CAPITULO II: "UN REENCUENTRO, LOS SENTIMIENTOS DE MATT"
Finalmente había llegado a la universidad de Odaiba. Un lugar enorme, en los que los edificios muy bien cuidados rodeaban un enorme jardín lleno de árboles y flores.
Apurado, comenzó a buscar a Joe, tardo unos instantes, pero al fin lo reconoció.
- ¡Hasta que te encontré Joe! - Le gritó Izzy a un hombre de cabellos azules y unos penetrantes ojos negros que llevaba escondidos detrás de unos anteojos; cargaba varios libros en sus manos, y lucía un tanto confundido al oír su nombre.
- ¡Izzy!, ¡Hola!, ¿Cómo has estado?, perdona que he comunicado con ustedes, es que la universidad ha estado...-comenzó a comentarle, pero Izzy no tenía tiempo para oírlo, así que lo interrumpió bruscamente.
- No hay tiempo para eso Joe, algo malo está pasando en el digimundo -dijo muy seriamente y con el seño fruncido.
Joe lo miró también serio y preocupado. Luego miró alrededor para asegurarse de que nadie los hubiese oído, al percatarse de que nadie lo había hecho, también habló.
- Tranquilízate y explícame que esta pasando - le dijo Joe a Izzy- Primero acompáñame a dejar mis libros en mi casillero, luego te llevaré a un lugar tranquilo y seguro para que podamos hablar.
Caminaron muy apurados por un largo pasillo repleto de gente. Sus expresiones demostraban su preocupación, pero afortunadamente todos se encontraban muy preocupados en sus asuntos para darse cuenta de ello.
Cuando finalmente llegaron a una parte del jardín de la universidad en la que nadie podía oírlos, Izzy le explico todo a Joe, muy exaltado; estaba realmente agitado por tanto correr.
- Esta bien Izzy… solo déjame que invente alguna excusa para justificar mis faltas… no se que les diré… pero seguro que algo se me va a ocurrir… - dijo pensativo- ¿Cuándo saldríamos para…? -bajo su tono de voz- …bueno, ya sabes…
- Apenas llegue Mimi de los EE.UU., como ya te dije, si no estamos los 8 elegidos originales la puerta al digimundo no se abrirá - le contestó muy preocupado mirando el piso.
- Esta bien, voy a estar, eso si… avísame por favor, que esta semana tengo que estudiar mucho, y no voy a poder mantenerme en contacto con ustedes, apenas me digan que valla, iré - Sonreía mientras decía esto- Vas a ver Izzy que todo va a estar bien - Joe se había vuelto mucho más confiado desde su viaje al digimundo por primera vez, ya no era aquel chico cobarde, sino que era un hombre con todas las letras: valiente, caballeroso, fuerte, inteligente y apuesto.
- Eso espero Joe… -dijo sin mirarlo, pensativo- ahora debo que avisarles a Matt y a Tk… o decirle a Tai que lo haga -Izzy se paró, y sin saludar a Joe, se fue corriendo.
Joe lo observó alejarse, el también estaba preocupado.
- No dejaré que nos derroten, te lo prometo... hermano –murmuró apretando una de sus manos sobre su pecho.
Mientras tanto, un chico se encontraba haciendo una llamada telefónica, para informarle a su amiga de toda la vida, los problemas que el digimundo tenía.
- ¿Hola? - atendió la voz de una mujer madura del otro lado del teléfono.
- Buenas Tardes Sra. Takenouchi, habla Tai… ¿Se encuentra Sora? - preguntó algo nervioso, no se llevaba bien con las llamadas telefónicas, detestaba que lo atendiese otra persona que no fuese con la que quería hablar.
- ¡Ah! Hola Tai –el tono de voz de la mujer cambió cuando se enteró quien era el que llamaba- ¿Cómo has estado?... si aquí esta, un momento que ya te atiende - La madre de Sora apreciaba mucho a Tai, siempre había sido el mejor amigo de su hija; y ella soñaba con que se convirtiese en el novio de ella.
- Hola Tai ¿Cómo has estado? ¿Qué sucede? -contesto Sora… parecía un poco… ¿nerviosa?... ¿Ansiosa?
- Bien… Sora tenemos un problema… - y sin dejarla pronunciar otra palabra, Tai, al igual que había hecho con su hermana Kari, le contó el problema.
- Esta bien Tai, voy con ustedes, pero… ¿Ya le avisaron a Mimi?
- Eh… si -dijo Tai con cierta duda- mi hermana Kari se encargó de eso
- Que bien… bueno, si necesitan que le avise alguien díganme que lo hago
- Siempre tan predispuesta Sora… - dijo con un tono de dulzura. Cuando pronunció esas palabras Sora se sonrojo, y pensó que afortuna era, porque Tai no podía verla a través del teléfono- pero no hay nadie más a quien avisarle… Izzy le iba a decir a Matt y a Tk, así que somos todos
- Gracias Tai por… avisarme… -dijo Sora… ya demasiado roja.
- De nada, bueno… hasta luego - dicho esto Tai colgó, sin esperar respuesta de la chica.
- Adiós… Tai - Dijo Sora completamente sumergida en sus recuerdos, en un tono risueño y soñador, ignorando que Tai ya hacía bastante que había cortado.
Ya habían pasado tres días desde que Izzy había recibido el mensaje del Sr. Genaii, y todas las preparaciones tenían a los chicos de acá para allá… pero ese día todos debieron hacer una pausa, ya que, ese día a las 15.00 hs. Llegaba Mimi a Japón, y debían ir por ella al aeropuerto.
Joe, quien se había hecho un espacio entre sus exámenes y estudios, había dicho que podía llevarlos a todos en su camioneta, una Mitsubishi "Nativa" color azul, que sorprendió que todos pudiesen entrar sin problema alguno en ella.
Mientras el resto se encontraba alegremente hablando, un apuesto rubio, de ojos color azul zafiro, se encontraba mirando por la ventanilla, perdido en sus pensamientos. Este chico tenía todo lo que las chicas querían: Para comenzar, era el líder, voz principal y guitarrista de los "Teenager Wolves", una banda que estaba causando sensación entre las adolescentes japonesas; además, tenía una belleza sin límites: cabellos dorados, ojos azul zafiro profundos y rasgos muy delicados. Todo eso, sumado a su desinteresada y rebelde personalidad, lo hacía un imán para las chicas. Pero él estaba solo, y solo le interesaba una mujer.
-¿Como estará ella?… pasaron tantas cosas en este tiempo… ¿Se acordará de mi?, si lo hace o no, espero que sepa que no me olvide de ella desde que volvimos del digimundo, y todo este tiempo lejos de ella lo único que causo es que me desespere más por verla- pensaba un chico rubio realmente apuesto mientras iban camino al aeropuerto- aunque sea por verla y saludarla… ella debe seguir enamorada de…- suspiro cuando pensó en el hombre que le había robado a la mujer que él mas amo en toda su vida… y para colmo ese hombre era su mejor amigo-Aunque… el nunca lo supo no tiene la culpa- Intentaba mentirse… quería creer que no le importaban ella ni el… y menos el hecho que estuvieron de novios poco antes de que ella se fuese de Japón- ¡NO!, el SI tiene la culpa... por su culpa… fue por su culpa…- comenzó a reprocharse- el es el culpable de que yo no le halla confesado lo que siento a Mimi…- Su mirada se hallaba perdida mientras pensaba.
Siempre había sido un chico muy callado, y más desde el día en el que sus padres se separaron y lo separaron de su hermano, TK. Detestaba hablar de sus sentimientos, por miedo de que el resto terminase riéndose, y creyéndolo débil. Siempre quiso mantener una imagen, y a causa de aquella imagen, era que nunca había podido hablar mucho con la mujer que amaba. Jamás había podido si quiera darle indicios de lo que sentía por ella, y menos pudo cuando comenzó a salir con su mejor amigo. Estaba seguro de que Tai sabía y lo hacía para molestarlo... o tal vez no, pero eso era lo que él prefería pensar. De repente, sintió que algo lo sacudía y lo sacaba de sus pensamientos.
- ¡Matt!, ¡Matt!, te dije que llegamos, baja del coche, apúrate…-le dijo Tai- vamos Sr. Distraído – agregó y sonrió tras decir eso; lo único que hizo tras escuchar el comentario de su amigo fue mirarlo de una forma llena de ira, la cual no era por lo que dijo, sino por lo que había hecho… hace 5 años.
- ¿Tk… que le sucede a tu hermano?... acaso es…-Kari se calló, sabía que Tk sabia a que se refería.
- Si Kari… es eso -dijo mientras la abrazaba con más fuerza, preocupado por la actitud que estaba teniendo su hermano últimamente. Si antes de todo esto, Matt tenía mal humor, ahora este mal humor se había potenciado, y para evitar problemas, Matt permanecía constantemente callado y serio.
Esperaron un rato a que Mimi llegase, habían llegado temprano. Mientras, dos de esos chicos ansiaban con volverla a ver… hasta que escucharon por lo que estaban esperando desde hacia tiempo.
-EL VUELO Nº 321 DESDE NEW YORK. ARRIBÓ A LA PLATAFORMA Nº 10-dijo la voz de una mujer por el altoparlante.
El corazón del rubio se aceleró al oír eso. No la veía desde mucho antes de que se fuese de Japón. Ni siquiera había ido a despedirla la primera vez que se fue, ya que no quería que nadie lo viese llorar. Estaba destruido desde aquel entonces.
- ¡¡¡¡Hola chicos!!! -grito muy emocionada una chica realmente bonita, de cabellos y ojos marrones.
- ¡¡Mimi!! -gritaron un par de ellos y salieron corriendo a abrazarla.
Rápidamente, y como era habitual, ella se encontraba rodeada de sus amigos, alegre por poder estar con ellos.
- Mimi… -susurraron dos de los chicos más grandes del grupo… Matt y Tai, dicho esto Tai salió corriendo a saludarla… pero Matt se quedo tieso en su lugar, ella se había puesto realmente bonita.
- por favor… acordate de mi, y no me odies... -susurro con pena mientras la miraba fijamente.
Luego de saludar a 6 de los 7 chicos, y del gran abrazó que Tai le dio a Mimi, ella miro a Matt fijamente, y no pudo evitar sonreír.
- ¿No me vas a saludad Matt? -dijo con una gran sonrisa, los brazos en su cintura en forma de jarra, y los ojos llorosos.
Cuando ella dijo eso, Matt se puso muy rojo, casi como un tomate. Comenzó a avanzar tímidamente.
- Si, si claro, perdóname... -dicho esto Matt le dio un eso en la mejilla… pero Mimi por la emoción que sentía de verlos a todos de vuelta lo abrazó…Matt se iba poniendo más rojo. Le correspondió el abrazo, y no pudo evitar el abrazarla con más fuerza, como si tuviese miedo de que se volviese a ir.
- ¿Ya tienes dónde quedarte? -pregunto Tai quien se había enojado cuando vio como Matt se aprovechaba de que Mimi lo había abrazado.
- Si, iré a lo de Sora un par de días… después, cuando mis padres vengan... volveré a vivir a Japón -dijo con gran alegría, como no podía ser de otra forma, el resto del grupo también se alegró.
- ¡¡¡Que bueno!!! -dijo Sora quien la abrazó por la emoción de volver a ver a su mejor amiga, a quien hacía mucho que no veía.
Era increíble... ella volvería a Japón, ya no la tendría lejos...
- Esperemos que sea dentro de poco -dijo Tai poniendo su brazo en alrededor de la cintura de Mimi… cosa que a ella le extrañó, y a Matt le enojó bastante.
Tk tragó saliva y miró primero a Kari, y luego la expresión de su hermano, como se volvía sombría poco a poco. Kari le devolvió la mirada de preocupación.
- Y cuéntenme... -dijo Mimi, quien delicadamente se iba acercando a Matt, que era el más cercano a ella además de Tai, y de a poco, iba apartando la mano de Tai de su cintura- ¿Cómo han ido sus cosas? ¿Qué ha sido de sus vidas todo este tiempo?
- Bueno la verdad es que…. -Tai comenzó a hablar, pero Izzy lo interrumpió preocupado.
- Perdóneme por interrumpir, pero el digimundo nos necesita… tenemos que irnos, hablarán en el viaje hacia la ciudad -dijo Izzy tomando el equipaje de Mimi; Joe y Matt lo ayudaron, eran demasiadas maletas.
- ¡Izzy! -le gritó Tai, enojado porque lo había interrumpido.
- Izzy tiene razón Tai -dijeron Mimi y Sora al unísono.
- Esta bien… bueno, vamos… -dijo Tai con cierta tristeza de no poder hablar más con Mimi.
- ¡¡¡¡Si!!!! -gritaron el resto de los niños elegidos, y emprendieron viaje hacia la casa de Sora, para poder hablar más tranquilos. Siempre seguían las órdenes de Tai, el líder por excelencia e indiscutible del grupo.
Volvieron todos al auto de Joe. Esta vez, quien manejó fue Tai, ya que Mimi, o "Mim", como habían comenzado a decirle en los Estados Unidos, quería tener a su amigo cerca de ella.
- …y así era mi vida en los EE.UU., pero siempre me falto algo allá…- dijo Mimi, mientras tenía su cabeza apoyada en el hombro de Joe, se estaba quedando dormida.
- ¿Qué cosas Mim? -pregunto Sora con una sonrisa picarona en la cara.
- M… -empezó a decirlo, pero el sueño le ganó y se quedo dormida.
-¿Qué habrá querido decir?- pregunto Kari
-Mmmmmmmmm… ¿Mis amigos?-sugirió Tk; pero Matt que no le sacaba ni por un minuto los ojos de encima, tenía la ilusión de que ella hubiese querido decir "Matt".
Mientras la miraba, pensaba en ella, y recordaba todas las cosas de su pasado, desde el día en el que se conocieron, hasta que ella le dijo que debía irse a vivir a EE.UU.
- Hay Mimi, que linda te pusiste… antes eras hermosa, pero ahora lo sos más -pensaba Matt mientras la miraba dulcemente.
-Seguro que el viaje la dejo agotada- dijo Joe sin sacar la vista de un libro de biología y sonriendo por tener a su gran amiga Mimi cerca nuevamente.
- ¿Alguien sabe cuantas horas son de allá hasta acá?- pregunto Sora
Mientras todos seguían hablando de cosas tontas y sin sentido, Tai, que no paraba de mirar por el espejo retrovisor a Mimi, se dio cuenta de que Matt andaba mirando mucho, y eso lo enojo bastante, pero ya habría tiempo para demostrarle a Matt que Mimi era suya, y de nadie más.
No pasó mucho más tiempo y ya estaban en frente del departamento dónde vivía Sora.
- Me había olvidado lo grande que era Odaiba…-dijo Mimi impresionada por las construcciones del lugar. Aún estaba media dormida.
- Vamos -dijo Sora- No se queden ahí parados, vamos a mi casa- dicho esto, los "niños" elegidos emprendieron viaje.
- Buenas tardes Sra. Takenouchi- dijeron todos cuando vieron a la madre de Sora.
- Buenas tardes chicos - Les respondió con dulzura la mujer-Sora… saldré por un rato… quédate en casa que tiene que llamar un cliente muy importante
- Si esta bien mamá, hasta luego - dijo Sora y cerró la puerta luego que su madre saliese.
Matt observaba como Tai y Mimi hablaban alegremente… seguro seguía habiendo algo entre ellos…no pudo seguir viéndolos, y tras apoyar sus codos en sus rodillas, se tapó los ojos con las manos.
- Hermano…-susurro Tk- ¿Sucede algo?
- Ya sabes lo que sucede hermano... –le dijo sin destaparse los ojos, fingiendo cansancio- ¿para que seguir torturándome con lo mismo siempre?, no puedo verlos juntos –sentenció.
- Eso digo yo… deja de torturarte, tenes miles de chicas atrás tuyo… esperando porque les des aunque sea la hora…-dijo Tk intentando animarlo.
- ¿Miles eh…?... pues podrán ser millones, todo Japón si quisiera, pero solo me interesa una… una que no me da a mi ni la hora….- Matt miro de reojo como pudo a su hermano, se negaba a destaparse los ojos para ver aquella escena, y para que vea que sus ojos se estaban cristalizando por las lágrimas.
Un instante después Sora se sentó a su lado.
- Comprendo lo que sentís…-le dijo. Esto a Matt lo sorprendió mucho, destapo sus ojos y miro a Sora con cara de curiosidad -Tai y Mimi….¿O no?- se explicó con una falsa sonrisa dibujada su cara, y la mirada perdida… aparentemente estaba mirando el techo.
- ¿Te gusta Tai? -pregunto Matt sorprendido.
- Desde que lo conozco que me gusta… desde…-Sora paró para empezar a hacer cuentas…-más de 10 años…. –suspiro…
-Eso si que es mucho…-dijo Matt impresionado…-¿Y por que nunca….?
-…se lo dije?- concluyó la pregunta- no tenía suficiente valor como para hacerlo -pensó un instante y luego agregó- no se porque el emblema del amor me toco a mi… si nunca pude revelarle mi amor a Tai - mientras hablaba seguía mirando el techo- Y….a vos te gusta Mimi….¿no? -miro a Matt al hacerle esa pregunta, tenía una sonrisa de complicidad en el rostro.
Matt se puso colorado, tragó saliva y sin mirarla, asintió con la cabeza.
- Desde que la conocí… el día del campamento cuando…cuando fuimos transportados al digimundo…-Matt miraba muy fijamente a Sora, su mirada estaba llena de tristeza, y el, hacía todo lo posible por ser fuerte y no llorar, le costaba demasiado, sentía un dolor terrible en la garganta, algo que quería salir, pero estaba decidido a no derramar una lágrima más. Demasiadas había derramado antes.
-Siempre me lo imaginé… -dijo Sora con cara de autosuficiencia.
- ¿Eh…? Pero… ¿Como?- pregunto Matt con una expresión de sorpresa y curiosidad- ¿Soy tan obvio? –le preguntó en voz muy baja, casi en un susurro.
-Siempre que Mimi no quería ir a algún lado, tú siempre estabas de acuerdo con ella, siempre te quedabas con ella y con Tk cada vez que había que hacer grupos… -le explicó. Matt creía que por no hablarle, disipaba cualquier duda, pero no era así- Matt no soy tonta -dijo Sora con una sonrisa dibujada en su cara, se notaba que no quería mirar para el lado dónde se encontraban Tai y Mimi- ¿Por qué nunca se lo dijiste?- pregunto sorpresivamente.
-Nunca me animé, y cuando me decidí a hacerlo ya estaba saliendo con Tai…- Matt pensó un instante y luego le dijo a Sora- ¿Cómo puede seguir siendo Mimi tu amiga, si salió con el chico que te gusta desde hace 10 años?...Porque… mi relación con Tai dejo de ser la misma de antes desde que se puso de novio con Mimi -miro de reojos a Mimi y continuó- Nos peleábamos más seguido, mi humor empeoró bastante...no podía escucharlo ni decir "A" porque ya se lo estaba discutiendo
-Mimi no tiene la culpa de que Tai sienta lo que siente… además nunca le dije que me gustaba Tai… así que en parte es mi culpa….-Sora lo miró y sonrió, aunque se notaba que esa sonrisa ocultaba las ganas de llorar que ella tenía.
Mientras tanto, Tai y Mimi hablaban muy a gusto, sobre todos los acontecimientos de los últimos 5 años.
- ¿Cómo es EE.UU.? - Tai preguntaba muchas cosas, pero no le prestaba atención a ninguna respuesta de Mimi; el solo la miraba a los ojos, esos dulces ojos, cuya expresión no habían cambiado desde que era una niña.-Que bonita que estas Mimi, más que antes…-agregó en vos baja.
-¿Eh...? ¿Perdona Tai dijiste algo?-pregunto Mimi, interrumpiendo su relato.
Esto hizo saltar a Tai del sillón, porque el no quería decírselo, es más… ni siquiera se había dado cuenta de que había dicho algo…
- Eh… no, nada Mimi -dijo demasiado acelerado y asustado. Ya le había quedado bastante claro porque habían cortado, y en ese momento, le lanzo una mirada asesina a Matt, quien también lo estaba mirando de igual manera- ¿Y este quien se cree?-pregunto por lo bajo, Tai con bronca.
- ¡¡¡Tai!!!- le grito Mimi. El se asustó y volvió a saltar del sillón, pero esta vez más alto.
- Eh… Mimi, perdona, no quise decir eso….-dijo Tai moviendo sus manos hacia ambos lados.
- ¿Eh…? ¿Qué hablas Tai?- preguntó Mimi confundida, el que ella diga esto provoco que Tai se cayera- Te iba a decir que si quieres que te escuche tenes que hablar más alto- le dijo dulcemente.
- Ah… despreocúpate… no dije nada importante…-dijo Tai muy aliviado.
- Bueno… como te contaba…-volvió a empezar Mimi, pero Tai seguía sin escucharla, estaba perdido en su belleza… en los labios que alguna vez había besado, ese pelo brillante que alguna vez había acariciado…
-Mataría por un beso tuyo Mimi…-pensó Tai... luego se dio cuenta de lo que pensaba, de lo que estaba pidiendo... -Pero… ¿Qué me pasa?... ella y yo cortamos hace tiempo… pensé que la había olvidado…me había quedado bien en claro el porque cortamos… pero… algo tubo que cambiar en todo este tiempo… o…. seguirá igual…-Mientras Tai estaba perdido en sus pensamientos y en los profundos ojos de Mimi, ella seguía hablando muy alegremente, pero ahora, Joe e Izzy se habían integrado a la charla.
- ¿Y qué tal es el sistema de red allá en EE.UU.? -pregunto Izzy muy interesado.
- ¡¡¡Ay Izzy!!! -le grito Mimi… como enfadada- Estoy ausente todo este tiempo y tu solo piensas en las computadoras-Mimi hizo un pucherito- Por lo menos no preguntes por mi….¡¡¡Pero no por las computadoras!!!, pregúntame por las chicas, o algo de eso-Mimi y Joe se rieron, Tai todavía seguía perdido en sus pensamientos y en los ojos de Mimi.
- Es cierto Mim… ¿Cómo son las chicas de EE.UU.?-pregunto Joe, interesado, con una sonrisa picarona.
- Ves Izzy… tendrías que hacer como Joe…-Mimi rió- Y bueno… no serán tan bonitas como yo… pero es lo que hay -dijo Mimi… quien luego de esa broma comenzó a reírse.
-Chicos…-dijo Izzy sonrojado… ¿Por qué se habría sonrojado?-lamento interrumpir esta charla tan… ¿amena? –Preguntó en voz alta, no sabía realmente como calificarla- pero tenemos que concentrarnos en como vamos a ir al digimundo, ahora que todos estamos reunidos- Izzy se paró y comenzó a darle vueltas a un sillón en el que estaban Joe, Tai y Mimi. Mimi estaba segura de que lo había hecho para no quedar como un tonto en la charla que estaban teniendo.
- Es cierto chicos, Izzy tiene razón, el digimundo nos necesita -dijo Kari, quien también se había parado, estaba muy seria.
- Bueno… me imagino que saben porque estamos acá, y porque debemos ir al digimundo… así que no tengo que explicarlo…-todos asintieron- bueno, que les parece si nos encontramos mañana a la tarde para ir al digimundo, nos encontramos en el parque que esta a dos cuadras… y ahí intentamos abrir la puerta al digimundo. ¿Les parece?-pregunto Izzy.
Todos asintieron. Estaban en el silencio total, solo la voz de Izzy lograba oírse.
- Bueno, entonces, tendremos que llevar provisiones, una carpa o algo parecido… no creo que quieran dormir al aire libre…-dijo Izzy mirando a Mimi cuando dijo la última parte, ella le sonrió.
- A la tarde, sí… ¿Pero a que hora?-pregunto Tk-A ver si llego tarde o me tengo que quedar a esperar mucho tiempo…-Matt lo golpeo levemente en la cabeza.
- Bueno… a… a las 5 p.m., ¿les parece?- pregunto Izzy entusiasmado.
- Bueno, esta bien-dijeron. Ya era tarde, y tenían que preparar las cosas para su viaje, así que decidieron irse cada uno para su casa.
- Bueno, entonces mañana a las 5 p.m., no se olviden-dijo Izzy apurado mientras Joe lo empujaba para que saliera.
- Adiós chicas –saludó cortésmente Joe, empujando a Izzy afuera.
- Adiós Joe, Adiós Izzy –saludaron alegres las chicas al unísono.
- Hasta mañana chicas -saludó Matt, con el encantó y el tono frío que siempre lo caracterizó; Mimi notó que cuando la saludo se puso colorado.
- Adiós Matt-le devolvió el saludo Mimi de muy buen humor, y con una gran sonrisa en su cara.
Poco a poco se fueron yendo todos, y quedaron Mimi y Sora solas. Ahora podrían hablar y ponerse al tanto de las cosas. Habían pasado muchos años desde que habían hablado cara a cara.
