Vamos con esta :D

Agradecemos a:

annemix: ¡Gracias! Esperamos te guste ;)

Jeka Kamijou: SII, tiene años dando la idea vueltas en nuestra cabeza, vamos a ver qué tal :D

Ying Fa Malfoy de Potter: ¡Si! Un enorme reto pero a ver qué tal sale :D

Guest: ¡Gracias!

Cyna: ¡Qué bien!

Flower Marie princess: Jaja que bien! Gracias!

hikari115: ¡Muchísimas gracias!

isabelweasleygranger: SII vamos a tomar ciertas cosas, la trama en definitiva no porque es rara y bueno, aunque si vamos a plasmar ciertas teorías que tenemos ;) Está también nos emociona más, es un enorme reto!

ElizzeKomatsu: ¡Qué bien! :D

ValSmile: SII, nadie lo hace no sabemos porque je pero bueno vamos a dar nuestro mejor esfuerzo.

Princesa Sakura: Que bueno! Veremos qué tal va :D

politali22: jaja yo no me confiaría, Liz suele ser mala :s

Sakiali12: ¡Muchísimas gracias!

pao: gracias! Eso esperamos!

ELISA LUCIA V 2016: Que bien! Ojalá también te guste este :D

Anairda: No sabemos quién estará más cambiado ;)

kyouko87: ¡Gracias!

Merly: Oh sí, definitivamente voy a incluirlos en cuanto entienda más sobre sus poderes jajajajaja.


Cuando te recuerde.


—Ven —alguien le dijo en un hilo de voz.

Volteó a todos lados con confusión, estaba parada en medio de millones de estrellas.

—Dame tu mano —volvieron a susurrar con una voz suave y seductora.

Sus ojos esmeraldas se pusieron vidriosos y estiró su mano, vio que de ella comenzó a salir un como vapor rosa, puso su palma de manera vertical, sentía su energía desvanecer, su magia dejando su cuerpo.

—¡Son mías! —un gritó resonó en sus oídos, una mano entrelazó sus dedos con los de ella de manera agresiva, la jaló hacia adelante, un aura púrpura la comenzó a rodear, a sofocar.

—¡Dios del rayo, ve! —escuchó detrás de ella, todo se perdió en una luz blanca y cegadora.

Sakura se despertó de golpe con la alarma de su reloj sonando de manera fuerte sobre su cabeza.

Giró y tomó el pequeño artefacto rosa, presionando uno de sus botones para silenciarlo.

Volvió a poner el despertador en su lugar y vio con el ceño fruncido su muñeca vendada, Power se había visto furiosa y no entendía porque.

De hecho no entendía nada de lo que estaba pasando, suspiró y salió de su cama, debía ir a la escuela.

Miró en su escritorio el libro Sakura, escuchó el cajón del mismo ser abierto y una cabeza amarilla con orejas se asomó.

—Sakura no deberías ir hoy, aún estás lastimada —Kero le recordó, odiaba la cara de tristeza que su ama cargaba desde que las cartas empezaron a desaparecer.

—Estoy bien Kero —ella le dijo sacando su uniforme y preparándose para bañarse—. Tengo que entregar un proyecto, no puedo detener mi vida académica por lo que está pasando.

Sakura salió de su recámara, Kero vio preocupado la puerta, habían tratado de contactar a la reencarnación de Clow, pero hasta el momento no había respuesta.

Aunque en realidad no podía culparlo, su amistad con Sakura tornó un giro feo cuando ella le recriminó la creación de Void.

Aunque todos sabían que en realidad el chico de lentes no tenía culpa, pues él era una reencarnación solamente.

Kero sacudió su cabeza y miró el libro con las cartas, le preocupaba cuando Fiery y Earthy fueran tomadas, pues estaba seguro que iba a influenciar en las formas verdaderas de ambos guardianes.


Sakura terminó de arreglar su cabello, lo tenía más largo que en la secundaria, sus puntas estaban teñidas de rosa.

Recordaba el día que hizo el cambio, había salido con Tomoyo y Shuji al cine, él prácticamente la retó a hacerlo pues le dijo que era demasiado inocente para tal acto.

Y su comentario la indignó tanto que aún en contra de la recomendación de Tomoyo entró a un salón y lo hizo.

Peinó su cabello en una coleta, hacía calor.

Bajó las escaleras y tras saludar la fotografía de su madre se sentó a la mesa, donde su padre ya la esperaba con un delicioso desayuno de hot cakes.

—Buenos días —ella le dijo a su padre.

Él le dio esa mirada gentil a la que estaba acostumbrada, su padre nunca le reclamó el cambio de look, de hecho la elogió, cosa contraria a su hermano.

—Buenos días Sakura —le contestó sentándose a la mesa con ella—. Hoy voy a llegar tarde, tengo que calificar unos exámenes.

Sakura asintió comiendo y tomando su leche.

—No te preocupes papá, iba a salir con Shuji —le contó.

Su papá le dio una mirada calculadora.

—Pasas mucho tiempo con él, ¿segura que no...?

Sakura negó con su cabeza rapidamente.

—No papá, somos amigos —ella respondió sonrojada, aunque en realidad si había algo ahí, pero no daba el paso por la situación con las cartas.

Fujitaka suspiró, había algo en el chico que le causaba una extraña ansiedad, pero se lo atribuía a que tal vez no estaba listo para ver a su hija salir... Bueno, aunque si hubo alguien con quien la podía ver sin sentirse así.

Pero su nombre estaba vetado de su casa por sus hijos.

—Esta bien Sakura... Llama a Touya en la noche —le pidió levantándose y tomando los platos sucios de la mesa.

Sakura asintió mirando su celular, ya casi debía irse.

—Claro, no lo olvidaré esta vez —dijo corriendo a la puerta y poniéndose sus zapatos—. ¡Ten buen día! —gritó tomando su mochila y saliendo de la casa.

Fujitaka escuchó la puerta cerrarse y suspiró, miró la foto de su difunta esposa.

—Ay Nadeshiko, nuestra hija vive en negación —susurró sacudiendo su cabeza.

Sakura podía negarlo todo lo que quisiera, pero así como él solo amó a su difunta esposa, su hija solo iba a amar a una persona...

Ojalá las cosas hubieran terminado de otra manera.


Tomoyo estaba revisando su celular, Meiling le mandó un mensaje que la tenía en ascuas, le había dicho que iban de regreso... Iban.

Plural, eso no era una buena señal.

Sacudió su cabeza apagando el artefacto, si lo que sospechaba era cierto Sakura se iba a poner mal... O quién sabe, su mejor amiga era tan voluble que muchas veces no sabía que esperar de ella.

—¡Buenos días! —Sakura le dijo pasando detrás de ella.

Tomoyo le dio una sonrisa gentil.

—Buenos días Sakura, ¿cómo estas?

—Bien Tomoyo —ella contestó tomando su lugar.

Tomoyo vio con preocupación la muñeca vendada de su amiga, hubiera preferido que descansará más tiempo.

—Buenos días —un chico de cabello castaño oscuro con ojos color miel las saludó tomando asiento adelante de Sakura—. Creí que no podías escribir bien con eso— le dijo a Sakura señalando la muñeca vendada.

Sakura se sonrojó y escondió la mano.

—Si puedo, ya no duele tanto —le dijo desviando su mirada.

—Aún no entiendo cómo te quemaste, debes de tener cuidado en la cocina —el chico le dijo poniendo su mochila a un lado.

Tomoyo y Sakura cruzaron miradas, la segunda se rió con nervios.

—Los accidentes pasan Shuji, no pienses de más —Sakura comentó avergonzada.

Él iba a decir algo pero el director entró y les pidió que pusieran atención.

—Buenos días, como saben una de nuestras maestras se fue para tener a su bebé, hoy comienzan con un nuevo profesor —el director dirigió su mirada a la puerta.

Por ella entró un chico que se veía que tenía dos o tres años más que ellos, llevaba unos lentes en su rostro, pero se podía ver que tenía ojos grises, su cabello estaba perfectamente bien peinado hacia un lado, era de color castaño claro.

Pero Sakura notó que en su postura había algo, como si le divirtiera estar ahí frente a ellos como maestro.

—Les presento al profesor Ikari, va a estar con ustedes lo que resta del semestre.

El profesor miró a todos los alumnos, sus ojos se detuvieron por unos segundos más en Sakura antes de seguir observando.

El director les estaba explicando algo pero Sakura dejó de escuchar todo a su alrededor, otra vez esa extraña presencia, miró hacia la ventana con ojos entrecerrados.

Cada que la perseguía una de las cartas se revelaba así que después de pensarlo mucho decidió dejarla pasar.

—Señorita Kinomoto ¿Acaso la ventana va darle clases? —de pronto escuchó.

Sakura volteó con sorpresa y se sonrojó al notar que todos sus compañeros y el nuevo maestro la veían con interés, ella sacudió rápidamente su cabeza.

—No, lo siento —ella murmuró avergonzada, afortunadamente el director se había ido.

Shuji la vio con aprehensión antes de regresar su mirada al frente.

El maestro la vio de una manera extraña a través de sus lentes, Sakura se sintió incómoda y bajó su mirada a su cuaderno.

—Bien, cómo les estaba explicando,mi manera de calificar... —el maestro continuó.

—¿De nuevo? —Tomoyo susurró.

Sakura asintió ligeramente, no sabía qué nombre ponerle a la presencia, sólo sabía que era poderosa... Y maligna.


—Señorita Kinomoto unas palabras —el maestro le dijo antes de que Sakura pudiera salir del salón.

Tomoyo y Shuji la vieron con preocupación pero no tuvieron otra alternativa más que salir y dejarla.

Sakura suspiró y giró para ver al profesor, estaban solos.

Él se recargó en el escritorio y cruzó sus brazos, la miraba con profundidad como si estuviera escudriñando sus pensamientos.

—No espero tener problemas con ningún alumno, y usted no va a ser la excepción —le dijo con firmeza.

Sakura asintió.

—Si lo siento, yo sólo...

—Sobre todo espero que de lo mejor de usted, no quiero toparme con una niña débil que se deja llevar por las circunstancias —el profesor la interrumpió tomando una libreta del escritorio.

—Yo... —Sakura frunció el ceño, no sabía que responder a eso.

—Cierre la puerta al salir —el profesor dijo apagando la luz y saliendo del salón sin dedicarle otra mirada.

Sakura se quedó pasmada ante lo que había pasado y las palabras del profesor, no entendía lo que le había querido decir con eso.

Salió del salón y lo cerró, caminó donde seguro Tomoyo y Shuji la esperaban.

Con el pasar de los años dejó de inscribirse a los clubes, Tomoyo seguía en el del coro y Shuji jugaba futbol, pero ella nunca se inscribió a otro.

En sus tiempos libres practicaba con las cartas, Yue solía decirle que su poder de magia había aumentado en gran manera.

Pero Sakura siempre se presionaba un poco más, y ahora con todo lo que estaba pasando sentía que era un fracaso, no era posible que las cartas se volvieran en su contra.

«Sweet, Bubbles, Power, Song, Voice y Glow» Todas se habían vuelto cartas transparentes tras atacarla.

Se estremeció, debía encontrar una manera de detenerlas.

Suspiró y enredó su cabello en su dedo mientras caminaba, lamentaba mucho como habían quedado las cosas con Eriol, pero para cuando le quiso pedir perdón, él había cambiado su número.

Y la maestra Mizuki tampoco le contestaba los mails.

Caminó a la salida de la escuela, donde vio a Shuji recargado en la pared platicando con Tomoyo, recordaba que hoy iba a ser su primera salida con el mencionado chico a solas y se sonrojó ligeramente.

Tomoyo fue la primera en notarla, su rostro se llenó de alivio al verla.

—¿Qué te dijo? —le preguntó a su amiga.

Sakura se encogió de hombros.

—Que esperaba no tener problemas conmigo —respondió, en la noche le hablaría y le contaría lo otro que le había comentado.

—Se veía muy serio cuando se presentó, supongo que va a ser de esos que solo van a enseñar —Shuji comentó.

Sakura asintió.

—Aunque tiene razón, no debí distraerme —comentó.

Shuji le dio una sonrisa.

—Pero siempre eres así, distraída, es una curiosa cualidad que tienes.

Sakura se sonrojó mientras que Tomoyo se rió un poco, Shuji siempre la hacía sentir bien... Casi como... No, no se atrevía a ir ahí.

—Bueno, yo me voy, los veré mañana —Tomoyo les dijo despidiéndose y caminando hacia donde sus guardaespaldas ya la esperaban.

Shuji y Sakura la despidieron y la vieron alejarse, él aclaró su garganta.

—Sé que quedamos de ir al cine, pero si no te sientes... —él le empezó a decir.

Sakura negó con su cabeza y le dio una pequeña sonrisa, sus mejillas tenían un ligero color rojo.

—Esta bien, quiero ir —murmuró.

Shuji le dio una enorme sonrisa.

—Ok.

Ambos comenzaron a caminar en dirección al cine, dejarían sus mochilas en la paquetería así no tendrían que desviarse y perder tiempo pasando a sus casas.

Shuji siempre tenía algo que contarle, le ayudaba a distraerse de toda la locura de las cartas, atesoraba esos pequeños momentos que podía pasar con él...

Aunque de vez en cuando sus pensamientos la llevaban a ese lugar oscuro, donde no podía evitar notar el gran parecido que tenía con él...

Llegaron al lugar, Shuji pagó los boletos y ella las palomitas, lo habían acordado desde antes, aunque él había puesto un poco de resistencia.

Era una película de acción, Sakura se rehusaba a ver cosas románticas.

Se sentaron en la sala y pusieran las palomas en medio de ellos, así ambos podrían comer sin problemas.

—Siempre te imaginé viendo películas románticas —Shuji comentó mientras esperaban.

Sakura sacudió su cabeza.

—Ya no —susurró.

Shuji la vio con preocupación, de pronto Sakura tenía una mirada llena de tristeza, pero solía ocultarla.

Sakura de pronto se tensó, una de las cartas había escapado de nuevo.

—¿Estás bien? —Shuji le preguntó notando su postura.

Sakura sacudió su cabeza rápidamente y se levantó.

—Lo siento, tengo... Debo —él la miraba con sorpresa—. Debo irme —le dijo y salió corriendo de la sala escuchando a Shuji llamarla.

Salió del cine y corrió hacia donde podía sentir el aura de la carta, aún era rosa, podía llegar.

Siguió la presencia hasta el bosque del parque pingüino, corrió lo más rápido que pudo, sacó la llave de su blusa.

—¡Libérate! —gritó.

La llave se convirtió en báculo.

—¡Jump! —dos pequeñas alas crecieron en sus zapatos, Sakura se impulsó y saltó hasta donde aún podía sentir la carta, llegó al acantilado donde una vez encontró a su hermano con Mirror.

Miró a su alrededor, aún no sabía que carta era, pero la presencia estaba ahí.

De pronto de nuevo lo sintió, la agonía de la carta al ser transformada, el aura morada a su alrededor, la maldad en el aire.

—No —susurró.

De los árboles comenzaron a brotar llamas, todo a su alrededor se comenzó a incendiar, era Fiery.

Watery —Sakura gritó activando la carta, ésta comenzó a recorrer los árboles para apagarlos pero Sakura vio a Fiery ir hacia ella.

—¡Windy! —Sakura recordó que con ambas había atrapado a Fiery, así que esperaba el mismo resultado.

Pero el aura morada se intensificó en su carta y ésta giró alrededor de las otras cartas dejándolas inmóviles y sus poderes inútiles.

Luego la miró, sus ojos estaban llenos del mismo odio que las otras que habían desaparecido.

—¡Fiery por favor, no te dejes vencer! —Sakura le suplicó.

Pero la carta creo una llama en su mano y se la lanzó.

Jump —Sakura gritó y alcanzó a saltar y escapar de la llama, pero Fiery continuó su ataque con vehemencia.

Sakura saltó hacia atrás, sintió una parte de su magia ser jalada y Jump desapareció de sus zapatos, ella cayó en la orilla del acantilado, Fiery giró a su alrededor dejándola atrapada en medio de un aro de fuego.

Sakura comenzó a toser con fuerza, el humo de los árboles y el que se estaba creando a su alrededor la estaban sofocando.

Fly —Sakura susurró, sintió las alas crecer en su espalda y trató de volar lejos pero Fiery dirigió su ataque a una de sus alas, la cual se incendió.

—No —Sakura gritó perdiendo el balance, comenzó a caer, en su intento por escapar del humo voló hacia donde el acantilado acababa por lo que estaba en caída libre.

Tosió con fuerza mientras caía, sentía que estaba perdiendo el conocimiento, mientras el aire golpeaba su espalda vio a Fiery a metros sobre ella, sus ojos se vieron morados antes de convertirse en carta transparente.

Sakura cerró sus ojos, en su nublada mente alcanzó a escuchar esa voz que la perseguía todas las noches...

—Ráfaga de viento ¡Ve!


Vamos lentos jajaja somos como las CLAMP :p

No sé preocupen, esperamos actualizar en la semana ambas historias.

Notaron a cierto personaje? Jaja no les diremos si es bueno o malo ;)

Y Shuji... Tiene razón de existir, así que no desesperen :D