Es sábado por la mañana en casa de los Kinomoto.
Se escuchaban unos pasos bajando las escaleras con prisa. En la cocina, Fujitaka Kinomoto preparaba el desayuno y su hijo Touya se encontraba leyendo el periódico (eso sí, con muy mala pinta)
— ¡Buenos días!— Saludó Sakura entrando al comedor. —Muy buenos días pequeña Sakura. Hoy te levantaste muy temprano. — Contestó su padre con una sonrisa amable. — Es que hoy tengo que ir a la escuela a practicar con el club de porristas. —Sakura dejó su gorro y su mochila en el respaldo de la silla y la sacó para sentarse. —Buenos días hermano. — Dijo con un tono irritado al ver que Touya no había contestado su saludo. Su hermano dejó el periódico en la mesa y la miró con cara de pocos amigos. — ¿Qué pasa? — Preguntó Sakura sentándose en la silla. Touya gruñó y le pasó algo a través de la mesa. — ¿Qué es eso? — Ella seguía desconcertada. — Llegó ésta mañana, es para ti. — Aclaró Fujitaka mientras servía unos huevos fritos en el plato de Sakura. La niña miró a su papá con los ojos como platos y regresó su mirada al papel en la mesa. Lo tomó y lo leyó. Era una carta y el remitente era… — ¡Es una carta de Shaoran! —Gritó Sakura alegremente. Su padre la miró sonriendo, hacía ya unos días que estaba un poco decaída y le agradaba verla tan feliz de nuevo. Touya volvió a gruñir. — Porqué tienes que llamar por su nombre a ese mocoso, ¿Qué no es suficiente su apellido? — Dijo de manera agresiva. — Hermanoooo, Shaoran es un buen chico, ¿Por qué te cae tan mal? — Contestó Sakura a la defensiva. — Pues porque no es lo suficientemente bueno para ti. — Dijo Touya pegándole a la mesa con su puño con el que sostenía un tenedor. Sakura tardó un poco en comprender lo que había dicho su hermano y cuando lo hizo, enrojeció como un tomate. —Q-qué cosas dices, hermano no es lo que… — Intentó desviar el tema pero no tenía corazón para mentir. Miró a su padre apenada, y él le devolvió una sonrisa con ternura. — Yo creo que si es buena persona y pareces tenerle mucho cariño, eso no tiene nada de malo. — Dijo Fujitaka sentándose a desayunar. — Bueno, hay que comer para que no lleguen tarde. ¡Gracias por la comida!—
"¿Qué dirá la carta de Shaoran?" Sakura iba pensando mientras patinaba hacia la escuela, mirando los árboles y sonriendo. "Espero poder hablar con él pronto, seguramente tiene muchas cosas que contarme."
— ¡Buenos días Sakura!— Saludó Chiharu al ver llegar a su compañera. —Muy buenos días Chiharu. — Respondió Sakura con inusual alegría. — Te ves muy contenta, ¿te sucedió algo bueno?— Preguntó Naoko sosteniendo los pompones cerca de su barbilla. — Recibí una carta de Shaoran ésta mañana — Dijo Sakura sonriendo ampliamente. — Hace apenas dos semanas que Li regresó a Hong Kong, ¿Cómo le va allá? — Quiso saber Chiharu. — No lo sé, aún no he leído la carta, pero espero que le esté yendo de maravilla. — Contestó Sakura mirando al cielo. Sus amigas se voltearon a ver y sonrieron. Nunca le habían preguntado nada, ni tampoco habían cuestionado cuando se dieron cuenta de que Sakura y Shaoran se hablaban por sus nombres, pero ahora era más que evidente el tipo de relación que tenían ellos dos. — Ah, llegó la profesora, será mejor que regresemos. — Dijo Naoko al escuchar el silbato. — ¡Vamos! Hay que trabajar muy duro para el partido — Dijo la profesora con mucha energía para dar inicio a la práctica.
— ¡Ya llegué! — Anunció Sakura abriendo la puerta de su casa. Sin embargo, nadie contestó. Se dirigió a ver el pizarrón de la cocina. —Touya, trabajo. Fujitaka, investigación, llegaré tarde…— Leyó en voz alta.
Subió a su cuarto y encontró a Kero durmiendo con la cara pegada al control del videojuego. Soltó una risita al verlo con los botones marcados en el rostro. En eso, recordó la carta. Rápidamente la sacó de su mochila y la abrió. Sonrió al ver la desordenada letra de Shaoran. Sus kanjis eran hermosos pero su hiragana podía ser mejor.
Mi muy querida Sakura
Muchas gracias por tu carta, me alegró mucho recibirla.
Me da gusto saber que te sirvieron mis asesorías. Nunca le había enseñado nada a nadie pero al parecer no soy tan malo en eso.
He estado entrenando desde que llegué, mi madre dice que no puedo conformarme con el nivel de magia que tengo ahora, aunque sea varias veces mayor al nivel que tenía cuando partí a Japón. No sé si espera que sobrepase tus poderes pero por la intensidad del entrenamiento pareciera que es su objetivo, aunque sé que jamás podré ser más fuerte que la hechicera más poderosa del mundo además de que francamente no estoy interesado en hacerlo. Antes sólo me preocupaba incrementar mis poderes pero he llegado a un nivel al que no imaginaba que pudiera llegar sino hasta dentro de muchos años más.
Lo primero que hicieron fue quitarme mi espada, madre dice que ya no la necesito y que debo trabajar en hacer mis propios conjuros sin ayuda de una herramienta para amplificar mi poder. Ha sido muy difícil pero he estado progresando.
¿Yue te dijo eso? Es un gran avance, no lo traté mucho pero también me di cuenta de que le tiene un gran aprecio al mago Clow. Al principio creo que se rehusaba a aceptarte como su dueña y quería a Clow de regreso, pero parece que al fin será capaz de superar la muerte de su antiguo dueño.
Y hablando de su antiguo dueño, recibí una carta de Hiragizawa hace unos días. Me preguntaba que cómo iba mi entrenamiento y si me habías dado una respuesta, además de unos cuantos consejos para la elaboración de conjuros. Ahora que dejó de ser tan desagradable y molesto siento que puedo llegar a apreciarlo. Creo que puedo aprender mucho de él.
Claro que puedes llamarme, me gustaría escucharte de nuevo. Mi número es el XXXX-XXX-XX77, debes marcar 010-852 antes del número que te di. Le avisaré a Wei que es probable que llames, para que te conteste en japonés y no creas que llamaste al número equivocado. Mi entrenamiento termina a las siete de la tarde los jueves viernes y sábados, pero por los demás días estoy libre desde las tres.
Espero poder volver a verte pronto, cuídate mucho por favor.
Te quiere
Shaoran
PD. No le hagas caso al glotón del muñeco de peluche, si quiere algo que lo compre él.
Siiii! Les dije que actualizaría y que no abandonaría esta historia :P Me está costando mucho trabajo escribir a Shaoran! Ahí si pueden darme algunos tips para hacer sus cartas más apegadas al personaje se los agradecería, puedo leerlas en su voz pero me estoy basando en el Shaoran del final del manga, un poco más abierto y amable :D
