Parte II: Lok-narash

El ejército de una sola mujer

Las tierras fantasma, cerca de Tranquillien. En un claro se escuchaba el sonido de espadas y salían luces para todos lados. Habían multitudes de no muertos que atacaban un paso defendido solamente por una elfa.

-Anar'alah belore! Nadie va a pasar de este lugar

Tu obstinación es remarcable, pero nadie escapa a la cólera del azote

Y un nuevo grupo de guerreros esqueletos y necrófagos se dirige hacia ella.

-Que la luz los condene! -exclama mientras un martillo de luz cae y purifica el suelo.

A medida que se le acercan intercambian golpes y eliminaba a los grupos, pero es evidente que estaba comenzando a ser superada.

(Se supone que son nivel 80, cómo es que siendo 110 me pueden seguir plantando cara??)

¿Sorprendida? Nuestros aliados nos dieron un poder interesante a cambio de destruir Quel'thalas

-Con un ejército que no puede contra una paladín no tienen oportunidad de ganar.

Ah, pero ahí está tu error. Tú serás la que nos ayude a destruirlos

-Antes muerta que ayudarlos

Eso se puede arreglar

-Bash'a no falor talah Lich, si me voy a menos te traeré conmigo -y diciendo eso un aura se extendió por su cuerpo hasta parecer una valkyria y se lanzó al ataque.

Su carga era imparable, esquivando los ataques por centímetros, dando golpes certeros... todas sus acciones eran armonizadas hasta el punto en que parecía más una danza que una carga... eso sí, una danza totalmente letal.

A medida que se adentraba más en las filas más duros eran los enemigos, pero se iba perfilando una gran silueta. Naxxramas, la necrópolis de Kel'Thuzad. Ahora entre los no muertos comenzaron a aparecer nigromantes, fantasmas y abobinaciones.

-Cada vez que veo los engendros que crearon sólo puedo sentir horror y pena por nuestra gente. Hoy será el día en que descansarán en paz!!

Aunque llena de magulladuras y cortes, ya casi llega a los pies de la necrópolis. Sangre le resbalaba de un corte en la frente y teñía su visión parcialmente de rojo. Le faltaban partes de armadura y su escudo tenía varios cortes profundos. Aunque se podía sanar, las heridas eran infringidas con más velocidad de lo que ella podía castear los hechizos. Cuando llega a la base de la banda ve al Lich, rodeado de los cadáveres de los elfos del pueblo. Incapaz de aguantarlo, arremetió.

-Selama ashal'anore!

Pero las fuerzas le flaquearon. No tenía maná ni energía para seguir, y sus pociones hace rato se habían acabado. Esquiva una estocada pero le valió recibir de lleno el impacto de un hacha sobre su escudo, y este salió volando. Devolvió un par de golpes, eliminó a un esqueleto pero luego su espada también salió volando. Incapaz de usar magia y sin armas, cogió lo que tenía a mano y continuó, pero la terminaron atrapando. Arrastrada por dos fue llevada hasta el Lich.

-Que esperas, vas sumar mi cuerpo a la pila de cadáveres de ahí?

¿qué? No. Me diste muchos problemas y por tí sola eliminaste a muchos soldados. Tu castigo será peor que la muerte

-No te atreverías...

...

En ese momento, en sus ojos se vió la desesperación.

Pero primero, mi señor quiere hacer un par de pruebas contigo

Y así, la elfa fue llevada a Naxxramas, donde sus gritos resonaron por todos los pasillos.

=

La crisis y el contraataque

-¿Dejaste que los no muertos capturasen a nuestra magistrix que a su vez es la mediadora entre facciones?¿En qué demonios pensabas?

-Perdón Arandor, mis soldados la traerán devuelta

-Sabes que no tenemos tantos efectivos, ¿cómo va la defensa?

-Aguantamos, pero no nos sobran precisamente jugadores. Son bastante resistentes y de alto nivel, por lo que muchos de nuestros jugadores quedan descartados.

-Y las otras facciones?

-Los nagas y murlocs invadieron varias costas, trolls Amani y Gurubashi campan a sus anchas, los centauros asolan las mesetas, los troggs invaden los subterráneos, los muertos se levantan, los insectos invaden desde Ahn'quiraj y así sucesivamente.

-Un ataque conjunto? Pero y el plazo de un año

-Ciertamente, uno de los enemigos que capturamos confesó que son la vanguardia, qué vendrá después sólo Dios sabe. Por ahora sabemos que se limitan a asediar las capitales y sus alrededores.

-Que dijo el consejo de Azeroth?

-Aunque están muy ocupados, cada raza puede enviar a 5 campeones.

-Deberemos distribuirlos, como es una carrera contra el tiempo para salvarla debe primar la rapidez. Enviaremos a los primeros 20 que lleguen a abrir paso y los otros 50 entrarán a la banda.

-No es una exageración?

-En el pasado, las bandas solían contener esa cantidad de jugadores, con este refuerzo mágico que tiene el enemigo probablemente los necesitemos.

-Muy bien, convoca a los 5 mejores disponibles, y envía a Parabellum para que inspeccionen de antemano.

-Como ordene.

Mientras tanto, en Orgrimmar

-Crees que sea cierto? Digo, conociéndola me es difícil imaginar que sea derrotada o capturada.

-Tengo razón, cuando pregunto me dicen que está ocupada y no me puedo contactar con ella. Algo raro está pasando.

-Creo que es momento de ir volviendo, la hora de mostrar nuestro verdadero poder se acerca.

-Oigan ustedes dos, bájense de ahí

-Silencio, estás arruinando el momento

-Les juro, par de elfos, que si no se bajan inmediatamente, traeré a la guardia para que los arresten

-Creo que es hora de hacer una salida teatral

-No será un escape cobarde

-Todo está en como lo pongas

-Eso no cambia el hecho de que huyes

-Por Draenor, bajad de ahí que les voy a enseñar a escapar!

-...

-Eh? Qué? No te vayas flotando, no me dejes!!

-Quién tiene magia inservible ahora eh?

-No es justo!

-Tú eres un jugador, no tienes montura voladora?

-Gracias, dueño malhumorado

-No se no por qué te lo digo, vuelve aquí ahora mismo!

-Hi ho silver!

-Te volviste a equivocar!

-Lo que sea

Y así, dos aventureros más se sumaron al grupo de rescate.

=

Viejos amigos

Silvermoon, cuarteles generales

-Muy bien, por algún motivo, tenemos 74 aventureros... 20 ya fueron a despejar el camino, pero inteligencia no pudo averiguar nada de utilidad. En cuanto al resto, en una hora salimos.

Muy bien

-Bien, todos pueden retirarse...

La gente comienza a salir del lugar

-... menos los 4 intrusos

Inmediatamente 2 figuras de quedaron en su lugar

-Ustedes dos, sí, los elfos que siguieron como si nada en vez de quedarse. Debería darles vergüenza. Me hago una idea de quien son, probablemente ese par que le vive dando problemas a la magistrix

-Pero, ¿por qué solo problemas? Y esa vez que trajimos helado para todos?

-Para empezar, eso no ayuda en nada, y segundo, olvidas que el pote estaba vacío porque se lo comieron de camino???

-...

-Bueno, si quieren ayudar a su amiga vuelvan luego, esta es una misión de alto nivel, ustedes sólo llegan al nivel 100.

-Que estemos en ese nivel no significa que no sirvamos de nada

-Bien dicho

-Puedo ver por qué le quitan horas de sueño... Pues bien, cuando termine con los otros dos, vayan a ayudar a defender la ciudad. Hay un nigromante que está dirigiendo el asalto, elimínenlo.

Sí señor

-Y ustedes dos... ¿qué hacen un gnomo y un Huargen aquí? Más bien, ¿Por qué esa mujer atrae a gente tan extraña?

-Soy Blake, un mercenario huargen que pelea por la Horda. La magistrix me ayudó hace un tiempo y quiero pagarle el favor.

-¿Y tu amiguito?

-¿A quién llamas "amiguito" princesa elfa?

-¿Cómo dijiste?

-Dije que eres un bárbaro, que compensa su falta de intelecto con su estatura.

-Le estás hablando al general forestal, ¿Quieres terminar en las catacumbas, gnomo apestoso?

-Mi olor no tiene nada que ver con esto, es por andar arreglando mi avión. Es muy grosero de tu parte señalarlo.

-Oy, tiene complejo de léon, ¿no lo crees Frakkus?

-Para qué tenías que hablar...

-Oh ¿tú también niño bonito? ¿Querés comparar a ver quién la tiene más grande? Mira que acá abajo tengo una boa

-Más bien una viborita ciega

-Me parece que la conversación va para el lado equivocado...

-Es por eso que no me gusta hacer equipo contigo Agus...

-Hey, no reveles mi nombre a la ligera!

-Y como te haces llamar?

-Soy el capi

-pfff y en serio esperas que no se rían con ese nombre

-SUFICIENTE, GUARDIAS, SAQUENLOS DE LOS CUARTELES

Pero la discusión siguió mientras se los llevaban, y un nuevo conflicto estalló en la calle.

-Oye, nosotros somos el par de idiotas de Anorel, busquense otra elfa que los regañe

-Cómo es que llegamos a eso...?

Más tarde, el informe del guardia de turno describiría la pelea como: gnomo iracundo con mal vocabulario peleando con una vara de pan contra elfo con problemas que esgrimía un pescado... Lo más extraño es que cuando se mencionó el pagar los daños causados los dos estuvieron de acuerdo en anotar la factura a nombre de Anorel... Ahora tenía un nuevo par de tontos de los cuales preocuparse...

=

Intenciones ocultas

Han pasado unos días desde la captura de Anorel. Hasta la fecha se escuchan todo el tiempo gritos provenientes desde Naxxramas. en una de las salas superiores, yacen una elfa amarrada a unas cadenas un ser humanoide con cuernos y alas. La mujer se retuerce ante la agonía que sufre, pero el otro parece ajeno, incluso como si disfrutara el dolor de la otra parte.

-Eres resistente elfa, pensar que hace ya dos días que te estoy infundiendo con energía vil y todavía no caes... sin embargo, no falta mucho para que sucumbas ante ella y renazcas como la nueva lanza de la legión. Piénsalo así, mientras más te resistas y la rechaces más dolor sufrirás, aunque no es que me vaya a afectar eso. Pero me estoy empezando a aburrir... Lich!!

-Si, señor?

-Estoy cansado, retírala por ahora. Ah, no me importa si ustedes siguen jugando con ella, pero la quiero consciente para cuando vuelva.

-Como desee.

Y diciendo eso, el alto demonio salió de la sala. Después de esperar lo suficiente como para asegurarse que ya no estuviera cerca, Kel'Thuzad se acercó a la elfa semiconsciente y le dijo:

-Lo bienes haciendo bien, pero no serás el arma de la legión sino la de la plaga. Como no quiero que el demonio lo detecte, mi magia tendrá que ir a los más profundo, por lo que será más dolorosa. Para cuando termine contigo, te alzarás no como un demonio sino como un campeón bajo las ordenes de Ner'Zhul. Nunca lo probamos antes, pero los científicos del azote aseguran su efectividad... si sobrevives. Entonces, ¿serás mi conejillo de indias?

-Anu asto're, alah'ni! (luz sagrada, ayúdame!)

Mientras se regocijaba con los desvaríos de su prisionera un oficial entró agitado e informó:

-Milord, los enemigos comenzaron a comportarse más agresivamente, dentro de poco van a atacar. Intentaron infiltrarse como vos dijisteis, y por eso nuestros guardias los pudieron mantener alejados.

-Bien, que vengan. Dentro de poco terminaré con ella, y una vez más nuestra prisionera nos guiará a la caída de los elfos. Ahora, ¿Por dónde ibamos?

-Shan're thoribas! (púdrete escoria)

-Ah, esa mirada desafiante solo me hace querer torturarte aún más... tengo un par de ideas en mente- exclamó, con una expresión de quien mira su película favorita.

Y así, los gritos continuaron hasta entrada la noche.

=

Una carga que deja poco a la imaginación

Cada segundo que pasa hay más chances de perderla, tenemos que atacar ahora.

-Estoy de acuerdo, la mitad de la vanguardia ya partió hace dos horas para despejar el camino, a esta altura ya deberían estar cerca de la ciudadela. La otra mitad se encargará de la escolta del grupo de ataque y cualquier imprevisto que surja. Algo me dice que esto no puede ser tan fácil.

Quien hablaba ahora era Tosken, uno de los los capitanes orcos y quien lideraría al grupo principal.

-Brujito, ¿Tienes todo listo?

-Así es, mi grupo los protegerá.

Brujito, un brujo no muerto, se encargaría de la vanguardia.

-Solo para aclarar, no confío en ninguno de ustedes, pero esa elfa es necesaria. Anacoretas y justiciares, prepárense.

Liderando a la comisión de la Alianza se encontraba Woosh. La mayoría del grupo eran paladines que se dividían los roles de proteger y sanar, mientras que un grupo aparte de elfos nocturnos se encargaba del daño. Se dio la orden y todos subieron a sus monturas. Había tanto aéreas como terrestres.

-La expedición de rescate inicia ahora! Arrasen con todo a su paso y den tregua a sus enemigos!

Los cascos resonaron por todo el lugar. Un grupo de jinetes partió de la ciudad y se adentró en el medio de la batalla. Elfos, pandaren, enanos... la vanguardia y la guardia de la ciudad se hallaban inmersos en el combate.

-Fuego!!!

A la orden de Brujito bolas de fuego, hielo, flechas y otras cosas volaron por el cielo e hicieron estragos en las filas enemigas. Dicen que hasta un bota voló por ahí...

El avance continúa. Los caballos arrollando todo a su paso, y el grupo de más adelante limpia todo con hechizos.

-Gárgolas se aproximan!

Una gárgola pasó por los aires y levantó a un elfo por los aires, par luego soltarlo de una gran altura. Los arqueros hacían lo mejor que podían.

-Envíen al cuerpo aéreo!

Y ante la nueva orden, jugadores montados en dragones y dracohalcones aparecieron. Al chocar se ensarzaron en una batalla todavía más fiera que en la tierra. Mientras tanto, el grupo sigue su avance.

-Deténganlos, no deben llegar al señor. Piqueros!!!

Lanzas se alzan contra los caballeros y los carros de despojos enemigos disparan.

-Proyectiles, esquívenlos!

-Que hacemos con las lanzas?

-Nosotros nos encargamos, ustedes sigan!

Mientras hacían lo que podían para llegar a su destino, cada vez más obstáculos aparecían. Lanzas que ensartaban a los caballeros, depojos arrojados que los derribaban de su montura... pero seguían, implacables. Cada vez estaban más cerca.

(sólo un poco más)

Mientras tanto una pequeña parte del grupo de ataque y más de la mitad de la vanguardia estaban heridos o peleando superados, pero no daban un centímetro. Mazas, escudos, espadas, si sus armas no servían recogían una de los cuerpos en el piso y seguían. Mientras tanto las abobinaciones se aproximaron al grupo principal y usaron sus ganchos, atrayendo a aquellos que no alcanzaban a ponerse a cubierto. Entre las personas alcanzadas, estaba el brujo.

-Brujito!

-Sigan! Estaré bien -dijo, mientras invocaba a dos infernales que caían del cielo.- Lok'Tar ogar!

Ya casi estaban en la base, para esta altura iban a pie por una cuestión de conveniencia, pero en cualquier momento la vanguardia se separaría.

-Seguiremos solos desde aquí, vayan a apoyar a sus fuerzas.

-Nos reagruparemos y defenderemos la base, les compraremos todo el tiempo que podamos. Apúernse. Al diel shala

El grupo entró en el circulo de transferencia e ingresaron a Naxxramas... pero al darse vuelta Tosken casi se le cae el alma a los pies, sólo se encontraban 30 miembros contándolo a él.

-Y el resto del grupo?

-Se separaron durante el combate, solo estamos nosotros.

-Tendrá que bastar. Paladín, cómo están los tuyos?

-Aman daz melar, hemos perdido a la mayoría de los sanadores, que son los que venían atrás. Ese último ataque nos tomó desprevenidos, pero tendrá que bastar con los que somos.

-Kil rega guerreros, acabemos con ese Lich

Y con esas palabras se adentraron en el corazón de la ciudadela.

=

El asedio de la plaza Halcón

Al mismo tiempo que se iniciaba la carga, 4 personas salían de la comisaría.

-Que guardias molestos! Cómo se van a meter en medio de una pelea entre caballeros? Encima nos multaron.

-Eso es porque les arrojaste tomate y junto al gnomo le gritaron "maricón el último" mientras escapaban el lugar... No sólo inician la pelea, sino también nos dejan con los guardias?!!

-Si en vez de practicar ilusionismo usaras la espada lo entenderías.

-No, no lo entiendo! Y qué es eso de ilusionismo? Me parece que me confundís con el mago enmascarado

-No me hables de ese traidor de la magia

-Eso no es magia!

(Desvío de tema exitoso xD )

-Hablando de todo un poco, por qué nos están siguiendo ellos dos?

-No tenemos a dónde ir, y a dónde van ustedes?

-No es obvio? El general nos encargó una proeza digna de campeones... Eliminar al teniente que dirige el ataque en plaza Halcón

-No los mandó en una misión suicida?

-Se lo intenté decir pero...

-Bah, eso es porque son de la Alianza, nunca van a ser capaces de convertirse en verdaderos guerreros. Salvo tú gnomo. Eres un hombre de armas como yo.

-Estoy empezando a pensar que aquí solo está lleno de cabezas de nabo. Tú! No le asientas con la cabeza como si estuvieras de acuerdo, que está insultando a nuestra facción!

-Eres un vendido que siempre quiso servir a la Horda, y a diferencia de nosotros no cruzaste espadas. A verdaderos hombres pocas palabras.

-??!! Eso ni siquiera fue cruzar espadas!! Fue una lucha pedorra con comida que había a mano.

-Retráctate inmediatamente

Pero a medida que se tornaba cada vez más acalorada la discusión, se escuchó una explosión y apareció un guardia gritando:

-Shindu fallah na! Los muertos vivientes ingresaron a la capital!! Poneos a cubierto!

Se escuchó otra explosión y una voz dijo:

-Han asaltado la cárcel!, vengan a ayudar a contener a los presos!

-Debemos apurarnos, sino la ciudad estará perdida.

Y así el destino de la ciudad cayó en manos de los 4 héroes. Pero mientras avanzaba una figura los vigilaba sin perderse ni un movimiento. Se trataba de la recientemente libre demonio que tiempo atrás fue encarcelada.

-Esperé este día, cuando finalmente vengaré la humillación que me causaste elfo. Ahora muere!!!

Y diciendo esto disparó su arco que había tomado prestado del cuartel de Silvermoon.

Al mismo tiempo:

-Una moneda!

Y al agacharse Deidalva esquivó por poco la letal flecha.

-Eres un rata

-No soy pobre, pero $1 de cobre es $1 de cobre

-Mi estima acaba de disminuir drásticamente.

-Fuu~ elfo, eres un digno oponente. Para tener instintos tan afilados para esquivar mi disparo con tanta facilidad...

Y desapareciendo se teletransportó enfrente del grupo.

-Has probado ser un digno rival! Dime tu nombre elfo, yo soy Rak'esh, espía de élite de la legión

-Hum... Con que así son las cosas...

*Poniendo voz grave*

-Soy Deidalva, la luz del alba

-Más bien el usurpador de la luz, ese es el título de Anorel...

-Shh que ella no lo sabe!!

-Usurpador de la luz, al fin un digno enemigo! Acércate, nuestra batalla será gloriosa

-Acepto tu reto demonio.

-Te olvidaste totalmente de nuestra tarea!!!

-Sigan sin mí, yo la detendré!

-Pero si es entre los 4 la detendremos más rápido...

-Que sigan!!! Anar'alah belore!

Y cargó contra la demonio. Una batalla en la que todo valía, golpes mordiscos, pelliscones, piquetes de ojos... espera, en realidad se le puede llamar una batalla?

Mientras tanto los tres miembros restantes se abrían paso hasta la plaza. Allí esperaba pacientemente el teniente de Kel'Thuzad.

-Milord, los infieles han abierto una brecha en nuestras defensas!

-Que vengan, les haré probar el frío de la muerte... -respondió, con una sonrisa que helaba el alma

A pesar de que vivían tonteando no eran moco de pavo. En su forma de huargen, Blake arremetía contra los muertos y abría un camino. El capi los dispersaba con su fusil y Frakkus los apoyaba con su magia. No tardaron mucho hasta que dieron con el teniente.

-Bienvenidos campeones, los he estado esperando. Espera, sólo tres? Dónde está el resto?

-Éramos 4 pero uno se fue a perseguir a una demonio. En cuanto al resto, o están defendiendo o son muy importantes como para lidiar contigo así que esto es lo que hay.

-Dame un momento, esto es algo duro de digerir.

-No te deprimas, seguro que eres un fuerte jefe!

-Tu lo crees? Ni siquiera me ordenaron quedarme a guardar a mi comandante, y cuando ví a esa paladin el otro día tuve ganas de hechar a correr.

-Lo sé, no? Cuando se enoja es aterradora, se lleva todo a su paso

Por alguna razón, se estaba formando poco a poco una amistad con origen en los traumas causados por cierta elfa, pero el siempre confiable Blake intervino:

-De cualquier modo, muere engendro!

-Lamentarás haber entrado aquí! Perece perro sarnoso!

-Lo estás haciendo bien, sigue así!

-Tu crees?

-Ustedes dos, dejen de motivarlo y vengan a ayudar!

-Lo siento, cuando abrí el camino hasta aquí gasté todo mi maná, pero te apoyo desde aquí!

-Yo igual, me quedé sin munición, pero da tu mejor esfuerzo!

-Entonces para que vinieron??!!

De algún modo u otro, se las arregló para derrotarlo, y cuando estaba por castigar a los dos inútiles...

Aaaaaaaaghhhhhhh

Un grito de agonía se escuchó por todo Silvermoon. Inmediatamente, los muertos se dispersaron y los elfos se hicieron cargo de la situación.

-Al parecer lo lograron, finalmente podemos descansar.

Y embriagados por la victoria, se sentaron en un banco y brindaron por su éxito.

=

Naxxramas

-De acuerdo señores, son cuarto alas y nosotros somos 30. No podremos acceder a la guarida helada hasta limpiarlas a todas. Nos dividiremos en grupos de 15 y cada grupo tendrá que limpiar al menos dos. Luego nos reuniremos en el centro y avanzaremos hasta Kel'Thuzad.

Si señor!

-Muy bien, a la carga!

Y ambos grupos partieron a sus destinos. Pese a que los efectivos escaseaban y era un trabajo de gran dificultad, poco a poco se abren paso por los salones de la necrópolis. El primer lugar en caer fue el arrabal arácnido, seguido por el arrabal de la peste, el arrabal militar y finalmente el arrabal de los ensamblajes. Éste último requirió un esfuerzo mayor para ser completado, pero con paciencia lo lograron hacer. Una vez en el centro la entrada a la quinta ala se les presentaba.

-Informen.

-Perdimos a 5 en total, algunos ya están sin maná y pociones por lo que quedaron descartados, y otros ya están al límite. Según la historia del lugar solo faltan el dragón Sapphiron y el Lich.

-Solo espero que lleguemos a tiempo, nuestras fuerzas no podrán aguantar por mucho más. Brujito, me escuchas? Cómo va la situación ahí abajo?

{Por ahora mantenemos nuestra posición, pero dentro de un rato se terminará volviendo insostenible si siguen apareciendo. La peor parte se la llevó el cuerpo aéreo, que tiene la mayor cantidad de bajas. En cuanto a nosotros...

Cuidado!

Pero que dem..!

*Boom*

Fuego!! Trajeron refuerzos, atentos!!

Lo siento, me tengo que ir. Una hora es lo máximo que podemos conseguir. Después de eso nos retiraremos a Silvermoon. Lok'tar Tosken, que los espíritus te guíen}

-Espera, que está pasando ahí abajo??!! En marcha soldados, hay que rescatar a la elfa y volver a ayudar!

A la orden

Y entraron en una gran sala... Donde los esperaba el gran Sapphiron, antaño protector del cementerio de dragones. Aún en la muerte, seguía igual de poderoso, y derrotarlo no fue fácil. Con su aliento que congelaba todo, sus golpes de fuerza titánica y sus mordidas que podrían partir el mithril, muchos cayeron para eliminarlo. Al terminar la sala, de los 25 iniciales tan sólo quedaban 15. Eran el grupo de élite, aquellos que podrían incluso formar parte de la vanguardia de Kokruun.

-Todos atentos, Kel'Thuzad es un enemigo de temer. Muchos cayeron bajo su mano y él fue quien expandió la plaga por Lordaerol, así que no lo tomen a la ligera. Recuerden que nos queda media hora para rescatar a Anorel. Dicho esto, ataquen!!!!

Ah campeones, los he estado esperando. En unos minutos la transformación estará completa, y aquella a quien buscan salvar se convertirá en su perdición

-La luz no cederá hoy Lich, y nosotros nos alzaremos victoriosos. Maz soran guerreros, por los Naaru!

Y gritando fieramente Woosh se lanzó contra el exámine. Todo se convirtió en un caos, cadenas y esquirlas de hielo por todos lados, novas heladas persiguiendo a los campeones y ataques de putrefacción y descomposición en área. Además de todo, Kel'Thuzad mantenía un escudo de hielo todo el tiempo.

Pero eran profesionales. Con una coordinación inaudita y aunando sus esfuerzos, esquivaban sistemáticamente los ataques. Sí, estaban en desventaja, pero la desventaja numérica la compensaban con su experiencia. Ya cercanos a derrotarlo, el Lich hizo un comentario que les dio que pensar:

-Se me acaba el tiempo, debo estar ahí para terminar mi papel. Lo siento héroes, no me puedo distraer más con ustedes. Esperen como buenos chicos aquí.

Y retirándose por un pasadizo lateral, dejó a todos inmovilizados. Pero Tosken, que se logró liberar, salió en pos del Lich, ignorando las advertencias.

-Tosken no!

Pero era demasiado tarde. Consciente de que le perseguían, el exámine invocó una nova de hielo que lo atravesó por el medio.

-Mal.. di.. ción...

Dijo mientras escupía sangre.

-No dejen... que complete el... ritual..

Y diciendo esto soltó una última exportació expiración.

-Demonios, ninguno lo puede revivir?!

-No, estamos en combate, no se puede hasta que lo matemos.

-Pero no nos podemos mover, como lo vamos a hacer?

Y mientras se lo preguntaban, los hielos que los retenían se volvieron trizas y una voz susurró

An Karanir Tharagon! Este es su fin mortales, nos veremos cuando sean levantados nuevamente

Y escucharon un suspiro de agonía que llegaba a su fin.

Mientras dos se quedaban a atender a Tosken y a los heridos, el resto corrió por el pasillo, hasta llegar a una sala donde encontraron una escena con la que quedaron conmovidos...

=

Orbitas lacuna

Selama ashal'anore! acaso ustedes, serán menos que esos alis?! nadie va a pasar de este lugar! no te atreverías...

Voces. Voces que vienen resonando todo el tiempo y no se callan, sin importar lo que haga. Al principio solo escuchaba mi voz, otro después empezaron a sonar otras, más tenebrosas. Me prometían riqueza y poder a cambio de traicionar a mis aliados, me decían que el mundo ya estaba perdido, que destrozarían a mis seres queridos... Había otra voz. Una voz gélida, que me resultaba familiar. Me decía que me deje llevar por las emociones y tome el poder que siempre estuvo ahí y los aplaste. Estas voces de intereses opuestos me acosaban día y noche, y mermaban poco a poco mis defensas mentales. Estoy casi al borde de la locura. El dolor es insoportable, pero una voz me dijo que está por terminar pronto. De a intervalos recupero las conciencia y lo veo, un rostro tenebroso que me observa con deleite. En medio de mi agonía intento liberarme pero no encuentro las fuerzas, y cada vez mi visión se turna más nublada. Poco a poco me devanezco, me dan ganas de tirarlo todo y dejarme llevar... Pero las veo. Imágenes que desfilan cada tanto por mi cabeza, rostros familiares que pasan a velocidad vertiginosa, como un caleidoscopio. Por algún motivo que desconozco me dan ganas de seguir viva. Aunque mis recuerdos son borrosos, los veo y siento ganas de volver con ellos.

Disfrutando la vista de la miserable elfa, se hallaba Lonazzar, señor del terror. Ya casi la termina de romper completamente. Los ruidos cercanos sugieren que el Lich ya está peleando, por lo que manda a que traigan la armadura. Tanto la armadura como las reliquias de la paladín (sus armas) fueron forjadas nuevamente, cambiando algunas de las runas sagradas por otras de maldiciones, todo gracias a la forja de almas. Su espada y escudo ahora son dos espadas, que recibieron el nombre de Anar'erdal (luz maldita) y Basha ariel na (susurro de la muerte). Ese exámine que lo ayuda supervisó todo, así que no debería haber problema. Mientras la despierta a la elfa y le da el equipo se regocija con el espectáculo que está por venir. Pero en ese momento entra Kel'Thuzad y exclama:

-He llegado a tiempo, alzate caballero de Ner'Zhul, y sirve a tu rey. No serás una marioneta de la legión.

Y con sus últimas energías la imbuyó con su magia.

-Tú! Que has hecho?! Nos traicionaste!

-Sólo le debo lealtad al rey Lich. Larga vida al rey!

Y despareció dejando solo sus ropas. Lonazzar de giró para ver a la paladin pero en respuesta recibió una estocada.

-Niña insolente, recibes el regalo de la legión y así nos pagas?

Tu me convertiste en esto, es hora de que la muerte te llegue

-Hahahaha! Te das cuenta que sigues los mismos pasos que aquel que llamaron una vez el príncipe Menethil?

Arthas dejó que su sed de venganza lo consumiera, pero mi sed no se va a saciar solo con tu sangre. No pararé hasta que destruya a la legión

-Crees que puedes lograrlo? A duras penas aguantan el ataque.

Si no puedo confiar en los otros para lograrlo entonces me aseguraré personalmente de que suceda, basha no falor talah!

Y con un movimiento de mano, esquirlas de hielo se extendieron en línea recta hasta que lo perforaron en múltiples lugares.

-Agghh... Qué?! Esto no es lo que tenía que pasar

siente la cólera de Quel'thalas!!!

Y con luz maldita le atravesó el corazón. El grito resonó por todo el lugar. Pero aunque era libre, sintió que una parte de ella acababa de morir. Una lágrima silenciosa calló por su mejilla.

Y ante esta peculiar vista el grupo de rescate ingresó a la sala. Lo que vieron era algo que los dejó sin palabras. Una señor del terror clavado a la pared mediante es estalagmitas de hielo y una elfa en el medio de la sala, con el pelo blanco suelto y unos ojos azules que parecían tener un fuego gélido ardiendo, llorando desconsoladamente. Era la viva imagen de alguien que lo perdió todo.

=

Fin de la segunda parte