HOLA HOLA MIS NIÑ S :D LO SE LO SE SOY UNA MOR POR ACTUALIZAR RAPIDO, LA VERDAD ME ENCANTARON SUS REVIEWS ME INSPIRAN NO DEJEN DE COMENTAR, A LO DE CUANDO ACTRUALIZARE LA VERDAD TRATARE DE HACERLO UNA O DOS VECES POR SEMANA ¿, ES QUE VOY A ENTRAR A LA UNI Y PUES ALOMEJOR ME APRIETO UN POCO EN EL TIEMPO PERO NO LOS DEJARE TENGAN ESO POR SEGURO :D MUCHAS GRACIAS POR TODO Y SI TIENEN ALGUNA SUGERENCIA HAGANMELO SABER POR QUE LA HISTORIA AUN NO ESTA COMPLETA ASI QUE PUEDO AÑADIR ALGUN DETALLE QUE GUSTEN LOS AMO PERO YA NO LOS DISTRAIGO MAS ASI QUE DISFRUTEN

DESCARGO: GLEE NI PRETTY LITTLE LIARS ES MIO SI LO FUERAN PODRIA BAILARPEGADITA CON NAYA DE UN LADO Y SHAY DEL OTRO

ENJOY

Capítulo 2 Comienzo y retorno

-Britt? – Santana no lo podía creer, 11 meses 3 semanas y 4 días habían pasado exactamente, desde que la vio por última vez, desde la última vez que habia visto sus ojos y habia besado sus labios, y ahí estaba frente a ella… pero habia algo que no cuadraba, algo le faltaba, esta chica no se veía igual, y lo peor no la veía a ella igual, le faltaba vida, le faltaba su sonrisa característica, esta Britt estaba triste y se notaba cansada, algo se habia roto en la chica y Santana lo noto desde que la vio a los ojos de nuevo.

- Tú – fue lo único que salió de la boca de Brittany antes de golpear con fuerza el rostro de la morena, quien al recibir el golpe solo se toco la mejilla y la vio asombrada.

-¿Pero qué demonios? ¿Por qué me pegas? – y entonces "plazzz" otra cachetada se hacía presente en la otra mejilla, Santana estaba anonadada y mas por que la violencia no habia parado ahí, imprecisos fuertes y a veces débiles golpes se hacían presentes en todo su cuerpo,

- Britt… para Britt, me… auch… para por favor… Britt – Santana iba perdiendo voz conforme los golpes no cesaban pero lo que la mataba eran las incoherencias que se escuchaba de la boca de Britt mientras le pegaba con tanta saña, la rubia le pegaba con ganas y peor aun con sentimiento, lo bueno fue que después de los primeros 50 golpes habia bajado la intensidad pero empeoro por que Britt habia comenzado a llorar mientras menguaba su ataque, la morena estaba completamente desconcertada realmente no sabía que ocurría y menos ahora que su chica lloraba desconsoladamente llena de ¿dolor?, no sabía qué hacer pero al final solo atino a abrazarla

- Britt… Britt… hey shhhh calma shhhh – la rubia se resistía al abrazo pero Santana en ningún momento la habia soltado, hasta que la rubia se rindió y se refujio en sus brazos sollozando, la morena estaba completamente perdida, no entendía nada solo alcanzaba a comprender que Britt su Britt ahora se encontraba en sus brazos balbuceando algo que no lograba comprender

- Britt mírame, mírame por favor – delicadamente tomo su rostro y lo alzo para que sus miradas se encontraran y al hacerlo comenzó a hablar – háblame Britt, dime que ocurre porque te juro por mi vida que no comprendo nada de lo que está pasando aquí

- ¿Por qué Santana? – por fin hablaba… despacio pero al menos lo hacía.

- ¿Por qué? ¿Por qué qué? No te entiendo Britt, por favor, por favor dime que hice – la rubia al oír esto se levanto con brusquedad y dificultad dejando a Santana hincada en el suelo donde habían terminado después del llanto de Brittany

- ¿Por qué no respondiste mis cartas? ¿Por qué no viniste por mí? ¿Por qué desapareciste? – fueron muchas preguntas como para asimilarlas de un solo golpe pero la rubia no paró ahí - Te amaba Santana yo hubiera dado todo por ti y tu no, tu ni siquiera te molestaste en escribir – ahora si hablaba bien, habia subido su tono de voz y hablaba atacando a la morena

- espera, espera un maldito segundo que dijiste? – Santana quería explicar todo lo que habia padecido también – yo te escribí del modo en que habíamos quedado, cada lunes desde hace un año, un maldito año Brittany y tu ni tus luces, bueno ni humo de ti, yo también te amaba yo, yo te-tenia la maldita idea de que volverías a mí de que todo sería como lo habíamos planeado de que viviríamos juntas de que tendríamos una vida juntas yo hice todo por recuperarte Britt – Santana quería que su rubia entendiera, para ella tampoco había sido fácil

- no, no es cierto, si me hubieras buscado como dices algo habría, alguna carta me hubiera llegado, algo habría sabido de ti, yo también te mande las cartas yo también pensé en nuestro futuro, yo-yo no hacía otra cosa más que pensar en ti… si hubieras hecho todo para que volviéramos a estar juntas lo hubiéramos estado! – hablaba con dolor y rabia mientras grandes lagrimones caían por su rostro

- yo lo intente todo Brittany todo! Incluso te mande un maldito boleto de avión para que regresaras lo mande a Oregón donde tú me dijiste que vivías en la dirección que me diste, y también todas las cartas, si no las hubieras recibido me las habrían devuelto así que alguien debió recibirlas – la rubia ahora no entendía nada por mas que se hubiera mudado las cartas tenían que haberse desviado hacia su nueva dirección, pero tenía razón si las cartas no se hubieran recibido las hubieran devuelto, ella también habia mandado cientos de cartas explicándole la situación, pidiendo su apoyo pero en cambio nada… o eso habia creído todo ese tiempo.

- Santana yo nunca… a mí nunca me llego nada, yo también te mande cartas ciento, dios te necesitaba tanto, tu apoyo, tu amor yo creí o termine por creer que simplemente no te importaba, que te habías olvidado de todo lo que paso ese verano – las cosas no tomaban sentido pero al pensarlo fríamente para la rubia solo habia un explicación… sus tíos, la odiaban y desde que se habia desatado la bomba no la dejan tener contacto con nadie, seguramente ellos habían recibido e interceptado sus cartas

- ¿Britt tu enserio creíste que no me importabas?, pero si yo solo vivo para estar contigo y yo pensé que tu solo me habías utilizado, que para ti todo esto habia sido un simple "free", un común amor de verano, me creí una estúpida ilusa por creer que alguien como tu podía alguna vez amar a alguien como yo, un maldito fenómeno, me sentí imbécil por haberme clavado tanto contigo, yo pensé que jamás te volvería a ver, o peor aun pensé que no querías verme y por eso ignorabas las cartas – sus ojos comenzaban a empañarse, ver a la rubia ahí diciéndole que habia hecho todo por contactarla la molestaba demasiado y más le molestaba el hecho de que ahora estuviera libre, seguro ahora estaba con alguien mas, de solo pensar eso la rabia invadía su cuerpo, por que pudo haberla tenido antes y mas por qué no se habia atrevido a buscarla nunca – lo lamento Britt – dijo finalmente

- qué? No lo entiendo Santana que lamentas? – Britt se habia calmado y ahora también sentía pena por su morena

- siento no haberte buscado como se debía, siento haber dudado de ti de la forma en que lo hice, y siento haberte hecho pasar por todo lo que pasaste y no estar ahí cuando querías que lo estuviera – hablaba con tristeza y se acercaba a Britt con cautela pero siempre mirándola a los ojos, odiaba verla llorar y más aun ser la causante de ese llanto

- San calma si? Estoy aquí y lo más importante es que tu estas aquí, pero creo que es vital que te diga algo antes de que hablemos más, antes de abrazarte, antes de besarte, pero antes de decirte ese algo quiero que te relajes vale?- ahora era la rubia quien tomaba la cara de la morena en su manos iba a hablar pero un sonido la detuvo, un pequeño llanto se escuchaba en la habitación, Santana al escucharlo trato de ubicar la fuente de este y cuando la encontró la rubia le obstruía la vista, ya que en cuanto el sonidito empezó ella se acerco rápidamente a la cama y cargo al bultito que habia divisado Santana

- ¿cuidas bebes? – fue lo primero que se le vino a la mente cuando vio a la rubia cargarlo con cuidado y acercarse a ella

- San yo… ella – hablaba despacio y con dificultad pero fue interrumpida

- ¿puedo cargarla? – le habían dado ganas desde que la vio supuso que era niña debido al cobertor femenino que la cubría, la rubia abrió los ojos sorprendida ante la petición pero al ver la carita expectante de la morena no pudo decir que no

- seguro – decía mientras con cuidado se la entregaba a una morena que hábilmente la cargaba – creo que le agradas – añadió al ver como se miraban ambas, y al admirar las muecas de la bebe y mejor aun las muecas de Santana

- ¿de quién es? – la morena no pudo evitar formular la pregunta ya que los impactantes ojos azules de la bebe la estaba inquietando.

Silencio solo obtuvo eso, silencio.

- Britt? – la chica tenia baja la mirada algo que no le gustaba, y la morena podía notar que estaba lidiando con una fuerte batalla en su interior, no lo estaba gustando la actitud por parte de la rubia, y entonces una explicación no muy grata paso por su mente

- ¿Quién es el padre Britt? – de solo pensar en su rubia en manos de alguien más se le revolvía el estomago, le dolía que la rubia hubiera estado con alguien que además si se ponía a hacer cálculos a juzgar por la edad de la bebe habia sido muy cerca de la fecha de sus separación, ¿habría sido para olvidarla? ¿Por rencor tal vez? No estaba segura pero de lo que si estaba segura es que lo que más le dolía era que ella no habia estado ahí para poder evitarlo

- San… yo lo último que quiero ahora que estas aquí es espantarte, pero la verdad es que esta bebe es la razón por la cual te necesitaba desde hace un año… es la razón por la cual te escribí como una loca, por la cual quería tenerte cerca y por la cual te busque desesperadamente, por la cual estaba en busca de tu apoyo – Santana comenzaba poco a poco a sentirse mareada, lo que la rubia le decía era más grave que cualquier otro problema en el que se hubiera metido, tenía una fuerte opresión en el estomago, del tipo que sientes cuando has reprobado una materia y te toca decirle a tus padres, de repente sentía que habia hecho algo muy malo y lo peor es que sabía que a esto no se le podía llamar "travesura", estaba atando cabos pero el resultado solo la mareaba aun mas – San… - Brittany la veía y continuaba, Santana le ponía especial atención - recuerdas el ultimo día del verano? El ultimo día que estuvimos juntas? – y como olvidarlo la morocha lo recordaba cada noche y cada día, recordaba cómo habían estado juntas como se habían sentido y como habían disfrutado de todas las formas posibles, fue ahí cuando en su mente paso la palabra "disfrutar" cuando pudo sentir como sus piernas le fallaban, se iba a caer lo sabía, pero algo la ato a la tierra y en vez de caerse débilmente apretó un poco sus brazos recordando ese pequeño ser que ella sostenía delicadamente en sus brazos… respiro, no podía caerse, no cuando ese bultito dependía de que ella se quedara en pie…

- San – se acerco con cuidado a la morena que ahora la veía fija e intensamente a los ojos - esa cosita que tienes en tus brazos es el producto de todo lo que sentimos y dijimos ese verano, este bebe es la prueba de lo mucho que te amo y de lo mucho que siempre te voy a amar… San este es… - fue interrumpida

- Nuestro bebe – la morena habia completado la frase, era necesario, porque era ella el complemento que faltaba, Santana lloraba y Britt la miraba preocupada, sentía vértigo de solo decir y pensar "nuestro"

- ohh dios no, no llores – decía mientras le acariciaba la mejilla y se acercaba mas a la morocha

- no lloro de tristeza Britt lloro de felicidad, yo… yo jamás me creí capaz de hacer algo tan perfecto como esto, y es gracias a ti, digo dios mírala es perfecta – miraba embelesada a su hija… esa palabra se repetía una y otra vez en su cabeza – Te amo – lo dijo finalmente mirando los ojos de la rubia

- Yo también te amo Santana más que a mi propia vida… - iba a continuar cuando unos labios la callaron sutil y suavemente, correspondió el beso intensamente extrañaba demasiado esos labios ese sabor era mejor que cualquier otro, y lo mejor es que era exactamente el mismo sabor que recordaba, pero habia algo mas en esos labios, algo se colaba en ese único sabor, era el invaluable sabor de una promesa, era el sabor de algo duradero y con eso en su cabeza se colgó del cuello de Santana con cuidado debido a que esta aun cargaba a su nena

- Danielle – dijo Britt en el momento en que necesitaron aire

- ¿Qué? – respondió la otra, estaba muy atontada por el besos como para entender que significaba ese nombre

- ese es su nombre - dijo acariciando suavemente la cabecita de la niña - ella es Danielle, aun no está registrada pero no se ahora que estas aquí, tengo la esperanza de que sea – otra vez fue interrumpida, que maña pues…

- Danielle López Pierce – termino la morocha con una sonrisa – Britt, he pasado demasiado tiempo alejada de ti – dijo seriamente - todo este tiempo eh estado muerta por dentro, y con el aparente destino terrible de estar sin ti, y ahora más que nunca, yo quiero estar contigo y con ella no pienso dejarlas ir ni una sola vez mas, no quiero perderte de nuevo, no estoy dispuesta a estar lejos de ti nunca más, por favor amor, por favor no permitas que me aleje de ti, de ella… de ustedes te lo ruego… nunca ni esta, ni en ninguna otra vida – Santana de solo recordar cómo había pasado ese año se estremecía y más aún al darse cuenta de que su rubia lo había pasado peor, pero una sonrisa y un brillo especial en los ojos de Britt la hicieron sentir con tranquilidad, la cual se multiplico al escuchar a su Britt

- nunca más, ni en esta ni en ninguna otra – un último beso fue lo que sello ese reencuentro, un beso cargado de sentimientos y de amor, y sobre todo… de responsabilidad.

Sssssssssssssssssssssssssssssssssssssss espacio de tiempo ssssssssssssssssssssssssssssssssssss

Salt Lake City 3:45 am Casa López Berry

La luna entraba de lleno por las ventanas de aquella casa, en la que reinaba la paz y la tranquilidad, solo se escuchaba el ligero crujir de los muebles y en ocasiones el viento soplando por alguna rendija, todo parecía dormido, todo excepto una rubia que se movía desesperada en su cama, llevaba horas dando vueltas y ya estaba harta, no habia podido conciliar el sueño ni siquiera 10 minutos, entonces pensó que tal vez un poco de hidratación la ayudaría a dormir, bajo en silencio a la cocina, cuidando de no hacer ruido con los escalones pero fallando estrepitosamente al resbalar y caer de sentón, maldijo por haberse caído, pero bendijo porque parecía que nadie la habia escuchado

- por fin – exclamo cuando su garganta recibió el trago de agua helada – dios que hora son – se pregunto internamente

- son las 3:45 – ¡crash! Un vaso que afortunadamente era de plástico había caído al piso

- maldición… dios casi muero Rachel jajá – la rubia se agarraba el pecho con la mano que antiguamente sostenía el vaso pero tenía una sonrisa en su rostro al ver a la dueña de la voz

- lo lamento enserio, te di un buen susto no? – dijo mientras divertida levantaba el vaso del suelo

- si jajá – la rubia se acomodaba y con una servilleta se disponía a secar el poco líquido que habia quedado en el suelo

- deja yo lo hago – Rachel le habia quitado la servilleta y de un movimiento habia secado la mancha

- te desperté – pregunto sentándose en el desayunador al mismo tiempo que su compañera

- no – dijo sonriente

- no mientas – dijo con una sonrisa

- no enserio yo me suelo levantar a esta hora por agua, veo que hiciste lo mismo – la morena obviaba lo obvio

- sí, tenía mucha sed – respondió Quinn un poco avergonzada Rachel lo noto así que decidió intervenir

- esta es tu casa ahora, puedes hacer lo que te plazca – dijo con la misma sonrisa

- Gracias – la rubia se sentía a gusto con la chica aunque ninguna dijera ninguna palabra

- no puedes dormir? – pregunto Rachel rompiendo el silencio mientras se levantaba y se serbia un poco de agua en el mismo vaso que habia utilizado Quinn, la rubia lo noto y le extraño el gesto pero no dijo nada

- no la verdad es que no pude pegar el ojo, supongo que es por el horario – dijo encogiéndose de hombros

- es normal no te preocupes, veras que mientras más tiempo pases aquí más te acostumbraras – le aseguraba la morena con una sonrisa

- siempre haces esto? – Pregunto la inglesa – el levantarte a la 3:45 am por un vaso de agua – se explico

- no la verdad solo lo hago cuando alguien se resbala en las escaleras – respondió sonriendo culpable – me despertaste

- lo sabía – le apunto con el dedo - eres mala

- soy Rachel soy terrible jajá – ahora ella y la rubia reían bajito para no despertar a nadie más – te lastimaste – el semblante de la morena se tornó preocupado sin perder la sonrisa

- la verdad con la culpa del momento no me di cuenta – dijo la rubia tocándose brevemente el trasero – auch creo que si me lastime – dijo sonriendo de medio lado después de palpar la parte baja de su espalda

- ¿Dónde? – Rachel se levantó rápidamente acercándose a la rubia – baja – le ordeno, la rubia sin pensarlo lo hiso – puedes agacharte un poco para poder ver donde fue – la rubia lo hiso no dijo nada – es aquí – Rachel empezó a tocar poco a poco la piel tersa de Quinn, justo donde la rubia tenía su mano y no pudo evitar sentir escalofríos al tener su mano ahí, lo que no esperaba es que a su "amiguito" también le gustara tanto, lo suficiente como para ponerse alerta

- auch es justo ahí… a dónde vas – pregunto cuando sintió las manos de la morena alejarse de su cuerpo

- voy por una pomada – dijo nerviosa, si no quería delatarse más tenía que alejarse un poco y calmarse – no tardo espérame

- ok pero no tardes si? – la rubia se enderezo y solo vio a Rachel asentir para luego adentrarse en la oscuridad de la casa; Quinn estaba confundida siempre que estaba en compañía de la morena se sentía nerviosa pero a la vez tranquila y segura, ahora que lo pensaba mil sentimientos pasaban por su cabeza y por su cerebro cada vez que siquiera la tenía cerca "concéntrate Quinn ni siquiera la conoces bien" pensó, y era la verdad no había convivido con la morena más de unas horas, pero por alguna razón sentía que la conocía de toda la vida, su rostro, sus ojos, su vos y hasta su aroma se le hacían conocidos, ¿Cómo era eso posible? ¿Cómo es que sentía que conocía cada gesto y mirada de la morena?, la rubia había llegado a una conclusión después de tanto pensar y pensar, de preguntarse y responderse había llegado a una reveladora conclusión… no tenía ni puta idea de nada

- pensativa? – la morena estaba recargada en el marco de la cocina con un pequeño botecito en sus manos, muy conocedora muy conocedora pero aun así un simple gesto la sorprendía – lo lamento – al ver la confusión de la aun pasmada Quinn continuo – por espantarte de nuevo, lamento haberte espantado

- ohh si si claro – dudo un poco – si está bien, tu puedes espantarme cuando quieras – "de donde carajos vino eso" pensó sorprendida (mas no arrepentida) de sus palabras

- como digas – Rachel sonrió, sintió la pomada en sus mano y recordó que tenía que hacer – ya la traje – le enseño el bote a la rubia

- gracias – Quinn sonreía sinceramente

- es un placer – volvió a sonreír, esa rubia solo le causaba sonrisas – tal vez será mejor que subamos a tu habitación para que estés cómoda y no te muevas después de que te ponga la pomada – Quinn y ella en solas en la habitación no era una idea que desagradara a la morena, pero tenía que ver si la rubia aceptaba

- seguro – solo iba a ser eso, le iba a ayudar con un golpe no habría nada mas

- genial entonces después de ti – dicho esto se hiso a un lado y espero a que Quinn pasara por el umbral.

Estaban a unos pasos de llegar a la recamara de Quinn y simplemente no podían dejar de estar nerviosas, ¿el motivo? Ni ellas mismas lo sabían.

- entramos? – pregunto la rubia

- jajá no se es tu recamara jajá – divertida Rachel se recargaba en la pared, logrando así que se marcaran en su delgada camiseta sus abdominales, a los cuales Quinn no pudo quitarle los ojos de encima, Rachel lo noto y sonrió en sus adentros para después preguntar – entonces ¿entramos? – Quinn regreso al mundo con esa pregunta y se limitó a asentir y a abrir la puerta para después adentrarse en la que ahora era su habitación

- me acuesto? – pregunto dudosa la rubia – me tengo que descubrir?

- si a las dos preguntas, por favor – Quinn lo hiso rápidamente y Rachel se lamio los labios al ver la espalda y casi el trasero de Quinn desnudos – lista – vio como la chica asintió – tal vez se sienta un poco frio está bien? – otra sentida y comenzó su labor lentamente comenzó a frotar la delicada pomada en la zona afectada y aprovechando también alrededor de la zona, sentía como la piel de Quinn se erizaba a su tacto y no podía evitar ponerse nerviosa también, tenía a una mujer con la espalda desnuda por primera vez bajo sus manos, ¡y que mujer!.

Las caricias iban cada vez más allá del golpe pero Quinn ni lo notaba, se sentía también estar bajo esa manos, tan cómoda, estaba tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera presto atención a los ruidos que se oían fuera de su habitación

- ¿Qué está pasando chicas están… - Shelby y Hiram entraban a la habitación y agarraban a Rachel nada más y nada menos que con las manos en la espalda desnuda de Quinn, quien al escuchar a los señores se volteo y cubrió su espalda desnuda mientras Rachel se erguía lentamente, Quinn vio un poco a asustada a Rachel quien con una mirada le dio a entender que ella se ocuparía de a situación

- y bien que ocurre aquí? – Shelby preguntaba seria

- es Quinn madre ella se calló de las escaleras mientras bajaba por agua a la cocina, yo escuche ruidos, baje y la encontré en la cocina mientras se revisaba la espalda

- y entonces propuso el uso de una pomada para el golpe y para que no me moviera mucho después pues era mejor hacerlo en mi habitación – Quinn había interrumpido y le había seguido la corriente a la morena modificando un poco la verdad pero sin mentir del todo

- exacto – finalizo Rachel

- ohh Quinn cielo te encuentras bien – pregunto Hiram ambos pares de ojos habían pasado del enojo/desconcierto a la preocupación

- si gracias esa pomada creo que me ha adormecido un poco el dolor – "o tal vez fueron esa manos mágicas que la untaban" pensó

- bueno si ya terminaron esa tarea Rachel regresa a tu recamara y Quinn descansa por favor – esta vez fue Shelby quien hablo, y lo hiso con autoridad y a decir verdad un poco de enojo que solo se vio reflejado al dirigirse a Rachel

- si madre – dijo la morena asintiendo – hasta mañana Quinn – dijo cortes pero fríamente y sin siquiera acercarse, salió rápidamente de la recamara

- duerme bien Quinn – Shelby le dirigió una mirada tierna y salió también de la habitación

- descansa linda – y así la familia dejo a Quinn en su cuarto que a todos las despedidas respondía con una sonrisa.

En el pasillo Shelby apuraba el paso y tomaba a Rachel fuertemente por el brazo, la cual solo se volteo con un semblante serio en su rostro

- no quiero que esto vuelva a ocurrir, esa pobre chica pensó que amablemente le untabas una pomada para el dolor mientras tenías una tienda de acampar en tus pantalones ¿Qué? ¿Crees que no lo note? – Shelby se había fijado en eso desde que entro en la habitación – Rachel no sabemos que reacción tenga ella con eso y último que queremos es que, en algún momento le avise a su familia y santana tenga que pasar por un infierno está bien? – Rachel asintió avergonzada de que su madre la hubiera visto así – compórtate y si quieres cuando la conozcas bien puedes intentar algo pero no olvides la primer regla de esta familia que es?

- no confíes y examina primero – dijo con la cabeza gacha Rachel

- exacto ahora vete a dormir, mañana tienes cosas que hacer – Rachel asintió y se metió a su habitación estaba pasmada, algo diferente le ocurría con esa chica, había tenido novias antes pero ninguna la ponía así por solo ver su espalda, pero aguantaría y haría lo que su madre le había dicho, esperaría y tantearía el terreno, pero algo si había decidido no se daría por vencida y si nada se interponía iba a conquistar a Quinn Fabray