Kingdom Hearts:

El corazón de la oscuridad

Capitulo 1.- Una carta del Destino.

Habían pasado tan solo un par de horas desde que los rayos del sol tocaron nuevamente la arena de aquella isla pero, se apreciaba claramente todo el movimiento de las personas que vivían en ésta. Por todos lados se escuchaban las inocentes risas de los niños que se dirigían hacía la escuela. También se veía como algunas personas empezaban a abrir sus negocios y otros que ya estaban abiertos empezaban a atender a sus clientes. Pero, si había algo en ese mañana que llamara la atención más que de costumbre eran los gritos de amenazas burlonas que provenían de la otra parte de la isla donde algunos niños se reunían para jugar.

-¡Ya veras cuando te alcance! – gritaba un muchacho de cabello plateado mientras corría por la calida arena blanca de la playa. En su mano, llevaba una espada hecha de madera como las que un niño hace para jugar a los piratas o a los caballeros.

-Si es que me alcanzas – decía entre risas otro muchacho de cabello café mientras corría a unos cuantos metros delante del otro muchacho. Al igual que el otro chico, el también llevaba una espada de madera pero, a diferencia de la del otro chico, esta tenía una pequeña cadena encrestada al mango.

Al alcanzarlo, ambos tomaron su espada y con rápidos movimientos empezaron a luchar uno contra otro. El sonido seco que producían las espadas al impactarse una con la otra solo era borrado por el choque de las olas del mar contra la costa.

-¿Qué pasa Sora? No me digas que ya estas cansado – preguntaba el muchacho peliplateado mientras se detenía un momento a tomar aire. Frente a él, el muchacho de cabello castaño también se había detenido un momento a tomar un poco de aire.

-¿Yo, cansado? Jajaja... deberías verte a ti mismo Riku – contesto burlándose de la situación de su amigo, sin aceptar que el estaba en el mismo estado que él – y bien, ¿ya estas listo para continuar?

-Recuerda con quien estas hablando. Yo siempre estoy listo – contesto el chico peliplateado mientas tomaba su espada y la apuntaba en dirección hacía sora. Este, al ver lo que hacia el peliplateado tomo su espada y tomo su clásica pose de batalla – Oye Sora, hagamos esto más interesante, de seguro sabes de qué estoy hablando ¿verdad?

-Pensé que nunca lo pedirías – contesto Sora, acto seguido imito la misma posición que había tomado el peliplateado.

En ese instante una enorme ola se impacto contra la costa formando entre ellos una delgada pared de agua; en ese momento, de ambos lados de la pared emergió una luz. La luz que emergió del lado de Sora era casi tan brillante como la luz del sol mientras que al que emergió del lado de riku desprendía un brillo un tanto oscuro. Al deshacerse la pared de agua, ambos se arremetieron uno contra otro pero, lo que llevaban en sus manos ya no eran esas simples espadas de madera sino, dos poderosos Keyblades.

El keyblade que usaba Sora era lo más parecido a una llave antigua, salvo que el espacio que dejaban libre los dientes de esta formaban una especie de corona; el mango era la única parte del keyblade que no era plateada, el mango tenía un color dorado y al final de este tenia una pequeña cadena de plata del cual colgaba una pequeña pieza circular del mismo color que la cadena.

En cambio, el Keyblade de Riku no tenia la forma exacta a la de una llave. La parte que se podría decir que era la hoja del sable tenia la forma de una ala de un demonio y al final de esta, al costado de la punta se encontraba una pequeña ala de un angel, haciendo que parecer el arma como una llave; el mango estaba formado por dos alas, una semejante a la de la navaja del arma mientras que la otra era igual al ala del angel, estas estaban al contrario una de la otra. Al final del mango, unido con una un pequeña cadena de plata colgaba un pequeño colgante con el emblema de los sin corazón.

Sora y Riku intercambiaron miradas. Desde que habían vuelto a al isla lo único que habían hecho era luchar con aquellas espadas de madera, explorar aquella isla que había cambiado tanto desde la primera vez que partieron y ser regañados por Kairi por no tener la intención de entrar en la escuela.

Espero que estés listo – dijo Sora al peliplateado quien al escucharlo tomo su clásica posición de combate y esbozo una sonrisa en su rostro. Al ver esto, Sora sujeto con fuerza su arma y se dirigió corriendo hacia Riku quien hizo lo mismo. Al estar cercas el uno del otro empezaron a atacarse con todo lo que tenían. El sonido que ambas armas producían al chocar una con al otra era hacia temblar el piso en donde estaban peleando, aquel sonido era muy similar al sonido que producía una campana al ser agitada por el viento.

Al mismo tiempo, pero en un lugar distante. Una muchacha pelirroja escuchaba perfectamente el sonido de la pelea mientras que escribía varias veces el nombre de su amado por toda la hoja de aquel cuaderno que él le había regalado.

Ya habían pasado mas de dos semanas desde que Sora y Riku habían vuelto a la isla, peor para los tres todo seguía siendo igual. Sora y Riku se la pasaban peleando mañana y tarde, mientras que Kairi se pasaba la mayoría del tiempo al lado de la persona que por tanto tiempo había esperado.

-Me pregunto –pensaba la muchacha mientras veía el mar desde la ventana del salón de clases – ¿es necesario que ellos sigan peleando? El enemigo ya fue vencido, la paz regreso... ¿porque deben seguir peleando?...

El enfrentamiento que habían tenido los muchachos había terminado desde algunas horas. Poco a poco, la fresca brisa del mar que golpeaba a los paseantes les indicaba que el sol estaba por ponerse. Así mismo, empezaban a aparecer estrellas en el oscuro manto celeste, el cual se oscurecía cada vez más.

En la costa. Sora y Riku veían como empezaba a desaparecer la poca luz que quedaba y como poco a poco las sombras de la noche empezaban a tomar escalofriantes y tenebrosas formas.

-Al final... nada cambio – dijo el peliplateado mientras volteaba su cabeza al cielo y observaba las estrellas – todo siegue igual.

-Si – contesto Sora sin apartar la mirada del mar, como si estuviese esperando a que pasara algo – aunque... es bueno regresar a casa – dijo Sora volteando a ver de reojo a aquella isla en la que el había jugado desde niño con Kairi, Riku y sus demás amigos.

El peliplateado asintió solo moviendo la cabeza y al igual que Sora no dejo de ver al mar. Pasados unos minutos, a Sora le pareció oír que alguien lo llamaba desde la costa. Al principio no pudo distinguir muy bien la voz que provenía de la costa debido a los fuertes rugidos que producían las olas al chocar en la costa.

Al acercarse un poco pudo distinguir que la voz que lo llamaba era la de su vieja amiga Kairi, por lo que le hizo una señal a Riku para que lo siguiera hasta la playa.

Cuando Sora y Riku llegaron a la playa pudieron ver claramente a Kairi. La muchacha vestía una larga falta la cual estaba sujetada a su cadera, una blusa de color blanco con una pequeña flor la cual se encontraba en la mitad de esta, también llevaba colgando de su cuello un pequeño collar que sujetaba al una la pequeña figura de una fruta papoui que le había regalado Sora unos días antes.

Al verlos, la muchacha corrió hacia ellos tropezando un poco con la arena.

-¿Qué es lo que pasa Kairi? – pregunto Sora, que al igual que la chica se dirigió corriendo hacia ella. Al verla mas cerca Sora noto que la chica traía consigo una botella la cual sujetaba fuertemente con ambas manos mientras se abría paso hacia los muchachos.

-Es un mensaje de su... – en su prisa, Kairi tropezó con una roca la cual estaba oculta en las sombras. Kairi estaba apunto de caer al piso cuando alguien había detenido su caída. Al abrir los ojos, vio q Sora se había lanzado hacía ella y había logrado atraparla antes de que cayera.

Riku, quien había seguido de lejos a Sora se acerco a sus amigos, los cuales ni cuenta se dieron de que él estaba ahí.

-Ehem, ehem – aclaro su voz el peliplateado con la intención de romper la burbuja de fantasía en la que Sora y Kairi habían entrado. Al escucharlo, ambos se pusieron de pie un poco ruborizados ante la escena que habían tenido frente a su amigo.

Kairi, tras ponerse de pie y dar las gracias a Sora por haberla atrapado se dispuso a enséñale la botella que llevaba en los manos a los muchachos. Al verla, Sora destapo el corcho y saco con cuidado el delicado pedazo de pergamino que ésta contenía.

-¿Qué es lo que dice? – Pregunto Riku al ver como su amigo intentaba leerlo.

-Es inútil – replico Sora bajando el trozo de pergamino – con esta oscuridad no puedo leer nada de lo que tiene escrito – Sora dejo la carta por un momento y le dirigió una mirada interrogativa a Kairi - ¿De donde sacaste esto?

-Sonara extraño pero, - dijo encogiéndose de hombros y señalando con un dedo a la playa – juraría que escuche los ladridos de Pluto en la playa.

-¿Y es ahí donde la encontraste? – Pregunto Riku mientras intentaba ver algún movimiento sospechoso sobre la superficie de la arena.

-Si, así fue – contesto mientras volteaba a ver a Sora quien nuevamente intentaba leer la carta – Tal vez, deberíamos esperar a mañana para saber que dice – sugirió Kairi, quien empezaba a temblar debido a la helada brisa que empezaba a rodearlos.

No podemos perder tiempo - dijo Sora apretando fuertemente la carta – si ha llegado un mensaje del rey hasta aquí debe de ser por que esta sucediendo algo...

Sora no pudo terminar la frase porque en ese momento la carta, que Sora seguía apretando fuertemente, empezó a despedir una tenue luz sobre la cara del pergamino donde se encontraba el escrito y, una por una empezaron a iluminarse cada una de las letras.

Al notar esto, Sora coloco la carta frente a él y con una voz fuerte y clara empezó a leer lo que tenía escrito.

Queridos amigos:

Me gustaría que el motivo de esta carta fuera únicamente para saber como se encuentran pero, me temo que solo les traigo malas noticias.

Durante los últimos meses, han estado sucediendo extraños acontecimientos referentes a los "Sin corazón". Al principio pensamos que los "sin Corazón" estaban nuevamente bajo el control de Maléfica pero, me temo que la situación es completamente diferente en esta ocasión.

En las ocasiones pasadas, los "sin corazón" nos atacaban bajo el mando de Maléfica y de la Organización pero ahora, parece que actúan bajo conciencia propia, ya que no solo atacan a nosotros, ¡sino que también hemos visto que se atacan a ellos mismos!

Por el momento no puedo darles mas información, debido a que no quiero que nadie, más que ustedes se entere de lo que esta pasando. Una vez más les pido humildemente su ayuda para poder detener a quien o quienes están provocando esto.

Espero contar con su ayuda sin mas que decir me despido.

Su majestad el Rey Mickey Mause.

P.D.: La puerta se abrirá después de que transcurran 24 horas de haber recibido esta carta. Tratare de contarles con mas detalles lo que esta pasando cuando los vea aquí en el castillo. Siento mucho tener que involucrarlos nuevamente en un asunto como este...

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Mientras tanto. Al mismo tiempo pero en otro lugar. El muchacho q había vencido a Xemnas y a Xigbar momentos atrás veía las figuras encapuchadas q se encontraban a su alrededor. Al verlas, una por una bajaron la capucha que cubría su rostro y empezaron a presentarse.

-Organización III Xaldin – dijo un sujeto alto, de cabello largo de color negro, del cual colgaban grandes rastras por la parte delantera y trasera de su cabeza. En su rostro lo que más sobresalía eran sus patillas, las cuales terminaban en un pequeño triangulo q casi alcanzaba su nariz.

-Organización IV Vexen – siguió otro, este tenía el cabello completamente lacio el cual le llegaba un poco más lejos que los hombres de color rubio.

-Organización V Lexaeus – dijo un sujeto alto y fornido q se encontraba a la derecha del miembro anterior. A diferencia de los miembros anteriores este tenía el cabello corto aunque desordenado de un color castaño claro – ya me he presentado. Ahora dime ¿Quién demonios eres? Y ¿Cuál fue tu motivo para acabar con esos dos? – dijo refiriéndose a los miembros que aquel extraños sujeto había eliminado momentos atas.

-No estas en posición de hacer preguntas – respondió el muchacho mientras echaba una pequeña mirada a su brazo izquierdo – te aconsejo que cambies tu actitud... amenos que quieras terminar como ellos.

-¡Miserable! – Lexaeus estaba apunto de lanzar un golpe en contra del sujeto cuando, de entre todos los encapuchados que se encontraban alrededor salió uno, el cual se interpuso entre Lexaeus y el misterioso joven.

-Te recomiendo que te tranquilices Lexaeus – dijo mientras detenía el puño de su compañero – Este sujeto ya acabo con nuestro líder y con Xigbar pero, si quieres ser el siguiente no te detendré.

Lexaeus miró con seriedad a su compañero, y tras una rápida mirada al misterioso joven bajo su brazo y se tranquilizo.

-Además – dijo el encapuchado mientras se descubría el rostro – el ha venido desde muy lejos para ofrecernos algo, lo menos que podemos hacer es escucharlo.

-Veo que sabes controlar las cosas – dijo el joven – ya veo porque fuiste quien empezó el complot para tomar el control de la organización. Si no me equivoco, tú nombre es Marluxia o ¿no?

-Hehehe – rió burlonamente el pelirosa – veo que mi reputación me ha seguido hasta un lugar como este.

-Digamos que he investigado un poco la historia de todos – contesto el joven – Pero lo que me trae aquí es lo que Xemnas no pudo darles.

El joven dio unos cuantos pasos hacía enfrente y, con un elegante movimiento de su mano hizo aparecer diez corazones; los cuales se colocaron frente a cada uno de los miembros de la organización.

-Estos, ¿serán nuestros corazones? – Dijo Marluxia estirando su mano para coger el corazón – pero, ¡estos son falsos! – exclamo al ver que su mano atravesaba aquel objeto que tanto había deseado.

-Esta es solo la imagen de lo que les espera si cooperan conmigo – dijo mientras desaparecía las imágenes de los corazones del mismo modo del que las apareció – pero se los garantizo, juren lealtad a mi rey y su deseo mas grande se cumplirá.

Los miembros de la organización intercambiaron miradas mientras que el misterioso joven solo contemplaba en silencio los movimientos de los encapuchados. Tras unos cuantos minutos, cada uno de los miembros descubrió su rostro en muestra de que aceptaban la oferta del muchacho.

En ese momento una nueva y extraña silueta apareció a unos cuantos metros detrás del misterioso muchacho. Al darse cuenta, este se dio la vuelta y observo a una muchacha que empezaba a entrar a la zona que el había iluminado al iniciar su combate.

-Llegas tarde – dijo el muchacho mientras se acercaba a el una muchacha.

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Adelanto: ¿Quién es esta muchacha y que relación tiene con aquel enigmático muchacho? ¿Tendrá algo que ver con el extraño comportamiento de los "Sin corazón"? Las respuestas a esto y mas en el próximo capitulo: Capitulo 2: La Captura.