Hoy era el cumpleaños de Rachel. El resto de los Guardianes (incluída Nature) decidieron dejarle sus regalos en su casa, a mi me parecía más apropiado dárselo en persona. Ella estaría en la tarde por aquí, seguro. Siempre prefiere empezar por los lugares más alejados y terminar cerca de su casa, seguro me la cruzaré.
Ya era de tarde cuando la vi caminando tranquilamente, pero no usaba sus típico short y su camiseta gris, aunque si la chaqueta blanca. Usaba un vestido color violeta que le quedaba hermoso. ¿Debajo usaría sus shorts? ... ¿Que tal si lo compruebo? Hice un fuerte viento y este levantó la falda del vestido, mostrando su ropa interior blanca. Aclaré mi duda, no usaba shorts debajo del vestido; intentó usar sus manos para bajar la falda pero ya era tarde, lo había visto todo.
-¡Jack Frost! -Gritó ella, si me conocería.
Bajé y usé mi cayado para atraerla hacia mi pecho y rodeé su cintura con mis brazos.
-Feliz cumpleaños. -Le dije, su cara bastante cerca de la mía, cerca de besarla- Ese vestido te queda hermoso -Me acerqué para besarla, pero ella se apartó.
-Es más lindo si no levantas la falda. -Me respondió y me dio un beso liviano. No era exactamente lo que esperaba, pero me basta con solo tocar sus labios.
-Y bien, ¿Cómo va tu cumpleaños? -La abracé más fuerte contra mí, si no se quejaba quiere decir que no la apretaba demasiado.
-Podría ser mejor. -Me respondió. Yo quité los brazos de su cintura.
-Bien, esta noche me paso por tu casa.
Retrocedí sin dejar de mirarla y salí volando. La ayudé un poco el resto de la tarde, aunque no la viera, veía sus flechas volando y dar en su objetivo. Cuando estaba anocheciendo no veía rastrpo de sus flechas, así que me dirigí a su casa y entré por la ventana que estaba abierta y me senté en el alféizar. Observé los regalos que los demás Guardianes le habían dado a Rachel: Una cama, herramientas nuevas, unas botellas de leche que no parecían contener leche y el vestido que estaba usando... Espera, ¿hace cuanto este lugar tiene luz?... ¡Le regalaron hasta electricidad! Mientras que yo sólo le regalaré un collar. Minutos después llegó Rachel, y pareció no verme hasta que se sacó el carcaj, la chaqueta y los lanzó junto con el arco. Al quitarse la chaqueta, se veían los breteles de su sostén.
-Feliz cumpleaños, de vuelta. -Le dije cuando notó mi presencia y salí de la ventana para acercarme a ella- cierra los ojos.
Ella obedeció con una leve sonrisa. Que hermosa se veía así. Saqué del bolsillo de mi sudadera el collar con el dije de un corazón hecho de hielo y me puse detrás de ella. Cuando aparté su cabello para prender el collar y vi la cálida piel quise besarla enseguida, pero primero debía prender el collar. Cuando le besé el cuello disfruté de la calidez de su piel, como siempre hacía.
-Abre los ojos.
Un segundo después noté su mano subiendo hasta su pecho.
-No te preocupes, no se derretirá, -Le dije intentando evitar esa pregunta- ya me encargue de eso.
-Jack... es hermoso. -Me respondió y se giró hacia mí. El collar le quedaba perfecto.
-Me alegra mucho que te gustara. -"...Y quería que siempre tengas una parte de mí." La besé tiernamente, como sabía que a ella le gustaba, ella respondió poniendo sus brazos alrededor de mi cuello.- Entonces, ¿Qué haremos esta noche?
-No lo sé...
Vi sobre su hombro las botellas que estaban sobre la mesa y le pregunté:
-Espera, -Ella giró su cabeza para mirar hacia donde yo miraba- ¿Eso es leche?
-No, es sake...
-Ya se que haremos. -Quité suavemente sus brazos de mi cuello- ¿Tienes cartas?
Se me ocurrió una idea brillante, quizá esta noche tendría muchas cosas buenas, más de las que yo esperaba. Ella asintió con la cabeza y se giró hacia la mesa, se inclinó para abrir un cajón y yo disfruté de la buena vista. Por suerte no lo notó cuando me tendió las cartas.
-Especifica la gran idea.
-Verás, -Tomé dos botellas de sake y me senté en la cama, del lado de la cabecera y puse mi mano frente a mí para que se sentara- cuando era humano veía a los mayores jugando este juego, si pierdes una partida, tomas un sorbo, ¿Jugamos?
Le extendí la botella y me miró dudosa. Pero al final la tomó. Le expliqué el juego, pensando en que era la primera vez que ella jugaba, y ¿Qué tan divertido sería ver a Cupido borracha? El tiempo pasó, y cuando mi botella ya iba por casi la mitad, ella empezó a juntar las cartas.
-¡Una partida más! -Le dije, y al verla tuve la necesidad de tenerla debajo de mí.
-No. -Me respondió, cuando vi que iba a sacarme las cartas que tenía en la mano era mi oportunidad, las alejé de ella.
Su cara quedó junto a la mía y sentía la calidez que ella despedía, junto con ese olor dulce y suave; pero esto no terminaba ahí, alejé las cartas aún más, "¿Qué harás ahora, linda?", ella puso su mano en la cabecera para apoyarse y se estiró para tomarlas, y sus pechos quedaron justo frente a mí. Pensé en la vez que la había visto en el lago quitarse su sostén y me giré, no tuve que haberlo hecho. Ella intentó quitarme las cartas, pero forcejeé, quería tener esa vista un rato más. Hasta que logró quitármelas y salió de la cama. En el camino que hizo para dejar las cartas, me la imaginé sin ese vestido, la recordé en el lago. Cuando se inclinó para guardar las cartas, fui rápida y sigilosamente hasta ella y le di una nalgada en ese hermoso trasero que tenía. Ella rápidamente se enderezó y me miró. La acorralé contra la mesa, poniendo mis manos en esta. "¿A dónde irás ahora?"
-Soy tu novio, puedo tocarte, ¿No? -Le susurré en su oído, podía tocarla como quisiese, cuando quisiese, y sé que a ella le gusta.
Le besé el cuello lentamente, y la besé hasta su mejilla para acabar con un beso fuerte en sus labios. Rodeó mi cuello con sus brazos, sabía que le gustaba. La tomé por la cintura y la senté sobre la mesa, abriendo sus piernas para acercarme más a ella. Cuando nos separamos, mordí su labio y la volví a besar más fuertemente, y sentí sus brazos atrayéndome aún más hacia ella. Enredé una de mis manos en su pelo, y la otra la llevé a su pierna. Estaba cerca de tenerla, adentré mi mano debajo de la falda del vestido, la calidez de su cuerpo era cada vez más intensa. Cuando por fin alcancé su ropa interior, empecé a tirar suavemente del elástico, pero sin quitársela. Bajé mi otra mano hacia su espalda, hacia el cierre de su vestido, y ella se separó de mí rápidamente, yo detuve mis manos.
-Jack... -Dijo ella con la respiración agitada, como hubiese querido que me dijese lo que obviamente quería oír (la autora no quiere escribirlo)- ¿Qué haces?
-¿Qué crees? No necesitas eso esta noche.
Escuché su risa, y su frente sobre la mía.
-Jack, estas borracho... -Escuché un tono gracioso en su voz- deberías ir a casa.
No estaba borracho... quizá si hubiese tomado un poco, pero no creo que haya tomado tanto. De todos modos, le seguiría el juego.
-Dices que estoy borracho, no creo que sea bueno que los borrachos vayan volando por ahí.
-¿Entonces que planeas hacer?
-Quedarme a dormir contigo.
Al menos logré algo. Tardó en acceder, pero esa noche dormí junto a ella. Más tarde ella se levantó y yo la espié con los ojos entrecerrados, se quitó el vestido y se cambió la ropa, pero estaba muy cansado para que mi mente entrara en detalles. Cuando sentí esa calidez que se cuerpo despedía junto a mí busqué su cintura y comencé a jugar con el borde del short, tiempo después, caí dormido.
Cuando desperté la cabeza me estallaba, sentía que era un bombo. Vi a Rachel a mi lado, no recordaba nada de lo que había pasado anoche. No tenía puesto ese vestido violeta, tenía sus shorts negros y su camiseta gris devuelta.
-¡Dios! ¿Qué pasó anoche? -Me pregunté en voz alta.
-Te pasaste de copas. -Me respondió la voz somnolienta de Rachel, pero seguía con los ojos cerrados- Y también te pasaste conmigo.
¿Me pasé con ella? No podía ser eso, los dos estábamos completamente vestidos.
-Quieres decir que...
-Casi, por algo los dos aún estamos vestidos.
-Tiene bastante sentido... ¿Que tan lejos llegué? -Le pregunté con curiosidad.
-Metiste la mano debajo de mi vestido para sacarme la ropa interior; y apenas abriste mi vestido. -De apoco iba recordando lo que pasó anoche. Hubiera sido una lástima que lo hiciéramos y no recordara nada.
-¿Por qué no me dejaste seguir?
-Por que estabas borracho, y si vas a... prefiero que lo hagas consciente.
Que lo haga consciente... bueno, ahora estoy bastante consciente, la cabeza me va a estallar, pero se lo que hago. Me acerqué a ella para besarla suavemente y ella respondió el beso acomodándose para que pudiera estar sobre ella. ¿Qué pensaría el resto de los Guardianes si me hubieran visto borracho y con tantas ganas de acostarme con Rachel? Reí ante la idea de las caras que pondrían.
-¿Qué es tan divertido? -Dijo ella, y yo vi esos hermosos ojos violetas junto con su sonrisa, era hermosa.
-No lo sé... -Le mentí, esos ojos violetas me hacían casi no sentir la resaca, sobre todo por que después fueron acompañados de su hermosa risa- Sé que tu sonrisa es hermosa.
Bajé mi mano hasta su estómago y le empecé a hacer cosquillas.
-¡Para...! -Me decía entre risas- ¡Para, por favor!
Si siguiera borracho seguramente me la hubiera imaginado diciendo lo opuesto y no precisamente entre risas. La volví a besar, y seguramente esta vez tendría oportunidad, moví la mano con la que le hacía cosquillas debajo de la camiseta, y la puse sobre uno de sus pechos. Ella se dejaba, así que decidí acariciarla sin el sostén de por medio cuando ella se separó de mí.
-Jack... -Me dijo bastante irritada.
-Pero estoy consciente. -Le respondí y volví a mover mi mano.
-No, Jack. -Ella sacó mi mano de debajo de su camiseta.
¡Me rindo! Me acosté a su lado y cerré los ojos para dormir, y esperar que esta terrible resaca pasase. Un segundo después sentí la cabeza de Rachel sobre mi pecho y la abracé. Ya me vengaría... quizá en mi cumpleaños.
N/A: Bueno, he aquí la segunda parte! del punto de vista de Jack! bueno, que les parece? quiero agradecerle a Ateriam, que hace mucho tiempo me dio la idea del Jack borracho, y pensé que quedaría mucho mejor en un one-shot que en la historia original jshflshflksjh bueno, espero que les haya gustado, y ahora a seguir con la historia original, que Hit acaba de liberar a Pitch xDDDD
bueno, cuidense! -Luana
