LETS MISBEHAVE!

Summary: Meiko decide tomar a Kaito como amante para vengarse de su novio (el de Meiko), pero en medio de este juego de "venganza"… se dará cuenta de que sus sentimientos hacia Kaito podrían cambiar.

¡Bueh… lo que es el ocio y ganas de KaiMei… escriban! ¡Yo sola no puedo con todo esto de tener que cargar con todo el KaiMei! ¡¡Yo también necesito leer!!

Cap.1: La Sorpresa de Kaito


Mientras tanto, el pobre, inocente Kaito no sospechaba nada.

No tenía ni idea que al abrir esa puerta su futuro cambiaria de forma radical… o al menos esa noche.

Esa noche, Kaito se sentía de buen humor. Llevaba una vida bastante feliz, pese a que ya eran dos semanas desde que Miku y él habían decidido terminar.

Fue una separación rápida y diplomática, ninguno de los dos salió realmente herido.

Así que el muy ingenuo iba caminando hacia el elevador que lo llevaría a su departamento silbando una tonadita anónima.

Creyendo que ese día terminaría de forma completamente normal.

Pobre iluso. Si, Pobre, poooooobre iluso.

Porque al abrir la puerta, cerrada con llave, lo primero que vio hizo que se sobresaltara, que un signo de interrogación apareciera sobre su cabeza y que se preguntara si estaba teniendo un sueño raro.

Porque Meiko estaba, recargada en la pared frente a la entrada, cubierta solo con una bata, mirándolo con cara de haberlo esperado por mucho tiempo.

Al verlo entrar esbozó una sonrisa seductora. ¿Tal vez demasiado seductora?

-¡¿Me…Meiko?!- preguntó Kaito, con un tono desconcertado en la voz, y bastante turbado, ante el hecho de que ella tuviera solo una bata como vestimenta.

-Te estaba esperando. Vine a pedirte algo.- dijo como respuesta la mujer.

-¿A… a mi?- preguntó Kaito incrédulo, mientras Meiko lo veía con cara de "No, al piso, sí, a ti, tarado"

¿Meiko pidiéndole algo? Era muy extraño. Había intercambiando palabras con ella un par de veces, era la novia de su hermano Akaito, pero nada más.

Ok, ok, SI, era cierto que podría decirse que podría sentirse LEVEMENTE atraído hacia ella pero… ¿Qué tipo en sus cabales no?... pero de ahí a que le pidiera un favor, nooo…

Por eso, le costaba creer que Meiko acudiera a él para lo que fuera.

Meiko suspiró indicando fastidio. –Sí… vine a ti a pedirte algo a TI.-

-¿Y… qué es?-

Meiko se bajó un poco la bata para dejar al descubierto sus hombros, y dio un par de pasos hacia el atónito tipo.

-Sé mi amante.-

Los ojos de Kaito se abrieron como platos ante tal petición. ¿Ah?

-¡¿Que?!- exclamó –¡¿Yo?! No, no voy a hacerlo … y... ¿Además un momento cómo entraste?-

-Una copia de la llave de tu departamento. Como llegó a mí no te concierne.-

-… yo… pero…-

-¿Entonces qué? ¿Aceptas? ¿Vamos a tu cuarto?-

Kaito se quedó un minuto en silencio, confundido, pero finalmente respondió, enérgicamente.- ¡Por supuesto que no! ¡No puedo hacer algo así!-

-¿Que no puedes? Claro que si puedes…- respondió Meiko con un tono suave.

-Me…Meiko no, eres… yo… no puedo hacerle nada así a mi hermano, y además…-

Meiko frunció el ceño, se cruzó de brazos y miró a un lado con actitud de decepción. Con eso de cruzar los brazos, ya hasta parecía que la bata tenia escote.

-Él no me ama… quiero que seas mi amante. Es lo que necesito.- Con la luz de la lamparita, hizo que la piel de la mujer se volviera un poco más brillante.

Una ráfaga de calor pasó por la cabeza de Kaito, pero él hizo hasta lo imposible por ignorarla. No, no, nonononononononono… su hermano, debía pensar en su pobre hermano, que siempre había sido tan bueno con e… un momento, Akaito siempre había sido un asco con él.

Ay nonononono! La propuesta de Meiko comenzaba a parecerle no tan horrible, no, debía pensar en otra cosa, en otra cosa que no fueran esas curvas que se veían tan sensuales a la luz de su lamp… ¡no, no debía pensar en ello!

Pobre Kaito, su cabeza estaba volviéndose una maraña de una tentación contra la que intentaba luchar.

Y Meiko lo notó felizmente. Su poder de percepción funcionaba muy bien, y sabía que su idea tenía muchas probabilidades de funcionar. Por eso, sonrió de forma irónica, y se acerco un poco mas a él.

-Yo sé que me estas deseando… yo sé que quieres aceptar.- le susurró de forma insinuante, mientras lo abrazaba con lentitud.

Porque era obvio. Y además era completamente verdad. Porque si, desde que la había visto en su departamento estaba sintiendo un deseo hacia ella que apenas si su mirada asustada podía disimular.

Ay…

-Seré tuya…-

Y luego de oír esa hermosa voz proponiéndole algo tan apeteciblemente indecente, sentía un anhelo que se volvía cada vez peor de arrojarse a sus brazos y conducirla a su cama. Pero optó por no dejarse llevar. Era mucho más razonable.

-N…No Meiko yo no… no, no puedo- ya ni su propia voz estaba a su favor, balbuceaba con nerviosismo.

-Anda… tu hermano se lo tiene merecido.-

-Pero… Meiko, es mi her… hermano y yo… yo… no puedo.-

-Tu hermano siempre te ha tratado mal.-

-¡Es… eso no es cierto! El… el… bueno… eh… Independientemente de eso no puedo… no puedo acostarme con su novia.-

Dicho esto, poco a poco se soltó de su abrazo y la hizo a un lado con delicadeza.

Meiko se alejó de él un paso, y lo miró con rencor. Pero algo en sus ojos estaba incitándolo a caer en sus brazos.

-Enserio, no puedo.- Kaito sonaba cada vez menos convencido. Y Meiko se daba cuenta de ello. Así, su mirada se volvía más bien de insistencia irónica.

-¿Enserio no quieres que sea tuya?- preguntó con un leve toque sarcástico.

-No puedo.- Iba a caer. Se notaba.

-No solo será una vez… te visitare seguido…-

-Ya, Meiko, entiende que no.- No tardaría mucho en caer.

-¿No?-

Kaito negó con la cabeza y volteo hacia otra parte.

A esto último Meiko guardó silencio. Pero si el pobre de Kaito creía que el asunto iba a terminar tan fácil, estaba muy equivocado…

Fin Del Capitulo

¿Kaito caerá?

Voto a favor igual que todos.