Erika fruncio el ceño al ver que sus amigos habian escapado.
- ¿Tan mal conte el cuento?... hummm Hace tiempo ya que no contaba un cuento...supongo que debo pulir mis habilidades y dejar salir el poder del yaoi. ¡Por el yaoi!- y tras dar ese grito de guerra la joven de cabello negro simplemente adquirio una expresion mucho mas seria y si la veias con cuidado casi podias ver como el fuego de la "fujoshidad" ardia en sus ojos.
- Por favor no... - lloriqueo su compañero mientras se preguntaba donde estaban Kadota y Yumasaki- ¿Por que me abandonaron? Malditos traidores...
- Pero primero lo primero. Togusa pisa el acelerador y busca a Yumachii y Dotachin para que escuchen mi proximo cuento. "La Mika bella y la Bestia Orihara"...- dijo con voz soñadora mientras alzaba un puño en lo alto mirando...el techo, con una emocion indescriptible.
Dicho esto y como un intento de venganza el castaño obedecio a su compañera y siguiendo sus instintos mas primitivos comenzo la cazeria de Dotachis y Yumachins. Acompañado por una emocionada Karisawa que parecia inspirarse para contar un cuento mientras la situacion acontecia.
A lo lejos vieron a un par muy familiar que parecia bastante ocupado ayudando a un inconciente Aoba.
- Supongo que deberas dejar tuu cuento para mañana- comento el castaño viendo como la morena hacia un adorable puchero. No que el lo encontrara adorable...pero lo era.
- BIen, pero mañana no se salvan-
Togusa asintio ignorando ese ligero escalofrio que recorrio su espina dorsal.
Estaba soñando muy felizmente con su adorada Ruri-chan y su futura familia cuando un grito desgarrador y curiosamente familiar lo desperto llevandolo a saludar muy afectuosamente el suelo... con su cara.
¿Ruri-chan se sentiria celosa si se enterara de su romance con el suelo?
- Togusa!- la voz de Kadota llamo su atencion aunque no tanto como que el mismo entrara en su habitacion con cara de terror arrastrando por una pierna a Walker que parecia inconciente.
-¿Que paso?
- Erika...cuentos homoeroticos...o algo asi
- Mierda!
Y el como buen macho pecho depilado que era se paro dispuesto a cerrar la puerta pero antes de poner la traba una patada destrozo la madera y un aura aterradoramente rosada y esponjosa se apodero de la habitacion.
- ¡Chicos!... Les voy a contar un cuento
- Cuentos presentados por el terror de Togusa, horror de Walker y los traumas de Kadota-
Habia una vez un reino muy ubicado en otro lugar que desconozco pero podemos llamar Ikebukulandia. En este reino habia una familia real muy excentrica, ya que solo los tres herederos al trono vivian alli. Sus padre habian muerto tiempo atras.
El principe heredero amaba a todos los habitantes del pueblo y adoraba jugar con ellos. Jugaba con sus vidas, emociones y mentes. Y les mostraba su amor haciendolos sufrir. Las princesas por otro lado... eran mas alegres y simpaticas pero tenian sus arranques de stalker con en actor mas famoso del pueblo. ¿Ven?, bien raritos los monarcas.
"¿Por que el principe suena bastante familiar?"
De todos modos. El principe amaba tanto a los humanos que quiso engañar a una bruja llamada Namie Yagiri para conseguir una forma de ser inmortal y verlos para siempre. Su truco salio mal cuando la bruja descubrio que el no podia darle a su adorado Seiji-san.
Como castigo la bruja, sabiendo del odio que el principe tenia por el "monstruo" del pueblo Heiwajima-san, decidio transformarlo en el mas aterrador y horrendo mosntruo hasta que consiguiera que una persona lo amara sinceramente.
Cuando esto ocurrio no solo atrapo al principe sino tambien a todos los que habitaban el palacio.
Por otro lado en el pueblo vivia un hombre muy rico con tres adorables hijos. El menor de ellos era amado en todo el pueblo por su caracter dulce y bondadoso.
El padre un dia fue a buscar trabajo al pueblo cercano. Sus dos hijos mayores pidieron cosas extrabagantes y caras mientras el menor simplemente una rosa.
Mas al volver el hombre se vio atrapado por la bestia que vivia en el castillo. La que siempre vigilaba a sus preciosos humanos desde lejos. Este con sucios trucos y jugarretas logro engañar al hombre para darle su libertad a cambio de que el entregara a su hijo menor.
La bestia extrañaba jugar con los humanos. Pero mas que nada se sentia solo. Ahora nadie, ni siquiera por interes se acercaba a su castillo. Y los que vivian en el ya lo habian aburrido. Pero ese joven Mikado, era unico incluso entre los humanos que tanto amaba.
El habia logrado crear entre las sombras una organizacion a la que manejaba sin que nadie sospechara de su inocente apariencia.
Lo habia encantado.
El padre del pequeño emperador accedió al horrible trato y la Bestia le entregó un anillo mágico. Cuando él diera tres vueltas al anillo, se encontraría ya en la desolada mansión
Y sabia que el aceptaria tomar el lugar de su padre, por pura curiosidad y aburrimiento. El era asi. Y tal y como el habia pensado, el joven acudio a su encuentro al dia siguiente.
- ¿Hola?... etto... ¿Orihara-san?- llamo el pequeño de ojos azules. Y por fin pudo verlo de cerca. Facciones finas, ojos grandes y llamativos. Cuerpo delgado. Casi parecia que podria romperse al minimo tacto.
- Buenas tardes...Mikado-kun- ya no canturreaba como antaño solia hacer. Su humor poco a poco se habia vuelto frio sin saberlo.
El joven por otro lado busco a su interlocutor con la mirada y apenas pudo contener su sorpresa al verlo. ¿Era un hombre o una bestia? Vestía ropas de caballero, pero tenía garras peludas en vez de manos y su cabeza aparecía cubierta por una enmarañada pelambrera. Mostrando sus terribles colmillos gruñó.
- Ah!... veo que era cierto lo de su apariencia. ¿Le molestaria si toco su..cara?- pregunto curioso el moreno. Si lo iban a comer al menos podria experimentar antes de que lo mataran.
-Aww. ¡Que cruel! Solia ser muy guapo para que sepas...Por otro lado ¿No tienes miedo?
- Ciertamente, no. Pero si me siento un poco curioso.
- Ya veo... ¿te importaria si paseo un rato contigo? Y si quieres tocar mi rostro... me sentire un poco dolido no soy una mascota Mika-chan
- ¿No vas a hacerme nada raro?
- De momento no, mas adelante ya veremos-
- ¿Puedo confiar en ti?
- Claro que no Mikado-kun-
- Se nota que sabes como tratar a una a lo de no ser una mascota... en realidad pareces un perro muy grande asi que...
- Eso me lastima muy profundamente Ryugamine-kun
-¿Eh? ¿Alguien nuevo en el castillo? ¡SI! Hola soy Erika, estos de atras son Dotachin, Walker y Togusa. Sip soy una tasa que habla y ellos son un una tetera, un reloj y un...cosito para poner velas que no se como se llaman- comento alegremente la...tasa.
- Yo soy Mairu- dijo una voz cantarina que provenia de una gata negra acompañada de otra de igual aspecto- Si viniste a matar a Iza-nii nos haces un favor.
- Kururi- dijo la otra mirandolo fijamente.
- Ehhhh... ¿Un placer conocerlos?- dijo dudoso el recien llegado.
Sin saberlo en ese momento el muchacho desperto nuevamente esa vivasidad propia del principe. Con el pasar de los dias le regreso la alegria, auforia y animo...ademas de un poco de malicia, al mayor.
-¿una rosa?- cuestiono el joven de ojos azules. Frente a el Erika intentaba relatarle sobre la maldicion.
- Sip. Cuando el ultimo petalo de la rosa caiga el hechizo sera irreversible. Y para que este desaparezca...- dejo de hablar cuando una alegre bestia entro trayendo sobre sus garras un hermoso vestido.
-Mika-chan ponte este vestido!-
- Orihara-san como tengo que decirte que no soy niña
- ¿A quien le importa? Ponte el vestido
-No, no soy niña-
- Casate conmigo Mikado.
-¿Que?- el joven casi se cae de espaldas al escuchar esa frase.
- jajajaja Mika-chan es tan credulo. Me sorprende que puedas ser tan inocente para algunas cosas y tan misterioso para otras. Eres tan humano- comento fascinado el moreno mayor.
- Izaya no jueges con eso. Bueno ya pensaste lo que te dije sobre volver a casa por un tiempo.
La bestia adoraba al pequeño emperador. Su presencia lo hacia sentir feliz. Extrañamente feliz.
Pero el joven queria volver a ver a su familia.
- Solo te dare siete dias. Si no vuelves antes yo morire-
- Volvere- Prometio le de ojos azules.
- Eso espero, o mi espiritu te acosara por el resto de tus dias. Y no dejare que te cases con nadie. Seras un solteron y viviras rodeado de gatos- comento a modo de broma el ser de forma extraña.
Pero al volver Mika-chan se encontro con sus amigos, quienes sabiendo como era anteriormente la bestia temian por el bienestar de su amigo e intentaron retenerlo.
Por mucho que intento razonar con ellos fue imposible. Kida no entendia razones, Anri dudaba de Izaya pero confiaba en Mikado, Shizuo queria ir y matar a Izaya usando a Mikado de excusa. Simon queria vender sushi en el castillo y Aoba planeaba prender fuego el castillo.
Pero como Mikado era persistente termino encerrado en una habitacion, segun todos por su propio bien para que no volviera con la bestia.
Al final del septimo dia logro escapar pero ya era tarde.
Llego tarde y encontro a la bestia agonizante sobre el cesped, en el mismo lugar donde lo habia despedido cuando partio al pueblo.
- Izaya... no te mueras. Izaya despierta. ¿Quien va a molestarme si no estas? Mis dias serian demaciado tranquilos si no estas ¿sabes?- sin embargo por mucho que el menor hablara no parecia reaccionar.
Notando esto el joven comenzo a llorar. Se habia encariñado con la bestia. A pesar de todo lo que los demas decian el habia sido encantador con Mikado. Bueno...tanto como podia.
- Awww que lindo! Mika-chan llora por mi!- El adolescente noto como la voz cantarina y masculina pero suave parecia ligeramente familiar. Su corazon se acelero y seco sus lagrimas para ver a ...un hombre completamente desnudo frente a el poseedor de dos ojos rojos como la sangre y un cabello negro azabache despeinado. Bastante atractivo y con una sonrisa ciertamente maliciosa.
- ¿Quien eres?... No creo que a Izaya le agrade la idea de tener a un nudista pervertido en el castillo... o puede que le cause gracia. Pero no se me acerque.
- Mika-chan soy yo. La maldicion se rompio, gracias a ti.
- ¿Que maldicion?
-¿No te dije? Mi error supongo.
- Decirme ¿que? ¿Quien eres pervertido?
- Soy el principe del pueblo, Orihara Izaya. La bruja de Namie me hechizo y me volvio feo como Shizu-chan y lo de pervertido sera cierto pero solo con Mika-chan... ¿Mikado te casarias conmigo y me darias herederos?
- ¿Es una broma?
-Nop. Quiero a Mikado y si dices que no te encerrare en una habitacion y te hare mio hasta que no puedas pensar con claridad y me digas que si.
- Es lo mas romantico que me dijiste desde que llegue. ¿Pero no estabas muriendote hace unos segundos?
-¿eh? Ah no, estoy resfriado y mis hermanas me echaron afuera para que no las contagie...
- Significa que me preocupe por nada
- Pero acabas de ganar un prometido super sexy
- Super psicopata querras decir
Ese mismo dia el principe volvio al pueblo, Shizuo y el pelearon un rato, media poblacion entro en panico, el padre de Mikado se vio amenazado por el azabache quien le exigio la mano de su hijo. Y Kida, Aoba y Anri formaron una alianza para impedir la proxima boda entre Mikado y Orihara Izaya.
Y asi la paz del pueblo se fue al carajo, el caos volvio a ser parte de lo cotidiano y la locura se extendio por el reino, pero ahora Izaya no era tan malo. Si era molesto pero no causaba dolor a nadie.
Porque el amor de Mika-chan conquisto la bestia. O algo asi.
