La historia original pertenece a Greenfire87 (YsbaddadenTheBrave) y la franquicia y derechos a Disney.
- Ahora trabajaremos en el control del dolor.
Rey se tensó al sentarse en la hierba, pero asintió.
- Sí, Maestro Luke.
- Cierra los ojos y abre tu mente para mí, Padawan.
Lo hizo. Dejó que sus párpados aletearan cerrados y entonces de pronto le atravesó un dolor horrible y ardiente. Rey luchó por no moverse, por no poner muecas ni llorar. Apretó los dientes con tanta fuerza que creyó que su mandíbula se partiría. Sus dedos se aferraron a sus rodillas de un modo que habría sido muy doloroso en otra vida. La voz de Luke Skywalker fue firme y exigente al decir:
- No hay dolor. Dilo. Siéntelo.
Rey obligó a su mandíbula a relajarse y abrió dolorosamente los ojos.
- No hay dolor.
La mano de Luke estaba alzada y el poder de la Fuerza fluía entre ellos directo hacia el cuerpo de Rey. El fuego de sus venas amainó un poco al desear que el dolor se alejara, aunque supo que Luke seguía dirigiéndole la agonía hacia ella. Rey tragó saliva y dijo otra vez, con voz solemne:
- No hay dolor.
- Solo hay paz- asintió Luke y Rey cerró de nuevo los ojos. De pronto se serenó, como si estuviese flotando lejos de la escarpada isla. El terrible ardor que yacía bajo su piel había desaparecido. Todo se quedó quieto y calmado.
- No hay dolor. Solo hay paz.
Kylo Ren salió de la mente de Rey y la miró, sintiendo su pecho alzándose y relajándose. Tenía las manos cerradas en sendos puños a sus costados, casi por voluntad propia. Rey estaba tranquila, reclinada en la silla. Era como si estuviera durmiendo, aunque por supuesto Kylo Ren sabía que no. Había tres jeringuillas en el estante, al fondo de la sala de interrogatorios. La primera estaba vacía; la había usado con Rey apenas media hora antes y ella le había dejado.
- Voy a sedarte hasta que sepa qué hacer contigo- le había dicho, esperando una lucha. Pero ella se había limitado a asentir y decir:
- Bien.
Confundido y escéptico hacia ella, le había cogido del brazo y clavado la aguja en el dorso de la mano. El suero sedante había fluido en ella y sus ojos se habían cerrado. Su cuerpo delgado se había vuelto flácido en la silla y, tan pronto como hubo podido, Kylo Ren se sumergió en su mente y empezó a ver su entrenamiento Jedi. Ahora estaba chocando contra su mente, sintiéndose mareado e inseguro mientras concentraba la Fuerza en él.
- Antes de ser Kylo Ren… ¿cómo se llamaba?
- Ben. Ben Solo- Luke cogió un trozo de carne asada que había en el bol entre él y Rey. Ella hizo lo mismo y masticó despacio. Finalmente asintió.
- Ben- tragó el trozo de carne y miró a Luke Skywalker con la tenue luz de la habitación en la que se encontraban- ¿Qué le ocurrió?
Luke suspiró con pesadez y colocó sus manos sobre sus rodillas.
- La atracción por el Lado Oscuro fue demasiado para él. Siempre pensé que estaba demasiado equilibrado. El resto de nosotros que somos fuertes con la Fuerza… gravitamos claramente hacia la Oscuridad o hacia la Luz. Pero Ben siempre estuvo en ese oscuro terreno gris entre medias. Le ofrecieron poder y el poder es atractivo.
Rey dio otro mordisco al trozo de carne y se produjo un pesado silencio durante un rato.
- Entonces, ¿qué te hace pensar que de verdad puede apartársele del Lado Oscuro?
- Supongo que no tengo más elección que creérmelo- Luke se encogió de hombros- Ben es el hijo de Leia. Tengo que creer que aún no se ha ido.
De pronto, Kylo Ren salió de golpe de la mente de Rey. Se tambaleó hacia atrás en la sala de interrogatorios y sintió una energía latente y saliente del cuerpo de Rey. Estaba usando la Fuerza para expulsarle incluso en sueños. Era aterradora con su poder, con su potencial, pensó. Se sintió furioso de repente por lo que había visto en su mente. Había estado hablando de él con Luke Skywalker. Habían conspirado y maquinado juntos para apartarle del Lado Oscuro. Bien, Kylo Ren le enseñaría a esa rata del desierto lo fuerte que era su resolución en cuanto a la oscuridad y la luz.
Echó un vistazo a las jeringuillas del estante del fondo de la habitación. Tenía pensado solicitar una reunión con el Líder Supremo Snoke para hablar sobre la presencia de la prisionera. Tenía pensado preguntarle qué debía hacerse con ella. Pero aún no estaba listo para renunciar al control sobre ella. Era su prisionera. Pulsó un botón a cada brazo de la silla y sus muñecas quedaron rápidamente liberadas de las fuertes restricciones de metal. Volvió a mirar las jeringuillas y decidió que no las necesitaba. La despertaría con su propio poder.
Kylo Ren levantó su mano hacia ella y canalizó la Fuerza directamente de su corazón. Sintió su voluntad mezclándose dentro de él y dijo con una voz calmada:
- Te despertarás y te sentarás tranquilamente en la silla.
Sus ojos se abrieron de inmediato, pero no hubo ninguna calma en ella. Sus ojos castaños bajaron hacia las restricciones que le rodeaban las muñecas y entonces le miró a él con fuego en los ojos.
- Ben, estás…
- Como vuelvas a llamarme así otra vez, lo lamentarás mucho- echó humo.
- Eso dices siempre- asintió ella- Y aun así sigo llamándote por el nombre que te dieron. Han Solo y Leia Organa sonrieron y te acunaron el día en el que naciste. Te querían. Tu madre sigue haciéndolo, incluso después de lo que le hiciste a tu padre. Y para ellos siempre serás Ben.
- Han Solo era un idiota arrogante- bufó- Y Leia Organa nunca se dio cuenta del don que era su linaje.
Rey no dijo nada. Cerró los ojos y permaneció en silencio, pero Kylo Ren pudo sentir sus pensamientos.
Lo siento, Luke. Ha ido demasiado lejos. No hay nada que pueda hacer por él.
- No. No hay nada que puedas hacer por mí- le gritó. Echó un vistazo a la sala de interrogatorios y de pronto se sintió idiota. Sintió cómo sus mejillas se calentaban y lanzó una mirada malévola a Rey- No tengo ninguna idea de por qué todavía no estás muerta.
- ¿Por qué no hablas con tu líder y le preguntas qué quiere hacer conmigo?- sugirió ella, su voz calmada pero burlona. Kylo Ren sonrió, sintiendo una extraña descarga en sus venas.
- Qué idea tan maravillosa.
Rey acompañó a Kylo Ren por un largo pasillo, llegando a una cámara de descomprensión que servía como transporte, en medio de la estación. Pasaron junto a muchos testigos curiosos, algunos de los cuales se maravillaron ante las esposas de metal que amarraban las muñecas de Rey y otros parecieron hambrientos por algo más. Rey mantuvo la compostura, elevando la barbilla mientras estratégicamente se mantenía a medio paso detrás de Kylo Ren. Tenía que darle la ilusión del poder, la impresión de que la controlaba o si no perdería totalmente la pequeña llama titilante de esperanza que yacía dentro de él.
Le miró casi groseramente en el contenedor de cristal, que se movió hacia abajo rápidamente y después lateralmente a través de la estación. Mientras pasaban zumbado por los conductos, observó la máscara de Kylo Ren y se dio cuenta de lo destrozada que estaba. Tenía arañazos y rajas en la chapa frontal y había un pequeño corte en la tela detrás de su oreja. Rey ladeó la cabeza al darse cuenta de lo pequeños que eran los agujeros de los ojos y preguntó abruptamente:
- ¿Cómo puedes ver a través de esa cosa?
- No te preocupes por eso- su rostro se giró hacia ella y dijo en un suave murmullo- Puedo verte bien- La puerta del compartimento se abrió con un leve siseo y le hizo señas rudamente para que le siguiera- Ven.
El pasillo era más oscuro que aquel que habían dejado atrás. Las paredes y el suelo estaban hechos de un material negro y brillante y la iluminación no era tan intensa. Rey siguió obedientemente a Kylo Ren bajo el arco de la estación hasta que llegaron a una puerta blindada circular. Él se detuvo y se giró hacia ella y ella pudo oír su respiración, estable y lenta, a través de su casco.
- No hables- le advirtió y Rey se preguntó por qué le importaría que lo hiciera. Debía de querer que le entrara una pataleta, pensó. Debía de querer que enfureciera a quien fuera que estuviera detrás de la puerta blindada, para que la matara y dejara de recordarle su vida antes del Lado Oscuro. Pero su advertencia fue suave y firme- Quédate detrás de mí y en silencio. ¿Entendido?
Rey fingió una tímida expresión y asintió. Kylo Ren movió su brazo delante de un sensor junto a la puerta y sonaron unos breves clics y pitidos antes de que la puerta se deslizara para abrirse. Atravesó tranquilamente el portal y ella le siguió. Sus pies resonaron ligeramente en el suelo negro a pesar de sus ligeras botas, mientras que las de él hicieron ruido de forma insistente. El estrecho pasillo con forma de túnel por el que la estaba guiando era claustrofóbico y estaba opresivamente silencioso. Rey fue más consciente que nunca de las esposas de metal de sus muñecas y, por un breve momento, pensó que Luke Skywalker había sido un loco cruel para enviarla allí.
Por fin llegaron a una habitación más grande, vacía excepto por cuatro soldados de asalto que rodeaban el perímetro. Kylo Ren no saludó a los soldados de armaduras blancas, que se comportaron como estatuas al no reaccionar por la presencia de Rey. Kylo Ren se acercó a una pequeña pantalla de la pared y empezó a teclear una serie de claves y botones y entonces sonó un extraño zumbido mientras el proyector del techo empezaba a mostrar un holograma azul. Rey observó maravillada cómo la luz azul llenaba el espacio negro y se sintió algo mareada al ver cómo la figura tomaba forma.
El Líder Supremo Snoke era un holograma. O, al menos, era así como había decidido aparecer en la estación espacial. Probablemente el holograma midiese cuatro metros, mucho más que un hombre normal y la imagen de Snoke sentado en alguna especie de silla etérea se filtró en el aire. Era delgado y estaba calvo, tal y como pudo ver ella, con cicatrices en su rostro. Tenía el mentón serrado y los ojos hundidos e irradiaba maldad incluso a través de la imagen. Rey observó cómo Kylo Ren daba un paso adelante y se inclinaba ante la figura. Volvió a incorporarse y su voz mecánica se quebró un poco.
- Líder Supremo… esta es la chatarrera de Jakku que…
- Casi te mata con el sable de luz de Luke Skywalker. Sí. Recuerdo a esta luchadora de la Resistencia en particular- la voz de Snoke era suave, lenta y amenazadora. Rey intentó no temblar en presencia del holograma. En su lugar echó los hombros hacia atrás y levantó la barbilla de forma desafiante.
- Soy la Padawan de Luke Skywalker- dijo al fin- Y la próxima Caballero Jedi.
- Te dije que no hablaras- siseó Kylo Ren y el holograma del Líder Supremo Snoke se rio ominosamente.
- Rey, la chatarrera de Jakku… La próxima Caballero Jedi- dijo, asintiendo y ofreciéndole una mirada condescendiente- Por supuesto que sí.
- Anakin Skywalker fue un donnadie de Tatooine antes de convertirse en Darth Vader- le recordó Rey al holograma, sintiendo cómo se le calentaban los oídos. A su lado Kylo Ren se tensó, igual que sus manos enguantadas.
- ¿Qué debería hacer con ella, Líder Supremo?- preguntó, obviamente cansado por toda la charla anterior. El holograma se quedó callado por un momento, mientras parecía considerar su respuesta. Entonces su voz seca y pausada le dijo a Kylo Ren:
- Es joven y núbil. Quédate con ella. Si alguien trata de rescatarla, mátalo. Conviértela en tu mascota.
La respiración de Kylo Ren se entrecortó a su lado. Rey sabía que, si ella lo había sentido, el holograma de Snoke también. La voz del hombre que una vez fue Ben Solo sonó tensa al protestar calmadamente:
- No se podrá contenerla, Líder Supremo. Escapó la última vez que la mantuve presa, usando la Fuerza. Por poco me mató en la Base Starkiller. Con todos los respetos, no es una esclava que me interese particularmente domesticar.
- Una suerte, entonces, que tus intereses me importen tan poco ahora mismo- el holograma de Snoke apretó los labios y su mirada pareció aburrida- No huirá. Eso es obvio. Ha venido aquí con un propósito. Si huye, atrápala. ¿Eres más débil que esta mocosa de la Resistencia o eres mejor que eso, Kylo Ren?
- Soy digno, Líder Supremo- dijo Kylo Ren, aunque no sonó tan seguro como antes- Pero es fuerte con la Fuerza y…
- Entonces procrea con ella. No me supone ninguna diferencia que la uses para tu propio placer, para llevarte la comida al plato o como adorno. Muéstrame que una aspirante a Jedi no es suficiente para destruir en lo que te has convertido.
Kylo Ren no dijo nada y Rey tragó el nudo que se le había formado en la garganta. En ese momento odió a Luke Skywalker mucho más de lo que había odiado a nadie. La había mandado allí para "redimir" a Kylo Ren, pero Luke siempre había sabido que Rey probablemente muriera o acabara torturada. Parecía que sería la segunda. Al final, a su lado, Kylo Ren asintió y volvió a inclinarse. Mientras se apoyaba en una sola rodilla, levantó su rostro enmascarado y le dijo al holograma de Snoke:
- Te mostraré que soy digno, Líder Supremo. Ella no es nada. Te lo mostraré.
- Bien- Snoke asintió y apretó el botón del brazo de su silla y su holograma se desvaneció mientras la señal desaparecía. Rey se quedó de nuevo parada en la sala negra circular, sola con Kylo Ren y los soldados de asalto. Miró al espacio vacío donde el holograma de Snoke había estado.
No voy a huir, pensó, haciéndole llegar su mente a Kylo Ren por la Fuerza. Supo que había sentido sus pensamientos, porque su rostro enmascarado se giró hacia ella. Asintió una vez, apartando el miedo de su interior tal y como le había enseñado a hacer Luke Skywalker. Le lanzó más pensamientos a Kylo Ren. Le prometí a mi maestro que te llevaría a casa con tu madre. Que rompería ese muro que tienes dentro de ti y dejaría pasar la Luz. Tengo una misión que cumplir y no dejaré esta estación hasta que haya conseguido mi objetivo.
- Entonces vas a pasar aquí mucho tiempo- dijo Kylo Ren y empezó a salir de la habitación. Rey le siguió, una ola de determinación haciéndole palpitar el corazón. Mientras le seguía hacia las cabinas de transporte del centro de la estación, Rey usó la Fuerza para calmarse. Tranquilizó sus latidos y su respiración. Echó a un lado la ansiedad y el miedo que eran naturales para una mujer a quien acabasen de decir que sería una esclava. Se recompuso y pensó: no hay pasión. Solo hay serenidad.
- Dormirás aquí- ladró Kylo Ren, entrando bruscamente en la sala de estar que había en frente de su compartimento- En el suelo o en una silla. Para mí no hay ninguna diferencia.
- Ni para mí- dijo Rey tranquilamente, observándole mientras se acercaba a lo que parecía un pequeño dormitorio. La ignoró, pero ella siguió hablando- He pasado casi toda mi vida durmiendo sobre restos metálicos o sobre la arena del desierto. El suelo estará bien.
Bajó la vista hacia las esposas de metal que seguían apresándole las muñecas y se bajó al pulido suelo negro. Se sentó cuidadosamente encima de sus piernas dobladas y esperó. observó la sala de estar, notando que todos los muebles eran muy angulosos. Fuera de la habitación las luces del techo bañaban el espacio con un brillo frío. Había una ventana grande y rectangular, a través de la cual podía ver los millones de estrellas que los rodeaban. Rey jamás había vivido entre tanta elegancia antes. Jakku no era exactamente conocido por su decoración domésticos. Pero esa estación espacial era nueva y estaba claro que La Primera Orden no había escatimado en gastos para demostrar todo su poder.
Después de lo que pareció una eternidad, Kylo Ren llegó de la habitación a la sala de estar. Rey sintió una descarga de sorpresa al verle. No llevaba la máscara puesta y sus salvajes rizos negros caían sobre su cara. Tampoco llevaba ni su elaborada capa ni sus guantes. Bajó tranquilamente los tres escalones que daban a la sala de estar y preguntó secamente:
- ¿Qué estás haciendo?
Rey estaba confundida. Miró a su alrededor y respondió con cautela:
- Estoy… sentada en el suelo.
- Eso no es a lo que me refiero- Kylo Ren negó con la cabeza y siguió caminando hacia ella. Se detuvo cuando estuvo justo delante y, mientras ella levantaba la vista, Rey pensó que quizá descubriera el indicio más leve del antiguo Padawan de Luke. Sus ojos negros la buscaron, sincero y curioso. Sus labios carnosos se separaron como si estuviera asustado y lo aclaró- ¿A qué juego estás jugando?
- No hay ningún juego- Rey negó con la cabeza- He sido enviada aquí para reclamarte. Estaba preparada para morir cumpliendo las órdenes del Maestro Luke. Pero tu propio líder no desea que muera.
- Entonces debo de estar poniéndome en evidencia- dijo Kylo Ren, sus pálidos pómulos adquiriendo un tono rosa- Has venido a "rescatarme" y mi propio Líder Supremo ordena que te muestre que tu poder es inferior al mío. Confía en mí para que someta adecuadamente a la Resistencia.
- Entonces enséñaselo, si eso es lo que debe hacerse- Rey se encogió de hombros y se movió en el suelo- Nadie te está deteniendo. Tú y yo tenemos objetivos separados. Tratemos los dos de conseguirlos.
- Entonces ese es el juego, ¿no es así?- asintió Kylo Ren- Levántate. Siéntate en la silla.
Rey esbozó una media sonrisa y levantó las muñecas.
- ¿Hay alguna posibilidad de que puedas quitarme estas esposas? Prometo que podré llevar mejor los platos de comida sin que mis manos estén atadas.
Estaba haciendo un chiste incómodo sobre lo que Snoke había sugerido acerca de servir para llevarle la comida a Kylo Ren. En cierto sentido, Rey esperaba que él lo tomara al pie de la letra y la usara para ese fin. Así se sentiría dominante sobre la chica sensible a la Fuerza que casi le había matado. Y ella evitaría la humillación de ser usada para otro propósito más nefasto.
Se arrodilló delante de ella, sus brillantes ojos negros hundiéndose en los suyos mientras sus manos jugueteaban con las frías esposas de metal. Rey sintió su respiración y corazón precipitándose y luchó por calmarlos. No funcionó exactamente. Por alguna razón resultaba muy atrayente cómo su rostro estaba dominado por esa prominente nariz y labios, cómo su pálida piel estaba moteada con pecas. Rey sintió que su corazón se aceleraba aún más. Apartó la vista de él, recordándose que estaba ahí por un propósito que nada tenía que ver con el aspecto físico de Kylo Ren. Las esposas que le rodeaban las muñecas se soltaron y, mientras Kylo Ren las tiraba, ella se frotó la piel irritaba.
- Gracias- murmuró- Respecto a la comida…
- Haré que la traigan en breve- le dijo él, informándole así de que sus deberes no incluían servirla- Levántate y siéntate en la silla.
Rey pestañeó y miró la pared, pero después de un momento se movió. Se deslizó sobre la silla que se encontraba perfectamente colocada en la esquina de la habitación. Enroscó los dedos alrededor de los estrechos brazos y miró a Kylo Ren.
- Veo por qué este lugar te resulta tan atrayente. Por qué esta gente te resulta tan atrayente- admitió ella- Está claro que tienen buen gusto.
- Tus chistes no me divierten- le informó- Harás lo que te ordene o morirás.
- O me escaparé mientras duermas- Rey se encogió de hombros, observando cómo el rostro de Kylo Ren esbozaba una fea mueca. Siguió presionándole y dijo- Soy fuerte con la Fuerza. Lo sabes.
- Yo lo soy más- declaró él, sonando más como un niño quisquilloso. Rey trató de no reírse, pero fue incapaz de evitar que sus labios formaran una sonrisa.
- ¿Qué es tan gracioso?- escupió él, sus puños apretándose a ambos costados. Ella negó con la cabeza y se mordió el labio inferior.
- Nada. Nada de esto es gracioso.
- Si quieres irte, entonces vete. No te detendré- dijo él de pronto y Rey pensó que quizás se había vuelto totalmente loco. Frunció el ceño y él señaló de forma grandilocuente la puerta blindada que llevaba de su compartimento al pasillo- Por favor. Por lo que más quieras. Vete.
- Te he dicho- dijo Rey, apretando los dientes- que estoy aquí por una razón.
- Estamos en un punto muerto- dijo Kylo Ren y empezó a pasearse alrededor de la silla de Rey, con las manos a la espalda- Dime. Dado que tu testarudez significa que aceptas tu destino como mi esclava, ¿cuáles de tus habilidades pueden resultarme útiles?
Rey soltó una risotada burlona.
- Se me da muy bien rebuscar entre restos y encontrar cosas de valor. Sé cómo evitar a los picosdeacero. Soy experta en negociar por agua. Y se me da muy bien crear círculos de bario para mantener alejados a los gnaw-jaws, al acampar en el desierto.
Entrecerró los ojos al mirarla y ella observó cómo sus manos se tensaban a su espalda.
- No te hagas la tonta- dijo al fin, su voz un leve siseo- Los dos sabemos que no lo eres. Estás siendo muy terca y me has arrinconado con mi propio liderato. Te guste o no, por ahora nos necesitamos el uno al otro.
Rey sintió un extraño pinchazo en el pecho. Era una emoción que no pudo identificar y rápidamente repitió el mantra Jedi para serenarse. No hay emoción, hay paz. Pero no pareció ayudar y la tensión de su abdomen le dijo que seguía experimentando sensaciones que eran inapropiadas en ese contexto. Apretó las manos sobre los brazos de la silla y cerró los ojos.
- Ni siquiera notarás que soy hostil contigo. Te lo prometo- dijo ella y esperó que él se riera o le regañara. No lo hizo. Ella continuó- Tienes razón; no me haría ningún bien que nos mataras a cualquiera de los dos. Así que sigamos adelante con el espectáculo por Snoke. Dime qué hacer por ti. Debes de estar hambriento.
- No quiero que me traigas comida- susurró Kylo Ren y Rey abrió los ojos y sintió el terror golpeándola por dentro. Usó la Fuerza para borrar el miedo, pero aún quedaban pequeñas brasas ardientes de pánico dentro de ella cuando él se agachó y acercó sus labios a su oreja. Ella trató de mantener su respiración calmada y contempló apartarle o hacer algo peor. No pudo evitar temblar cuando su cálida voz repitió- Dime cuáles de tus habilidades pueden resultarme útiles.
- Puedo l-lavarte la ropa- tartamudeó, pero él negó con la cabeza y le pasó las yemas de los dedos por la mandíbula.
- No. Tenemos droides para eso. Dime algo útil.
- Snoke dijo que me mantuvieras como adorno. ¿No quedo bien en esta habitación?- sugirió Rey, sintiendo el pánico naciendo en su pecho de forma descontrolada. Sus dedos siguieron deslizándose por su mandíbula y su respiración se entrecortó a la altura de su oreja. No respondió a su pregunta burlona, así que suspiró en vano- ¿Ben…?
- No me llames así- dijo él, igual que antes. Pero no sonó tan amenazador como entonces y ella habría jurado que sintió las yemas de sus dedos temblando en su rostro.
Por favor, no me hagas esto, dijo ella mentalmente, pensando que quizás pudiese sentir sus pensamientos para no tener que suplicar en voz alta por su seguridad.
- No voy a violarte- le aseguró él, apartando el rostro y mirándola durante un largo momento. Su mano se movió y atrapó totalmente la mandíbula de la chica y sus ojos negros taladraron tan profundamente los de Rey que se sintió mareada. Él negó con la cabeza y sus descontrolados rizos temblaron a su alrededor. Repitió- No voy a violarte. Vas a desearlo. Vas a desearme a mí. ¿Lo entiendes?
- No tiene que ser… basta con que me vendas a alguien- estaba empezando a desesperarse al sentir que el ingenuo sueño de Luke Skywalker sobre Kylo Ren se hacía irremediablemente pedazos. Rey había sido arrastrada a una causa perdida y ahora era la víctima. Pero no se permitiría serlo. Alzó la mano y sujetó la muñeca de Kylo Ren, obligándole con la Fuerza a soltarle. Su rostro se tensó, apretó la mandíbula y acabó bajando finalmente la mano.
- No vas a hacerme esto- dijo ella en voz alta, sin ningún tipo de súplica- Este no es quien eres, Kylo Ren.
Su mano se levantó y Rey se tensó. Con la Fuerza había sido capaz de ver que estaba a punto de darle una bofetada. Pero entonces se estremeció y abrió los ojos, porque la bofetada no llegó nunca. Lo había reconsiderado por lo visto y ahora su mano rondaba por su cara a pocos centímetros de su mejilla.
- Pégame, si tan malo eres. Pégame y muéstrame que eres más fuerte que yo. ¿No es eso lo que Snoke quiere que demuestres? ¿Que eres más fuerte que la Resistencia? Adelante, Ben. Pégame.
Su mano tembló furiosamente en el aire ante la cara de Rey y ella pudo sentir el tormento en su interior, golpeándole como un oleaje.
Pégame, Ben Solo, se burló de él de nuevo, enviándole sus pensamientos a su mente directamente. Él pestañeó con fuerza, tembló acuclillado y su mano repentinamente le cogió de la garganta. No se la apretó; solo la sostuvo, pero Rey se esforzó por mantener su ritmo cardíaco inalterado. Él podría sentir su pulso bajo su piel, así que ella se esmeró por parecer tranquila y desprovista de emoción.
- Sabes que conseguiré lo que quiero- reconoció él, igual que había hecho en otra ocasión- Pero tú lo desearás, Rey. Me lo suplicarás.
Se puso en pie y Rey se dio cuenta de lo inusual que le resultaba escuchar oírle decir su nombre. Mientras él se giraba y salía de la habitación, ella sintió un indescriptible nudo de emoción por él. Esa vez no lo borró con la Fuerza. Sintió ira y miedo, lástima, culpa y atracción, todo arremolinándose en una mezcla terrible que amenazó con dejar sin sentido a Rey.
Cinco minutos después él reapareció en la entrada de la sala de estar, de pie sobre las escaleras, con los brazos cruzados sobre su ajustada túnica negra.
- Un droide traerá la cena en diez minutos- dijo, su voz plana y tranquila- Aséate.
¡Hola a todos! Aquí estamos con el segundo capítulo y parece que las cosas van a caldearse pronto. Está claro que la relación de Kylo Ren y Rey es un hervidero de absolutamente todo, así que no me extrañaría que las cosas saltasen por los aires en cualquier momento. Ojalá se hiciera realidad en las películas, porque estoy convencida de que la tensión que se respira en sus escenas no es mera casualidad. Por otro lado, en la película también me parece que Snoke puede querer algo más de Rey, igual que Palpatine lo quiso de Luke. Cuantos más aliados, mejor. Por eso estoy cada vez más convencida de que la historia girará hacia la redención de Ben Solo. Pero bueno, aún nos queda mucho para ver qué pasa (por desgracia). Espero que el capítulo os haya gustado y nos vemos en el siguiente. ¡Un beso!
coframuss: hola! Espero que este capítulo te haya gustado tanto como el anterior. Un beso!
Andy: hola! Gracias a ti por leerlo! Ahora que la historia original está ya terminada, procuraré darme prisa. Un beso!
