Título: Soberbia.

Paring: NejiHina.

Categoría: One-Shot.

Género: Romance.

Disclaimer: Todos los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto.

Resumen: Neji siempre ha sido un chico soberbio, orgulloso y seguro de su grandeza y su poder. Hinata, en cambio, nunca ha sido soberbia ni nada por el estilo. Pero hay ciertas ocasiones, en las que ella puede darse el lujo de presumir ante las demás…


Soberbia

.

Porque tras esa fachada de frialdad e insensibilidad, se oculta un hombre que sabe amar...

.

Cualquiera que conozca a Hyuuga Neji, dirá que él desborda soberbia. Y si no lo conoce, bastará con que le dé una simple mirada para estar de acuerdo en ello.

Ni siquiera necesita esforzarse para dar esa impresión; es algo inherente en él. Natural. El orgullo y la grandeza de su linaje se despliegan en todos y cada uno de sus actos: en su modo de andar; cuando habla con los demás; cuando observa a todos por debajo del hombro; cuando ejecuta alguna técnica de su clan… siempre con ese tan característico aire de superioridad en él. Es algo que simplemente… no puede evitar.

Porque él siempre tiene la razón. Porque nadie le puede ganar. Porque ningún otro ninja puede siquiera compararse con él. Mucho menos, otro hombre. Porque él es el mejor.

Porque él es un genio.

O si, muchos deben pensar que Hyuuga Neji es una de las personas más soberbias que existen en toda la aldea de la Hoja; otros asegurarán que es la más soberbia de todas; y el resto, los envidiosos que nunca han de faltar, murmurarán por lo bajo que no es más que un chico engreído con aires de superioridad. Murmurarán, porque de seguro temerán a que él los escuche.

Pero existe una única persona en el mundo que lo conoce de verdad. Solo una que ha sabido ver bajo todas esas capas de frialdad y seriedad, de soberbia e indiferencia, al verdadero ser humano que hay dentro de él…

Porque esa fachada que ha creado para los demás, no sirve con ella.

.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

.

—Buenas tardes, Hinata-sama.

El saludo del genio del clan Hyuuga hizo sobresaltar levemente a la Hyuuga, quien se encontraba en esos momentos reposando al borde de un pequeño riachuelo cerca a los campos de entrenamiento. Su prima llevaba tantas horas entrenando, que de seguro se le había vuelto a pasar la hora del almuerzo, y él estaba ahí para hacérselo recordar, tal y como ocurrió la última vez…

—Buenos tardes, oniisan.

Contestó ella al saludo de su primo, para luego notar como éste se sentaba en el suelo, a su lado. Peligrosamente cerca de ella.

—Ha estado entrenando mucho…

Dijo él, mientras retiraba suavemente unos mechones traviesos del rostro de su prima, que ocultaban molestamente la vista frente a él. Su rostro se veía simplemente hermoso, perfecto, tanto que le dejaba sin aliento. Sus facciones eran finas y delicadas; el dulce color sonrosado de sus mejillas, producto del ejercicio, le daban un aspecto tierno y adorable; y el suave aroma natural de su piel… era demasiada tentación para cualquier mortal. O si, ardía en deseos con solo verla.

En definitiva, con ella Neji no podía ser soberbio ni nada por estilo. Con ella, él quería ser mucho más que eso…

Apenas Hinata notó la mirada de su primo en ella, pronto el color de sus mejillas se intensificó hasta adquirir un tierno rojo carmín. En los ojos de Neji no había un solo rastro de indiferencia o desprecio hacia ella. No. Había mucho más…

—Pero aún no es suficiente—dijo ella en un suspiro, desviando la mirada antes de que terminara quedándose sin aliento.

—Nuca es suficiente para nadie, Hinata-sama, siempre podemos mejorar — habló él en un intento por levantarle el ánimo, sin dejar de mirarla al rostro. Sus palabras no tenían ningún atisbo de malicia o burla, solo sinceridad y dulzura. Pero en sus ojos, había pasión y deseo.

—Gracias, Neji.

La Hyuuga agradeció el gesto de su primo, para luego volver a girar el rostro hacia él. No, ese no era el Neji frío e indiferente que todos conocían en su ciudad, ni el genio del que tanto hablaban en su familia. Ése era un Neji cálido y amable, dulce y seductor. Un Neji que solo se atrevía a mostrarse ante ella, y ella sabía eso.

—¿Venías a decirme algo? — preguntó ella, rompiendo el silencio que se había formado entre ambos.

Neji despertó sorprendido ante la pregunta de su prima, sin poder evitar un leve sonrojo en sus mejillas. Se había quedado tan absorto en su rostro, que tardó más de lo debido en regresar a la realidad. Solo ella podía hacerlo sentir así, vulnerable.

—Venía a avisarle que van a servir el almuerzo en breve — mencionó, al momento que desviaba la mirada hacia el río frente a ellos, intentando disimular su nerviosismo. — quería asegurarme de que no llegara tarde.

—Tú siempre tan… atento conmigo niisan. Gracias — le contestó ella con una enorme sonrisa en el rostro, una sonrisa que solo demostraba lo feliz que estaba, feliz de saber que Neji se preocupaba por ella, algo que solo hacía por ella.

De pronto, el Hyuuga se incorporó en un hábil movimiento, para luego tenderle la mano a su prima. Ésta, por su parte, estiró la mano y aceptó el gesto de su primo, pero pronto pudo notar que una de sus piernas se había adormecido, lo que provocó que tambaleara y que estuviera a punto de caer. Para su suerte, su cuerpo nunca llegó a tocar el piso.

Hábilmente, y antes que cayera estrepitosamente contra el piso, Neji jaló con fuerza la mano de Hinata hacia él, para luego envolver sus brazos alrededor de la cintura de esta, sujetándola fuertemente contra su cuerpo. Y en esa posición se quedaron por largos segundos, disfrutándolo. Pero antes de que alguno de los dos pudiera decir algo, y antes de que sus impulsos le hicieran hacer algo de lo que después pudiera arrepentirse, el Hyuuga alzó rápidamente a su prima de un solo movimiento y la colocó segura sobre su espalda, dispuesto a cargar con ella hasta la mansión.

—No debería forzarse tanto Hinata-sama, podría hacerse daño — le dijo a modo de regaño, antes de comenzar la marcha, con su prima sobre él.

Con su suave cuerpo sobre su espalda.

Sus delicadas manos alrededor de sus hombros y pecho.

Su cálido aliento recorriendo su cuello.

Su dulce aroma, embriagándolo por completo.

—Gracias, oniisan — le dijo ella, mientras apoyaba el rostro en la calidez del cuerpo de su primo, y dejaba que éste la llevara a cuestas por toda la ciudad.

.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

.

Hinata nunca ha sido una chica orgullosa. Todo lo contrario, ella siempre se ha caracterizado por ser la chica más sencilla y amable de toda la ciudad.

Pero en algunas ocasiones, ella puede darse el gusto de sentirse superior a los demás. Porque sabe que existe algo en lo que ella supera a todas, y que por mucho que lo intenten, nunca la lograrán alcanzar. Algo que solo es para ella, y que ningnua otra tendrá. Y ese algo tiene nombre y apellido: Hyuuga Neji.

O si, ella ha visto las miradas furibundas que le dedican todas las chicas de Konoha cada vez que la ven tan cercana a su primo, y disfruta con ello. Y sabe que cuando la vean entrando a la ciudad siendo cargada por él, la odiarán y la envidiarán; y ella las mirará por debajo del hombro, en toda su superioridad.

Y cuando ellas ardan de rabia y envidia al verla, ella les sonreirá.

Porque ella es la única a la que Neji ha sido capaz de mostrar su lado humano, ese que ninguna otra verá. Ese que solo existe para ella, y que está segura que no será de nadie más.

Y le encanta saber eso...

.

.

Aí como también le encanta poder sentir el cálido y fuerte cuerpo de su primo bajo sus brazos, como en ese momento…


-Fin-

Comentario de la autora: Bueno, sé que éste quedó mucho menos hot que el anterior, pero así estamos con la inspiración. Difícil encontrar una Hinata soberbia, pero no imposible...

Como siempre, abierta a críticas y comentarios.