ACLARACIONES:
"-blablabla :D" = diálogos normales.
"-*blablablá :D*" = pensamientos del personaje.
Ningún personaje de Diabolik Lovers me pertenece, sólo son de mi propiedad los personajes que vaya insertando en mi historia y dicha historia. Sin más, disfruten de la lectura *3*!
Capítulo 2: Soy la comida.
-NORMAL POV-
-Me llamo Noeele. –dijo la chica.
-Noeele! Qué bonito nombre! –dijo el chico del sombrero.
-Bueno… a mí me parece normal. –dijo ella.
-¿Por qué estás en esta casa? –dijo un chico alto de pelo blanco.
El rostro de la chica pareció tensarse y los hermanos lo notaron, si intentaba cualquier tontería la matarían en ese mismo momento.
-Lo lamento mucho pero… no lo se. –dijo la peliazul.
-¿Cómo que no lo sabes? –dijo Reiji exasperado.
-NOEELE POV-
-*¿Cómo iba a explicarle a unos completos extraños que en mi fallido intento de suicidio termine estando en un espacio paralelo al mundo normal y que allí una voz me teletransportó a una mansión con gente dentro?*
Mi mirada volvió a posarse en el de ojos granate, cada vez que lo miraba sentía un pequeño temblor en mis manos, y eso ni me gustaba ni me tranquilizaba en absoluto.
-A ver… -empezó- yo vivo en London avenue, en el numero 15 de Rodar Street, Inglaterra… -dijo pero el pelirrojo de corbata mal hecha la interrumpió.
-Inglaterra?... pero si estamos en Japón. –sus ojos estaban irritados.
-Ja…pón? –mi cara era un poema en esos momentos, cosa que pareció entretener al rubio de los auriculares.
-Ahora que recuerdo… -comenzó- "esa persona", me contactó el otro día, me dijo que tal vez nos encontrábamos con una sorpresa un día de estos y que sobre todo debíamos ser muy cuidadosos.
-¿Cómo? –dijo Reiji- ¿y no se te ocurre mejor momento que este para informarme de la situación?
Esta era sin duda la experiencia más extraña de mi vida, pero por primera vez en mucho tiempo me sentí intrigada, quería saber quiénes eran estas personas, porque estaba aquí con ellos y sobre todo, quien era esa persona que me contactó en medio de la ocuridad.
Esto… -dije indecisa- quien es "esa persona"?
Silencio, las comidas no deberían hablar sin permiso. –dijo el chico del pelo violeta.
Le miré realmente mal, no podía controlarlo, nadie me dijo nunca lo que debía hacer y menos ahora.
Vuelve a decirme que debo o no debo hacer… y estás muerto… -mi voz sonó sombría.
El ambiente se volvió frío, ya no estaban tan tranquilos como al principio, de hecho todos me miraban con los ojos como plato, todos… menos el del pelo lila.
Cómo te atreves… CÓMO TE ATREVES!? –dijo hecho una histeria- ERES UNA MALDITA Y SUCIA HUMANA, COMO OSAS DECIR ESAS PALABRAS A TEDDY Y A MI!
Dicho eso, se avalanzó sobre mí y me dejo acostada en el suelo otra vez, hizo tastabillar a Reiji el cual se pudo sostener por poco colocando las yemas de los dedos en la alfombra. Mi cabeza chocó contra el suelo con un golpe seco, este chico tenía una fuerza descomunal, demasiado para un simple y flacucho niño, ¿qué pasaba con esta maldita gente?...
-Ahora le enseñaremos… quien es el dueño y quien la comida, verdad Teddy? –dijo con los ojos entrecerrados y una sonrisilla sádica.
-¿Qué?... –mi cabeza me había jugado una mala pasada, o al menos eso creí cuando vi un par de colmillos asomarse por la boca del chico, unos enormes colmillos blancos y filosos. Los vampiros no existen, los vampiros no deberían existir…
-Flashback-
-Este sitio no debería existir –dijo la voz- pero lo hace, todo gracias a personas como tú.
-Fin del Flashback-
Mis ojos se abrieron como platos… no estaba en Inglaterra, no estaba rodeada de humanos sino que eran personas con colmillos prominentes… vampiros. Dos cosas que serían completamente extraordinarias e imposibles, demasiado imposibles…
-Vampiros… -susurré mientras el pelilila se acercaba a mi cuello peligrosamente.
-Que aproveche… Teddy… -dijo el niño.
Yo cerré mis ojos fuertemente esperando el desgarrador mordisco, ¿es que esto tenía que terminar así? ¿Tanto para esto?... pero al final, el mordisco nunca llegó. Abrí mis ojos lentamente para ver como los ojos violetas del chico estaban fijos en mí, más blanco de lo normal…
¿Qué eres? –dijo embobado.
¿perdón? –dije sin comprender.
El chico se levantó y me tendió la mano para levantarme, el resto de hermanos me miraba de forma distante, como protegiéndose de algo.
Yo soy Kanato –dijo serio- y él es Teddy, dime… -dijo mirándome con lágrimas- ¿por qué tienes la piel tan dura que no puedo clavar mis colmillos en ti?
¿Mi piel… qué? –dije llevándome la mano al cuello.
Efectivamente, allí no había señal de colmillo alguno, ¿qué estaba pasando?
Vamos a hacer las presentaciones… -dijo el moreno de ojos granate- Shuu, el primer hijo, no te acerques a él porque no hará nada de provecho, yo soy Reiji y soy el segundo hijo, debería decir que es un placer –dijo con desdén- luego vienen los trillizos, Laito, Kanato y Ayato, y por último Subaru, el del pelo blanco de allí.
Miré a cada uno , todos eran hermanos y sin embargo eran tan diferentes los unos de los otros… ¿en dónde me había metido?, ¿qué se supone que debería hacer para el propietario de la voz misteriosa?, me estaba empezando a doler la cabeza.
Bien, ustedes se han presentado, creo que es mi deber ofrecerles una explicación, como ya dije me llamo Noeele, soy originaria de Inglaterra y no tengo familia, murieron en un accidente hace 5 años. He vivido desde entonces sóla y actualmente tengo 18 años, en determinado momento de… llamémoslo impotencia, no soporté más mi situación y me arrojé desde la azotea de mi apartamento para acabar con mi vida, pero en vez de eso terminé aquí. No sé qué hago aquí sólo sé que me dijeron que debería hacer algo por alguien y que lo descubriría poco a poco, cuando esa voz dijo que me despertara, lo primero que sentí fue la cachetada de alguien y los ojos de Reiji… -intenté ser lo más sincera y contarlo de forma muy resumida, esperaba de verdad que me creyeran y que no sospecharan de mí como si fuera a hacerles algo.
Los hermanos se miraron entre ellos, sin comprender del todo, como es lógico mi historia era demasiado fantasiosa y nadie la creería, pero bueno, ellos eran vampiros, yo tampoco creía en ellos y ahora…
Tsukinami? –dijo Subaru- tal vez sean ellos, siempre han estado tras el poder de padre.
Si fueran ellos habrían dado la caraya, no olvides que su ego es incluso superior al de Ayato. –dijo Reiji.
Ehhh! Más respeto cuando habléis de ore-sama malditos, tsk… -dijo el pelirrojo.
Pero entonces… ¿quién la envía? –dijo Kanato.
No creo que tenga nada que ver con esos idiotas de los Mukami, no son tan inteligentes como para hacer esto. –dijo Laito riendo.
Hablaban de personas que en mi vida había oído mencionar, ¿serían vampiros también?. El mayor de todos, Shuu se giró hacia mí y los demás guardaron silecio, taciturno pero aún seguía siendo el mayor de todos.
Puedes quedarte, son órdenes de nuestro padre. –apagó el mp3 y se quitó los auriculares- pero debo advertirte lo siguiente, tu vida cambiará completamente a partir de ahora y aunque poseas ese extraño poder que por ahora no nos permite beber tu sangre tarde o temprano lo sobrepasaremos y te convertirás en nuestra comida.
-*mierda… ¿por qué tenían que ser tan así?* -pensé.
No sabemos quién te envía –dijo el moreno de gafas- y por ese motivo y por el hecho de que tengo muchas ganas de saber "qué" eres deberás quedarte en casa todo el rato y sólo salir cuando vayamos a la escuela.
Genial… más escuela… -dije con el seño fruncido.
Jajajaja me caes bien meloncito! –dijo Ayato mirándome de arriba abajo.
Me… meloncito? –dije sin comprender.
Meloncito, porque tus melones son muy grandes!~ -dijo divertido y pasando la lengua por uno de sus colmillos.
Maldito pervertido! –dije enfadada- mi nombre es Noeele! Llamame así!
Oh pero es más bonito llamarte usagi-chan! –dijo Laito.
U…usagi? –dije con los ojos como plato.
Sí, eres una traviesa conejita… y tarde o temprano vendrás a buscarme. –dijo el del sombrero.
Ahh… con todo el respeto del mundo Laito-kun, ni muerta… -mi cara era entre avergonzada y molesta, no era un trozo de carne y lo iba a probar.
Usagi-chan! Que mala! Nfufu~ -dijo con una risilla, en cambio sus ojos denotaban enfado.
Fuera cháchara! –dijo de pronto Reiji- Noeele, acompáñame, te mostraré dónde es tu nueva habitación.
Sin más dilación le seguí escaleras arriba una vez salimos del salón, Reiji era alto, tenía una espalda ancha y un andar muy refinado. Mi habitación estaba en el segundo piso, en el pasillo de la izquierda y entre otras dos habitaciones, cuando el de ojos granates la abrió lo primero que vi fue una enorme cama, todo cortinas rosas y doseles de encaje, las paredes de rosa claro también y los bordes de éstas en blanco, el tocador también era blanco y tenía muchos perfumes, maquillaje y demás cosas femeninas… lo odie todo nada más verlo, no me gustaban las cosas pasteles, el rosa era un color hermoso cuando lo combinabas con negro o gris… pero no con otros colores pasteles, no así.
¿Ocurre algo? –preguntó Reiji al ver mi cara.
Sé que no debería quejarme, pero el color rosa no es uno de mis favoritos exactamente… -dije sin mirarle ni un momento.
Nfufu~ -sentí una pequeña risa provenir de él pero en cuanto le miré traía su habitual cara seria.
Esta será tu habitación de ahora en adelante, mantenla siempre en orden y limpia. En cuanto a la escuela, saldremos en media hora, procura ponerte el uniforme adecuadamente y darte prisa en acompañarnos, si no sigues las reglas… da igual que no podamos clavarte los colmillos, conseguiremos algo para castigarte. –dijo con autosuficiencia.
Eso ya lo veremos… -murmuré con una sonrisa sombría.
¿Disculpa? –dijo él con irritación.
Has dicho que me cambie, ¿no?, pues creo que sería de buena educación y ejemplares modales dejar a una mujer cambiarse en la intimidad. –dije cortante y con la misma arrogancia que él, no me ganaría, me lo prometí a mí misma en ese momento.
Iba a replicar algo pero no tuvo fundamentos ya que le di en donde más le dolía, los modales.
Sin más me metí de lleno en la habitación y cerré la puerta, fui al armario y busque el uniforme, era la única ropa que había allí, lo que me hizo recordar que tan solo tenía lo puesto para cambiarme, habría que solucionarlo.
Bueno, al menos el uniforme si tiene unos colores bonitos. –sonreí con resignación y me cambié.
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-ESCALERAS, VESTÍBULO DE LA MANSIÓN SAKAMAKI-
-NORMAL POV-
- Le quedan 5 minutos, como no baje ya la voy a… -empezó a decir Reiji pero de pronto se escuchó un ruido de pasos apresurados y una figura se detuvo en lo más alto de la escalera, era ella, una ella muy cambiada y que puso de los nervios al moreno.
Noeele llevaba el uniforme del instituto pero no de una forma muy normal… la falda la llevaba bien, las medias en cambio eran por el muslo en vez de la rodilla, sus zapatos no eran los reglamentarios sino unas converse negras, la camisa la llevaba con el primer botón sin abrochar y con el lazo blanco desecho en cambio el rosa lo llevaba perfectamente encima de su blanca piel, la chaqueta la llevaba anudada a la cadera y una coleta alta dejaba ver su hermoso y largo cuello.
Pero… -dijo Reiji aunque fue interrumpido por ella.
Vamos a llegar tarde Reiji-san, apresurate. – y pasó delante de él camino a la limusina.
Al pasar pudo ver como Subaru sonreía de forma divertida, tenía una sonrisa muy bonita.
En cuanto salió de la casa pareció ver como una sombra la miraba desde el techo de la mansión, levantó su mirada y lo único que pudo ver fue una pluma blanca con manchas pardas-grises cayendo casi en su cara.
Hasta aquí el capitulo 2! :D espero que les vaya gustando, este capitulo fue a mi parecer mas aburrido que el primero pero es porque son las "presentaciones" de los personajes y de como se conocen, a partir del siguiente capitulo comenzará parte de la acción al fin :P
Muchisimas gracias por leer y recuerda que puedes dejarme un hermosisimo review *0* son gratis!
Nos leemos en el próximo capítulo! :)
