Hola de nuevo! Como ya he terminado el fic no tendrán que esperar mucho.

Muchas gracias por los reviews, ahora me siento más segura.

Este capítulo esta centrado en Sasuke, y al igual que el anterior esta corto, creo que a partir del cap. 8 serán más largos.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Solo y diferente.

Su madre había salido hace cuatro horas, pero ¿qué es lo que la entretenía tanto? Sin duda todas las mujeres eran iguales, nomás veían una tienda no se iban hasta haber visitado cada una de ellas y por lo menos dejar vacía su tarjeta de crédito. Dinero tirado en estupideces.

Sin nada más que hacer caminó hasta su guitarra, la cual se encontraba en una esquina de su habitación, la tomó y se sentó en el sofá del otro extremo. Comenzó a tocar una lenta melodía que tenía metida en su cabeza desde días atrás sin saber por qué. Había intentado ponerle letra pero no se le ocurría nada que valiera la pena, el pelinegro pensaba que esa canción era un verdadero reto.

Sin lograr su cometido dejó la guitarra donde se encontraba en un principio. Bajó las escaleras perezosamente y se dirigió a la cocina, tomó un vaso y lo llenó de jugo de naranja que se encontraba en el refrigerador. La vida de Sasuke Uchiha era la misma todos lo días, igual de monótona, pero durante las vacaciones se tornaba fastidiosa. Quería que empezaran de nuevo las clases, Sasuke era alumno de la escuela de música Konoha, una de las mejores de todo Japón, y en donde recibían solo a los chicos más talentosos como lo era él.

Suspiró cansado, estaba arto de todo, lo único que lo mantenía cuerdo y con vida era tener a su madre y a su música, nada más. Sasuke Uchiha no tenía ningún amigo, nadie con quien compartir sus alegrías y tristezas, nadie con quien hablar. Y él lo prefería así, no quería ser la causa de lástima de nadie, quería valerse por si sólo sin depender de los demás.

Y para la gente ciega es común que piensen que se burlan de ellos o que les tengan lástima. Y sobre todo él tenía motivos para pensar en ello. Lo había vivido en carne propia, había sido el motivo de burlas en su escuela, de chismes y sobre todo de miradas curiosas con la palabra lástima escrita en ellas. Podía sentirlas. Lo miraban como un bicho raro, como si estar ciego fuera algo del otro mundo.

¿Por qué tenía él que pasar por todo eso?, tal vez era un castigo divino por haberle gritado así a su hermano Itachi aquel día, cuando pasó todo…

Hacía aproximadamente seis meses de todo aquello, seis meses en lo que lo único que había hecho era sentirse culpable.

Fashback.

El ambiente de la fiesta era bueno, los jóvenes bailaban en el antro con sus parejas, mientras otros tomaban y disfrutaban del lugar a las afueras de la ciudad.

—Enseguida vengo, voy al baño — dijo Sasuke despidiéndose por un momento de su novia y de su hermano Itachi.

—Me traes una margarita — dijo su novia, una pelirroja con lentes y buen cuerpo.

—Si, claro — dijo Sasuke antes de marcharse.

—Mi hermano tiene mucha suerte al tenerte Karin — dijo Itachi para hacerle plática a la chica después de un rato de haberse ido su querido hermano menor.

—Lo sé, y él tiene un hermano muy guapo también — dijo cínicamente la pelirroja acercándose a él y poniendo una de sus manos en la pierna del joven empresario. Itachi se sorprendió en un principio, pero después supuso que la chica estaba jugando.

—Así somos los Uchiha — dijo arrogante — y dime ¿qué tanto quieres a mi hermano?

—Mucho — contestó Karin acercándose más a él — ¿pero sabes que?, creo que me gustas más tú — y dicho eso besó al mayor de los Uchiha justo en el momento en que Sasuke volvía con el pedido de Karin. Por instinto tiró la copa, lo que ocasionó que los otros dos chicos se separaran.

—Itachi, tú… ¡cómo…! — pero no pudo decir nada más, salió corriendo del lugar para no cometer una locura y golpear a su hermano mayor ahí mismo.

—¡Sasuke espera! — Gritó Itachi para que su hermano pequeño se detuviera, pero no funcionó — ¡perra ofrecida, todo eso es por tu culpa! — y salió del lugar dejando a una Karin un tanto sorprenda e indignada por lo que le había dicho Itachi.

Sasuke caminó hasta el auto en el que venían él y su hermano, sacó las llaves dispuesto a marcharse. Si tanto querían esos dos estar solos entonces los dejaría, no valían la pena.

—Sasuke espera por favor — escuchó decir a su hermano tras de sí.

—Déjame es paz Itachi, regresa con ella si tanto la quieres, te la regalo — dijo sin mirarlo y subiendo al auto.

—Sasuke debemos hablar, ella fue quien…

—¡No necesito oír tus explicaciones! — y cerró la puerta del auto de un golpe, todo eso le estaba afectando porque de verdad quería a Karin y saber que ella y su hermano… no, no debía seguir pensando.

Itachi subió al asiento del copiloto tan rápido como pudo, no dejaría ir solo a Sasuke en ese estado, tenía que explicarle lo sucedido. El Uchiha menor encendió el auto y condujo con destino a su casa. Iba muy rápido, la rabia que sentía invadía sus sentidos, no quería escucharlo porque sin duda alguna terminaría perdonándolo.

—Sasuke, yo pensé que ella estaba jugando, te lo juro. Fue ella la que se me insinuó — para Itachi, su hermano y su madre lo eran todo, no quería que Sasuke lo odiara por un malentendido, pero Itachi pensaba que con quien debía estar molesto era con esa pelirroja, ella era la causante de todo.

—¡Y tu aceptaste gustoso!, ¿no es así Itachi? — cada vez que gritaba aceleraba más. Era demasiado, no sabía si le dolía el hecho de que Karin lo engañara o descubrir que era con Itachi.

—No es así, ya te lo dije, jamás pensé que lo haría, solo creí que era un juego — definitivamente su hermano era muy terco.

—¡No te creo! — Gritó más fuerte — ¡no eres mi hermano, un hermano no haría lo que tú me hiciste! — eso era verdad, pero el punto era que él no había hecho nada.

—¡Sasuke vas muy rápido! — Le advirtió Itachi al ver la velocidad con la que iba el auto — baja la velocidad — pero el pelinegro no tomó nada bien su orden, simplemente deseaba que se callara.

—¡Deja de…!

—¡Sasuke cuidado! — gritó Itachi, Sasuke de pronto vio en la carretera un animal, trató de frenar pero los frenos no respondían y llegó el golpe. El carro dio varias vueltas hasta que quedó boca abajo en la carretera. Ninguno de sus pasajeros se movía, no se escuchaba nada.

Fin del flashback.

Había sido por ese incidente que Sasuke se culpaba de la muerte de su hermano, si tan solo lo hubiera escuchado, si no hubiera ido tan rápido esa noche, si le hubiera dado una oportunidad…Pero el hubiera no existe en este mundo, lo hecho, hecho estaba y se culparía por siempre, llevando a cuestas la oscuridad de su vida.

—Perdóname hermano — dijo terminando su jugo de naranja con cara melancólica.

Al poco rato Sasuke se quedó dormido en el sofá de la sala, de seguro su madre no volvería hasta más tarde, como siempre.

Una hora después…

—¡Ya estoy en casa! — Canturreó la mujer para que su hijo la escuchara, pero le sorprendió no escuchar ningún ruido, ni siquiera de instrumentos — Sasuke ya he llegado — dijo poniendo las bolsas de mandado en la cocina.

Caminó hasta la sala y ahí lo encontró, dormido. Parecía cansado, Mikoto dejó escapar una lágrima pero la limpió casi al instante. Besó a su hijo en la frente y se dispuso a hacer la comida.

Había invitado a la pelirrosa a su casa pero ésta se había negado diciendo que tenía unas cosas que hacer. Se desilusionó en un principio porque quería presentarle a Sasuke, tenía un plan entre manos para ellos dos. Sakura le parecía especial y muy bonita, pensaba que quizás ella podría despertar al Sasuke de antes. Tenía la esperanza de que su hijo se enamorara de ella.

Sabía que Sasuke se había llevado una desilusión amorosa hacía poco tiempo, y que sumándole lo que pasó con Itachi estaba más que destrozado, y él necesitaba la compañía de una amiga, alguien que lo hiciera sentir querido, y tal vez surgir el amor entre ellos.

Sasuke despertó al oler la comida que su madre estaba preparando, tenía que admitir que tenía hambre, y las comidas de su mamá eran realmente buenas.

—¿Dónde estabas? – le dijo con cierto reproche mientras entraba a la cocina. Mikoto sonrió.

—Se que me extrañas Sasuke pero debo hacer las compras de la casa — dijo revolviendo lo que tenía en la sartén.

—No te extrañaba — trató de sonar duro — es solo que para hacer unas simples compras tardas décadas — el chico se sentó en una de las sillas, tenía el ceño fruncido. Mikoto dejó escapar una risita.

—Esta bien hijo, prometo no tardarme tanto — sonrió y continuó cocinando.

Eso era cosa de todos lo días, Mikoto salía y tardaba horas, Sasuke se quedaba y renegaba. A veces el chico llegaba a pensar que las tardanzas de su madre eran sólo para hacerlo enojar. Y tenía toda la razón, eso era diversión para Mikoto.

—Sabes, conocí a una chica hoy en la tienda – mencionó su madre – es muy linda y simpática, se llama Sakura – pero su hijo no mostraba interés por seguir con la plática, aún así Mikoto continuó – la invité a cenar mañana.

—Haz lo que quieras — dijo sin agregar más a su respuesta.

—Sólo te aviso Sasuke que tienes que estar presente, no te toleraré que te encierres en tu cuarto — Sasuke iba a protestar pero su mamá no lo dejó — desde ahora Sakura será amiga de la familia.

—¿Qué? — amiga de la familia para su madre era tenerla aquí las 24 horas del día.

—Deja de quejarte hijo — le dijo ella mientras le servía la comida en un plato y se la dejaba en la mesa — sabes que yo iré a trabajar en los próximos días, así que Sakura accedió venir a cuidarte…

—No estoy de acuerdo madre — Mikoto ya se esperaba esa reacción — puedo valerme por mi mismo.

—Eso ya lo sé, pero por si no lo recuerdas tú no sabes cocinar. No quiero que lo tomes porque piense no sabes hacer nada, ¡pues claro que sabes!, pero yo no estaría tranquila al dejarte a ti solo en casa toda la tarde — le explicó sirviendo ahora comida para ella.

—Eso es porque no me tienes confianza, piensas que quizá pueda lastimarme o quemar la casa — le dijo Sasuke un poco molesto.

—Tengo miedo de que pueda ocurrirte algo — agregó su mamá — así que para eso planeé esa cena mañana, conocerás a Sakura y ya verás lo bien que te cae.

El chico no dijo nada más, sabía que no podría convencer a su madre de lo contrario, así que continuó con su comida sin nada más que agregar al asunto. Total, ya se encargaría él de sacar a la chica de sus vidas, y por su propia voluntad.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

Me gustaría saber su opinión, mañana subiré otro capítulo. En este fic Sasuke es independiente, su enfermedad no lo limita, es lo que quiere demostrar, pero de eso se darán cuenta ustedes mismos.

En el siguiente ya hay un pequeño encuentro...

Gracias, cuídense!