Prohibido e intocable
Tomoyo
Debía hablar con ella, hacia tanto que no teníamos la oportunidad de cruzar palabra alguna, luego que mi madre me prohibiera hablarle, cortamos todo contacto y la verdad ahora sentía que necesitaba que retomáramos nuestra amistad, estaba cansada de tener que cargar con todo lo que pasaba sin poder contárselo a nadie, tenia que estar segura que mis planes iban por buen camino, por lo que no podía permitir que nadie se enterara de lo que pensaba hacer cuando terminara la escuela, pero estaba segura que Sakura seria una persona en la que podía confiar y seguramente me ayudaría con todo lo que me pasaba.
A mi madre no le había gustado nada que ella tuviera que estudiar en el colegio pero no pudo hacer mas que aceptarlo con la promesa que yo me mantendría alejada de ella, pero era algo que no estaba dispuesta a cumplir después de todo no era ella la que tenia que estar encerrada toda la semana en este lugar, y no es que fuera del todo malo, simplemente mi relación con mis compañeras no era muy buena, me veían de la misma manera que lo hicieron con Sakura por lo que la entendía mas de lo que ella imaginaba. Y de alguna forma debía lograr que me escuchara y entendiera que no podía seguir atada a un tonta prohibición, era mi momento de ayudarla también ya que no había podido hacerlo cuando me necesito, tal vez aun no era tarde para brindarle mi apoyo.
Salí de la habitación para dirigirme a la suya aun era temprano y podríamos hablar antes que las clases iniciaran, pero no la encontré en el cuarto por lo que me dirigí a buscarla al jardín, conociéndola no consideraba probable que ya estuviera en el aula. Al salir me vi interceptada por algunas de mis compañeras, la mismas que había estado molestando a Sakura el día anterior.
-Daidoji – dijo Chiharu impidiéndome el paso las demás me rodearon y sabia que eso no iba por buen camino –
-¿se les ofrece algo? – dije tratando de no sonar grosera, pero por el semblante que ellas tenían eso no iba a funcionar algo querían era seguro, solo así se explicaba el que se dirigieran a mi –
-si, queremos hablar con tigo – dijo Naoko acercándose mas a mi –
-notamos que has intentado entablar amistad con Kinomoto – dijo Chiharu en tono de reaclamo y eso me molesto un poco, quienes eran ellas para meterse en mi vida –
-si lo he intentado, la madre superiora me pidió que la ayudara a orientarse, y además de todo es mi prima, por si no lo sabían – dije seriamente sin ser grosera aunque no pude evitar que mi tono fuera un tanto más alto de lo normal –
-lo sabemos, pero tú eres un tanto diferente a ella... – me miro de pies a cabeza – al menos ahora –
-sabes que no es bienvenida – dijo Naoko – no es una persona acorde con nuestras costumbres, están siendo demasiado tolerantes con ella, y no lo merece, su comportamiento deja mucho que desear, no creo que ya se haya "regenerado" – dijo dando mucho énfasis a sus palabras –
-sabes que decidimos no dirigirle la palabra, es un voto entre todas – dijo Rika que hasta el momento parecía ser solo una espectadora en ese intento de conversación, pero fue esto ultimo lo que termino por irritarme –
-¡no recuerdo haber sido parte de eso! – dije un poco molesta, ellas no eran nadie para juzgar a Sakura menos si no tenían idea de lo que había pasado – y no voy a serlo, es una estupidez – me abrí paso entre ellas para seguir mi camino, no parecieron poner objeción alguna a esto por lo que me gire a verlas determinada – además desde cuando a ustedes les interesa lo que yo haga o deje de hacer –
-vaya, tan pronto y ya empiezas a comportarte como ella – Dijo Chiharu acercándose de nuevo a mi, se veía que en verdad mi prima no le agradaba en lo absoluto – como será en unos días… –
-no lo se, tal vez mejore mucho – dije interrumpiéndola, todo eso me había cansado y tenia mejores cosas que hacer que estar oyendo sus niñerías, así que me dispuse a seguir mi camino –
-¡Daidoji! – Escuche su voz en un tono que me sonó a advertencia, pero no me gire a verla – no creo que quieras el mismo trato que acordamos para ella – sonreí con ironía y negué con la cabeza –
-no vería ninguna diferencia en como se han comportado con migo hasta ahora – di un par de pasos pero no pude irme, la verdad ellas no tenia ningún motivo para hablar así de mi prima, mucho menos para hablarme a mi así, me gire para verlas de frente – y no creo que ustedes sean las personas más adecuadas para juzgarla – dije firmemente –
-tal vez no, pero no vamos a fiarnos de nada, no sabemos si también pueda llegar a quemar este colegio – dijo con una sonrisa irónica, y supe por donde iba la cosa –
-no tienen idea de lo que están hablando – se acerco a mi en forma amenazante –
-estas advertida Daidoji, si entablas una amistad con ella, perderás la nuestra – su comentario hizo que una sonrisa burlona saliera de mi –
-en ese caso no hay nada que perder – sin dejarlas decir algo mas me aleje de ahí, me parecía mentira que estuvieran comportándose así con alguien a quien no conocían, y la verdad no seria buena idea tener a Sakura como enemiga, ella era buena persona, pero si la agredían sabia defenderse y lo hacia muy bien, estaba un tanto retrasada y necesitaba hablar con ella, pero por lo visto ya no podría hacerlo antes de clases, debía esperar al receso, en ese preciso momento la vi pasar cerca de donde estábamos, no supe si había alcanzado a escuchar nuestra conversación, ahora mas que nunca debía hablar con ella.
Pese a lo que mis compañeras esperaban lograr con su charla, solo consiguieron motivarme mas a reanudar mi amistad con mi prima, tal vez ella podría darme la fortaleza que necesito en este momento.
Sakura
La primera clase había pasado, nada diferente al día anterior, mis compañeras me odian sin razón aparente, mi prima de nuevo había intentado que conversáramos y yo seguía evadiendo eso, la verdad empezaba a creer que no tenia sentido, además seguro a la tía le daría mucho coraje que de nuevo fuéramos amigas, y porque no fastidiarla un rato.
Fuera de eso había un pensamiento que no podía alejar de mi mente, y era el saber quien era el hombre que estaba en la piscina, eso si era algo en lo que valía la pena pensar, en verdad era muy atractivo, tal vez mas que eso, había recorrido el colegio en el receso con la esperanza de verlo por los alrededores pero eso no fue posible, y nada parecía dar referencia a que hubiera un profesor en el colegio donde quiera que veía solo había mujeres, empezaba a creer que era mi imaginación recreando una imagen como esa, que lo había soñado, imaginado, o estaba delirando, no lo se, pero en verdad había sido muy real, aun podía apreciar su torso desnudo y muy bien formado recorrido por pequeñas gotas, sus brazos, su ancha espalda, todo un espectáculo, así que estaba dispuesta a seguir buscando, tal vez si regresaba de nuevo a la piscina en la noche lo vería.
Estaba muy sumida en ese pensamiento hasta que la voz de alguien a mis espaldas me saco de mi mundo.
-hola – me gire a ver a la persona que me había hablado, distinguiendo a Tomoyo frente a mí –
-hola – dije simplemente –
-esperaba que pudiéramos hablar – suspire profundo, ya que sabia que iba a insistir –
-sigo pensando que esa no es una buena idea... no quiero atraerte hacia el lado oscuro, además... –
-¡quieres callarte y escucharme un momento! – me sorprendí un poco por el tono de voz que utilizo, desde que la volví a ver ella parecía muy sumisa, por lo visto ahora estaba molesta – ¡sabes bien que las cosas no siempre se hacen como tu dices! –
-claro que lo se – la mire y por su expresión supe que hablaba en serio – esta bien – sabia que por mucho que insistiera ella no se rendiría, la conocía muy bien – dime – dije sentándome en el césped, ella hizo lo mismo y por su semblante tendríamos una larga charla, o al menos bastante relevante, suspiro profundamente como si se estuviera dando valor –
-se que mi madre me prohibió hablarte y juntarme con tigo, pero eso fue hace mucho tiempo, seria ridículo seguir con eso –
-eso crees, porque hasta donde sé, esa prohibición esta dispuesta para siempre – esa frase pareció no gustarle en lo absoluto –
-por favor, estas llevando esto demasiado al limite, tanto como ella lo hizo ¡mamá no esta aquí! ¡soy yo la que ha estado encerrada en este lugar desde hace dos años, toda la semana sin poder salir! ¡Dejando de lado todo lo que me gustaba hacer, ella no tiene que sufrirlo! – esa parecía ser la Tomoyo que yo conocía, ahora si parecía estar escuchando a mi prima, pero aun no estaba muy segura de esto, la vi suspirar profundamente como si con eso se tranquilizara un poco – sabes lo que significo para alguien como yo que te cuarten la libertad que tenia – me daba la impresión que ella tenia todo lo que estaba diciendo guardado hace mucho, y necesitaba desahogarse, tal vez no solo yo la había pasado mal – siempre me pareció una estupidez el que me prohibiera hablarte, sobre todo porque fue mi culpa lo sucedido, pero pasó hace tanto tiempo que ya no tiene importancia, seria ridículo seguir con una prohibición como esa –
-lo se, pero... – note como siempre el grupo de chicas que mas me detestaba, que me veía fijamente, aunque en un principio me molesto mucho su comportamiento, me estaba empezando a parecer divertido ver que les molestaba mi presencia, pero a Tomoyo seguramente no le resultaba igual – al parecer a la tía Sonomi no es a la única que le molesta nuestra amistad, a tus amigas tampoco les gusta que te juntes con migo, creo que no les agrado – dije con cierta ironía, ella giro su mirada hacia donde yo lo hacia, vi como suspiro fastidiada y de nuevo regreso su vista a mi –
-ellas, no podría decirse que son exactamente mis amigas –
-¿a no? – La vi negar con la cabeza, al parecer ella no la estaba pasando nada bien en ese colegio, no pude evitar recordar las palabras que me dijo la directora "ella puede ayudarle a terminar de superar todo esto, y usted puede ayudarla... con algunas cosas también..." tal vez seria conveniente escuchar lo que tenia que decirme – entonces quienes son tus amigas aquí, porque hasta ahora no te he visto conversar con nuestras "Compañeras" – ella sonrió ante mi tono de burla –
-diría que de nuestro salón... – se quedo un tanto pensativa – ninguna –
-y de las otras secciones –
-pues... ninguna – dijo como si el hecho no le importara –
-¡no tienes amigas aquí! – pregunte aun sin creerlo, llevaba bastante tiempo en el colegio como para no tener amistad con nadie y a ella nunca le había costado mucho hacer amigos –
-creo que no – dijo restándole importancia a su comentario –
-pero las vi conversar con tigo, temprano en la mañana –
-eso no era exactamente una conversación, solo se acercaron a mí para recordarme que... – las miro como si estuviera corroborando que aun nos veían – tú eres una especie de intrusa en nuestro salón – lo dijo con cierto aire de broma, regreso su mirada a mi para luego sonreír, gesto que yo imite –
-¿es en serio? – me pareció bastante gracioso ese acto –
-algo así –
-¿Por qué? – Tal vez ahora comprendiera el motivo por que me veían de esa manera tan... amenazadora –
-porque nunca habían hecho alguna excepción con alguien para que ingresara al colegio, menos a estas alturas del año, además han sido bastante benévolos con tigo y... es lógico que no les agrade el trato especial – parecía tener sentido, pero estaba segura que no se limitaba solo a eso –
-pero ese no es el único motivo o me equivoco – dije tratando de sacarle mas información –
-no del todo, sabes que la información se filtra y los rumores de lo que te paso circulan por ahí, es un secreto a voces, rumores y chismes, que a final de cuenta, no tienen nada que ver con lo que en verdad pasó – no puede evitar dar un gran suspiro ante este comentario –
-lo imagine – y claro que lo sabia, aunque mis padres trataron de ser discretos era lógico que no lo consiguieran del todo, pero yo me encargaría de cerrarles la boca, y no con un plan macabro como hubiera hecho antes, sino con lo que en verdad les molestaba, "mi trato especial" – al final de cuentas lo que ellas piensen de mi es lo que menos me importa – le dije a mi prima y al parecer a ella le agrado el que dijera eso –
-me alegro, porque tampoco tienen una buena percepción mía, así que... seremos nosotras contra ellas de ahora en adelante – por la forma en que lo dijo sabia que no se refería exactamente solo a defendernos – entonces que dices borrón y cuenta nueva – me extendió la mano, y por un momento dude en retomar de nuevo nuestra amistad, pero, sabia que con su ayuda seria mas fácil sobrellevar todo –
-porque no – dije tomando su mano, para sellar nuestro acuerdo – fastidiar a la tía no será algo nuevo – ambas sonreímos, y por un momento sentí que podríamos ser las mismas de antes, además por lo poco que conversamos, me di cuenta que algo le estaba pasando, y de alguna manera había cambiado, necesitaba saber que tanto –
Luego de nuestra conversación Tomoyo se encargo de mostrarme lugares del colegio que no había visto y decirme algunas cuantas reglas que no conocía, definitivamente era mas fácil con alguien que ya sabia todo lo que era importante para sobrevivir en ese ambiente. Ese día me toco incorporarme a los rezos que se hacia cada tarde, la directora me había dicho que tenia que hacerlo que era parte de nuestra formación, esto me costo un poco de trabajo la verdad no era muy practicante de la religión por lo que no conocía mucho lo que debía hacer, mi prima fue de mucha utilidad para orientarme mejor.
Luego de eso y de contar con un poco de tiempo libre Tomoyo me contó de nuestras compañeras y como debía comportarme con ellas, me dijo los nombre de casi todas, sobre todo de las que se habían encargado de hacerme ver que no era bienvenida, al parecer esas tres eran las que mas problemas me causarían. Chiharu Mihara, Naoko Yanagisawa y Rika Sasaki, esos eran sus nombre por lo que me dijo mi prima, y según sus propias palabras, no eran nada fáciles de tratar, al menos para nosotras, ya que con las demás parecían ser muy sociables y buenas compañeras.
Le perdí la vista por un rato luego de las clases de la tarde y me pareció un tanto extraño, no había tenido tiempo de preguntarle que tipo de actividades extras realizaba así que no sabia bien donde buscarla, por lo que me encerré en mi habitación a escuchar música mientras llegaba la hora de cenar. Y sin poder evitarlo la imagen del hombre de la piscina llego a mi mente, que acaso no podría sacármelo de la cabeza. Decidid dejar la música y céntrame en la computadora.
Estaba por encenderla y ver si lograba conectarme a Internet cuando escuche que llamaban a la puerta, con un poco de fastidio me levante de la cama para ir abrir
-hola – me dijo la figura de Tomoyo –
-hola – dije un tanto sorprendida de verla ahí – te perdiste toda la tarde –
-tuve algo que hacer – dijo en un tono que me pareció extraño, como si estuviera apenada –
-comprendo ¿tienes actividades después de clases? – dije tratando de ver si conseguía que me dijera algo de lo que había estado haciendo-
-si algunas, ya te contare después – dijo dejando por zanjado el tema – vamos al comedor, ya es un poco tarde –
-claro, vamos – dije empezando a recorrer el camino al comedor, Tomoyo ahora parecía estar retraída, que habría pasado en esas horas que no la vi para que cambiara de esa manera, definitivamente teníamos que hablar largo y tendido –
Nos dirigimos al comedor, y al entrar todas las miradas se centraron en nosotras, y no eran precisamente amistosas, así que decidí que lo mejor era ignorarlas, hasta ahora había funcionado y no pensaba darle mas importancia de la que tenia.
Me dirigí hasta donde estaban las bandejas para la comida y tome una, Tomoyo me siguió y al parecer éramos las ultimas en llegar a la cena ya que no había nadie atrás de nosotras y todas las mesas estaban ocupadas.
-te molestaría si comemos en otro lado – dijo mi prima mientras me veía –
-no, cualquier lugar es mejor que aquí, el ambiente esta muy pesado – tomamos nuestra comida y ella empezó a caminar y yo a seguirla íbamos a salir de la cafetería cuando la madre superiora se acerco a nosotras –
-Señorita Daidoji, Señorita Kinomoto – dijo en forma de saludo –
-Buenas noches madre – dijo Tomoyo, yo simplemente hice una pequeña reverencia con mi cabeza, aun no me acostumbraba a llamarla así –
-me alegra ver que se están entendiendo, pero, ¿A dónde se supone que van? – dijo seriamente –
-bueno... pensábamos cenar en otro lugar... – dijo mi prima con cierto temor –
-no veo porque tengan que hacerlo, aquí hay mucho espacio – observo todo su alrededor y cuando creyó haber ubicado un lugar se dirigió a nosotras – ahí hay lugar vengan –
-de verdad... madre superiora, será mejor que comamos en otro lado – dije con cierta duda, no estaba dispuesta a sentarme con ninguna de mis compañeras, se que suena muy infantil pero nunca me ha gustado estar donde no soy bienvenida –
-claro que si, síganme – por su tono no dio lugar a replicas, así que no muy a nuestro gusto la seguimos hasta que llego a la mesa donde estaban las mismas chicas que me habían estado fastidiando desde que llegue – buenas noches señoritas – dijo la madre – no les importara hacerles lugar a las señoritas Daidoji y Kinomoto – esperaba con ansias sus quejas y reproches ante esta situación –
-claro que no madre, no habría porque negarlo – dijo Mihara, dando el espacio suficiente para que nos sentáramos, ambas nos miramos sabiendo que eso no era nada bueno, pero pese a eso la madre insistió para que nos sentáramos –
-bueno yo las dejo para que se conozcan mejor – así que se retiro dejándonos en un ambiente bastante hostil, que estoy segura no paso por alto para la directora, la verdad no entendía porque insistía en juntarme con ellas si era evidente que el rechazo era mutuo –
Habiendo dado los pasos necesarios para alejarse de nosotras la directora y reunirse con las demás maestras, fue cuando empezaron los malos modales de nuestras compañeras.
-no pensábamos negarle una petición a la madre superiora – dijo Yanagisawa viéndome en forma despectiva – pero no estamos dispuestas a compartir la mesa con gente como tu – se puso de pie – así que si nos disculpan nos retiramos – las otras dos la imitaron, lo cual hizo que apareciera en mi rostro una sonrisa burlona, centre mi atención en mi plato y me dispuse a comer –
-por mi ya se estaban tardando – dije mientras dirigía mi mirada de nuevo a ellas, al tiempo que llevaba el tenedor a mi boca – a mi tampoco me gusta compartir la mesa con... cierto tipo de gente – dije viéndolas de arriba abajo, sabia que ellas iban a responder a eso, pero en cuanto vieron que la madre superiora tenia la mirada justo en nosotras no pudieron hacerlo –
-este colegio no es para ti, deberías pensar en elegir otro – dijo Mihara y se retiro del lugar seguida de las otras dos, les dije adiós con mi mano mientras les sonreía sin darle importancia a su actitud, y seguí comiendo –
-no deberías provocarlas, es mejor ignorar todo lo que dicen y hacen – dijo Tomoyo un tanto preocupada, por un momento me perdí, que había pasado con la chica que me había dicho unas horas antes que éramos nosotras contra ellas, y esta actitud estaba empezando a preocuparme –
-¿es lo que tu has hecho? – Dije seriamente, note que en verdad las cosas tampoco habían sido fáciles para ella –
-es mejor así – dijo sin mirarme mientras seguía comiendo, pero se notaba que algo la estaba molestando y yo averiguaría que era, seguimos con nuestra cena por un rato sin decir palabra alguna, pero ese ambiente era algo que no me gustaba nada –
-siempre…. se comportan de esa manera – le dije esperando que me hablara sobre eso, o cualquier cosa, pero solo la vi asentir con la cabeza, no llegaríamos a ningún lado de ese modo – ¡no entiendo como lo has soportado tanto tiempo! – Dije un tanto más exaltada, y al parecer mis palabras llamaron su atención, levanto su cabeza y me miro –
-te acostumbras, luego aprendes a no prestar atención a todo lo que pasa – dijo elevando un poco su tono de voz, por un momento pude ver que su actitud de la tarde estaba regresando, así que sonreí –
-y creí que yo era la única que sabia sumirse en su propio mundo, en verdad has cambiado mucho – me miro un tanto sorprendida, pero debía lograr que me contara que le pasaba – ahora te ves un poco mas…. – me detuve pensando en la palabra que debía usar – sumisa, tanto te afectado este lugar –
-han sido muchas cosas, yo... – era como si quisiera decirme algo pero no se atreviera – aun tenemos que hablar de muchas cosas, ya tendremos tiempo – centro de nuevo su atención en su plato – tal vez luego de la cena –
-si claro – fue en ese momento que recordé que tenia que cumplir un compromiso – ¡¿Qué hora es?¡ -
-aun es temprano... – tome su muñeca para ver la hora en su reloj con un poco de fuerza –
-¡rayos es tarde! – me puse de pie para salir de ahí y dirigirme a cuarto – ¡nos vemos luego! – Dije mientras salía apresuradamente del comedor sin dejarla decir más –
-Sakura espera a... ¿Dónde vas? – Ya no escuche más de lo que dijo ya que apresure mi paso, estaba bastante retrasada, seguramente se molestaría por eso –
En mi prisa por salir recordé que quería preguntarle si había algún hombre en el colegio a parte del vigilante de la entrada y el jardinero que eran los únicos que había visto, y ya tenían sus años a cuestas, el que yo había visto era joven y muy guapo, no pasaría desapercibido de ninguna manera, ella tenia que saber quien era, si no, definitivamente estaba alucinando, pero entre una cosa y otra no encontré la oportunidad. Ya lo haría luego. Debía apresurarme.
Al llegar cerca de donde estaban las habitaciones mis ojos se toparon nuevamente con la figura que había estado perturbando mi mente las ultimas horas, juro que vi pasar al mismo hombre de la noche anterior, pero fue un vistazo tan rápido antes que se perdiera por el pasillo que en verdad empezaba a creer que se trataba de una alucinación, esta vez se encontraba vestido, pero definitivamente su rostro era el mismo, tenia que trabajar en el colegio sino de que otra forma se encontraba ahí. Sin pensarlo mucho seguí caminado por el lugar donde lo vi desaparecer para ver si lo encontraba, pero por mas que busque no había rastro de él.
Por tanto divagar en el asunto, olvidaba por lo que estaba tan apresurada, así que de nuevo retome mi camino, ya tenia unos minutos de retaso. Llegue a la habitación y rápidamente encendí mi laptop y conecte la instalación a Internet inalámbrica que tenia, en el colegio estaba prohibido utilizar este tipo de conexiones, al igual que el uso de celulares, pero a mi me habían concedido el poder utilizarlo un par de horas en el día y yo había escogido esta, si respetaba el horario, no había inconveniente en poder utilizarlo. Aunque tenía una computadora fija en mi cuarto, no tenia conexión a Internet, así que el poder utilizarlo fue un privilegio que me otorgaron, y no pensaba perderlo. Cuando entre al Chat, note que ya me estaban esperando para conversar
-llegas tarde – era el mensaje que se leía en la pantalla –
-lo siento, me retrase en el comedor – conteste, y espere un momento a que me respondieran –
-sabia que te olvidarías de mí ahora que estas en ese colegio – era lo siguiente que leí, lo cual me hizo reír un poco, ya que eso no seria posible –
-eso no es posible, he pensado mucho en ti, no podría olvidarte – le dije esperando que eso bastara para quitarle la idea de la cabeza –
-que bueno, esto no es tan divertido sin ti, me haces mucha falta, te extraño –
-yo también, pero nos veremos el fin de semana – le conteste en consuelo, pero sabia que no era suficiente –
-ahora solo podré verte los fines de semana –
Mi conversación duro por un rato mas, la verdad era la única forma que tenia de comunicarme mientras estaba ahí, y no dejaría que me quitaran ese privilegio, seria lo mas cuidadosa posible para que esas horas no me fueran quitadas por un castigo, pero hasta ahora lo había sobrellevado, que podría pasar para que no siguiera así.
A la mañana siguiente me levante temprano para llegar a clases, después del desayuno igual de hostil que la cena, tanto Tomoyo como yo nos dirigimos al aula correspondiente para la clase, la notaba un tanto distante, como si quisiera hablar pero no se decidía, en verdad debía sacarle que era lo que le pasaba, algo grave debía ser para que se comportara de esa manera, su personalidad había tenido un cambio demasiado grande. Siempre había sido una persona muy alegre y espontánea, pero ahora era como si fuera mas sombría, debía averiguar que era lo que le sucedía, llegamos al salón y como siempre no faltaron las miradas hostiles, tomamos nuestro asientos mientras esperábamos que sonara la campana, aproveche ese rato para revisar un poco de las clases que habían estado viendo, las matemáticas no eran mi materia favorita pero la sobrellevaba, y por lo que veía conocía el contenido de lo que estaban impartiendo.
Al parecer la profesora de matemáticas estaba retrasada, ya teníamos un rato de estar esperando y no aparecía, la campana ya había sonado hace un momento, no era que me importara mucho si no venia, pero era de las pocas que faltaba por conocer, quería saber que tipo de persona era, pensaba en preguntarle a mi prima cuando la puerta se abrió dejando pasar a la que supuse era la docente, pero no fue así, la persona que entro no era una de las monjas, fije mi mirada mas en él al verlo entrar al salón y no tarde mucho en reconocer que se trataba del joven que había visto en la piscina y en pasillo la noche anterior, estaba impresionada, había llegado a creer que se trataba de una alucinación alguien así no podía ser real, la imagen que tuve de el semidesnudo cambio, ahora su atuendo cubría por completo su cuerpo, vestía todo de negro, camisa formal de manga larga, y pantalón de vestir, un uniforme bastante parecido al que usaban las mojas, sólo que el si dejaba ver su cabeza. Y todo daba a entender que era un maestro, ya que se paro al frente de la clase y coloco algunos libros en el escritorio, aunque me seguía pareciendo demasiado joven para serlo.
-buenos días señoritas, disculpen la tardanza – su voz grave hacia que su apariencia resultara bastante intimidante, a diferencia del aspecto relajado que tenia en la piscina, ahora estaba muy serio, demasiado diría yo – continuaremos donde nos quedamos la clase anterior – sin decir mas se dirigió al pizarrón donde empezó a escribir algunos ejercicios mientras explicaba el procedimiento que para mi fortuna, mi tutor se había encargado de enseñarme, o eso logre alcanzar a comprender, ya que estaba mas centrada en el maestro que en la clase –
-¡ese es un maestro! – dije sin dejar de verlo a Tomoyo, mi expresión al parecer llamo la atención de mi prima que me vio de una manera extraña, lo note cuando la vi de reojo –
-no exactamente, es un suplente – la escuche decir muy bajo para evitar que el nos escuchara –
-pues ¡vaya suplente! – y por su forma de mirarme note que no le agrado mucho la manera en que lo dije, era como si me estuviera regañando por ver atractivo al profesor, pero habría que estar ciega para no ver los atributos de ese hombre –
-estará con nosotros solo unas semanas – dijo seriamente – no es su trabajo, pero la maestra que impartía la clase se disloco el hombro en un accidente, ya es una mujer un poco grande, y tardará en recuperarse, así que el quiso ayudar a las hermanas con la clase, ya que no había quien la supliera de momento – no deje de recorrerlo con la mirada de arriba abajo mientras la escuchaba, escribía con fuerza mientras explicaba el procedimiento, con bastante seriedad, definitivamente su aspecto era mejor en la piscina –
-pues parece que las matemáticas empezaran agradarme mucho – al parecer lo dije mas alto de lo que esperaba, porque el dejo de explicar lo que hacia y se giro hacia nosotras, se notaba un tanto molesto de ver que entablábamos una conversación mientras el impartía la clase, aunque su expresión se suavizo un poco al ver a mi prima, regreso a la seriedad en el mismo instante en que sus ojos se enfocaron en mi, me veía con una expresión muy seria, que no me agrado en lo absoluto –
-la clase no es para charlar – dijo mientras se acercaba lentamente – o es que tiene alguna pregunta en relación a ella señorita... – dejo por un momento de lado el regaño que se disponía a darme cuando noto que yo no era una alumna conocida por él o eso supuse al ver que no podía continuar porque que no sabia mi nombre y por su expresión esperaba que yo se lo dijera, había cierto desafió en su rostro –
-Kinomoto, Sakura Kinomoto – dije muy segura no dejaría que me intimidara aunque fuera muy atractivo –
-¡ah! claro la señorita Kinomoto – se coloco frente a mi mirándome fijamente, así que decidí mantenerle la mirada de la misma manera – "la alumna nueva" – dijo en un tono de descrédito, a lo que me limite a sonreír –
-si "la alumna nueva" – dije imitando su tono cosa que pareció disgustarle más, por mucho que hubiera prometido portarme bien, había cosas que no dejaría pasar a nadie, así fuera un maestro guapo –
-sabrá "señorita Kinomoto" que no me gustan las desatenciones en mi clase, el ser nueva, no le da derecho a no comportarse – se lograron escuchar algunas risas de burlas, cosa que termino por molestarme, ¿Quién se creía este tipo para hablarme así? Como si me estuviera acusando de algo –
-no pretendía hacerlo, pero como lo ha dicho soy nueva y aun no conozco todas las reglas… –
-el prestar atención en clases es una regla universal, nadie tiene que explicársela – las risas aumentaron esta vez, al igual que mi enojo, pero no dejaría que lo notara – a menos que crea que conoce el tema que estoy impartiendo... – dirigió su mirada hacia el pizarrón por un momento como si examinara lo que había escrito – y en ese caso, tal vez querría desarrollar el ejercicio que esta en la pizarra – dijo al tiempo que regresaba su mirada a mí y me extendía el marcador para que hiciera lo que me pedía, y su voz denotaba que estaba seguro que no podría con el reto que imponía, porque de eso se trataba de un reto, pero no sabia que algo que a mi no podían proponerme era un desafío.
Mis compañeras parecían mas que divertidas ante el acto de mi maestro, era el primero que no tenia un trato amable con migo, pero a final de cuentas era algo que no me importaba, el que creyera que era una tonta si, tendría que demostrarle lo contrario. Dirigí mi mirada al pizarrón para analizar lo que en el había, y la suerte estaba de mi lado, conocía el procedimiento a llevar a cabo para resolverlo, sonreí con satisfacción, tome el marcador de sus manos con un poco de fuerza, me puse en pie y me dirigí al frente, y pude notar que esto lo sorprendió un poco. Antes de seguir note la mirada de reproche de mi prima.
Todas las miradas estaban sobre mi, pude haber dicho muchas cosas que seguramente habrían hecho que mínimo me sacaran de la clase, pero pudo más la promesa que me hice que no debía causar problemas y que estaba ahí solo para terminar la escuela, no podía fracasar en eso, tenia que poder hacerlo sobre todo por demostrarle a el profesor que no aceptaría que me rebajara, si así trataba a las demás, no le permitiría ese trato con migo.
Empecé a trabajar en el ejercicio, y cuando termine lo observe un momento buscando algún error, pero estaba bien, así que tape el marcador con un poco de fuerza y me gire con rostro triunfal hacia el maestro
-creo que esta correcto – dije sabiendo de ante mano que tanto el proceso como la respuesta eran correctos – o... ¿no? Profesor... – me di cuenta que no sabia su nombre así que trate de imitar el tono que había usado con migo – lo siento no tengo el "gusto" de conocer aun su nombre –
-Li, Shaoran Li – ¿Shaoran Li? Había escuchado ese nombre antes, me era muy familiar el apellido –
-¿Li? Interesante – susurre para mi misma –
-y si esta correcto, pero es un ejercicio bastante sencillo – dijo tratando de rebajar mi trabajo, mientras se acercaba a mi, así que decidí hacer lo mismo y encaminar mis pasos hacia el, hasta que estuvimos frente a frente, se veía mejor de cerca, en verdad era un hombre sumamente atractivo, su mirada reflejaba cierto resquemor, no tenia un gesto de amabilidad, era una pena que alguien tan guapo fuera tan…. Serio por decirlo amablemente – me hubiera extrañado si no hubiera podido resolverlo – sonreí con ironía –
-entonces tal vez deba enseñar…. – no pude evitar recordarlo con el pecho descubierto y mojado, era una imagen muy gratificante, lo mire de arriba abajo mientras sonreía, y por su expresión supe que este gesto lo había molestado mucho – cosas más complicadas... profesor – extendí mi mano para entregarle el marcador, el cual tomo con un poco de brusquedad –
-lo haré, señorita, no pierda cuidado – me dijo muy serio, al parecer no había empezado bien con este maestro y seguramente eso me traería problemas, pero en ese momento no me importo, entre que aun estaba contenta por saber que no se trataba de una alucinación y que había resultado un poco amargadito, no sabia a que atenerme –
-¿puedo sentarme? – Pregunte como si en verdad le estuviera pidiendo permiso –
-claro – escuche su voz ronca –
-gracias – dije mientras tomaba mi lugar –
-espero que se pueda mantenerse en silencio el resto de la clase – me dijo en tono amenazante, definitivamente prefería la imagen que tenia antes de él, me habría gustado imaginarme que era un sujeto atento y no el tipo pesado que estaba resultando –
-puedo conseguir muchas cosas cuando me lo propongo – dije bastante bajo pero estaba segura que tanto el como mi prima me habían escuchado, ella me miro con cara de reproche, pero que esperaba que hiciera que me quedara callada, eso no lo haría –
El se dedico a dar la clase el resto del tiempo, no sin repartir preguntas de los ejercicios que explicaba a todas, pero con especial énfasis a mi cuando se trataba de alguno mas complicado, era como si cada vez que me preguntaba esperaba que yo le dijera que no sabia el procedimiento o le diera una respuesta errónea, como si esperara hacerme quedar como una tonta ante todas mis "compañeras", pero no le daría ese gusto. Ni siquiera por ver a Tomoyo mirándome como si me pidiera que me callara cada vez que me preguntaba algo, definitivamente nos seria fácil aguantarme a ese profesorcito el resto del semestre.
Me sentí un tanto aliviada cuando la campana sonó, necesitaba un respiro después de tantas preguntas y resolver ejercicios. Pero antes que pudiéramos salir el maestro se encargo de dejarnos una tarea mas.
-bien deben resolver la guía de ejercicios de la pagina 54 para la próxima clase, será parte de su nota – dijo mientras recogía sus cosa, se escucharon algunas quejas, ya que eran bastantes ejercicios considerando que la próxima clase era en dos días, implicaba mucho trabajo y no eran tan sencillos, como mínimo otro profesor habría dado una semana, así que supuse que con ese trabajo me daba la bienvenida – no hay concesiones para nadie – fijo su mirada en mi, así que lo mire fijamente – ni siquiera para usted señorita Kinomoto – su tono me pareció un tanto amenazador, pero decidí que era mejor sonreír ante esto, cosa que lo molesto por lo que pude notar –
-no se preocupe profesor, no esperaba que las hubiera, la entregare a tiempo – dije sin quitar mi sonrisa haciendo que su enfado creciera mas, aun enfadado se veía muy guapo, como seria con una sonrisa en su rostro –
-ya pueden retirarse – dijo bastante serio –
Así que tome mis cosas sin esperar mas y salí del salón, supe que Tomoyo venia detrás de mi, así que no me tome el tiempo de esperarla, debía reclamarle que no me advirtiera que el profesor de matemáticas era un ogro que jamás sonreía.
Me dirigí al jardín seguida de Tomoyo, la clase me había irritado bastante, el sujeto lo que tenia de guapo lo tenia de odioso, y no estaba dispuesta a soportar su trato. Tire la mochila al suelo, me deje caer sobre el césped y respire profundamente. Mi prima me imito y seguía con su mirada de reproche hacia mí. Pero lo que había sucedido no era mi culpa así que esa mirada estaba de más.
-bastante antipático el profesorcito este – ella me miro aun con mas reproche, gesto que me pareció divertido – aunque debo admitir que es muy atractivo, demasiado diría yo – dije al tiempo que a mi mente venia la imagen de su torso desnudo y mojado por el agua de la piscina nuevamente, esa si era una imagen para recordar, mejor que su cara de ogro en la clase – porque no me habías dicho que había un maestro así, aunque lo amargadito si no me agrada – por lo que note mis comentarios la habían molestado mas –
-no es amargado, simplemente, es muy estricto con lo que a su clase se refiere – dijo en un tono un tanto extraño – es un buen maestro – agrego –
-si pero eso no le quita que se comporte como lo hace, ser guapo no basta para caer bien, además es un tanto joven para ser un docente, ¿Qué edad tiene? – pregunte con cierto interés que a ella no le agrado –
-¡no deberías interesarte tanto en el! – me dijo como si fuera una orden, con lo que consiguió avivar mi curiosidad –
-no estoy interesada en el de esa manera, simplemente quiero conocer más cosas, y en el dado caso que lo estuviera ¿Cuál es el problema? – la verdad no entendía su actitud, ni que el tipo fuera intocable –
-no es un hombre al que puedas ver de esa manera – dijo elevando un tanto su tono, cosa que me pareció extraña, solo recordaba haberla visto actuar así una vez, daba la impresión que se estaba poniendo a la defensiva –
-y de que manera debo verlo entones, que sea un profesor no tiene nada que ver, solo estaré aquí seis meses, después de eso... –
-"¡el es un hombre prohibido!" – dijo interrumpiéndome con mucho énfasis en sus palabras y una sola idea pasó por mi cabeza ante sus palabras –
-no me digas que esta casado – pregunte con cierta decepción –
-¡claro que no! – Dijo un tanto asombrada por mi afirmación – él no puede hacer esas cosas – dijo como si con eso se diera por cerrado el tema, pero en vez de tranquilizarme esa frase me preocupo más –
-¡no me vas a salir con que es gay! – Dije aun más decepcionada –
-¡eso menos! – dijo escandalizada, la verdad no la entendía, porque lo defendía tanto, y lo mas importante porque decía que era prohibido –
-entonces... que tiene de malo, a parte del carácter que se carga –
-¡es un seminarista! – Dijo sin más reparos, por un momento me pareció escuchar mal, pero su rostro me decía lo contrario –
-¿UN QUÉ? – pregunte si poder creer lo que había escuchado, eso no podía ser cierto –
-seminarista no sabes lo que es eso – bajo un poco su tono sin dejar de verme en forma de reproche, pero yo seguía sin poder creer lo que me había dicho –
-espero que mi idea acerca de eso este equivocada – dije con la esperanza que se tratara de algo diferente a lo que yo creía que era un seminarista, ya era bastante con que fuera profesor –
-pues no creo que lo este – dijo un poco mas tranquila –
-no puede ser – dije mientras me ponía de pie y caminaba de un lugar a otro – ¡es un sacerdote! – Dije algo alto, tanto que atraje la atención de otras chicas que estaban a nuestro alrededor, pero al ver que se trataba de nosotras de nuevo regresaron a lo suyo –
-bueno aun no lo es – me hizo un gesto para que me sentara de nuevo, cosa que termine haciendo aun no salía de mi asombro, y no entendía porque eso me afectaba tanto, el tipo podía ser lo que el quisiera – todavía esta estudiando para serlo, pero lo será... – dijo como si el hecho no le agradara mucho –
-como es que alguien como el, este pensando en ser sacerdote, ósea... no lo entiendo – dije aun impresionada –
-pues muchos tienen esa vocación – desvió su mirada de mí –
-no puedo creerlo, debo decirle "padre" a un hombre así – sonreí burlonamente, eso no podía imaginarlo, no podía ser un sacerdote –
-de hecho no, ya que aun no toma los hábitos, pero si debes referirte a el con respeto, y como hermano... –
-Hermano, no llamo hermano ni a mi hermano, no podría hacerlo –
-pues tendrás que hacerlo todas lo hacemos – sonreí mas al pensar en eso, y comprendí que me seria útil el saber que el tipo aparte de ser muy atractivo, era sacerdote –
-así que el profesorcito es sacerdote, no puedo creerlo – dije sin quitar mi sonrisa, cosa que al parecer molestaba mucho a mi prima –
-ya te dije que aun no es, todavía esta estudiando – dijo como si con eso lograra que yo dejara de hablar así de él –
-y... ¿le falta mucho para serlo? – Pregunte queriendo saber más, la verdad me hubiera esperado todo, menos eso –
-no estoy segura, creo que si, tiene mas o menos cuatro años en el seminario –
-así que sacerdote – aun seguía sin creerlo, me puse de pie nuevamente –
-¿Por qué te impresiona tanto? – me pregunto un tanto molesta, y levantándose también para colocarse a mi lado –
-no lo se, es que... un hombre como el... – y de nuevo la imagen de el semidesnudo llego a mi mente, sin querer me mordí el labio, gesto que note molesto mucho a Tomoyo – no tiene la apariencia de uno – dije dejando de lado los gestos que me hacia –
-y ¿Cómo crees que son los sacerdotes? Feos y viejos – dijo en tono de broma –
-deberían serlo – dije como si fuera muy lógico –
-eso no es un requisito, cualquiera que tenga vocación puede tomar los votos... –
-¿votos? – Dije interrumpiéndola, no entendía mucho del tema y necesitaba que me aclarara algunos puntos – ¿Cuáles votos? –
-pues cuando se ordena como sacerdote, renuncia algunas cosas –
-¿Cómo que cosas? – necesitaba saber lo mas que se pudiera del padre, si tenia que convivir con el por seis meses, necesitaba armas para librar las batallas que seguramente me esperaban en este tiempo –
-pues, hacen votos de castidad, pobreza y obediencia y otras cosas más – reí mas ante lo que ella me explicaba, con ese físico seguramente que tendría problemas en cumplir eso votos, al menos el de la castidad – ¿Qué es lo que te parece gracioso? – dijo nuevamente molesta Tomoyo –
-nada, espero que la opinión que tengo de él cambie ahora que se que es un hombre... "intocable" – dije en tono de burla, cosa que la molesto mas –
-pues aunque lo digas así lo es y debes aprender a respetarlo – hice cara de fastidio –
-ya veremos, por lo pronto no me gusto como me trato –
-solo lo hizo para que no hablaras en su clase – no me gusto para nada como sonó, ella le daba toda la razón al tipo cuando era evidente que el había tratado de hacerme quedar mal ante todas –
-bueno pues mientras no se meta con migo, no tengo porque tener problemas con el... Padre Shaoran Li – dije en broma, ya que había notado que no le gustaba que hablara mal del tipo –
-no le digas así – me dijo firmemente – a el no le agrada, ya que aun no lo es, mientras no tenga ese titulo no le gusta que le digan así –
-¿en serio? – dije mientras pensaba en el asunto, y a juzgar por la cara que puso Tomoyo, se percato que no debió haberme dicho eso – entonces lo tendré en cuenta – escuchamos sonar la campana para la siguiente clase, por lo que dejamos nuestra conversación hasta ahí, pero los sucesos de ese día cambiarían definitivamente mi estancia en el colegio. Sobre todo mi encuentro con ese aspirante a sacerdote.
No había podido alejar de mi mente la idea que el profesorcito guapo y amargado, era un sacerdote, o bueno, lo seria algún día, no tenía para nada la apariencia de uno, al menos de los pocos que yo conocía. Esa información me seria de utilidad.
El resto del día se paso rápidamente entre todas las clases, y al parecer en este colegio tenían la costumbre de dejar demasiadas tareas para mi gusto, aunque la mayoría de maestras me habían concedido tiempo adicional para entregarlas, de ser posible trataría de no retrasarme demasiado, el único que parecía no iba a darme concesiones era el profesor de matemáticas, a el definitivamente no iba a darle el gusto de no cumplirle, porque estaba segura que me seguiría tratando como lo hizo en la clase, así que debía prepararme lo mas posible. No me gustaba su forma de mirarme, mi falta no había sido tan grave como para tomar represalias en mi contra, solamente había estado hablando en su clase, no era para tanto.
A la hora de la cena, Tomoyo y yo decimos que lo mejor era llegar temprano para encontrar alguna mesa sola, ya que no me agradaba mucho la idea que nuevamente la directora insistiera en que nos sentáramos con nuestras queridas compañeras, no lo soportaría, mientras cenábamos, decidí que era mejor centrarme en las tareas por lo que me dedique a trabajar en eso, en conocer información de las maestras y como les gustaba que se le entregaran los trabajos, y en eso Tomoyo parecía ser una experta.
Por suerte no hubo nadie que insistiera en molestarnos, aunque sabia que eso no iba ser así por mucho tiempo, y era lamentable. Sobre todo porque tenía que terminar la tarea de la maestra de ciencias, me había dado tiempo adicional así que no podía quedarle mal.
-entonces con eso terminas – me pregunto Tomoyo, a lo que me limite asentir, mientras terminaba de acomodar el trabajo –
-si eso es todo – dije con cierto aire de alivio –
-parece que no te dio ningún problema –
-no, creo que no, tampoco es que fuera tan complicado – observe cerca de nosotras a Mihara que nos veía fijamente, bueno al menos a mi, me empezaba a preguntar que razón tenia para comportarse así con migo, la verdad no lo entendía, jamás la había visto en mi vida, o eso creí, ya que no sabia porque pero algo en ella me resultaba familiar, lo que no entendía era ¿Por qué tenia que odiarme? – para serte sincera, la pude haber entregado al mismo tiempo que ustedes, pero quise tomarme mi tiempo solo por que si –
-solo porque si no, lo hiciste porque a ellas les molesta – dijo mientras las veía de reojo, a lo que ambas sonreímos, termine de recoger mis cosas, y me fije en la hora, si me tardaba más de nuevo iba a retrasarme –
-ya debo irme – le dije mientras me ponía de pie –
-¿A dónde? – me pregunto mi prima bastante intrigada –
-luego te cuento si – dije un tanto apresurada, la verdad era un tanto complicado de explicar y necesitaba tiempo para hacerlo, tal vez debía esperar a que ella se sincerara con migo también –
-¿Cómo que luego te cuento? ayer también te fuiste igual – su voz hacia ver que esperaba que le explicara que era lo que hacia –
-ya te dije luego te dijo – sin decir mas me aleje de ella y salí del comedor, ya estaba retrasada, debía darme prisa, para ser sincera no sabia bien como explicarle a Tomoyo lo que hacia, ella haría muchas preguntas al respecto y sentía que aun no estaba del todo lista para contestarlas, hablar de eso aun me era difícil, así que esperaba retrasarlo lo mas posible –
Sin que lo pudiera evitar, la sensación que por tanto tiempo había tratado de olvidar de nuevo se hizo presente, una mezcla entre culpa y melancolía por un tiempo perdido, en un pequeño descuido. Todo regresaba a mi cada ves que creía que ya lo había superado, tan apresurada y sumida estaba en mis pensamientos que sin darme cuenta al cruzar por el pasillo choque contra algo tirando todos mis libros y cuadernos al suelo
-¡rayos! – Dije agachándome a recoger mis cosas sin percatarme contra que había chocado, hasta que pude ver los pies de la persona que se encontraba frente a mi – lo siento – dije al levantar la vista para encontrarme con unos ojos color ámbar que me veía fijamente – ¡lo que me faltaba! – dije un tanto bajo, pero por lo visto el me había escuchado, de nuevo centre mi atención en terminar de recoger mis cosas, ya que por algún motivo su mirada esta vez si me intimido, talvez era porque yo estaba agachada y el permanecía de pie, sin ayudarme a recoger los libros, me puse de pie al terminar, para verlo de frente –
-los pasillos no son para correr señorita Kinomoto – me dijo en un tono de reprensión, que trate en lo posible de ignorar, ya que aun no quería utilizar el saber que era sacerdote –
-no iba corriendo – le dije firmemente, mirándolo a la cara – solo tenia un paso apresurado – al parecer mi comentario no le agrado en lo absoluto –
-¿y que es tan importante para que tuviera que ir tan rápido? – me dijo mientras se cruzaba de brazos dispuesto a escuchar mis excusas para ir caminando tan rápido por los pasillos, lógicamente no iba a decirle la verdad, menos cuando el no me trataba muy bien que digamos –
-tengo tarea – dije encogiéndome de hombros – o... no recuerda que usted dejo mucha para entregarla en un tiempo muy corto – dije en tono de victima que era evidente no creería, ya que sonrió con desden, bueno no era una sonrisa sincera pero al menos sabia que sabia hacerlo –
-no deje mas de lo que pudieran hacer – dijo acercándose unos pasos a mi, sin quitarme esa mirada penetrante de encima, de no ser porque estaba decidida a no dejar que me intimidara, me habría rendido, parecía que pudiera escanearme por la forma en que me veía y me estaba poniendo un poco nerviosa – el único deber que tiene a su edad es estudiar, y es lo que se hace aquí – cada vez me gustaba menos el tono que estaba usando con migo y la forma en que me veía –
-y es lo que yo me disponía hacer – dije tratando de imitar su seriedad – pero usted esta aquí interrumpiéndome cuando ya podría haber llegado a mi habitación y empezar mi tarea – tal parecía que ya no iba a decirme nada, por lo que empecé a dar unos pasos hacia delante para alejarme de el, si lo seguía mirando notaria que lograba ponerme nerviosa, y no quería que así fuera –
-caminara tranquilamente de aquí hasta su habitación o... – me detuve para escuchar lo que iba a decirme, pero no me gire a verlo – le tendré que levantar un reporte – eso me había sonado amenaza, así que lo vi de frente, con una sonrisa irónica, que esperaba percibiera –
-no se preocupe – me acerque mas a el, hasta quedar frente a frente – iré... muuuy despacio... – lo mire de arriba abajo, para centrar mi vista nuevamente en su rostro el cual ya no tenia ni siquiera esa sonrisa de burla, en verdad era guapo, recordar que como Tomoyo decía era un hombre "prohibido" hizo incrementar mi sonrisa, tanto que me sentí tentada a llamarlo padre pero me contuve – profesor... – dije al final frenando esa simple y sencilla palabra – Permiso – dije alejándome para dirigirme a mi habitación –
No supe porque pero su cercanía me había hecho sentir nerviosa por un momento de una manera que no me gustaba, por mucho que intentara pensar en que era un ogro, y al parecer se estaba dando a la tarea de encontrar el momento para castigarme o algo parecido, no podía dejar de pensar en el y como lo vi en la piscina, esa imagen no me la sacaría tan fácil de la cabeza, el tipo era un amargado, pero un amargado muy guapo, y ese hecho parecía tener mas poder que todo lo demás, incluso que fuera un hombre…. "intocable."
Continuara…
Hola, regrese con el nuevo capitulo, ¿Que les parecio?, bueno su encuentro no fue muy bueno, empezaron el pie ezquierdo, pero ya se areglara en el camino, o eso espero.
Gracias a los que se tomaron la molestia de dejar un comentario, como siempre lo he dicho son muy importantes para saber su opinion de como se desarrolla la historia. Asi que espero sus opiniones sobre el capitulo, y los lios en los que empezara a meterse nuestra protagonista con su nuevo tormento.
sin mas me despido, hasta la proxima, no olviden dejar sus comentarios...
Saludos.
