Entró por la doble puerta de cristal y miró hacia arriba. Se extendían varios metros de escaleras en forma de caracol, ascensores trasparentes y mucha gente andando de acá para allá.

-Vaya -dijo la chica mirando mientras giraba lentamente sobre si misma para ver todo- esto es increíble...

-Señorita Kagome- escucho detrás suya- Venga aquí por favor.

La aludida se dio la vuelta. Y vio a un hombre que, simplemente, no sabría describir.

- Me llamo Naraku y voy a enseñarle como funciona la empresa y donde va a trabajar.

-Muchísimas gracias.

Subieron por el ascensor hasta la planta número 30, la más alta, mientras el chico decía:

-En la planta quince están los vendedores, en la dieciséis se encuentran los...

Kagome dejó de prestar atención y se concentró en mirar hacia abajo. Se veía todo bastante bien y las personas iban haciéndose cada vez más pequeñas...

-Bueno, señorita Kagome, aquí es donde trabajará. Es la planta más importante, estamos investigando lo que creemos que es un programa informático.

Se paró en frente de un ordenador donde había varias personas aglomeradas en la pantalla.

-Chicos - dijo alzando la voz-, ella es la señortita Kagome, ha venido como becaria para ayudarnos...

Kagome volvió a desconectar; un pequeño truco que había aprendido de un buen maestro, cuando era niña.

-Y por eso las patatas fritas no se pueden comer en el trabajo – acabó diciendo- ¿alguien tiene alguna otra pregunta que sea cuestión de vida o muerte?¿No? Bien como decía, ella trabajará aquí.

Dicho esto se dio la vuelta y se marchó.

-Conque Kagome ¿eh?- preguntó un hombre de treinta años con barba- yo soy Ben, y espero por tu bien que escuches lo que dice Naraku cualquier día de estos puede hacerte un test sorpresa sobre patatas fritas.

-Lo cierto es que... -dijo Kagome con la sangre en las mejillas- no me enteré de lo que dijo.

-Me parece muy bien por su parte, señorita Kagome- escuchó ella a su espalda-. Lo tendré en cuenta para no aburrirla la próxima vez.

Kagome dio un respingo y deseó que se la tragase la tierra.

- Lo cierto es, que nos aburres a todos Naraku- dijo alguien del grupo de técnicos, y se escuchó una risa general.

Este, junto los labios en una fina línea, se dio la vuelta y se marchó, definitivamente, por donde había venido.

-Jajajajajajaja.- Kagome se giró, y cual fue su sorpresa al encontrarse a Inuyasha sujetandose la barriga, mientras se descojonaba de la risa.-Ah, Kagome, veo que has conocido a nuestro querido Naraku, cualquiera diría que le has caído peor que los demás.

-Esto... ¿sí?- preguntó ella un poco insegura.

-Bah, no te preocupes. Sesshomaru piensa despedirle. Creemos que filtra información a la competencia. Bueno chicos , ahora os dejo a Kagome en prenda- dijo mientras pasaba un brazo sobre el hombro de la chica a la vez que ella se lo quitaba de encima- como promesa de que os invitaré a esa copa cuando acabemos con este programa. Ah, y como ayudante claro esta. Si me necesitáis estaré en mi despacho.

-Kagome, te presentaré al resto del equipo- dijo Ben- Ellos son Patrick (señalo a un hombre de pelo castaño y ojos negros), Louisa ( señalo a una mujer de piel oscura, pelo corto y ojos castaños), Mel (era un hombre calvo, con una pequeña barba en la barbilla), Tes ( era rubia con unas gafas en la punta de la nariz) y Peter (parecía el más joven, y tenía el pelo castaño y los ojos verdes). Y ahora que están hechas las presentaciones, ¿te apetece un café?

-Vamos todos- dijo Louisa.

-Si vale ¿Por qué no?

Después de que todos se hubieran comprado un café para llevar en la cafetería (y Tes un croissant) volvieron al edificio.

Entraron en silencio en el ascensor.

-Oid chicos, -dijo Kagome- aun no me habeís dicho en que puedo ayudaros.

-Pues de momento sólo podrás hacer fotocopias y llevar recados, porque tenemos que asignarte una tarea.

Kagome asintió.

-Ah, vale...

El ascensor llegó a la planta y se bajaron todos, Kagome iba con la cabeza gacha así que no vio a la persona que esperaba, así que se estampo contra él, y el café se le callo encima.

-Ah, mierda, mierda, mierda, quemaquemaquemaquema...

-Lo siento mucho...

-¡La próxima vez podrías ver por donde vas!- Kagome se separó la camiseta del cuerpo y empezó a gotear café.

-Eso mismo le podría decir yo a usted señorita...

-Tú no tienes un café recién hecho encima de tu camiseta, pfm era nueva- dijo mientras levantaba la cabeza.

-... Kagome. - dijo el chico de pelo blanco y mirada dorada y de superioridad- Yo que tú me quitaría eso; y has sido tú la que se ha chocado conmigo, pero de todas formas tienes razón, mi camiseta no es nueva y no tiene café encima.

Y girando la cabeza, para apartarse el pelo de la cara, se metió en el ascensor. Por causa y consecuencia del destino apareció por allí Inuyasha, el cual exclamó:

-¿¡Kagome estás mojandote la camiseta y no me avisas para la que lo grabe en vídeo!?

Louisa aprovechó mientras todos miraban a Inuyasha para coger a Kagome del brazo y llevarsela de allí.