a uno de sus mejores médicos.

Con el correr de los días supo también como manejaban los horarios de los residentes e internos de medicina. Para su sorpresa la palabra descanso prácticamente no existía, los internos tenían que estar doce horas diarias en la sala de hospitalización que le correspondía y eso era cuando no debían cumplir una guardia diurna o nocturna en la sala de emergencias. En el caso de los residentes era prácticamente lo mismo, salvo un día a la semana que no debía coincidir con el descanso de otro residente o del médico asistente. Se enteró también que el horario de Sasuke era hasta las dos de la tarde y solo debía cumplir ciento cincuenta horas mensuales, hecho que no era realmente cierto ya que el Uchiha pasaba la mayor parte del tiempo en el hospital y en su estadía no lo había visto tomarse un día de descanso.

Era lunes nuevamente y ese día el clima se mostraba amistoso desde tan tempranas horas. Había tenido un pequeño problema con su despertador y estaba saliendo tarde por lo que decidió saltarse el desayuno como venía haciéndolo hace unos días. Cogió el autobús y no tardó mucho en llegar a su destino. Una vez dentro del hospital corrió por los pasillos hasta el ascensor y marcó presuroso el número cuatro. Pasó por la estación de enfermeras y preguntó por Sakura para saludarla como solía hacerlo; sin embargo le informaron que era su día de descanso por lo que siguió con su camino hasta la oficina de Sasuke, llamó a la puerta y entró una vez que escuchó un "pasa".

-Llegas tarde

Naruto corroboró la hora en su reloj "7:31" y una mueca se dibujó en su cara –oh vamos, es sólo un minuto – se quejó.

-Un minuto puede ser la diferencia entre la vida y la muerte –le replicó. Sasuke colocó una pequeña bolsa sobre el escritorio –toma, esto es para ti

Naruto confundido caminó hasta donde el sensei y revisó la bolsa -¿un obento?

-Has bajado de peso considerablemente y representas un peligro potencial de contagio de enfermedades y en consecuencia un peligro para mi salud –Sasuke se puso de pie, se acomodó la chaqueta y cogió las cosas que necesitaba para la visita médica –tienes cinco minutos para comer todo eso, deja de mirarme y deja de saltarte las comidas, dobe

-Gra… ¿a quién crees que le estas diciendo dobe?

-¿A quién crees que estas tuteando? –le devolvió la pregunta

-A usted Sasuke sensei –se burló

-Idiota, apresúrate y alcánzanos –y sin más se retiró del lugar.

Agradeció con todo su ser esa comida, era muy temprano y su estómago estaba pidiendo algo de alimento, eso y que las barras energéticas no eran milagrosas. Casi se atragantó por la velocidad con la que comía. Por alguna razón estaba muy feliz.

Como venía haciendo cada día después de la visita médica revisaba las historias de los pacientes en esa hora libre que tenía y hacia una lista de las enfermedades nuevas que se presentaban para leer sobre ellas, además anotaba cualquier pregunta que tuviese para hacérsela a Sasuke en algún momento. Cada vez se sentía más familiarizado con todo, incluso dominaba ya los valores normales de las principales pruebas de laboratorio y no se sentía perdido en las exposiciones tanto así que el Uchiha ya le había dado aviso que figuraría como expositor en el nuevo cronograma.

Ese día después de la exposición fue prácticamente arrastrado por sus compañeros a almorzar con ellos como todos los días, sin embargo en el camino al comedor general del hospital se excusó diciendo que había olvidado algo importante. Pensó que sería buena idea devolverle el favor a Sasuke y fue directo a la cafetería a comprar comida para los dos, que él recordara el Uchiha siempre le decía "almorzaré luego" cada vez que le preguntaba si ya comió y eso era ya avanzada la tarde. Agradeció al joven que lo atendió y apresuró el paso hacia la oficina de Sasuke, justo cuando estaba a punto de llegar lo vio conversando con otro doctor así que entró a la oficina sin avisar y empezó a acomodar la comida en la mesita de centro. En el preciso instante en que se dirigía hacia la puerta a avisarle a Sasuke, escuchó la voz conocida de Sakura proveniente del pasillo.

-Sasuke kun, almorcemos juntos, te espero dentro de tu oficina

Naruto palideció, corrió a recoger lo que había traído y se metió directo a la otra pequeña habitación del lugar mas no alcanzó a cerrar la puerta totalmente. Permaneció en silencio, desde allí podía observar a su amiga acomodando la comida que seguramente había preparado. Al instante ingresó al lugar otra joven de cabello castaño que llevaba un par de cucharas y palillos.

-Sakura san aquí tiene lo que me pidió

-Oh muchas gracias, Naoko chan. Estuve tan apresurada que olvidé empacarlas

-Sasuke san estará muy feliz, usted es una novia muy atenta

-¿Tú crees? Esta mañana me pidió que le empacara algo más de comida para el desayuno, creo que tenía muchas ganas de comer comida casera así que me decidí a consentirlo un poco –Sakura sonrió ampliamente.

El rubio estaba sorprendido por lo que escuchaba, sintió un poco de pena por Sakura al fin y al cabo quien había sido beneficiado por esa comida era él. Notó que la joven castaña se retiraba del lugar al mismo tiempo que Sasuke entraba. Se sintió más nervioso aún, trató de respirar incluso más lento para no hacer ningún ruido. Se acomodó un poco mejor para tener un buen rango de visión y se autorecriminó lo que estaba haciendo "¿qué rayos estoy haciendo? ¿desde cuándo me importa ver lo que ellos dos hagan?" sin embargo eso no lo detuvo. Observó como Sakura corrió a colgarse del Uchiha y le robó un corto beso para luego empujarlo a sentarse en el sofá.

-No tenías que venir en tu día de descanso

-Pero si me encanta venir a verte- sonrió -dime Sasuke, ¿te gustó lo que preparé esta mañana? –Sakura tomó asiento al lado de su prometido.

-¿A qué te refieres? –Sasuke cogió uno de los platos y empezó a comer.

-¿Cómo? A la comida que me pediste que envolviera temprano –una expresión de desconcierto se apoderó de ella.

Sasuke trató de recordar a qué se refería "la comida del dobe" recordó al instante –Estuvo bien

-Ya veo, me alegra que te gustara

Sakura se puso de pie y se colocó detrás de Sasuke para empezar a darle un masaje en los hombros -estás tenso – siguió aventurándose con sus manos acariciando parte del pecho del Uchiha y comenzó a besarle el cuello.

-Sakura, es suficiente

La chica hizo caso omiso a la advertencia –Shhh nadie vendrá hasta las dos de la tarde, tenemos tiempo – desabrochó la blusa azul marino que llevaba puesta dejando al descubierto su sujetador y quitó hábilmente la chaqueta blanca de Sasuke dejando su torso muy bien trabajado al descubierto.

Naruto llevó una de sus manos a la boca, no estaba en sus planes presenciar algo cómo eso y sin embargo era incapaz de despegar su mirada de allí. Observó cómo su sensei se concentraba en besar el cuello de su amiga mientras Sakura se dejaba llevar. Sintió como su corazón empezaba a latir más rápido, no estaba bien lo que estaba haciendo, no estaba bien lo que estaba sintiendo, no estaba bien que ahora tuviera un bulto creciente entre sus piernas y no estaba bien porque sus ojos azules en ningún momento se enfocaron en Sakura, sus ojos no podían dejar de mirar el cuerpo de Sasuke, su mirada no desatendió ningún movimiento de sus labios sobre ese cuerpo ajeno y ahora mismo no podía dejar de mirar esos ojos negros que lo estaban viendo fijamente a través de la pequeña abertura de la puerta. Para cuando su cerebro fue capaz de procesarlo ya era muy tarde "mierda, había sido descubierto".


Me disculpo por cualquier horror ortográfico que exista. A todos los que siguen la historia ¡muchas gracias!. Permítanme saber si sigue siendo de su agrado.

Nos leemos pronto.

PD: a las personas que no les puedo responder por no tener una cuenta, gracias por sus comentarios :)