Capitulo 1
Un silencio galopante
Como les decía líneas arriba, hace dos meses, Serena, siendo Sailor Moon, me devolvió la vida. Pude por fin reunirme con ella, la mujer que he amado desde siglos, porque si hay algo en esta historia que debo contar, es que la mayoría de los personajes de esta historia, estamos relacionamos por hechos del pasado. Un vinculo que no se rompió, que espero el tiempo correcto, para volvernos a reunir, y poder terminar una historia de amor que no se concreto.
Estos dos meses han sido marcados por algo que jamás pude expresar tan bien antes, y ha sido el no querer dejar ni un momento de demostrarle a Serena lo mucho que ella significa en mi vida. El amor que yo siento por ella es muy grande, pero nunca se lo demostraba lo suficiente, y ahora me siento plenamente feliz de hacerlo. Debe ser por todo el tiempo en que me mantuve lejos de ella, y por que sentía su angustia día a día y el no poder hacer nada para calmarla.
Sin embargo, estos dos meses, Serena es otra. Antes de mi partida a los EEUU. que nunca se llego a realizar, pues la muerte me arrebato ese sueño, Serena estaba dando indicios de un cambio, lento, pero un cambio que se sentía pisada a pisada. Pero todo el sufrimiento con el que ella ha tenido que lidiar, ha dejado mella en su corazón, en su animo y en su misma vida. Esa chispa que tanto movía a las personas de su alrededor, ya no existe. Su sonrisa, antes tan dulce, tan expresiva, es hoy solo un detalle suave en las fotografías. Sus ojos, tan luminosos por la alegría, hoy se opacan por una pena que guarda en su corazón. Y se ha vuelto hermética. Si antes se le achacaba la falta de guardarse las cosas, hoy le pido a gritos que se abra como antes. Pero solo es una figuración. No le puedo pedir a gritos eso, porque se que algo esta velando las ganas de querer vivir. Y si la presiono, no conseguiré nada, solo que se cierre mas en esa concha fría y oscura.
Hoy es el día en que me toca recogerla de su casa. Si no voy por ella, o las chicas, nuestras amigas, a buscarla, ella no es capaz de querer salir a tomar aire fresco. Últimamente se le dio por encerrarse en su dormitorio, y ya me entere que ha faltado a la preparatorio 3 días. Su mamá esta preocupada. Y realmente todos queremos saber que le ocurre. Pero yo tengo la idea que todo lo que le ha pasado este tiempo, aun no cierra del todo. Hay mucho dolor en la herida, y creo que es por eso que su silencio es incomodo, doloroso. Su silencio se siente a kilómetros. Su silencio galopa mas lejos de lo que ella cree.
-Sra. Tsukino, como esta? Hoy vengo por Serena. Como se encuentra ella?
La mamá de Serena mueve la cabeza con suavidad. Y en sus ojos hay un dejo de pena.
-Pues que te puedo decir, sigue encerrada en ese dormitorio, con las cortinas cerradas. No deja que entre ni Luna. Pero le hará bien verte. Sabia ella la hora que vendrías?
-No, la verdad es que no, solo le dije que hoy vendría a buscarla.
-Entonces dale una sorpresa. En un rato subiré algo de te y pastel. Por si acaso te cuento, hoy volvió a faltar a clases. La veo muy desanimada Darien, y debería estar feliz de que ya te encuentres aquí.
-Quizás sea mas de una cosa. Voy a subir. Con su permiso.
La habitación de Serena es grande y confortable, tiene una ventana inmensa, con un balcón, ella solía salir al balcón muchas veces y despedirse de mi en las noches cuando la dejaba. Ahora siempre esta cerrado y con las cortinas blancas tapadas.
Como lo temía, meciéndose en su cama, con el discman puesto a todo volumen, mirando a un punto muerto, con los ojos cerrados. Veo que su rostro esta surcado de lágrimas. Me desespera verla así, porque no tengo la formula perfecta para sacarla de esa melancolía. Me acerco con cuidado, sin hacer ruido. Le tomo su manos que las tiene apresadas en los audífonos, como si quisiera que la música la tragase en un torbellino de sentimientos... Su reacción no se hace esperar, toma mis manos y las aprisiona en sus mejillas húmedas. Se da la vuelta con una rápideza que asusta, y me mira a los ojos.
-Te estaba esperando Darien, sabia que vendrías y esperaba que en cualquier momento pasaras por esa puerta.
-O sea que no te di ninguna sorpresa? Porque justamente quería dártela.
-No del todo, pero soy feliz con que estés a mi lado. Y eso supera ya cualquier sorpresa.
En un arranque, le di un beso que ella respondió con igual premura. Me abrazaba fuerte. Me trasmitía que ya no quería soltarme, no volver a perderme.
-Serena, si pudieras retroceder el tiempo ¿cambiarias mi partida a los EEUU?
- Si y no. El si, porque te diría lo que realmente debí decirte antes que te fueras, de que no quería que me dejaras, aunque igual tuvieras que irte, pues no soy egoísta hasta el punto de hacerte quedar, pero me conformaba con poder decírtelo. Y el no, antes de que preguntes, porque si tu no te hubieras ido, yo no lo hubiera podido conocer a él como lo hice.
Ese Él es Seiya Kou. El vocalista de un grupo llamado Three Lights, que causo furor durante este tiempo. Pero él se volvió el mejor amigo de Serena, se volvió su tabla, su salvavidas, para no caer al fondo en mas de una ocasión, aunque al final, pese a todo su esfuerzo, no logro que ella no cayera hasta el fondo.
Yo sé que el amor de Serena por mi es inmenso. Es mas, estaba seguro que aunque hubiese mil chicos mas como Seiya, ella no me cambiaria por nada, pero lo que creo es que ella estaba descubriendo, algo tarde, en lo importante que él fue en su vida. Y ahora que no estaba, sumándole otras cosas mas, ella volvió a caer en esa tristeza.
Yo no he sentido celos, ni los sentiré por él o por nadie, pero me preocupa de que ese desanimo viniera principalmente por la falta de él. Sin embargo había mas cosas. Y el no saber como tocarlas para que Serena se abriera, se me estaba haciendo una piedra en el zapato.
-Serena, quieres hablar de Seiya? No se, a lo mejor si me cuentas las cosas que compartiste con el te sientas mejor...
-Mira Darien, se que quizás parezco disco rayado con lo mismo, pero el hablar de él no me hará sentir mejor. No ahora. Es cierto, tengo recuerdos muy lindos con él, compartí muchas cosas, me ayudo en mucho su amistad, pero las vivencias que ocurrieron a su alrededor, sumándole lo que pase por tu partida, después enterarnos nuestras identidades y la culpa que sentí después hasta el ultimo minuto de esa terrible guerra, no quiero vivirlo, no quiero recordar. Entiende, mas que suficiente lo que paso. Si tan solo hubieras recibido mis cartas, entenderías mas de una cosa...
Es cierto...en algún lugar hay unas cartas...
