Aqui el capítulo II
Disfruten
Todos los personajes de este fanfic pertenecen a Masashi Kishimoto de su manga Naruto
Gaara luego se enteró que Kankuro había invitado a Yukata para que lo acompañe. A veces pensaba que ellos estaban saliendo, ya que los rumores son algo muy volátiles entre los ninjas. Además siempre compartían misiones, y se los veía juntos.
Unos días después se dirigieron a Konoha. Una comitiva los recibió guiándolos a la casa del Clan Nara. Los futuros esposos les dieron una acalorada bienvenida. A pesar de sus diferencias, Kankuro se mostro bastante amistoso con Shikamaru, lo cual sorprendió a los presentes. Luego de realizar los ensayos en el templo, cada uno podría disfrutar del tiempo libre que le quedaba. Entre los presentes en el ensayo estaban Naruto y Hinata, el shinobi hiperactivo asustó a Gaara, saludándolo desde atrás.
— ¡No ibas a saludarme—dattebayo!
—Iba a hacerlo, pero no deberías agarrarme con la guardia baja, Naruto. —
—Kazekage-sama, disculpe a Naruto-kun, sólo está emocionado. No lo vemos desde nuestra boda
— ¡Cierto, cierto! Ahora que estamos en tiempos de paz, deberías venir más seguido a Konoha! Podríamos ir a cenar y a beber con los muchachos. —
—Naruto, recuerda que soy el kazekage de mi aldea. No tengo tiempo para eso —
—Él tiene razón Naruto—kun. Además...tienes responsabilidades más importantes que salir con los muchachos—dicho esto Hinata se retiró, y se fue con Ino y Sakura
— ¿Ocurre algo con tu esposa, Naruto? —
—Bueno... ¡es algo que podemos hablar si vienes a cenar a nuestra casa!
— ¿Cenar?—
— ¡Sí! Vamos será divertido. A pesar de que eres el kazekage también eres hermano de la novia y un amigo mío, ¡mereces despejarte un poco! —
—De acuerdo, iré. —
—¡Bien! ¡Te buscaré en la casa de Shikamaru!— Con una sonrisa en su rostro, Naruto se fue a buscar a su esposa, la cual perdió de vista
En casa del Clan Nara, estaban todos a punto de cenar, cuando Temari se percató que Gaara no estaba en la mesa.
—Kankuro, ¿dónde fue Gaara?
— Oh, Naruto lo invitó a cenar a su casa—
—Ese chico, debería avisarme por lo menos—
—Temari, estabas muy ocupada en el ensayo, él seguro no quería molestarte— le dijo Shikamaru sentándose en la mesa. Además seguro Naruto quería darle en persona las buenas noticias
— ¿A qué te refieres?— preguntó Kankuro
—Hoy me lo dijo, Hinata está embarazada. Estaba muy emocionado y quería celebrar conmigo y los demás hoy, pero ahora estoy bastante ocupado—dijo tomando la mano de Temari, la cual se sonrojó
— ¡Es una muy buena notica!— exclamó Yukata.
— ¡Es cierto!— agregó Matsuri. — Naruto Uzumaki, es un gran amigo de Gaara-sama.
—Estamos en paz, es natural que todos lo hagamos, pero ese Uzumaki fue rápido ¡siquiera han pasado cuatro meses desde su boda —
Aquel comentario puso incomodo a los novios, que empezaron a comer para calmar la ansiedad. Yukata y Matsuri se percataron de ello, y escondieron sus risas cómplices. Por su parte, Kankuro solo se concentró en su cena
La familia Uzumaki y Gaara estaban pasando un buen momento en su casa, cenando y hablando como si fuesen amigos de toda la vida. En un momento, Hinata se levantó a traer el postre.
—Hey Gaara, ¿quieres un poco de sake?—
—No estoy acostumbrado a beber—
—¡Vamos una copilla no es nada!—
—De acuerdo, es una ocasión especial si lo pienso bien, mi hermana se casará la semana entrante—
— También por otra cosa—
—¿En serio? ¿Cuál?—
—En unos meses, Naruto-kun y yo seremos padres—dijo Hinata saliendo de la cocina con un pastel de fresas.
—¿Tendrán un bebé?— preguntó Gaara sorprendido
Hinata se rió un poco, Naruto estaba con una gran sonrisa en su rostro sirviéndole un poco de sake y a él también
—Tienes el mismo rostro que puso mi esposo cuando se lo dije—
—¿Por eso actuaste raro hoy en el ensayo?—
—Naruto—kun quería festejar mi embarazo como si fuese una especie de trofeo, no lo creo correcto—
—¡Hey! ¡Eso es mentira—dattebayo!—
—Ino me dijo que querías que Sai se ausente para pasarla contigo bebiendo!—
—Desde que salen, Sai está más aburrido que antes—
—¿Ellos… están...saliendo?—preguntó Gaara conservando la mueca de sorpresa
—Si más o menos desde nuestra boda no Hinata?
—Yo diría que antes Naruto— kun
—Vaya, tal vez cuando nos demos cuenta también se casen— dijo el kazekage bebiendo un poco del sake — Esto está muy fuerte—
— ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Eres el único que acepto festejar conmigo! Cuando se lo pedí a los compañeros de equipo de Hinata, me dijeron que tenían otros asuntos que atender— gritó poniéndole más sake a su copa
— ¿El Uchiha todavia no ha regresado?
—Sasuke-kun vino hace un mes aproximadamente— dijo Hinata que empezó a cortar rebanadas del pastel para cada uno.
—Bueno, él quiere arreglar las cosas con Sakura, seguro lo logrará si no viajase tan seguido—
— ¡Naruto—kun!—
— ¡Pero es verdad!—
—Narutooo... sírvemeee más—
—... Gaara?—
—Lord Kazekage... ¿usted está...?
—Creo que no estoy hecho para el alcohol—
— Sí… lo hiciste… me parece que es la primera vez que te embriagas. Vamos levántate, te llevaré a lo de Shikamaru—
—Nooooooooo, quiero quedarme aquí por favor. Tu linda esposa me atenderá seguro—
— ¿Qué?— Hinata se sonrojó por el cumplido involuntario del kazekage
— No digas tonterías, vamos levántate antes de que te ponga un rasengan en ya sabes dónde…—
— *ronquidos*—
—Se ha dormido, Naruto-kun—
—Así será difícil llevarlo a su casa—
—Llamaré a Shikamaru si así lo deseas—
—No te molestes, iré a allá a avisarles que se quedará a dormir aquí—
— ¿No se enojarán por el estado del kazekage?
—No lo sé. Bueno, tal vez un poco sus hermanos, pero por lo menos no fue un día antes de la boda. Saldré un momento, ¿te molestaría acomodarlo Hinata?
—No, Naruto-kun. Se ve tierno como duerme—
—¿Eh? ¿¡Y yo-dattebayo!?—
Hinata rió y lo abrazó tiernamente.
—Siempre que estamos en la cama te ves adorable—
—¿Siempre?—preguntó Naruto con una sonrisa lasciva—
—¡No digas cosas vergonzosas cuando hay invitados!
— ¡Pero él está dormido!—
—¡Aún así es inapropiado! Ve a la casa de Shikamaru y dile que el kazekage se quedará por hoy aquí—
—No te enojes Hinata, ¡solo bromeaba! ¿Cuando vuelva te traeré algo si? – le da un beso en la mejilla.
—No tardes Naruto-kun—
Matsuri no podía dormir en su cuarto, y decidió salir a tomar un poco de aire fresco para calmar sus ideas. Desde hace años que sentía fuertes sentimientos hacia Gaara, pero ella sabía que tal vez no pudiesen ser correspondidos. Se sentó en un banco y empezó a mirar las estrellas, y una tenue brisa la hizo voltear para el otro lado, viendo de lejos a Naruto Uzumaki, que también la avistó y le hizo una seña para que se acercara. Ella, curiosa le hizo caso
—Matsuri, ¡tanto tiempo! —
—¿Se acuerda de mí? —
—¡Por supuesto que sí! Aunque a veces soy algo despistado, ádemas hoy te vi en los ensayos de la boda, ¿eres la acompañante de Gaara verdad? —
— Así es, ¿el kazekage está en su casa no? —
—Bueno… de eso quería hablarte...Gaara...bebió un poco de sake y se quedó dormido….
—¿Dormido? —
—Sí…creo que estaba muy ebrio, lo cual es extraño ¡sólo bebió dos copas! —
— Vaya,¿ necesita ayuda de mí? —
— ¿Como lo sabes? —
—No lo sé solo lo presentí —
— Bien… podrías decirle a Shikamaru que Gaara se quedará a dormir hoy en casa, ya que estaba muy cansado—
—Por supuesto—
—Ah, y podrías venir a buscarlo mañana temprano, por favor—
—Seguro, espero que no tenga una resaca muy fuerte —
—Hinata le preparará algo, eso será lo de menos. Bien cuento contigo Matsuri —
—De acuerdo, nos veremos mañana entonces —
—Sí, buenas noches—
—Gaara-sama se habría embriagado, quien lo diría— se dijo así misma Matsuri.
El reloj marcaba las siete de la mañana. Su cabeza le daba vueltas, como si un ave le picoteara el cerebro. Frente suyo había una taza que expedía vapor con un aroma agradable. En su mente se preguntaba qué diablos había sucedido, luego se dio cuenta la silueta de Hinata en el sillón, parecía tejiendo algo
—Buenos días Lord Kazekage, en la mesa tiene un poco de café, sírvase si lo desea —
—Gracias. Mi cabeza, ¿qué me pasó?—
—Bebió con mi esposo. Y se quedo dormido—
—¿En serio? Qué vergüenza—
—No se preocupe, Naruto-kun hizo cosas peores estando ebrio con sus amigos, por lo menos usted estaba en nuestra casa y no en la aldea —
— A todo esto, ¿dónde está Naruto? —
—Él está en la cama, cansado supongo. En un rato deberé despertarlo tiene una reunión con el Hokage —
—Lo mejor sería que me vaya —
—Ék dijo que Matsuri-san vendría a recogerlo —
—¿Matsuri? —
—Así es, supongo que vendrá rápido no se preocupe —
—Sí, ir a la casa de Shikamaru en este estado sería muy malo —
—¿Quieres que te prepare algo para acompañar el café? —
—No quisiera que te molestes, seguro he sido bastante carga la noche anterior —
—No lo fue. Una de las virtudes que espero que tenga este bebé es que sea tan bondadoso con las personas que quiere como su padre —
—Lo tendrá seguro. Este café es muy bueno —
—Me alegra que le guste. Tengo unos pastelillos de matchá ahora que recuerdo, los traeré para usted —
—Hinata, puedes tutearme si así lo deseas. Eres la esposa de un gran amigo, y te considero una amiga como tal —
—Gracias, Gaara —
—Al fin te despertaste bello durmiente— dijo el Uzumaki asomándose desde el umbral de la sala
—Naruto-kun! ¡Te has levantado!—
—¿Porque te asombras?—
—Naruto, tienes veinte años ¿todavía usas pijamas así?—
Naruto había olvidado que traía su pijama... y volvió a su cuarto un poco avergonzado. Hinata y Gaara sonrieron cómplices. La bella Hyuga le trajo los pastelillos y sirvió otra taza de café para su esposo que salió del cuarto con su vestimenta de siempre. Junto a Gaara se sentó a desayunar tranquilamente hasta que sonó el timbre
—Yo iré con permiso— dijo Hinata abriendo la puerta.
— Disculpe las molestias, soy Matsuri y vengo en busca del kazekage—
—Ven pasa, Gaara está desayunando con mi esposo—
—De acuerdo—
—¿Has desayunado también?—
—No vine a rápido a buscar al kazekage, y aun están durmiendo en la casa del Clan Nara—
—Entonces siéntate con ellos, te prepararé café. Hay pastelillos de matchá en la mesita. Agárratelos rápido antes de que se los acaben—
—Agradezco su amabilidad, señora Uzumaki
—Puedes llamarme Hinata si quieres
—Nee, ¡¿Hinata es Matsuri?!—gritó Naruto desde la sala
—¡Sí querido! Ve a la sala con ellos, los alcanzó en un momento—
—Está bien, Hinata
En su mente pensó que la esposa de Naruto era tan linda y refinada que le resultaba increíble que estuviese con alguien como él, pero quien sabe, gustos son gustos. Hizo lo que ella le pidió y se fue a la sala con ellos. Ambos hombres se hallaban manteniendo una charla como dos personas normales, ajenas de sus cargos y de sus poderes imponentes
—Matsuri— dijo Gaara cortando su conversación con Naruto—
—Kazekage—sama vine a…—
— ¡Siéntate con Gaara! Toma uno de estos pastelillos son deliciosos—
—Yo...bueno—
—Hazlo Matsuri, yo todavía estoy un poco mareado y no creo poder dar muchos pasos sin tambalearme por las calles de la aldea—
—Si, kazekage—sama—
—Nee, ¿podrías llamarlo por su nombre sabes?—
—Es mi líder debo tenerle respeto—
—Sí, pero ahora él es un invitado en la aldea igual que tú. Súmale el hecho de que eres su acompañante a la boda de su hermana, estaría genial que por lo menos actuásemos como jóvenes una vez en la vida—
—Kazekage-sama ¿usted le molestaría si yo…?—
—Para nada—
— Tengo su confianza, ¿Gaara?—
—Desde hace años, Matsuri—
Una sonrisa se dibujó en los labios de Matsuri, que se sentó en el sofá junto al kazekage, agarrando uno de los pastelillos. Eran deliciosos se le cruzó en la mente….
Dentro de esa casa reinaba una calidez y tranquilidad que siempre fue anhelada por todos, y deseaban que así siguiese por siempre
La semana pasó volando, cuando se dieron cuenta ya era el día de la boda de Shikamaru Nara y Temari. Increíblemente la fecha coincidió con el arribo de diferentes comitivas de otras aldeas, que fueron invitadas a participar en las celebraciones posteriores a la unión
En camino al templo, los nervios de Shikamaru salieron a flote. Sus amigos trataron de calmarlo
—¡Cambia esa cara-dattebayo! ¡Vas a hacer la cosa más increíble de tu vida!— exclamó el jinchūriki de nueve colas
—¡Naruto tiene razón! Temari-san seguro será una gran esposa— agregó Chouji
— ¡Recuerda que nos debes una despedida de soltero!¡ Ahora hasta que alguno vuelva casarse no podremos enfiestarnos!— Exclamó Kiba
—¡Heeeeey! ¡Yo los invité a festejar mi paternidad!—
—Y nos alegra, quién diría que pudiste hacerl…. — Sai no pudo terminar la frase porque Kiba le tapó la boca
—Sai, Sai no digas cosas innecesarias que involucren a Hinata, ¿de acuerdo?— dijo un Kiba un poco molesto
— ¡Oye! ¡Yo debería decirle eso! ¿Crees que soy poco hombre acaso?— protestó Naruto
— ¿Debo recordarte el tamaño de tu pene?
Un silencio incómodo invadió la sala dónde se hallaban, hasta que un valiente escondido en la esquina se limitó a decir...
— Es necesaria la imagen mental del miembro de Naruto en una ocasión como esta—dijo Shino
—Él preguntó— se limitó a decir Sai
— ¡Pero no tenías que ser tan explicito!—
— ¡Basta! ¡Ádemas de que estoy muriéndome de los nervios están hablando de esas cosas!—
—¡Ya te lo dijimos! Lo mejor que puedes hacer es tranquilizarte, osea sus hermanos ya te dejaron estar con ella y casarte ¡Lo peor ya pasó!— dijo Naruto golpeándole la espalda
—¡Chicos! ¡Ya dejaron de hablar?— preguntó Ino desde la puerta del cuarto
—Eso parece, se han quedado callados apenas entramos, ¿alguno ha visto a Lee? Vinimos juntos y lo perdí de vista— dijo Tenten detrás de Ino
—Aquí no está, tal vez esté con Gai-sensei—
—¡Tienen razón! ¡Iré a buscarlo! Vamos Ino!—
—Ve tú, yo me quedaré aquí con ellos—
—Bien, nos vemos en el templo!—
Con la ayuda de Ino, Shikamaru logró calmarse y sus nervios dejaron de existir. Su madre lo llamó y le dijo que era hora.
La ceremonia se llevó con toda serenidad. Temari estaba más radiante que siempre, y Shikamaru sólo tenía ojos para ella. Al concluir con los actos protocolarios de la boda, los ya esposos Nara, salieron acompañados junto con sus familiares y amigos.
La felicidad invadía el aire del templo, en unas horas se llevaría a cabo la fiesta de su casamiento, a la cual se hallaban invitados no solo los presentes a la ceremonia sino a diversos representantes de aldeas vecinas
Como lo fue la boda de Hinata y Naruto meses atrás, Shikamaru y Temari agradecieron a los presentes por venir a su boda, y disfrutaron de la cena que se preparó para la ocasión
Luego, se salieron un poco del protocolo, y el Nara invitó a bailar a su ahora esposa a la pista de baile improvisada en el salón. Por si fuera poco, Naruto hizo lo mismo con una avergonzada Hinata, para luego acompañarlos Sai e Ino. Yukata y Matsuri que se hallaban expectantes de que sus parejas las invitasen, pudieron notar que ambos se estaban aburriendo de esta situación. Yukata, tomó valor y agarró el brazo de Kankuro y lo dirigió a la pista de baila. No contaba que él tenía dos pies izquierdos para estas cosas. Matsuri comenzó a reírse, perdiendo de vista a Gaara en el proceso.
El joven kazekage salió afuera a respirar un poco de aire. Estaba contento con el matrimonio de su querida hermana, no obstante estar rodeado de mucha gente lo agobiaba un poco, al darse cuenta Matsuri estaba detrás de él… tratando de decir algo
—Kazekage-sama…—
— ¿Ocurre algo, Matsuri?—
—Quisiera preguntarle algo, si me permite—
—Por supuesto, pareces nerviosa…trata de calmarte—
—Porque me invitó a venir aquí…—
—Bueno… Kankuro dijo que teníamos que traer una acompañante, y tu eres una de las personas que más confió, a pesar de que un dia fuiste mi alumna hoy te veo como una gran amiga—
— ¿Amiga?— dijo Matsuri con un tono de desaliento, para luego empezar a reírse
— ¿Que es lo gracioso? —
—Mis sentimientos hacia usted no podrán ser correspondidos nunca— dijo ella con una sonrisa
—No entiendo a donde quieres llegar
—Tal vez le resulte tonto pero yo lo amo desde hace tiempo, antes pensaba que era admiración pero ahora sólo quisiera estar a su lado y pertenecerle
— Me dejas sin palabras…— En su vida se esperaba una declaración así, pero lo que siguió después fue lo que lo sorprendió
—Yo… quiero— lentamente Matsuri se acercó al kazekage tomando sus manos
—Quieres… ¿qué?— No sabía a dónde iba a terminar esto, y cuando se dio cuenta los labios de Matsuri se posaron sobre los suyos. Ella se estaba robando deliberadamente su primer beso! Gaara estaba tan anonadado por la acción de Matsuri que se quedo quieto como una estatua, pero podía sentir como las manos de ella temblaban, notando que ni ella sabía lo que estaba haciendo. Unos segundos después ella lo soltó, le dedicó una sonrisa y corrió fuera de su vista. Gaara se quedó ahí, sin saber qué hacer. Irla a buscar… pero para ¿qué? ¿Quedarse aquí como un cobarde? ….
—¡Hey Gaara! Que haces allí sólo dattebayo!— gritó un Naruto un poco ebrio
—Pensaba… oye… ¿has bebido?— preguntó Gaara
—Sólo cinco copas del meeejorrr sake de Konoha!— dijo él abrazándolo
—Vamos adentro tu esposa sabrá que hacer—
—Nooooo, ella se enojará. Los muchachos están como yo, Shino nos está cuidando para no hacer locuras—
—¿Los muchachos? ¿Te refieres a que Kankuro también?—
—¡Ese chico sabe beber como los hombres!—
—Diablos… Temari va a matarlo…—
Ahora Gaara tenía algo en que distraer su mente a pesar de que su corazón se hallaba confundido por el beso de Matsuri
Por un largo rato Matsuri corrió por el bosque. Besé al kazekage se le vino mas de mil veces a la mente. Era increíble, pensó. Sin embargo ella cayó en la cuenta que él sólo la vería como una amiga, distrayéndose cayó al piso y empezó a llorar desconsoladamente, parecía que no iba a parar nunca hasta que de pronto el dolor la hizo dormirse
Los rayos del sol taparon el rostro adormecido de Matsuri, que se despertó viendo que tenía sobre ella una cara que la miraba de cerca. Era un joven de ojos muy negros que al percatarse de que ella se había despertado, la sangre se le subió a la cabeza, apartándose unos pasos hacia atrás. Matsuri se levantó y lo miró bien, su rostro le resultaba familiar, pero se atrevió a preguntar
—¿Quién eres? —
El muchacho estaba quieto enfrente de ella, pero parecía un poco más calmado y se limitó a decir:
—Soy Chōjūrō. Vengo en representación de Kirigakure, estaba en la fiesta del Clan Nara —
Matsuri recordaba el nombre del chico. ¡Era uno de los siete espadachines de la Niebla! Más bien el único que quedaba. Sacando eso, lo había visto entre los invitados pero ella se había enfocado en Gaara, y recordarlo hizo que se pusiese triste otra vez
— Deberías levantarte del suelo, ese vestido parece costoso —
Ella le hizo caso, agradecía no haberse puesto el kimono en la fiesta sino correr se le hubiese dificultado. Al pararse, lo saludaría y volvería a la casa de los Nara… con la cabeza baja…
—Yo… —
—Sabes admiro tu valor —
— ¿Mi valor? ¿Por qué? —
— Bueno no es que quiera parecer un metiche o acosador, pero cuando salía afuera vi que estabas besando al kazekage… él parecía muy sorprendido—
Matsuri se puso completamente roja, y no sabía que decir ante esta situación
— A mi me pareció algo parecido, pero no me atreví a besar a la mujer que me gustaba, tal vez porque ella me rechazó tiernamente y no me podía enojar con alguien así —
— ¿En serio?— preguntó una avergonzada Matsuri
—Así es, te acompañaré a donde te hospedas, te contaré mi corta historia de amor por una mujer mayor—
—No puede ser, ¿la mizukage? —
—….—
—Bueno, escuché que eras su guardaespaldas, no hay que ser un genio—
—Vaya, si que era muy obvio— dijo él tocándose la frente con la mano
—Me gustaría escuchar tu historia, fui rechazada anoche necesito distracción—
—No sé si alegrarme de oír eso, pero será un placer hacerte compañía…
—Mi nombre es Matsuri. Soy chunin de Sunakagure y ahora acompañante del kazekage por los acontecimientos de ayer—
—Bien Matsuri, creo que no deberías sentirte mal por lo que ocurrió más tómalo como una enseñanza para tus futuras relaciones.
La joven kunoichi escuchaba a Chōjūrō con mucha atención, le agradaba su compañía era bastante cálido y especial al hablar. El tiempo pasó rápido porque al mirar bien ya estaban en la casa del Clan Nara, Chōjūrō se despidió de ella, pero por alguna razón Matsuri desde la entrada le preguntó:
—¿Podría escribirte? —
—¿Escribirme? —
—Sí…escribirte... por cartas.
—Bueno… no me molestaría, aunque si fuera tú conseguiría esos aparatos móviles que están últimamente en todos lados—
—¿Los celulares?—
—Sí, yo tengo uno por ejemplo. Lo uso por mis amistades y eso, aunque técnicamente no tengo tantos amigos—
—Jajaja, no creo eso. Eres una gran persona, ¡Chōjūrō-kun!—
—Gracias… escríbeme si quieres, pero cuando tengas tu celular ¡procura pasarme tu número! ¡Nos veremos!— Chōjūrō se sintió un poco incomodo cuando se dirigió a ella de esa forma escondiendo un sonrojo al marcharse.
— ¡Adiós! —
"Cuando a veces en nuestras vidas, las ventanas del amor se cierran, tenemos que hallar la forma de abrir otras, uno nunca sabe dónde podemos encontrar amor, los sentimientos florecen porque sí no hay razones ni fundamentos, sólo ocurre. Hay que ser feliz y el amor nos golpeará para llenarnos enteramente"
Aquellas palabras tan hermosas que dijo Chōjūrō, hicieron que el corazón de Matsuri se sintiese vivo de nuevo. Quería…ella quería… poder llenar a ese joven de amor… así tal vez… pudiera poder amar de nuevo.
