Disclaimer: South Park no me pertenece, es propiedad de Trey & Matt, los genios detrás de estos pelmazos groseros.

Claim: Craig Tucker/Kyle Broflovski, solo insinuación (miraditas, ustedes saben)

Advertencias: Ninguna.

.


.

Sexto año y las cosas han cambiado para los que hace unos años eran unos niños ansiosos por conocer el mundo lleno de magia que les enseñaría Hogwarts. Ahora eran adolescentes, aun más ansioso por vivir los momentos que le esperan, algunos revolucionados por las hormonas, otros centrados en ser los mejores magos de la historia.

Kyle, se podría decir, no pertenece a ningún grupo antes mencionados. Él solo quería aprender todo lo que pudiera, poder pasar los EXTASIS y disfrutar los años que le quedaban en el colegio con sus amigos, algo bastante simple, pensaba él, mientras recorría el castillo para dirigirse al gran comedor y poder comer algo antes de sus clases matutinas. Pero lamentablemente, el destino no es amigo de nadie, y moviendo sus hilos, arruinó la mañana tranquila que pensaba tener el pelirrojo.

Cuando llegó a una esquina, giró en el pasillo continuo, encontrándose cara a cara con una particular situación –y bastante común, a decir verdad–, dos Slytherin ''torturando'' a un Gryffindor de tercer año. Kyle tuvo que admitir que la escena era hilarante y lo peor, extrañamente familiar.

Damien Thorn atormentaba al pobre chico manteniéndolo en el aire, mientras su compañero, Craig Tucker, sonreía burlesco admirando la escena. Kyle se apretó el puente de la nariz; gesto que había adquirido de Stan, y se preparó mentalmente para una discusión verbal con esos dos.

Lamentablemente, era normal en su vida diaria el tener que lidiar con esos dos Slytherins, que disfrutaban meterse en problemas y hacerle la vida imposible a cuanto Gryffindor se les acercara, hechos que sacaban de quicio a los profesores y prefectos, sobre todo a Kyle. El Gryffindor tomó aire –y confianza –, y se encaminó hacia una nueva discusión con esos dos.

-¡Thorn! ¡Tucker! – gritó, causando que los otros dos se giraran confundidos por el grito – ¡Baja a ese chico ahora mismo!

Damien sonrió diabólicamente, alzando una ceja, desafiando directamente a Kyle, que se encontraba fulminándolo con su mirada. Craig los miraba a ambos con su rostro inexpresivo, manteniéndose alejado de la guerra de miradas que estaban teniendo los otros dos.

-¿Y qué pasaría si no lo hago, Broflovski? – provocó Damien, moviendo su varita, haciendo que el Gryffindor se elevara aun más.

-Thorn, no me obligues a usar mi varita – contraatacó el pelirrojo, sabiendo que batirse en un duelo dentro del castillo le traería problemas, sobre todo si era un prefecto, pero era la única forma de hacer desistir al Slytherin.

Kyle metió su mano dentro de la túnica, tomando su varita, preparado para atacar si fuese necesario, no es como si fuera primera vez que se enfrenta con esos dos, así que no sería una gran novedad. Damien estaba a punto de mandar un hechizo contra Kyle, pero Craig se puso en medio de los dos.

-Ya basta – gruñó, posando una de sus manos en el hombro de su compañero –, no vas a ganarle, no al prefecto perfecto – Tucker le lanzó una mirada de advertencia a Kyle, mientras Damien rodaba los ojos.

Kyle sabía que en un duelo con Damien, probablemente él ganaría por su experiencia, pero no estaba seguro si podría ganar contra Craig. El moreno dejó caer al Gryffindor de tercer año, que salió corriendo sin siquiera agradecer la intervención de Kyle. Los tres chicos quedaron en silencio por un momento, mientras Damien guardaba su varita y le lanzaba una mirada despectiva a Kyle, que no logró su cometido ya que el pelirrojo estaba acostumbrado a esas miradas de parte de las serpientes.

-Deberían dejar de actuar como unos críos y comportarse alguna vez – regañó Kyle, cruzándose de brazos mientras los otros dos lo miraban. Craig solo le mostró su dedo del medio como respuesta, mientras Damien sonreía divertido y comenzaba a caminar junto con su amigo.

-Púdrete, Broflovski – dijo Damien, antes de que desaparecieran por el pasillo.

.


.

El gran comedor estaba repleto de alumnos corriendo hacia sus mesas, otros comiendo y algunos solo platicando. Kyle se dirigió hacia la mesa de los leones, donde Stan y Kenny comentaban algo sobre el último partido de Quidditch. El moreno fue el primero en notar su presencia y con una sonrisa se hizo a un lado, haciendo un espacio entre él y Kenny para que el pelirrojo se sentara. Un saludo amistoso de parte de ambos y un suspiro como respuesta fue lo que recibieron.

-¿Qué te pasó? – cuestionó Stan, preocupado como el mejor amigo de Kyle que era – No tienes buena cara.

-Tucker y Thorn – respondió simplemente, tomando unas tostadas y una taza de leche.

-¿Otra vez? – Stan hizo una mueca, preguntándose cómo era posible meterse en tantos líos – Sé fuerte, compañero – con solemnidad, puso su mano en el hombro de Kyle, mostrándole su apoyo.

-Qué marica, amigo – comentó riendo Kenny, que le contagió la risa a Kyle.

-¡Hey! No se rían – Stan protestó, riendo también.

Los tres chicos siguieron comiendo mientras Kyle les contaba lo sucedido con los dos Slytherins. A Stan no le hacía mucha gracia el tema, siendo un orgulloso Gryffindor que defendía sus ideales y detestaba a las serpientes, sobre todo a los que osaban denigrar a sus compañeros, por lo mismo siempre se enfrascaba en discusiones y peleas contra ellos, situaciones que Kyle –como prefecto y mejor amigo- debía solucionar y aunque estuviera prohibido, había ocasiones en que también participaba, lanzando algún hechizo contra el Slytherin de turno que amenazaba con hechizar a su mejor amigo.

Por otro lado, Kenny era más neutro en el tema. También estaba orgulloso de ser un Gryffindor y de defender a sus amigos cuando lo necesitaban, pero tampoco tenía un desagrado hacia los de la casa de Salazar. Normalmente los ignoraba o era agradable con algunos, aunque solía apretar la mandíbula cuando alguno lo llamaba ''sangre sucia''. A pesar de eso, había visto que Kenny tenía una relación de cordialidad con Craig y nunca ha entendido por qué parecía que tenían un tipo de complicidad.

Kyle no tenía nada en contra de ninguna casa, se consideraba un chico maduro, por lo tanto, no tendía a caer en provocaciones de las serpientes… Ok, quizás estaba semi mintiendo. A pesar de que ignoraba o trataba con cordialidad a la mayoría de las serpientes, habían algunos que lo sacaban de quicio, como Thorn o Tucker, que solían meterse en problemas muy seguido para su gusto y Cartman, ''ese gordo hijo de puta'' que disfrutaba de atormentarlo y restregarle en la cara lo sangre sucia que era, logrando desquiciar a Kyle.

El pelirrojo gruñó, recordando lo mucho que odiaba a Cartman, dándole una mascada agresiva a su tostada, mientras las risas de sus compañeros llegaban a sus oídos. Una extraña sensación lo invadió, levantó la vista, tímido, mirando directamente hacia la mesa verde, donde un par de ojos grises lo observaban. Por un momento recordó la primera vez que vio a Craig y nuevamente sintió esa sensación extraña.

¿Acaso esto era un déjà vu?

.


.

N/A: ¡OhporZeus! Perdóooooooon, soy una basura hecha ser humano, en serio. Pensé que tendría este segundo capítulo mucho antes, me he demorado casi medio año, que horripilante. Pero culpo directamente a la u, que me quita la poca imaginación que tengo para poder hacer los informes, el tiempo también me lo quita, me quita todo, hasta la vida (?).

Lo peor, es que ni siquiera es un segundo capítulo que valga la pena, lo siento, lo intenté, prometo tener algo mejor para la próxima (de hecho, como tengo la semana del 18 de sept. (en chile es una semana de fiesta y libertad, lo carnavalesco se hace presente, se hace presente lo dionisiaco… uno aprende mucho con Literatura antigua/medieval) podré adelantar el otro capítulo antes de que la u me consuma de nuevo) y por fin tener una trama más elaborada, aunque sinceramente, yo soy más de tramas ligeras, pero siento que debería intentar algo distinto.

Fofy: Gracias por tu review, te lo escribo por acá porque como no lo hiciste con una cuenta no puedo responderte por interno ;A; Lo seguiré, aunque me demore 100 años, y espero no decepcionarte –llora–

Bueno, si todavía hay alguien que lee esto, disculpa, dont hate me, i love you –kiss– y dejen comentarios, me hacen feliz y me dan presión para seguir la historia.