"Arreglo Peligroso"
Disclaimer: La Saga Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son propiedad intelectual de la autora J.K. Rowling.
Pareja: Harry Potter/Hermione Granger
Summary: Desesperada por sacar de la cárcel a su padre inocente, Hermione acude al único con el suficiente poder para hacerlo: su multimillonario y arrogante jefe Harry Potter, a quien jamás ha tratado. Para cobrar una herencia bastante importante, Harry necesita una esposa y la necesita ya. En un arrebato de desesperación, lo que surge como un negocio puede convertirse en el arreglo más peligroso de sus vidas.
Notas de la autora: Hola mis amantes del Harmony! A exactamente una semana de haber iniciado este fic, aquí me tienen con un nuevo capítulo que no tardó mucho en quedar listo. Por supuesto, tengo que agradecer el buen recibimiento de la historia, no puedo creer que en un capítulo haya recibido tantos reviews tan positivos y sobre todo tan alentadores! Sin ellos estoy segura que no habría continuado tan rápido, así que gracias.
Como les dije antes, esta historia como todas las que han surgido en mi cabeza fue en un verdadero arranque de inspiración, y ahora siento la necesidad de continuarla. ¿Cuántos capítulos? Aún no sé, todo dependerá de cómo vaya marchando la historia!
Esta vez me tardé muy poco en actualizar porque estoy en un periodo de vacaciones, pero espero en el futuro poder seguir actualizando muy seguido, aunque no sea con la misma frecuencia de ahora.
Sin más que decir, agradezco sus reviews de nuevo y los dejo disfrutar el capítulo!
Capítulo 2°: El Trato
~Hermione's POV~
Incapaz de creer lo que acababa de escuchar, abrí mis ojos de par en par y miré al hombre de ojos verdes frente a mí como si se hubiera vuelto loco.
Maldición. ¿Había escuchado bien?
¿Acaso acababa de pedirme que me casara con él?
¿Qué clase de broma era aquella?
-¿Qué…- tomé aire nerviosa, sintiendo que de pronto el espacio era muy pequeño en el amplísimo despacho- ¿Qué ha dicho?-
Y entonces, para asegurarme que no estaba loca y con una sonrisa que me daba verdadero miedo, volvió a hablar.
-Lo que has oído, Hermione- volvió a tutearme- Que para sacar a tu padre de la cárcel, lo único que tienes que hacer es casarte conmigo-
Y no pude evitarlo.
De manera espontánea y sin importarme nada, una sonora carcajada salió de mi boca mientras frente a mí, el hombre que ahora estaba segura que estaba loco seguía sonriendo y me dejaba desahogarme con aquella histérica risa que seguramente hasta Luna estaba escuchando.
Era de nuevo esa misma sonrisa algo torcida y burlona, casi como si anticipara mis reacciones.
Entonces lo pensé mejor. No solo las estaba anticipando. Las estaba estudiando.
-Disculpe- logré decir entre risas- Lo siento, pero creo que no estoy entendiendo bien. ¿Ha dicho que su condición es que me case con usted?- alcé una ceja, y me sentí estúpida- ¿Matrimonio?-
-Precisamente- contestó como si habláramos de cualquier cosa- Hablo de una boda, hablo de que te cases conmigo-
Y su mirada serena y sobre todo calculadora fue todo lo que necesité para darme cuenta que estaba hablando en serio. Con mi mandíbula desencajada y mis ojos desorbitados, miré al hombre frente a mí de nuevo y para entonces estuve segura de que me quedaría sin aire.
Había tenido suficiente.
-Lo siento, señor- comencé con una seguridad que no sabía de dónde salía- Pero creo que usted se ha vuelto completamente loco- ante la última palabra, Harry alzó las cejas sorprendido- No sé qué clase de broma es ésta, pero déjeme decirle…-
-No es ninguna broma, Hermione- de nuevo tuteándome, maldición, como me distraía mi nombre de sus labios!- Estoy hablando en serio-
Contuve un juramento.
-Pe…pero, casarme con usted- comencé tartamudeando- Pero si apenas lo conozco de hace dos minutos!-
Aquella simple exclamación pareció ser suficiente para el hombre frente a mí quien, cambiando su sonrisa por una más suave y comprensiva, pareció compadecerse de mí y de mis nervios que evidentemente comenzaban a delatarme.
Durante unos instantes se limitó a mirarme sin decir absolutamente nada, mientras sus penetrantes ojos verdes me estudiaban de arriba abajo con una mezcla de fascinación y curiosidad. Sin preocuparse porque lo viera, paseó su mirada de nuevo por mi cuerpo lentamente, y de nuevo yo tuve que reprimir un escalofrío de…¿Miedo?
Para entonces ya no estaba segura, pero de lo que si estaba segura era de que esa mirada era demasiado fuerte para no inmutarse ante ella.
Mi cuerpo estaba literalmente ardiendo ante su mirada.
Finalmente llegó hasta mi rostro y aquella mirada cargada de antes se volvió más suave hasta que finalmente pude respirar de nuevo.
-De acuerdo, lo siento- concedió casi con lástima- Creo que debo explicarme mejor-
Por supuesto que no contesté aquello, y mirándolo significativamente para que supiera que tenía toda mi atención, lo alenté a seguir hablando.
-No hablo de que seas mi esposa en el sentido…estricto de la palabra- se detuvo un poco- Hablo de fingir ser mi esposa durante determinado tiempo, tres meses para ser exactos, y después de eso nos divorciaremos-
Aquello me asustó todavía más. ¿Con qué clase de loco me había mandado Luna?
Pareciendo entender mi evidente asombro, Harry soltó un suspiro lento y volvió a mirarme.
-Por razones que no te explicaré ahora a detalle, necesito conseguir una esposa lo antes posible para cobrar una herencia bastante importante- entrelazó sus dedos, su instinto negociador a flote- Para cobrarla y de acuerdo a una cláusula del testamento de la persona que me la dejó, lo cual te explicaré en su momento, necesito estar casado al menos tres meses y entonces podré cobrar el dinero-
Sin poder evitarlo, abrí mis ojos aún más y reprimí un gemido de sorpresa. Perfecto, ahora "entendía" porque quería casarse y sin embargo aquella explicación simplemente parecía haber complicado más las cosas. Ese hombre frente a mí necesitaba una esposa de mentira, que fingiera estar casada con él durante tres meses para cumplir la cláusula de un testamento mediante la cual podría cobrar una herencia.
Y de todas las- seguramente- decenas de mujeres que tenía disponibles para elegir, me había escogido a mí.
El multimillonario soltero más codiciado de Londres necesitaba una esposa de mentira, y la elegida para aquella tarea había sido yo.
Frente a mí y sin tener la más mínima compasión por mis pobres nervios, Harry siguió hablando.
-Por supuesto que estaríamos casados solo esos tres meses y después nos divorciaríamos- dijo ignorando mi boca abierta- Nos casaríamos por bienes separados, claro, y solo fingiríamos frente a la familia y la sociedad que somos una feliz pareja de enamorados- dijo aquello último con un tono burlón y casi despectivo- Habría contratos de por medio por supuesto, para asegurar que todo sea como te lo he dicho. Incluso ésta misma noche podríamos discutirlos, así como cualquier duda que tengas-
Directo. Al grano. Ese hombre no se andaba con rodeos, y para entonces sabía que estaba hablando completamente en serio.
Y lo único que ya había hecho era analizar y aceptar toda esa agobiante información, e incapaz de hilar un pensamiento coherente lo miré con mis ojos abiertos de par en par.
Solo había algo que necesitaba saber.
-¿Por…- tragué grueso y tomé aire- ¿Por qué yo?-
De nuevo aquella mirada serena y fría de hombre de negocios cambió lentamente hasta convertirse en una mirada suave y cargada de comprensión. Al parecer entendía que en aquellos momentos no podía estar más agobiada y con aquellos ojos mirándome más tranquilos, por lo menos podía seguir respirando con normalidad.
Ladeó su cabeza y sonrió ligeramente. Esa vez fue una sonrisa sincera y directa, nada de burlas.
-Porque necesitas mi ayuda, Hermione, y yo puedo dártela- se encogió de hombros- Y a cambio solo te estoy pidiendo éste favor, en el que verdaderamente necesito ayuda-
Se detuvo unos instantes.
-¿Y qué mejor que alguien tan ajena a mi vida como tú para dármela?-
Fue lo último que dijo. Al parecer todo estaba dicho, las cartas sobre la mesa y las condiciones bien establecidas. El hombre frente a mí me ayudaría a sacar a mi padre de la cárcel, siempre y cuando yo me casara con él, fingiera ser su esposa enamorada durante tres meses y después desapareciera de su vida para seguir cada quien por nuestro camino.
A cambio mi padre saldría de la cárcel.
Frente a mí, la voz ronca y masculina me sacó de mis cavilaciones.
-Así que…- me miró fijamente- ¿Qué dices, Hermione?-
Ante esa simple pregunta, solo atiné a mirarlo fijamente con expresión serena, y fue mi turno de estudiarlo lentamente y de paso admirarlo. El hombre frente a mí era verdaderamente guapo, con sus ojos verdes y peligrosos, su cabello negro y su piel blanca, complementado por un cuerpo que haría pecar a cualquier mujer en su sano juicio.
Poco a poco la idea que me proponía se afianzaba más en mi cabeza.
Tres meses casada con el hombre frente a mí y fingiendo amarlo ante todos, que además de millonario, guapo, y con mente ágil, iba a ayudarme a recuperar a la persona que más amaba en el mundo.
¿No podía ser muy difícil, o sí?
-¿Hermione?-
El llamado con mi nombre me hizo volver a la realidad y entonces miré al hombre frente a mí con serenidad.
Y tomando una larga bocanada de aire, contesté a su pregunta antes de arrepentirme.
-Señor Potter, tiene usted un trato-
Seis horas más tarde, parada al centro de mi habitación con Luna frente a mí sentada en mi cama, aún no terminaba de asimilar lo que estaba pasando.
-¿Casarse?- repitió Luna en tono chillón, sus ojos desorbitados- Para sacar a tu padre de la cárcel ¿Te pidió que te casaras con él?-
Era la cuarta o quinta vez que me lo preguntaba, y a pesar de tantas horas digiriendo la idea, aún parecía tan loca y fuera de este mundo como lo parecía en la mañana.
-Ya te dije que sí!-
-O sea que ¿Sacan a tu padre de la cárcel y te casas con el millonario más codiciado de Londres?-
Antes de que pudiera siquiera contestar a eso, Luna soltó una sonora carcajada que la dobló en dos y colocando sus manos en su estómago para contenerse, se partió de risa frente a mí mientras yo soltaba un suspiro.
-No estás ayudando, Luna-
No me escuchó. Seguía partida de risa, como si aquello fuera la noticia más divertida del año.
-Deja de reírte! Tú tienes la culpa de todo!- la apunté con el dedo- Tú me llevaste con él y me dijiste que "me ayudaría desinteresadamente"- imité su tono soñador- Y mira ahora en el lío que estoy!-
Aquello pareció dar resultado porque poco a poco y sin dejar de mirarme con ojos lastimeros, Luna dejó de reír hasta que finalmente lo único que hubo en su rostro fue de nuevo esa estúpida sonrisa.
-De acuerdo, de acuerdo, lo siento- meneó la cabeza, sus ojos desorbitados- Es que no me la creo- tomó aire- Te pidió matrimonio. Matrimonio!-
Ante esa mirada y sonrisa soñadora, decidí que era momento de bajar a mi amiga de su nube y sin poder evitarlo me crucé de brazos y al miré recelosa.
-Ya te dije bajo que términos, Luna- recordé, entornando los ojos- No sería un matrimonio de verdad, solo ante su familia, sus conocidos y la sociedad. Sería una simple fa…-
-Farsa, ya lo sé- sonrió aún más- Ya sé que sería un matrimonio fingido, pero aún así! Te imaginas!-
Con aquél gritito emocionado, se levantó de su lugar en la cama y juntó sus manos de esa manera soñadora que tan bien conocía, y sin poder evitarlo solté un bufido exasperado. Al parecer, Luna no terminaba de entender que aquello se trataría de un simple trato.
Un simple negocio. Y nada más.
-Entonces…- ante mi falta de ánimo, Luna se tranquilizó un poco- Aceptaste-
Fue mi turno de sentarme en la cama y alzando los ojos para verla, la miré casi con vergüenza.
-¿Qué otra opción tenía?- me encogí de hombros- Me dijo que sacará a mi padre de la cárcel, Luna. Y la verdad es que le creí y le creo-
-Lo hará, no te preocupes- dijo en tono conciliador- Es un hombre de palabra, y si te ha dicho que lo hará, así será-
-Sí, pero para eso tendré que casarme con un completo desconocido- entorné los ojos- Y fingir que lo amo frente a todo el mundo-
Con aquella enorme sonrisa en su rostro, Luna caminó unos cuantos pasos y sentándose a mi lado en la cama, ladeó la cabeza y me miró con esa mirada de "¿A quién quieres engañar?" que tan bien le salía.
Y que en aquellos momentos no podía odiar más.
-Pues podías haberte rehusado, la verdad- me dijo en un tono entre burlón y retador que entendí a la perfección- Además, no vas a decirme que no podrás fingir quererlo, el hombre está como quiere y lo sabes!-
Ante aquella simple afirmación, recordé ésta mañana en su oficina cuando lo tuve frente a mí, con su mirada peligrosa recorriéndome entera y todo él en su estado negociador.
Tan seguro de sí mismo y casi intimidante, con aquella aura que lo hacía aún más…atractivo.
Sin poder evitarlo, solté un largo suspiro y meneando mi cabeza para alejar la sensación de mareo que me daba solo de pensar en él, miré a Luna recelosa.
-Luna…-
-De acuerdo, de acuerdo, dejaré de jugar- alzó las manos a señal de rendición- Volviendo entonces a lo importante, ¿Me dijiste que ésta noche te citó en su casa para…este…- intentó encontrar las palabras- ¿Cerrar el trato?-
Ahora fue momento de asustarme, y sin poder evitarlo, tensé mi espalda al recordar que habíamos quedado en que esa noche iría a su piso en el edificio de departamentos más grande, caro y lujoso de Londres para terminar de negociar los términos.
Y por supuesto y aunque eso solo lo sabía yo, para que me explicara exactamente porque rayos necesitaba una esposa de mentira.
Y porque me había elegido a mí.
-Así es- suspiré y la miré acongojada- Para leer lo del contrato prenupcial y que me explique todos los…detalles- sin poder evitarlo, me estremecí- Estoy aterrada, Luna!-
A mi lado, Luna solo atinó a tomar mi mano y mirándome con sus ojos brillantes, tomó aire para hablar.
-Hermione Granger, solo puedo decir: prepárate- sonrió de par en par- Porque estás a punto de tener la aventura de tu vida-
~Harry's POV~
Esa misma tarde y horas después de mi plática con la sorprendente señorita Hermione Granger, me encontré en mi casa con mi mejor amigo solo para darme cuenta que por supuesto la noticia había desatado exactamente la reacción que imaginé.
Sentados frente a frente en los sofás individuales de mi enorme sala y con un vaso de brandy en las manos, Ron y yo recién acabábamos de terminar el segundo vaso cuando mi amigo se atragantó con lo último que acababa de decirle.
Segundos después, dejó el vaso en la mesita a su lado y con sus ojos abiertos de par en par, se levantó de golpe y me miró como si hubiera perdido la razón.
-¿Te has vuelto loco?- se llevó las manos a la cabeza -¿Y ella ha aceptado así, como si nada?-
Sin poder evitarlo, sonreí de medio lado divertido al ver a mi mejor amigo perder los estribos de aquella manera, y tenía que admitir que la estaba pasando de maravilla. Incluso a mí todavía me parecía una locura, pero extrañamente, me sentía bien con eso.
Porque en el preciso momento que la había visto, sabía que era ella la que terminaría siendo mi esposa.
Aunque fuera una esposa de mentira.
-No. Le he prometido algo a cambio, algo que necesita desesperadamente, y que yo puedo conseguirle, por eso ha aceptado-
-No me fío de eso, Harry- me dirigió una mirada recelosa mientras caminaba frente a mí -Esta mujer podría ser una cazafortunas y hacerte la vida imp…-
-Accedió a un matrimonio de tres meses y después un divorcio- interrumpí sereno, meneando mi vaso en las manos -Nos casaremos por bienes separados, incluso firmará un contrato prenupcial hoy mismo- Ron abrió su mandíbula a todo lo que daba, yo ladeé mi cabeza -Ha accedido a todas mis condiciones, Ron, por eso puedo decirte que no es una cazafortunas-
-Vaya, esto sí que es increíble- con la mirada perdida y una mano en el cabello, se dejó caer en el sofá frente a mí -Entonces ¿Es un hecho?- meneó la cabeza- Quiero decir ¿Se casarán, fingirán ser la feliz pareja por tres meses y después cada quién se irá por su lado? ¿Y ya está?-
-Básicamente esa es la idea-
-Pero ¿Cómo piensas lograr eso, Harry?- frunció el ceño-Seguramente habrá alguien que supervise éste tipo de casos y…- me miró significativamente-¿Qué tal si deciden cerciorarse de que el de ustedes es en efecto un matrimonio real?-
-Ya lo sé Ron, si no estoy idiota- entorné los ojos -Hablaremos de eso esta noche, pero como te dije, ha accedido a todas mis condiciones- me encogí de hombros-Vivirá conmigo, conocerá a mi familia, usará mi dinero para sus compras, tendrá su guardarropa y por supuesto me acompañará a todos mis eventos sociales-
Dije todo de manera rápida y segura, después de seis horas de meditarlo había pensando en absolutamente todo y la idea que antes sonaba viable ahora era perfecta. Hermione Granger me necesitaba y yo la necesitaba a ella, y estaba seguro que por su padre estaba dispuesta a seguirme la corriente en aquella estupidez hasta que yo cumpliera mi palabra. Algo que por supuesto iba a hacer.
Todo iría perfecto.
-Será como si fuéramos un matrimonio. No tiene porque no funcionar-
Frente a mí, Ron parpadeó con sus ojos abiertos de par en par.
-Y sí va a ser como un matrimonio de verdad ¿Vas a querer que lo sea en todos los sentidos?- se removió algo incómodo -Quiero decir…¿Piensas pedirle también que tengan se…-
-Claro que no idiota!- lo interrumpí con ceño -Tampoco soy un cerdo capaz de abusar de ella de esa manera y aprovecharme de su desesperación- entorné los ojos -No soy tan despreciable y desalmado-
Con aquella simple respuesta Ron pareció quedarse satisfecho y yo simplemente atiné a entornar los ojos de nuevo. Por supuesto que el asunto del sexo sería algo indiscutible, primero porque sería algo bajo aprovechar la situación para eso y segundo porque aún cuando la había tratado poco, había conocido lo suficiente a Hermione para saber que no lo haría.
Entonces no pude evitar pensarlo. Sí acaso le pedía que lo hiciera…
¿Estaría dispuesta a hacerlo?
Pensé en ella y sin poder evitarlo, me deleité recordando sus exquisitas curvas que se podían notar debajo de su entallado traje de sastre de esa mañana. Desde las largas y torneadas piernas y la estrecha cintura hasta los jugosos y deliciosos pechos que se pegaban a la tela de su traje, esa mujer era en definitiva una tentación para cualquier hombre. Una tentación que para mí estaba completamente prohibida.
Una tentación de la que me tendría que abstener por completo.
Conteniendo un gemido de agrado, me obligué a mirar a mi mejor amigo y controlarme. Ahora que lo pensaba, tenía que admitir que a mí no me molestaría nada fingir en ese aspecto específico del matrimonio.
Pero por el bien de los dos, así era como iban a ser las cosas.
Nada de sexo, y mucho menos nada de momentos juntos a solas, nada fuera de los convencionalismos sociales y familiares que mi rango requería. Lo último que necesitaba era a una mujer con la que compartir mi vida, aunque fuera solo por tres meses.
Lo último que necesitaba era a una mujer que controlara mi vida, como ya alguna vez lo habían hecho solo para dejarme hecho un verdadero desastre.
No. Hermione Granger y yo tendríamos una relación meramente formal.
Una relación de negocios.
-Para mí que te estás metiendo en algo más complicado de lo que piensas, Harry-
-Es necesario Ron. Solo así podré cobrar la herencia- dije ladeando mi cabeza- Además sabes perfectamente bien como yo que esa cláusula fue un último intento de Sirius por que encontrara a alguien y me casara. Bastante desesperado por cierto-
Sentado frente a mí, Ron solo pudo atinar a soltar un bufido de burla y a asentir dándome la razón.
-Y por supuesto también servirá para callar a mi familia, que ya me tienen harto con el tema del matrimonio- entorné los ojos- Tú como nadie también sabes que se mueren por verme casado y me han presionado bastante- me encogí de hombros- Así que además de cobrar la herencia, dejaré satisfecha a mi familia y dejarán de hostigarme por un tiempo. Mataré dos pájaros de un tiro-
-Bueno Potter, si tú lo dices- me miró derrotado- Solo espero que en realidad mates dos pájaros de un tiro- alzó las cejas- Y no que el tiro te salga por la culata-
~o~
Vestido con un simple pantalón de mezclilla, una camisa negra y unos zapatos casuales, tomé otro trago de brandy de mi vaso mientras miraba el atardecer por el enorme ventanal de mi casa. Ubicado en el último piso de un lujoso edificio de condominios en el centro de Londres, había comprado éste pent-house hacía ya casi cuatro años, cuando había considerado necesario alejarme de mi familia para comenzar a vivir solo.
Bastante amplio, lujoso y sobre todo con una vista simplemente espectacular de Londres, aquél departamento había sido mi único hogar además del de mis padres, y lo amaba.
Amaba mi independencia, amaba mi vida, mi carrera y mi empresa exitosa, así como también amaba a mi familia.
Sin embargo, vivir solo era algo que no cambiaría por nada. Hacía lo que quería, cuando quería y como quería, y por supuesto, decenas de mujeres habían pisado ese departamento, comido en mi mesa y dormido en mi cama. Pero nada más.
Y ahora lo compartiría por tres meses. Con nada más y nada menos que una completa desconocida.
Ante aquél simple pensamiento, mi mente volvió de nuevo a la plática que había tenido esa mañana con Hermione Granger y sonreí de medio lado.
A pesar del evidente miedo que tenía en ningún momento había flaqueado, y eso aunado a que la mujer era simplemente deliciosa habían terminado por convencerme que ella era perfecta para ayudarme. Sus ojos castaños despedían un brillo increíblemente decidido y a pesar de que los cubría un velo de tristeza y de desolación, sabía que la mujer frente a mí era todo menos débil o conformista.
No me consideraba un hombre impulsivo. Al contrario. Pero con ella, todo había quedado claro y decidido en mi cabeza en un instante, y eso era lo que más me sorprendía.
Sonriendo de nuevo de medio lado, tomé un sorbo del brandy y miré como el sol terminaba de ponerse en Londres.
No tendría porque no funcionar. Tal como le había dicho a Ron, de ese arreglo ambos sacaríamos un beneficio increíble, pues además de cobrar la herencia podría deshacerme de la insistencia de mi familia de casarme por un buen tiempo.
Y por supuesto, eso no era todo. Tenía otro motivo oculto, uno que por supuesto Ron no podía saber.
Un motivo más oscuro, que se reducía nada más y nada menos que a la mujer que alguna vez había amado con locura. A la mujer que casualmente era hermana de mi mejor amigo. A la mujer que tan solo unos meses atrás me había destrozado.
Tenía que demostrarle a Ginny Weasley que estaba siguiendo con mi vida. Aún cuando fuera una farsa, aún cuando no la hubiera olvidado del todo y la extrañara en ocasiones.
Aún recordaba vívidamente el momento cuando, tan solo dos años atrás me había dejado después de tres años de relación con la simple excusa de que "no me quería como antes" y sin importarle nada se había ido de mi departamento y de mi vida para dejarme solo un montón de recuerdos y un anillo de compromiso en la mesa.
El único intento de verdad que había hecho por casarme.
Y la última relación en la que me enamoraba.
Por ahora, solo me quedaba esperar a una completa desconocida con profundos ojos cafés, cabello castaño indomable y cuerpo espectacular para cerrar nuestro trato.
Y convertirla en mi falsa esposa.
~Hermione's POV~
Cuando llegué a la dirección que tenía apuntada en el papel y bajé del taxi, me temblaban las piernas. Con la boca abierta y sin dejar de mirar el enorme edificio frente a mí, cerré la puerta del taxi y tuve que alzar mi cuello para llegar hasta el final.
Sin poder evitarlo, solté una exhalación irónica al darme cuenta de lo imponente del lugar.
Un departamento ahí debía costar una fortuna.
-Bien, Hermione- susurré para mí frente a las puertas de la recepción- Aquí vamos-
Componiendo una mueca que quería parecer sonrisa, caminé hasta la recepción del pequeño recibidor en donde una menuda mujer rubia me miró con ojos brillantes y sonrisa amable.
-Buenas noches, soy Hermione Granger. Vengo a ver al Señor Harry Potter- me presenté como recordé que Harry me había dicho que hiciera- Me dijo que…-
-Sí, señorita, el señor Potter me informó que vendría- buscó un papel entre sus cosas y me lo extendió- Aquí tiene la clave para su pent-house, lo único que debe hacer es oprimir el código en el elevador y la llevará hasta el último piso-
Sin poder evitarlo, tomé el papel entre mis manos y la miré boquiabierta. ¿Pent-house? Quería decir ¿Un piso entero en la punta de ese enorme edificio? ¿No un simple departamento?
Maldición, el hombre era más rico de lo que pensaba.
-Gra…gracias- logré decir- Con permiso-
Con una simple sonrisa nerviosa caminé hasta las puertas del elevador mientras intentaba no caerme con mis enormes zapatos de tacón de aguja. Me seguían fallando las piernas.
Una vez en el elevador, miré la asquerosa cantidad de botones y ubicando por fin el panel del pent-house, introduje el código y el elevador se puso en movimiento. Treinta segundos y cuarenta pisos más tarde, el elevador se detuvo en el último piso así como mi respiración y las puertas se abrieron de par en par.
Y finalmente, estuve en el gigantesco y lujoso departamento de Harry Potter.
-Buenas noches, señorita-
De la nada y pegándome un susto terrible, una mujer vestida con ropa de mucama me saludó con una sonrisa y yo contuve las ganas de saltar. Después de unos segundos recuperé la cordura y asintiendo con la cabeza, devolví el saludo.
-Buenas noches-
-El señor Potter la está esperando en la sala- sin saber porque mi respiración se cortó de nuevo- Sígame por favor-
Sin más remedio que asentir, seguí a la mujer por el recibidor mientras miraba todo a mí alrededor. Con decoración fría y masculina pero de muy buen gusto, las paredes estaban pintadas en tonos claros y los muebles eran de madera oscura y acero inoxidable, muestra clara de que ahí no había presencia femenina.
Un verdadero apartamento de soltero.
Segundos después y antes de lo que hubiera esperado, la suave voz de la mucama me sacó de mis cavilaciones solo para darme cuenta que estábamos en la sala.
Y que sentado en un enorme sofá negro mientras tomaba de su vaso de brandy, Harry Potter estaba mirando justamente en nuestra dirección.
-¿Gusta tomar algo, señorita?-
Hice un esfuerzo sobrehumano para mirarla a ella.
-Un té helado, gracias-
-En seguida se lo traigo- miró a Harry educadamente- Con permiso-
Con un simple asentimiento de cabeza, la miré alejarse y tomé aire para mirar de nuevo al hombre que tenía frente a mí. Que por supuesto ya estaba de pie y se acercaba a mí lentamente.
-Buenas noches, Hermione- dijo sereno- ¿Lista para discutir nuestro trato?-
~o~
Veinte minutos más tarde y sentados frente a frente en sillones individuales de cuero negro con una simple mesita de de centro entre nosotros, Harry se terminó su vaso de brandy y yo di otro trago a mi té helado.
Frente a nosotros y desperdigado por la mesa, un contrato prenupcial me esperaba para ser firmado.
Y de nuevo, sentía que el amplísimo lugar era demasiado pequeño y por supuesto hacía demasiado calor.
¿Qué rayos le pasaba a las calefacciones de los lugares en los que estaba?
-Entonces…- dije después de un rato- ¿Aquí dice que nuestros bienes estarán completamente separados para cuando nos divorciemos?-
-Así es- contestó entrelazando sus dedos- Por supuesto que mientras estés casada conmigo te daré dinero para tus compras, y para…-
-No es necesario- lo interrumpí- Yo trabajo y puedo comprarme mis…-
-Necesitarás nueva ropa, Hermione. Asisto a una cantidad infinita de eventos sociales- me dijo simplemente, su cabeza ladeada- Tu propio guardarropa lo tendrás también claro, con lo básico. Pero para comprarte otras cosas o más ropa también te daré dinero- pensó un poco lo siguiente que iba a decir- Porque aunque sé que ganas un muy buen sueldo, creo que no será suficiente para lo que necesitarás comprar-
Sin poder evitarlo, alcé las cejas en un gesto casi ofendido. Vaya, podía ser arrogante cuando quería.
-Bien- acepté casi molesta- Pero una vez divorciados ¿Todo lo que me hayas comprado se quedará contigo, verdad?-
-A menos que realmente desees lo contrario- se encogió de hombros- Sí, todo se queda conmigo-
-Perfecto- espeté mientras tomaba los papeles frente a mí y los colocaba en mi regazo- No quiero ni pienso quedarme con nada- fue mi turno de encogerme de hombros- Bastante harás con sacar a mi padre de la cárcel-
Sabía que tal vez estaba pecando de mucho orgullo, pero si algo odiaba era abusar de la gente que me ayudaba y por supuesto, no ganarme las cosas por mi propio trabajo o esfuerzo. Además de eso, también era orgullosa.
Frente a mí, ahora fue el turno de Harry de alzar las cejas, pero creyendo que lo más correcto sería no decir nada, se limitó a quedarse callado y mirarme con sus manos entrelazadas.
-Bien, Harry- a pesar de ser ya la cuarta vez que decía su nombre debido a su insistencia a que lo tuteara, aún me sentía extraña- Me dijiste también que me explicarías porque necesitas una esposa de mentira durante tres meses- me acomodé en mi asiento- Y aún no he escuchado la historia-
Frente a mí, Harry compuso una sonrisa torcida y arrellanándose más en su asiento se cruzó de brazos para mirarme fijamente.
-¿Qué más hay que decir?- se encogió de hombros- La historia es tal cual la que te dije: un tío bastante cercano a la familia me dejó una herencia que no puedo cobrar si no tengo esposa- soltó un suspiro- Es una cláusula en la que establece que si estoy casado tres meses podré obtenerla, y como no tengo pensado casarme de verdad para hacerlo y tú necesitas un favor mío, recurrí a ti-
-¿Qué pasa si no te casas y no cumples la cláusula?-
-La herencia pasará a manos de mi primo Draco Malfoy. Del otro lado de la familia- pareció pensar lo que iba a decir- Toda la herencia-
-¿Por qué necesitas la herencia si ya eres tan rico?-
La pregunta salió de mis labios antes de que pudiera detenerme a pensarla. Por supuesto, los ojos serenos de Harry se abrieron por la sorpresa, y apenada por mi evidente indiscreción oprimí mis labios con fuerza y mis mejillas se encendieron.
De todas maneras ya había hecho la pregunta, y tenía mucha curiosidad por la respuesta.
-No la necesito, salvo quizás solo por las acciones de mi empresa, que es un pequeño porcentaje- el tono de Harry fue algo incómodo- Es más bien un asunto de justicia-
-¿Justicia?-
-No puedo permitir que mi primo se quede con la herencia-
-¿Por qué?-
-Lo siento, Hermione. Pero creo que eso no lo contestaré- dijo tajante- Y creo que ya tienes suficientes respuestas-
Sin poder evitarlo, mis mejillas se encendieron aún más por la vergüenza.
-Lo siento-
-Está bien- dijo distraído, y ansioso, miró los documentos que tenía en la mano- Ahora ¿Vas a firmar?-
~Harry's POV~
Sentado en mi sofá y con expresión que quería parecer paciente, miré a la mujer que frente a mí y sin mostrar el más mínimo indicio de desesperación, leía detenidamente el contrato como si no me tuviera enfrente.
Levantaba la cabeza solo unas cuantas veces para preguntar alguna duda, y de nuevo, volvía a su lectura sin dejar que la interrumpiera.
Y aunque tenía que admitir que estaba desesperado por ver una reacción de su parte, también estaba de lo más entretenido mientras la miraba leer. Para entonces, había notado ciertas expresiones recurrentes, como el ceño en su frente cuando no entendía algo, morder su carnoso labio inferior cuando se ponía nerviosa y menear la cabeza cuando se sentía agobiada.
Por supuesto, aquellas expresiones la hacían mucho más atractiva de lo que ya era.
En ese instante, levantó la cabeza por tercera vez.
-¿Cuánto tiempo estaremos casados entonces?-
-Tres meses- respondí ladeando la cabeza- La cláusula establece que debemos estar casados al menos ese tiempo para que pueda cobrar la herencia, y una vez que lo haga, nos divorciaremos discretamente unos días después para no levantar habladurías-
-¿Hay alguna fecha límite para que te cases?-
-En menos de un mes- frente a mí, Hermione abrió los ojos de par en par- Por lo que nos casaremos en una semana-
Hermione soltó un gemido de sorpresa.
-Una semana!-
-Sé que es demasiado pronto, pero de todas formas no creo que necesitemos más tiempo- me encogí de hombros- Solo irán nuestros testigos y mi familia cercana, en tu caso, puedes inventar una excusa para tu padre e invitar a algunos a los que no te importe engañar piadosamente-
-No invitaré a nadie, salvo a Luna tal vez-
-Me parece bien. Ya veremos que decirle a mi familia para excusarte-
Como única respuesta, Hermione sonrió de medio lado y siguió con su lectura mientras yo reprimía un gemido exasperado. Por Dios, podríamos estar aquí toda la noche de seguir así.
Decidiendo que mi paciencia había llegado a su límite, interrumpí su lectura.
-¿Y bien? ¿Qué tanto lees?- la llamé- ¿Por qué no firmas?-
Con una sonrisa de medio lado, Hermione alzó la mirada del documento y me miró serena desde su lugar para contestar.
-Porque no soy una idiota que firma cualquier documento importante sin leerlo, Señor Potter, por eso- aquella respuesta me sorprendió, y volvía a hablarme de usted -Sé que accedí a casarme con usted por bienes separados y a fingir un matrimonio feliz frente a su familia y a quien tenga que demostrarlo, y que a cambio usted sacará a mi padre de la cárcel- aquél tono seguro que tanto me gustaba -Pero no pienso firmar ningún documento en el que no venga expresado eso, y mucho menos ahora que tengo un antecedente como el de mi padre en donde si firmo algo sin leerlo antes puedo terminar en la cárcel-
Durante unos instantes que parecieron eternos, nos limitamos a mirarnos mientras el ambiente se cargaba considerablemente, y sorprendido por esa respuesta, no pude responder nada.
Por supuesto, la mujer frente a mí tenía que rematar su increíble discurso.
-No soy estúpida-
-Buen punto, señorita Granger- tuve que conceder -Puedes leerlo todo lo que quieras, encontrarás que lo único que está ahí es lo que te dije ésta mañana-
-Lo sé, he terminado de leerlo- cerró el folder sin dejar de mirarme- Dijiste que te acompañaría a todos tus eventos sociales, ¿Para eso necesitaré el guardarropa?-
-Así es- asentí ligeramente- Lo tendrás aquí en casa, lo comenzaré a instalar mañana mismo-
Ante esa simple respuesta, Hermione abrió sus ojos de par en par como si hubiera dicho una grosería de lo más horrible.
-¿Qué has dicho?- cerró sus ojos como analizando la información -¿Eso quiere decir que viviremos juntos? Es decir…¿Viviré aquí contigo?-
-Por supuesto, Hermione- contuve las ganas de entornar los ojos -Necesito que la gente lo crea, sobre todo los que seguramente nos evaluarán para saber si es un matrimonio verdadero y no una farsa para poder cobrar la herencia. Para eso necesitamos hacerlo creíble, y creo que nadie lo creerá si nos casamos y tú te quedas viviendo sola en tu casa-
-Entonces…si viviré aquí…- indicó el lugar con su dedo índice -¿Eso significa que dormiremos en la misma…-
Bingo. Ahí estaba la verdadera preocupación. Contuve las ganas de sonreír torcidamente y masajeé mi mandíbula con la mano para disimular mis ganas de reír.
Esa mujercita era una caja de sorpresas. Y me encantaba.
-No, dormiremos en habitaciones separadas-
-¿Y qué hay de…- se puso roja como un tomate, buscando las palabras- Tener…este…-
-Por supuesto no habrá intimidad alguna entre nosotros, no te preocupes-
Dije de inmediato, y agradecida tal vez de no tener que terminar la pregunta, Hermione soltó un largo suspiro y abrió sus ojos de nuevo para mirarme.
-Entonces ¿No sexo, verdad?-
Oprimí mis labios para reprimir mi enorme sonrisa.
-Nada de sexo- negué con la cabeza, y después la miré significativamente mientras sonreía -Aún cuando eso te decepcione-
Justo como lo imaginé, Hermione entornó los ojos y soltó un bufido exasperado ante mi arrogante respuesta.
No solía ser así, eso tenía que admitirlo, pero con ella era simplemente inevitable. Me encantaba ver como reaccionaba ante todo lo que le decía, y disfrutaba en extremo como su mente ingeniosa y su evidente carácter fuerte siempre salían al ataque con alguna contestación filosa.
Seguramente me tenía por un arrogante, altanero y prepotente como todos decían y pensaban de mí. Y aunque no quería que tuviera esa impresión de mí en aquellos momentos me la estaba pasando de lo lindo.
Probándola, estudiándola. Retándola.
Pero contrario a todo lo que pensaba y después de unos segundos, cambió su expresión de fastidio por una de alivio, y pude ver un amago de sonrisa en sus labios mientras me miraba.
-Gracias-
Un agradecimiento que no necesitaba más palabra que esa. Sabía a que se refería.
Y antes de poder responder, Hermione tomó la pluma que se encontraba abierta encima de la mesita y abriendo el folder en sus piernas, firmó los tres espacios del contrato que requerían su firma.
Sin titubeos.
-Bien, Harry- cerró el folder y me miró- El trato está cerrado-
~Hermione's POV~
No podía creer lo que acababa de hacer, y sin embargo estaba hecho. Había firmado el bendito contrato prenupcial, había accedido a casarme con él en una semana.
El trato estaba hecho, y ya no había vuelta atrás.
-Perfecto- frente a mí, Harry ladeó la cabeza- Es un buen trato, Hermione. Los dos saldremos beneficiados-
Aquella vez, Harry me dedicó su brillante sonrisa de medio lado y sin poder evitarlo sonreí junto con él. El hombre podía ser un arrogante y un pesado, pero en algunas ocasiones podía ser bastante tolerable e incluso simpático.
Además quería creer que tenía razón, y que al firmar aquél papel no había cometido una reverenda estupidez. O el peor error de mi vida.
-Me alegro- ladeé mi cabeza- Espero interpretar bien mi papel de esposa abnegada y enamorada-
Frente a mí, Harry se arrellanó en el sofá y sonrió aún más. Esa sonrisilla torcida que al parecer le encantaba usar.
-Abnegada no sé, no eres del tipo para nada- sus ojos llamearon- Pero lo de enamorada, estoy seguro que no habrá problema-
De nuevo tuve que entornar los ojos y soltar un bufido exasperado. Al hombre no se le escapaba una oportunidad para hacer sus comentarios arrogantes, y aunque al principio me habían resultado insoportables, después de una charla más o menos normal, resultaban algo graciosos.
Sin más remedio que sonreír, miré el enorme reloj en la pared a mi lado y abrí mis ojos de par en par.
-Es tardísimo!- me levanté de mi lugar como un resorte- Tengo que irme-
Como un caballero, una faceta que había notado estaba muy arraigada en él, se levantó lentamente de su asiento y sonrió con amabilidad.
-No puedo dejar que te vayas sola a tu casa ¿Has venido en coche?-
-No, lo dejé en mi casa. No conocía bien la dirección y he tomado un taxi-
-Bien, te llevaré a tu casa-
-No es necesario- lo corté de inmediato, algo asustada de ir en un coche a solas con él- Puedo pedir un taxi-
-Pero…-
-En serio, no pasa nada- lo corté de nuevo sonriente, y comencé a caminar a la salida- Lo pediré en la recepción y llegaré bien a casa-
Ante mi insistencia, Harry no tuvo más remedio que aceptar y lo miré contener el aliento mientras aspiraba profundamente y me miraba casi receloso, prueba de que no le gustaba ceder en nada. Al parecer, el hombre estaba acostumbrado a tener el control de todo en su vida, y aquella negativa ponía a prueba su instinto controlador y mandón.
-De acuerdo-
Para entonces ya estábamos frente a las puertas de su ascensor. Durante largos segundos que parecieron una eternidad, nos miramos fijamente mientras esperaba a que las puertas se abrieran y de nuevo, el ambiente antes relajado se volvió tenso y cargado.
De una manera fuerte pero agradable, y tuve que ignorar el cosquilleo que sentí en mi bajo vientre al verlo esbozar una ligera sonrisa amable y ver sus ojos brillantes. Maldición, ¿Qué me pasaba?
-Buenas noches, Harry- en una arrebato de algo, le di un beso en la mejilla y él me miró con sus ojos abiertos de par en par.
-Buenas noches, Hermione- dijo parpadeando y después recobró compostura -Mañana pasaré a recogerte a tu casa a las nueve y media de la mañana, ponte el mejor vestido de día que tengas en tu guardarropa-
Fue mi turno de abrir mis ojos de par en par.
-¿Qué?- meneé la cabeza confundida y algo asustada -¿Para qué?-
Frente a mí, Harry sonrió de nuevo de medio lado.
-Mañana tendremos la primera prueba de fuego de toda esta farsa, Hermione- sonrió aún más -Mañana te llevaré a conocer a mi familia-
¿Cómo vieron la actitud de Harry? ¿Les convence el trato y sus cláusulas?
Veremos qué pasará en el siguiente capítulo cuando conozcamos a la familia de Harry y veamos como recibe a la nueva "integrante", y sobre todo, cuando Harry y Hermione tengan que comenzar el teatrito. ;)
Por último, quiero dar las gracias a Luna Potter Granger, nadiaMonster, firedarkness, LoonyPotter, The darkness princess, karo, Paracas, lupiscisis, Marina Chan 84, Lia Cullen, linda-swan, Drys-1, CreativeFFUsername y otro review anónimo que recibí por ahí. Al parecer ahora hay un nuevo sistemas de reviews que no termino de entender! Como sea, gracias!
Y hasta el próximo cap!
