SAM_FROST: ¿DAN? ¿HERMANO, ESTÁS AHÍ?
DAN.T.: PERDÓN, ESTOY AQUÍ.
SAM_FROST: ¿QUÉ TE PASÓ HOY? TE ESPERÉ FUERA DE LA ESCUELA PERO NUNCA APARECISTE… NO ME DIGAS QUE ESE IMBÉCIL TE GOLPEÓ DE NUEVO.
DAN.T.: NO, NO, PERO TENGO QUE CONTARTE ALGO.
Dan se sentía bastante mal por mentirle a su mejor amigo, pero Sam era un cabeza dura así que iría a enfrentar a Eric y definitivamente saldría lastimado, y Dan no quería que se sacrificara por él, igual que siempre. No era para nada justo.
SAM_FROST: SI NO ES UNA DISCULPA, NO QUIERO ESCUCHARLO.
DAN.T.: MÁS QUE UNA DSCULPA, ES UN CHISME. Y ESTOY SEGURO DE QUE NO QUIERES ESCUCHARLO, PERO TENGO QUE DECÍRSELO A ALGUIEN, AUN SI NO DEBO HACERLO. POR FAVOR.
SAM_FROST: ¿TÚ? ¿CHISMORREAR? ¡ESO ES RARO! ¿QUÉ OCURRIÓ?
DAN.T: LA ENCONTRÉ.
SAM_FROST: ¿ENCONTRASTE…?
DAN.T.: ME REFIERO A ESO.
SAM_FROST: ¿ESO? ESPERA… ¡¿ESO?! ¡¿CÓMO LA PALABRA CON "A" ESO?!
DAN.T.: SÍ.
SAM_FROST: NO… MENTIROSO…
DAN.T.: EN SERIO, HE DICHO.
SAM_FROST:¡¿HABLAS EN SERIO?! ¡¿QUIÉN ES?!
DAN.T.: NO SÉ SI DECÍRTELO…
SAM_FROST: ¿NO PUEDES DECÍRCELO A TU MEJOR AMIGO DE TODA LA VIDA? ¿QUIERES QUE TE RECUERDE TODAS ESAS VECES EN QUE TE APOYÉ AÚN CUANDO NO QUERÍAS MI AYUDA PERO EN REALIDAD LA NECESITABAS? ¡QUÉ BUEN AMIGO TENGO!
DAN.T.: ESTÁ BIEN, ESTÁ BIEN. NO ME ARMES UNA ESCENA.
SAM_FROST: ASÍ ES COMO ME GUSTA. AHORA, ¿QUIÉN ES?
DAN.T.: … ES… ALGO SORPRENDENTE…
SAM_FROST: ¿POR QUÉ?
DAN.T.: PORQUE ES UN CHICO…
SAM_FROST: …OH. SI ES A-… ¡NO ME IMPORTA! ¿QUIÉN ES?
DAN.T.: ESO ES MÁS SORPRENDENTE…
SAM_FROST: ¡DANTE RANDALL HENSON! ¡¿VAS A HACERME IR HASTA TU CASA A ESTAS HORAS DE LA NOCHE?!
DAN.T: ¡BIEN! SÓLO PREPÁRATE, ¡Y PROMÉTEME QUE NO SE LO DIRÁS A UN ALMA!
SAM_FROST: ¡HECHO!
DAN.T.: ... ERIC RICHMOND.
Dan comenzó a sentirse molesto mientras que el tiempo corría y la usualmente inmediata respuesta de Sam no aparecía en la pantalla de su teléfono. No podía haberle afectado tanto, ¿verdad? «¡¿Verdad?!».
DAN.T.: ¿SAM?
SAM_FROST: NO ME DIGAS QUE LO BESASTE.
DAN.T.: NO QUERÍA, PERO TUVE QUE HACERLO.
SAM_FROST: … ¿QUÉ QUIERES QUE DIGA EN TU FUNERAL?
DAN.T.: ¡SAM! MALDITA SEA, ÉL YA ME HUBIERA MATADO SI HUBIESE QUERIDO.
SAM_FROST: ¿DE QUÉ HABLAS? ¿DICES QUE ÉL ESTABA DE ACUERDO? ¿EL IDIOTA QUE SIEMPRE TE GOLPEA QUERÍA BESARTE?
DAN.T.: NO CREO QUE QUISIERA. DE HECHO, NO PUDO HACERLO, ASÍ QUE FUI YO QUIEN LO BESÓ Y SALIÓ HUYENDO HASTA LLEGAR A CASA. SI ESTUVIERA MOLESTO, ME HABRÍA SEGUIDO Y, YA SABES, ME HUBIERA MATADO.
SAM_FROST: OH.
Y esa era una exclamación auténtica, Dan lo supo. El siguiente mensaje no tardó en llegar.
SAM_FROST: ASÍ QUE… AHORA ESTÁN… ¿SALIENDO?
DAN.T.: ¡¿QUÉ?! ¡NO! ¡ME HIZO JURAR QUE MANTENDRÍA ESTO EN SECRETO O ME SACARÍA LOS OJOS! ¡SÉ QUE HABLABA EN SERIO!
SAM_FROST: OH. QUÉ MALA SUERTE. FINALMENTE ENCUENTRAS LO QUE TODO EL MUNDO QUIERE Y NO ES MÁS QUE UN PSICÓPATA. LO SIENTO POR TÍ.
DAN.T.: ¿TÚ CREES? DIGO, ODIO A ERIC, PERO SI ESTO SIGNIFICA QUE NO ME VA A GOLPEAR MÁS, BIEN POR MÍ.
SAM_FROST: ¿ÉL DIJO ESO?
DAN.T.: SÍ.
SAM_FROST: ¿Y CREES QUE MANTENDRÁ SU PROMESA?
Y, en efecto, mantuvo su promesa. Todo en la vida de Dan fue felicidad por el resto de la semana. No más huir de la escuela, pies que casualmente aparecían en medio de su camino durante el almuerzo, balones desde ningún lado en clase de gimnasia, basura en su mochila, notas en su casillero o heridas en su cuerpo. Finalmente pudo entregar el proyecto de artes sin tener que arreglarlo al azar cinco minutos antes y pudo llevar la misma camisa todo un día. Probablemente esto de Eric siendo su alma gemela no era tan malo.
O eso pensó hasta el fin de semana. Por quién sabe qué razón, Zeus se enojó con él y lo puso tan enfermo que estuvo ausente en la escuela por dos días. Cuando regresó, Eric era su compañero en el proyecto de biología.
—Lo siento mucho —dijo Sam—. Intenté negarme, pero la maestra hizo los grupos e insistió tanto…
—Está bien, no te preocupes —. Al final, ¿qué tan malo podía ser? Eric no había sido una molestia en absoluto desde aquel día.
Así que, allí estaban, Dan y Eric, parados frente al mesón del laboratorio de biología con un corazón de vaca esperándolos en su bandeja de plata. El estómago de Dan se revolvió furiosamente. La tarea principal era insertar un trozo de alambre por las venas y comprobar todas sus cámaras y ductos, pero el chico ni siquiera podía sostenerlo en su mano.
—Nerd, eres un cobarde… —comentó Eric, quitándole la bandeja de las manos y pasándole su teléfono—. Tú toma las fotos.
—Uh… OK.
Dan estaba realmente impresionado. Eric, quien tenía una personalidad tan tosca, era increíblemente delicado mientras cortaba el músculo en una perfecta insición longitudinal para hacer visible el interior. Incluso cortó un poco demás de las venas e identificó las distintas válvulas, marcándolas con los pequeños letreros que Dan hizo con papel y algunos palillos. No dudo para nada cuando restos de sangre cayeron en la bandeja, sobre el mesón y su bata de laboratorio, y sonreía ampliamente al quitarse el tapabocas después de terminar.
—¿Tienes todo?
—Sí, pero…
—¿Pero? —Eric alzó una ceja.
—Es sólo que… debo admitir que te veías demasiado feliz cortando ese corazón en dos.
—Quiero ser médico —respondió defensivamente—. Oye, no me veas así. Ya te dije que no te golpearía de nuevo si te quedas callado. Sólo porque no le temo a la sangre no significa que pueda matarte.
—¿No?
—¡¿Hablas jodidamente en serio?! —. Eric parecía indignado. Así que Dan había alcanzado el orgullo de su alma gemela.
—No, es cierto… ¿Por qué un médico? —. Alto, ¿cuándo se volvió tan fácil hablar con una persona odiada?
—No sé. Siempre me gustó la ciencia y las funciones del cuerpo humano. Si puedo, seré el mejor cirujano del país.
—¿A qué te refieres con "si puedo"? ¡Sólo mira ese corte perfecto que hiciste! —. ¿Eh? ¿Por qué Dan estaba apoyando a Eric? ¡Algo no andaba bien!
—Debes saber, nerd, que la Medicina no es una carrera barata.
—Entonces aplica a una beca.
—Ese es mi plan. Pero bueno, ¿por qué todo ese interés en mí? Creí que me odiabas.
—Bueno, ¿qué tenemos aquí? —preguntó la maestra, apareciendo de la nada y haciendo que ambos saltaran un poco—. ¡Guau! ¡Qué buen corte!
Después de compartir su proyecto con toda la clase, Dan comenzó a sentir un nudo en la garganta. Era como si un montón de cosas estuvieran atrapadas allí, acumulándose, presionando desde el interior, incluso haciendo difícil la sencilla tarea de respirar. Preocupado por su cara pálida, Sam le sugirió ir a la enfermería.
El chico se fue, caminando por los pasillos en completo silencio, procurando no turbar el aire con sus pasos; necesitaba mucho silencio para pensar. ¿Qué acababa de pasar? No es cómo si pudiera ser amigo de Eric, sólo… ¡imposible! Y aun…
Se paró frente a la puerta de la enfermería. Dejando que su cuerpo se moviera por sí solo, Dan golpeó sobre la superficie de madera cubierta por una fina película de silicona que la hacía realmente suave al tacto. Raro. Sus sentidos estaban tan mal que le prestaba demasiada atención a detalles sin importancia alguna. Su estómago parecía licuado. Escuchó la voz de la enfermera que venía del interior y abrió la puerta despacio, sonriéndole débilmente, pero no pudo decir una sola palabra antes de desmayarse.
Eric se encontró enterrando las uñas en la tela de su manga nerviosamente. El día había sido un completo desastre desde biología. Sabía que su madre lo mataría cuando viera toda la sangre salpicada en su bata de laboratorio, pero ese era el menor de sus problemas en la lista de importancia. Primero que todo: ¿Por qué le había contado al nerd sobre sí mismo? ¿Y por qué eso en particular? Todo el mundo solía fruncir el ceño cuando él decía que quería ser médico. ¿Por qué era tan extraño? ¿Había algún problema en que quisiera liderar una cirugía, salvar la vida de alguien al arreglar sus órganos internos? ¿Era asqueroso? ¿Qué? ¡¿Qué era?! Pero… el nerd no frunció el ceño aunque tampoco sonrió. De hecho, Eric no pudo identificar ninguna expresión en la cara del nerd. Seguramente estaba sorprendido, ¿pero también pensaba que Eric estaba loco? ¿Por qué lo había apoyado?
Y ahí estaba la segunda y más importante cuestión: ¿Por qué Eric estaba tan ansioso de saber lo que el nerd pensaba de él? ¿Tenía algo que ver con el asunto de las almas gemelas? No, no, imposible.
«No estoy… enamorado, ni nada».
Cómo fuera, no había nada parecido a sentimientos por el nerd en su corazón, ¿verdad? «¡¿Entonces por qué tengo tanto miedo de que mi pecho empiece a brillar de nuevo?!».
