Estoy
emocionada!!, no esperaba que me dijeran cosas tan bonitas, es por
eso que me esforcé y aquí les dejo el segundo capi de
esta historia, espero que lo disfruten tanto como el primero -.
Capitulo
2
Un bonito día de primavera, solo así podría definirlo, en su rostro había una gran sonrisa satisfecha, aun sentía algo de molestia en la parte baja de su espalda, pero bien había valido la pena.
Dos días exactamente habían pasado desde aquella noche, y aun se sentía en las nubes (que envidia), claro que debía disimular para no levantar demasiadas sospechas y además el tiempo que tenía para verse a solas con su koi era poco.
Pero al menos podía decir que era el orgulloso novio de Tezuka Kunimitsu, el mayor se lo había propuesto aquella noche y él no lo pensó dos veces y acepto; aun era muy pronto para pensar en eso, pero sentía grandes ansias por formalizar su relación ante todos.
Llego unos 30mins antes de las practicas matutinas del equipo, se sentó en una banca que estaba en uno de los tantos claros que habían en la enorme escuela, este en particular, estaba cerca de la canchas de Tennis, pero estaba rodeado de muchos árboles, impidiendo casi completamente la visualización, tanto desde afuera, como desde adentro. Recostó su cabeza en el espaldar de la banca y cerro los ojos, a los pocos minutos sintió unos labios presionándose contra los suyos.
El beso se volvió mas intenso, el mayor se sentó al lado del niño y lo atrajo hasta él, para sentarlo en su regazo, a gusto, el pequeño abrazo el cuello del otro con total confianza, aun no abría los ojos, pero no necesitaba ver para saber de quien se trataba; acomodo mejor su cuerpo sobre las piernas del mayor.
El beso fue roto por un suspiro por parte de ambos al unísono, la posición que tenían ahora era comprometedora, Ryoma abrió los ojos para encontrarse con unos mieles que le miraban entre serios y ansiosos, a pesar de todo su koi no sonreía muy a menudo, aunque era testigo de que en su presencia (en privado, claro esta), sonreía mas.
-Buenos días-saludo el pequeño sonriendo.
-Buenos días-le devolvió el saludo, posando sus labios nuevamente sobre los de Ryoma.
Era la primera vez que se sentía incapaz de retener sus impulsos, aquel pequeño despertaba un sentimiento en él que nunca antes había experimentado, le encantaba a sobre manera disfrutar del sabor exquisito de sus labios virginales, y se sentía orgulloso al saberse el primero en su vida, había corrido con la suerte de ser el primero en la vida sexual de Ryoma, solo él había tocado aquellos labios y solo él había probado su cuerpo, él y nadie mas sabia lo que se sentía estar dentro del pequeño y eso le hacia sentirse dichoso.
-¿Esperaste mucho?-pregunto Tezuka, sorprendiéndose de sus propias palabras, usualmente nadie llegaba antes que él a cualquier tipo de encuentro.
El pequeño negó con la cabeza y abrazo el cuello de su koi, beso suavemente la pálida piel que se le brindaba, Kunimitsu sujetó firmemente la cintura de Ryoma y lo acomodo de tal forma que el pequeño quedara a horcajadas sobre él.
Ryoma movió su cuerpo causando una leve fricción entre ambos, atrapo los labios del mayor en un beso demandante, mientras se movía un poquito mas rápido sobre él, un gemido que murió en la boca de Ryoma escapo de los labios del ojimiel, se separo suavemente del chico y con una mirada hizo que el peque detuviera sus movimientos y sonriera con picardía.
Ryoma conocía esa mirada, era una especie de amenaza, pero al pequeño pelinegro esta "amenaza" lo hacia excitarse, esa mirada le decía lo mucho que su capitán lo deseaba.
'Si no te detienes, te jodo aquí mismo'- seria la traducción a esta mirada, con palabras un tanto mal sonantes que el capital prefiere dejar veladas en su mirada.
Ryoma sonrió, le gustaba saberse sexy a los ojos de su novio, además de que él no estaba en desacuerdo con esa idea, desde aquella noche no habían vuelto a estar juntos de esa forma y realmente tenia ganas de estar con él, pero ahora no estaba en un buen lugar que digamos, así que pensó que lo mas inteligente seria posponerlo hasta la tarde, sonrió coqueto mientras miraba a su koi a los ojos, no tenia mucha experiencia pero poco a poco podría aprender, claro si Tezuka le permitía 'practicar' un poco con él.
-Kunimitsu…-dijo en un suspiro al sentir como se pareja mordía ligeramente su cuello, se sentía fantástico en los brazos de aquel al que se entrego y que sin duda alguna se entregaría una vez mas y mil de ser necesario.
Un pequeño cosquilleo se expandió por todo su estomago e ingle, empezaba a excitarse y eso no era bueno, al menos, no ahora, porque estaban en un lugar, que si bien era solitario, no quitaba el hecho de que fuera indiscreto, y la actitud sumisa tan rara en Ryoma no le ayudaba para su autocontrol.
El saber que estaba ahí, que estaba dispuesto a hacer lo que sea por él, porque eso se lo había demostrado aquella noche que se le había entregado, después de haberle confesado sus sentimientos.
Se sentía muy bien junto al niño, y sin ser conciente, Ryoma le estaba ayudando a recuperarse de algo que no creyó posible, sin embargo lo estaba logrando, y eso que solo tenían dos días como pareja.
Desde esa noche se sentía feliz y satisfecho consigo mismo, el chico siempre -después de aceparlo- le había gustado mas allá de una relación de compañeros de club o escuela, incluso mas allá de un relación de amistad y el saberse correspondido esa noche le alegro a sobre manera, aunque su actitud estoica y estricta le impidió demostrarlo y su confusa cabeza y corazón dolido por circunstancias pasadas le llevaron a "verificar" si lo que sentía Ryoma por él era verdadero, no estaba dispuesta a pasar por lo mismo otra vez.
Sin embargo todo salio a pedir de boca, demasiado bien se diría, pero ya estaba juntos, ya verían como terminaría. Si de verdad terminaba.
-Vamos, se nos hace tarde-le recordó Tezuka, a lo que el pequeño hizo un puchero, el tiempo pasaba increíblemente rápido cuando estaba con él.
Ambos se levantaron, estaban a punto de tomarse de las manos, pero recordaron que aun no habían formalizado su relación, así que solo caminaron juntos hacia las canchas de Tennis.
Aunque ambos se querían bastante, no podían evitar la leve sensación de inseguridad que les invadía, los dos tenían un importante papel que presentar frente a sus familias y les era imposible predecir como reaccionarían al enterarse, y para Ryoma, Tezuka seria su primer pareja, nunca antes estuvo con nadie, ni chica., ni chico, y eso que había pasado, fue hace mucho tiempo, cuando aun era un niño (n,ñ), así que no contaba, no había tenido esa cercanía con nadie prácticamente, a excepción de un beso accidental que se dio con la nieta de la entrenadora Ryusaki, pero esa vez ni siquiera le dio importancia, sabia que la chica no era mala persona, (yo personalmente la detesto, y perdón para sus fans), pero a él no le interesaba, además de que no le gustaba juntarse con personas que se cohibían con su sola presencia, con personas así sentía que no podía ser el mismo y que debía seguir manteniendo su mascara de frialdad, por eso se llevaba tan bien con su amigo Momoshiro, el moreno desde el principio se había mostrado seguro de si mismo y eso le había agradado mucho, por eso pasaba tanto tiempo con él.
Claro que Ryoma estaba muy conciente de ciertos comentarios con respecto a su relación con Momo, pero jamás les dio importancia, nunca le había importado lo que los demás pensaran y no le daría el gusto a nadie de verlo preocupado por comentarios infundados, él sabia lo que había con Momoshiro y no era mas que cariño fraternal y estaba seguro de que el ojivioleta pensaba igual.
Pero con Tezuka era diferente, desde el principio fue diferente, lo supo en el primer momento en que lo vio, el estoico capitán era único para él, aun recordaba que tuvo una batalla consigo mismo para no sonrojarse en su presencia, rió un poco al recordar aquello, antes de salir del pequeño claro, tomo la mano de Tezuka para detenerlo, se empinó todo lo que pudo, pues el de lentes le sacaba bastantes centímetros demás, alcanzo su rostro y le beso suavemente, un beso casto al menos para aguantarse hasta la tarde, después de las practicas.
Se separo de él sonriendo y se le adelanto corriendo hasta las canchas.
-Buenos días, Echizen-saludo Momoshiro al ver que el chico se acercaba.
-Buenos días-saludo sonriendo.
-Ohayo gozaimazu-saludo el capitán pasando al lado de ambos chicos para ir con Ryusaki-sensei.
-¿Estaban juntos?-preguntó extrañado el de ojos violetas.
-Nos encontramos en el camino-medio mintió Ryoma.
-Vamos, ya todos están llegando-le anuncio tomando la mano del chiquillo que le miro algo sorprendido por aquello, era la primera vez que pasaba.
Todo el equipo se reunió en una de las canchas, escucharon atentamente todo lo que Ryusaki-sensei tenía para decirles y luego se dispusieron a entrenar.
Las prácticas matutinas habían sido algo pesadas para ser las primeras, y todos los titulares pudieron notar que Sadaharu estaba molesto o mejor dicho furibundo, pero nadie se atrevió a preguntar el porqué de su molestia.
Otro que parecía enojado era el prodigio del equipo, Syusuke esa mañana no mostraba su usual sonrisa, tampoco parecía querer tener compañía y se lo hizo saber a Eiji y al equipo completo cuando le gritó que lo dejara solo y en paz.
Desde ese momento el neko pelirrojo cayo en un estado de depresión lamentable, Syusuke jamás le había gritado sin importar cual fuera la situación, el vise capitán se había propuesto animarlo, pero el semblante de Kikumaru no mejoraba por mas intentos que hiciera Shuichiroh.
También Kaoru se comportaba extraño, parecía nervioso y por extraño que pareciera un suave sonrojo acompaño su faz todo el día, Ryoma no se caracterizaba por ser observador pero el extraño comportamiento de la serpiente le llamo mucho la atención Y pudo notar que Kaoru esquivaba la mirada de Sadaharu y Momoshiro.
Y ahora que pensaba en Momo, el moreno también se veía raro, parecía ansioso y acongojado, como si tuviera vergüenza de algo.
-¿Qué les pasa a todos?-pregunto muy bajito el pelinegro de ojos verdes a su capitán, disimulando lo mejor que pudo su sonrisa al sentirse tan cerca de su novio.
Kunimitsu no respondió, pero si miro de reojo a su pequeño, murmuro un suave –"ni idea"-y le toco el hombro casi imperceptiblemente, para después encaminarse a las regaderas.
Ryoma sonrió disimuladamente al notar el deseo velado en los ojos de su koi, espero a que Tezuka llegara a la estructura y dejo que algunos minutos pasaran, por suerte el día ya había finalizado y solo necesitaban esperar a que sus compañeros se marcharan.
Con una sonrisa para nada inocente al igual que sus pensamientos de encaminó a las duchas.
-¿Podemos hablar?-escucho que le preguntaban, y esa vos se oía molesta.
Se volteo para divisar a…
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Hasta aquí el segundo capi, espero les halla gustado, dejen review para saber que les pareció! -
