"Extraño a los amigos que tuve que dejar, …, me hace querer volver a casa, ¿Podre algún día llamar a este lugar hogar?"

Capítulo II

Thorin


Thorin Escudo de Roble se perdió dos veces antes de encontrar el hoyo-hobbit, el cual Gandalf le había indicado, era donde se reunirían y conocerían al catorceavo miembro de la compañía, quien sería el saqueador.

-Una mujer- fue todo lo que pudo decir, mirándola con sorpresa, que probablemente fue visto como desagrado.

Su mente había quedado en blanco, cosa que nunca le pasaba, no pudo gestionar más palabras después de lo último, su cuerpo funciono cuando Balín lo empujo ligeramente hacia la mesa, su rostro nunca perdió la expresión de sorpresa/desagrado, pues el, Thorin Hijo de Durin se había quedado sin palabras gracias a una mujer.

De la misma manera en la que ella probablemente interpreto el desagrado en su rostro, ella le dirigió una mirada de casi odio, le dijeron lo que haría dentro de la compañía y para su desagrado, ella firmo frente a él, el contrato, mirándolo con la barbilla levantada y la mirada llena de desafío.

Después de una buena canción, todos se separaron alrededor de la casa para encontrar el lugar indicado para descansar, el, aún sin tener mucho que decir, se sentó y comenzó a fumar, a lo lejos escucho "¿Qué he hecho?" de la dueña del hogar, minutos después la vio pasar caminando muy rápido frente al hacia la puerta, su falda se movía de un lado al otro hipnotizado a Thorin.

La hobbit regreso casi una hora después, cuando ya pasaba de media noche, con varias prendas de ropa entre sus brazos y una sonrisa en el rostro.

-¿Thorin?- frente a él se paró Balín, le miro detenidamente sin dejar de fumar -¿ Qué sucede, muchacho?

-¿Por qué habría de suceder algo?- respondió.

No llevaba ni un par de horas, con su ahora secreto, y él ya se hacía a la idea de lo que le diría el enano.

-Porque una joven se ha unido a la compañía, y tú, mi muchacho, no has dejado de mirarla- podía jurar que odiaba a Balín en ese presido momento, por hablar muy fuerte y por meter su gran nariz donde no le importaba.

-No diré nada- Balín río ante aquello.

-No es necesario que lo digas- volvió a hablar el viejo enano y se fue a buscar a su hermano.

El viaje comenzó el día siguiente, le habían enseñado a Bella lo básico sobre montar un ponie, aún que ella había pedido en ir con alguno, pero antes de que nadie le contestará, Gandalf soltó un "No" que nadie se atrevió a contradecir, poco después escucho como la hobbit le decía a Gandalf sobre lo incómodo que era para sus piernas el utilizar pantalones y el montar.

Thorin se fijó en ello claramente, la noche anterior la había visto usar falsa, ahora la veía utilizar un pantalón, que claramente era de hombre, pero se acomodaba a su cuerpo, su cuerpo, definidamente a Thorin le gustaba su cuerpo.

Ella ayudaba en las cosas que le eran posibles, ayudaba en a cocinar, cuidaba la ponies, comía y hablaba con educación, los demás enanos parecían haberse puesto de acuerdo para hacerla sentir incómoda, Filli y Killi le hacían bromas, de las cuales hasta él se reía discretamente.

Dwalin, Bombur, Bifur y Dori solían tener concursos de eructos, el ganador ganaba la porción de cena de los demás , la competencia siempre terminaba entre Dwalin y Bombur, los jueces siempre eran Filli y Killi, y Thorin se preguntaba por qué sus sobrinos hacían todas aquellas cosas; y estaba completamente seguro que lo hacían con la intención de molestarla.

En una ocasión cuando llegaron cerca de un pequeño río, todos decidieron darse un baño en él, menos por supuesto, Bella y Gandalf, como bebés después de un buen baño, todos terminaron durmiendo después de haber cenado.

Bella se acercó a Thorin quien fumaba cerca del fuego.

-Thorin, me gustaría ir al río a bañarme, ¿Le importaría vigilar? - el enano asintió y la acompaño, en un punto él le dio la espalda y se recargó en un árbol, no escucho sus pasos hacia el río, pero escucho, como se quitaba la ropa y se metía en el agua. Tal vez fueron diez o quince minutos, para Thorin fueron milenios donde el instinto y tentación de girarse un poco, tan sólo unos centímetros y describir lo que había debajo de la ropa que usaba.

-Listo- junto a él apareció la hobbit recién bañada, con los rizos pegándosele al rostro y las mejillas más coloradas. Ambos caminaron de vuelta hacia el campamento, donde se encontraron con Filli despierto listo para hacer su guardia.

Bella se dirigía a él lo más mínimo posible, eso lo notaba él y todos los de la compañía, claro que nadie hacia comentarios sobre ellos, y él se esforzaba en aparentar que no ansiaba su atención. Ella habla más con cualquiera que con él, hasta Dwalin solía molestarla, Filli y Killi por su parte casi nunca la dejaban sola, Bofur se había convertido en su confidente en el tiempo que llevaban de viaje.

Le molestaba, claro que le molestaba, el, Thorin, quien nunca se había acobardado para hablar con alguien, ni mirar a alguien, ahora, si tenía un problema debía de solucionarlo, pues no era normal que quisiera estar todo el tiempo al lado de la hobbit, que ella al verlo acercarse, se alejaba discretamente, tal vez le temía o tal vez no le agradaba; aquello estaba comenzando a atormentarlo, demasiados pensamientos dirigidos hacia una sola persona.

Eso no le gustaba.

La noche que Balín le contó la historia de la Batalla de Azanulbizar, miraba a Bella, como su rostro cambiaba de expresión.

-Increíble- había susurrado cuando se terminó la historia, Thorin inflo el pecho en orgullo.

Por las noches, Thorin hacia la primera guardia, cuando todos estaba ya dormidos, se acercaba lentamente hacia la hobbit, le acariciaba levemente el cabello, la miraba dormir y volvía a su lugar de vigilancia.

Una noche, cuando ya habían pasado Bree hacía mucho y las Montañas Nubladas estaban aún por delante; mientras hacia la guardia que le correspondía se acercó a Bella, miro cada detalle de su rostro tranquilo al dormir, la calma que transmitía su rostro, las largas pestañas y los labios que le llamaban y vez en cuando le tocaba el cabello que se le pegaba a la frente; no se dio cuenta que sus sobrinos habían despertado, ambos sonreían como sí acabarán de realizar alguna travesura. Sin moverse ni hablar, se mantuvieron sentados mirando a su tío, quien no sabía era observado, hasta que se levantó, se dio la vuelta y ahí los vio, con grandes sonrisas y ojos brillantes.

-Ni una palabra- los amenazo antes de que ellos digieran algo, aquello sólo aumentó su sonrisa.

-¿Cuándo empezamos a llamarla tía?-pregunto Killi. Todo lo que salió de Thorin fue un gruñido.

A Thorin no le gustaba que nadie más la tocara, no le gustaba que Bofur le tomará de la mano para ayudarla a bajar del ponie o que Bombur le palmeara la espalda para felicitarla por la comida y aún que no en gran nivel, le desagradaba que sus sobrinos la abrazaron constantemente, hacia el esfuerzo constante de no mostrar el desagrado que las acciones le causaban.

Días después cuando le dieron la tarea de Filli y Killi de cuidar los ponies y habían fracasado, después de mandar a Bella a recuperarlos corrieron de regreso al campamento gritando se el uno al otro.

-Fue tu culpa- le dijo Killi.

-No, fue la tuya- contesto Filli, Thorin había escuchado cuando habían mandado a Bella a llevarle la cena sus sobrinos, ellos volvían, sin la hobbit, se acercó a ellos mientras seguían discutiendo.

-¿Y Bella?- les pregunto rogando que no notarán la ansiedad en su voz.

-Bueno ...- comenzó Killi alargando las palabras.

-Killi la mando a rescatar a los ponies de unos Trolls- dijo Filli acusando a su hermano.

-No es cierto, Filli la mando- contesto Killi. Tal vez dejaron de acusarse entre ellos por la mirada que Thorin les dirigió a los dos. Thorin sabía que no podía matarlos, eran sus sobrinos y por mucho que los estuviera odiando en esos momentos por haber mandado a la hobbit, quien no sabía pelear ni defenderse, a tratar de engañar unos Trolls.

Después de que todos fueron a ayudar a Bella, pero se vieron limitados por el que uno de los Trolls había tomado a Bella de los brazos y los amenazaba con dejarla caer en el caldero, se encontraron metidos en un saco cada uno, listos para ser comidos.

Bella comenzó a hablarles, podía ayudarles a cocinarlos y demás cosas, uso palabras tan suaves y tranquilizadoras que todos los enanos estaban dispuestos a dejar que ella los cocinara.

Thorin se sorprendía nuevamente, la hobbit tenía La Habilidad del Habla y engañar a la gente, si ella desarrollase esa habilidad podría engañar a cualquiera. Pero él no necesitaba que ella le hablará con aquella habilidad, si ella le pedía matar a alguien lo haría sin dudar.

Cuando salieron de aquel problema y encontraron la cueva de los Trolls, donde guardaban lo que robaban, observo muchas joyas, monedas de oro y reliquias, que Thorin pensó en Bella usando tales joyas, brillantes anillos, resplandecientes collares, usando vestidos de las mejores telas que correspondían a la realeza y por supuesto la corona que correspondía a una reina, rápidamente se quitó aquellas ideas de la cabeza.

Gandalf le entregó una pequeña espada a la hobbit que trataba de rechazarla, Filli se ofreció a enseñarle a usarla, nadie mejor que su sobrino para que ella aprendiera a defenderse. Al poco tiempo llego Radagast, mientras hablaba con Gandalf el reafirmaba el camino que tomarían junto con Dwalin.

-Pero tienes pechos- rápidamente Thorin se giró hacia donde Radagast le hablaba a la hobbit. Como se atrevía aquel viejo chiflado a mirar el cuerpo de la hobbit, antes de que el pudiera contestarle con una grosería, Filli se le adelantó a defenderla.

Cuando llegaron a Rivendell. Thorin tuvo que compartir la mesa junto con Gandalf y Elrond, todos los demás enanos y hobbit en otras mesas, ya sabía él lo que se avecinaba, cantos, groserías y que alguien robara algo. Después de que la comida terminara permaneció un tiempo hablando con el mago y Elrond, para cuando volvió las habitaciones, Bella estaba regañándolos.

-¿Ahora eres amiga de los elfos?- le había preguntado Gloin.

-Ellos amablemente nos han ayudado- declaro sin aceptar ni negar aquella pregunta- Y devuelvan los cubiertos y lo demás que tomaron.

Bella se fue de ahí enojada, discretamente la siguió hasta que la vio sentarse en una banca de mármol frente a una fuente, la escucho hablar sola sobre lo maleducados que eran los enanos, al poco tiempo ella se quedó dormida; Thorin preocupado busco una cobija y la coloco para evitar que no tuviera frío. Se escondió en las plantas detrás de ella y permaneció vigilante toda la noche.

Cuando unas campanadas sonaron a lo lejos, Thorin supuso era ya media noche, Bella continuaba dormida y nadie había pasado por ahí desde que habían llegado, el decidió entonces fumar, aún escondido entre los arbustos, hasta que escucho unas pisadas a lo lejos, entre la oscuridad comenzó a distinguir a alguien caminando, aquellos pasos que escuchaba, era ligeros pero fuertes marcando con firmeza el camino que seguía, extraño pues los elfos era tan ligeros que sus pies no emitían algún ruido, pareciese como sí la persona estuviese acostumbrada a caminar con cautela.

Pudo ver su forma cuando esta estaba cerca de la fuente, no era tan alto como un elfo, podría tener, tal vez, la misma estatura que Thorin, no podía ver ni su rostro ni su atuendo porque era cubierto completamente por una capa, podía ver el principio de la nariz y su boca, su barbilla adornada por una ligera barba negra, pero de ahí en más, nada.

Thorin se puso atento cuando vio que la persona notaba a Bella y parecía hablar solo entre susurros.

-Si, esta dormida ... No, recuerda lo que dijo Arwen ... Sólo un poco, ¿De acuerdo? Y será rápido- la persona término de acercarse a Bella y con paso más cauteloso, se inclinó un poco sobre la hobbit y Thorin no quiso alterarse, por lo que le permitió ver a la hobbit.

Cuando la persona se inclinó aún más a Bella, soltó un suspiro y le acaricio el cabello, comenzó hablar entre susurros nuevamente pero Thorin no podía escuchar nada de lo que decía, por lo que se levantó de un salto y rápidamente tomó la empuñadura de Orchist, para su sorpresa el extraño, se había movido con una extraña agilidad y de su cadera tomó una espada en la mano apuntándolo al mismo tiempo , demasiado cerca al cuello de Throin sin soltar el cabello de Bella, claro que aquello no lo intimido, Thorin dio un paso y sintió la punta de la espada que le parecía vagamente familiar, tal vez la había visto en algún lugar hacía mucho tiempo, le amenazó con su espada del mismo modo, con la punta de la espada hacia la garganta.

-¿Necesitas algo?- pregunto Thorin después de un momento donde nadie decía nada ni se movía. La persona movió la cabeza de forma negativa después de un rato, dio un paso atrás y guardó su espada, volvió dar ese paso hacia enfrente y se inclinó hacia Bella nuevamente- Aléjate de ella.

Thorin dirigió su espada lo más cerca posible del extraño y lo más alejado de Bella, pero aquello no le importó al extraño, él se inclinó, le susurró unas palabras al oído, le beso la mejilla y le acaricio el cabello; mirándolo, Thorin sabía que por mucho que lo amenazara eso no le importaría, algo le decía que no lo dañara, que aquella persona no estaba haciendo nada malo, aún que no le agradaba que se tomará la libertad de tocarla.

La persona dirigió su cabeza hacia Thorin, hizo una reverencia. Y así como llego, se fue, caminando con los hombros derechos y la frente cubierta en alto, Thorin no entendió quién era aquella persona, pero decidió no alejarse mucho de Bella y velar su sueño para que aquello no volviera a suceder, sin embargo, como era natural, cerca de la puesta del sol, el sueño le venció.

En la mañana cuando despertó, la hobbit ya no se encontraba ahí, decidió entonces regresar a las habitaciones.

-¡Hay que destriparlo!- escucho decir a Dwalin.

- Mejor le sacamos los ojos y luego lo destripamos- dijo esta vez Dori.

-Y la cortamos la cabeza- dijo al final Gloin.

-¿De quién hablan?-pregunto Thorin entrando al lugar, se dirigió a Balín.

-De un hijo de hombre, Estel, con el cual Bella ha decidió tomar un baño- sin poder evitarlo, Thorin hizo una pequeña mueca, muy pequeña, apenas notable para cualquiera, excepto para Balín, quien en todo se fijaba. - También dormirá con ella esta noche.

No eso no pasaría, ese niño no vería a Bella desnuda antes que él, es decir, aquel niño era un desconocido sin razón que podria hacerle daño a Bella.

No lo pensó mucho, pero entro a la habitación, la cual le habían designado a la hobbit, la pequeña mochila que correspondía a Bella estaba sobre la cama, escuchaba las rizas del baño y sin pensarlo mucho, nuevamente, entro y en baño, donde se encontró con Bella metida en la bañera cubriéndole arriba de los pechos, con un niño de cabello cafés y mirada brillante, sentado frente a ella.

-Tiene que irse- dijo en cuanto entro al lugar, después encontrarse dentro se dio cuenta de lo que estaba haciendo, mirando hacia Bella, su cabello suelto mojado, con rizos sobre su rostro rojo por el vapor, sus hombros húmedos y Thorin podía jurar que si daba un sólo paso hacia enfrente podría ver sus pechos- Puede ser un espía.

-Es un niño- dijo Bella sin creer lo que Thorin decía- Ni siquiera es un elfo.

-Tiene que irse- volvió a decir.

-No lo hará- y ella no le dirigió ninguna otra palabra ni mucho menos una mirada, enojado, salió de ahí, azotando la puerta, del baño y de la habitación, paso de largo la sala donde nadie se atrevió a decir nada y entro en la habitación que habían predispuesto para él, aunque se negó ferviente y menciono que preferencia dormir junto con la compañía, Elrond había insistido.

Echó la cerradura, abrió la llave del agua y dejo que la bañera se llenará, se metió en el agua y con su mano derecha se quitó la frustración del momento. Bella tenía el cuerpo que a él le gustaba, valla que le gustaba, varias veces se había encontrado a sí mismo pensando en un momento íntimo entre ella y el, claro que, al estar rodeado de la compañía, la privacidad no existía y masturbarse no podía.

Los días que estuvieron ahí, aquel niño no se separaba de Bella, a todos lados estaba pegado a su falda y todo le preguntaba, aquello le hacía enojar, aquel niño se bañaba y dormía junto a la hobbit que a él le gustaba, cada que los veía, fruncía el ceño.

Elrond le había indicado el lugar de la puerta en la montaña solitaria, por lo que había organizado a la compañía de irse lo más pronto posible.

Thorin había notado que la actitud de Bella había cambiado, se le veía distraída y más callada de lo normal, se la pasaba demasiado cerca de Killi, Thorin debía recordarse a su mismo que aquel era su sobrino y no podía hacerle nada, pues él no estaba haciendo nada malo, desde el principio del viaje Killi de acercaba más a Bella, se preguntó varias veces si Killi tendría algún interés en la hobbit más allá de amistad, aún le pesara pensarlo, tal vez era Bella quien estaba interesada en Killi, claro, no era una mala idea, Killi era posiblemente todo lo que ella podría querer.

Era el príncipe del reino que estaban en camino por recuperar, estaba bien educado, aún que sus modales a lo hora de comer (y en general) dejaban mucho que desear, era rubio, cuando paso por la comarca vio a gente de cabello claro, tal vez a Bella le gustaban los hombre de cabello claro, pues su mismo cabello era castaño, que cuando le daba el sol, pareciese como si tuviera los rizos de oro; Killi también era joven, era amable con ella y siempre la cuidaba.

Oh, Thorin no tenía ninguna oportunidad con la hobbit.

Una noche, acampando entre de las montañas nubladas, el frío era más notable, y cerca del fuego vio a Bella y a Killi abrazados, demasiado cerca, hablándose entre susurros, como dos amantes, Thorin sintió algo dentro de él, como si sus músculos se contrajeran desde el corazón causándole un dolor extraño, la garganta se le secó, se dio un momento, se alejó de todos, miro el cielo y se negó a sus ojos dejarán caer ni una sola lágrima, sí eso era lo que ella quería entonces que así fuera, sería su decisión, él no era nadie para reclamarle.

Pero el enojo y la ira no lo abandonaron por mucho tiempo, sabía que todos habían notado la frialdad con la que se dirigía, parecía estar enojado siempre con todos, pero siempre parecía estar más enojado con Killi, Filli lo había notado y cuando trato de preguntarle a su tío sobre la actitud que tenía hacia su hermano, lo único que recibió fue una mirada que le hizo cerrar la boca y alejarse de él.

Al poco tiempo, en la batalla de truenos, en un paso en falso, Bella callo por la orilla hasta quedar colgando sujetada de una piedra, su mente procesó todo rápidamente y antes de que alguien más actuara, se dejó caer, hasta sujetarla de la espalda y hacerla subir y él subir con ayuda de Dwalin.

Enojado consigo mismo de no vigilar más a su compañía dentro de aquella tormenta, aún que él no tenía ninguna obligación de hacerlo, enojado por la actitud de la joven, enojado por muchas cosas más, espeto hacia Bella antes de pensar lo que decía.

-Ella ha estado perdida desde que salió de su casa, nunca debió de haber venido- en el momento en el que dijo aquellas palabras, quiso golpearse a su mismo, el rostro de Bella mostraba dolor y con ello su propio corazón le dolía, como había sido capaz de hablarle de aquella manera, se había esforzado por no decir nada sobre ella, no bueno ni malo, ahora de su boca solo salían palabras que causan mas daños de lo que causo su silencio.

Más tarde esa noche, estando ya todos dormidos en una cueva, Thorin despertó al escuchar la voz de Bella y de Bofur.

-¿Fue por lo que dijo Thorin?- le pregunto Bofur.

-No lo sé- su voz llena de dolor y timidez, que por primera vez la escuchaba hablar así, aquello le dejaba claro que lo que había dicho le había dañado, le dolía pensar que estaba a punto de irse, regresar todo el camino de vuelta sólo por lo que él le dijo- Puede ser.

Antes de que pudiera ponerse en pie y detenerla de irse, su espada brilló y todos cayeron hacia un túnel, gritos por todas partes, groserías y patadas. Cuando cayeron a la plataforma donde muchos Trasgos ya les esperaban, una vez estando de pie, busco a Bella con la mirada, se sujetaba de una piedra y nuevamente colgaba hacia un precipicio.

-¿Dónde esta Bella?- pregunto alguien dentro la multitud, antes de que nadie pudiera acercarse, movió a varios Trasgos y se hacerlo hasta donde colgaba.

-Aquí- grito ella misma, Thorin le sujetó el brazo - Por favor, por favor, no me sueltes.

Ella le rogaba con los ojos llenos de lagrimas y la voz llena de desesperación, pero Thorin dudo en ese momento, no sabía que podía llegar a pasar, tal vez no era coincidencia que cayeran en aquel hoyo de Trasgos, no sabía que era lo que podían llegar a hacerles, mucho menos sabía que podían a hacerle a ella por ser mujer. Miro sus ojos un segundo y pidió a Mahal que por lo que más quisiera, Bella cayera a las cavernas.

-¡¿Qué has hecho?!- le grito Killi cuando vio que Bella caía y Throin él era empujado para que caminara junto a los demás- ¡¿Por qué la soltaste?!

-Cállate, Killi- le grito Thorin.

-Pero…- volvió a insistir. Filli el dio un golpe en la cabeza.

-Cállate, quien sabe que le hubieran hecho si la veían- le dijo.

Todos fueron llevados hacia un trasgo gigante que olía peor que todos ellos juntos y cantaba con mucha devoción. Escucharon una canción y sintieron la mayor pena ajena jamás.

-Mira quien tenemos aquí ... Al Rey bajo la montaña- el gran trasgo hizo una inclinación - Pero lo olvidaba, tú no tienes una montaña ... Y no eres un rey ... lo que te hace nadie, en realidad.

La discusión comenzó, el Gran Trasco envió el mensaje a Azog e hicieron traer a la destrozadora, afortunadamente, Gandalf decidió era momento de hacer acto de presencia, corrieron para salir de aquella cueva.

-Muévanse, muévanse- grito Gandalf. Salieron de la cueva y avanzaron considerablemente hasta que se detuvieron a tomar aire.

-¿Dónde esta Bella?- pregunto Gandalf, después de contar todos los enanos en la compañía, el mago comenzó a enojarse- ¡¿En dónde está nuestra Hobbit?!

-¡Thorin la dejo caer!- dijo rápidamente Nori ante en enojo de Gandalf - En la entrada de la caverna.

-¡Dime exactamente que paso!- grito en mago más enojado de lo que jamás lo habían visto hacia Thorin.

-...- comenzó Thorin - Ella tenía la oportunidad de salvarse.

-¡¿Y por ello la dejaste caer a una caverna?!- grito Gandalf. Detrás de él, Gandalf escucho ruidos y fue el primero en ver llegar a la hobbit , sin su saco, con la ropa rota, el cabello mojado y raspones en toda la cara- ¡Bella! ¡Nunca había estado tan aliviado de ver a alguien en toda mi vida!

-Bella, ¿Qué te paso? - dijo Killi al ver el estado de la joven. Filli rápidamente se quitó el abrigo y se lo puso, Thorin le agradeció mentalmente a su sobrino, a pesar de que le gustaba ver a Bella con poca ropa, aquel no era el momento, mucho menos con tantos enanos mirándola, se sintió aún más orgulloso de su sobrino cuando le cerró el abrigo hasta el cuello.

-Gracias- le susurro a Filli y explico donde había estado- Caí hasta la caverna, era como un laberinto, esperé hasta verlos y los seguí.

-¿Por qué esperaste por nosotros? ¿por qué regresaste? - pregunto Throin antes de pensar lo que están diciendo, todo lo que había pensado en los días pasados, lo hizo actuar sin pensar, soltar una parte del dolor que había sentido al verla junto a Killi, Thorin recordó que ella había estado apuntó de irse antes de que cayeran a la cueva de los Trasgos - ¿Por qué no te fuiste, sí eso era lo que querías?

Thorin pidió que nadie notara la ansiedad que tenía en la voz, el miedo y la felicidad mezclada, miedo de saber lo que respondería y felicidad de verla nuevamente, viva, aún que tuviera muchas heridas en los brazos, piernas y rostro.

-Yo sé que dudas de mí, Thorin- Bella se abrazó a sí misma, con aquel abrigo que le quedaba ridículamente grande, Thorin hubiera preferido que fuera su abrigo el que ella usará- Extraño todo lo que tenía en Bolsón Cerrado, aquel es mi hogar ... pero por eso mismo regrese, ustedes no tienen un hogar ... se los arrebataron, pero yo los voy a ayudar a recuperarlo.

Thorin no pudo seguir mirándola a los ojos, aquello había sido mucho mejor de lo que había esperado que respondiera, ella deseaba ayudarlos y darles un hogar, pero para él, donde ella estuviera, ese podría llamar hogar.

Escucharon los rugidos de los huargos y comenzaron a correr. Ante su tamaño y velocidad los huargos les dieron alcance.

-¡Suban a los árboles!- grito Gandalf, en menos de un minuto, toda la compañía estaba subida en los pinos que los rodeaban. Cuando Thorin se dio cuenta de que Bella aún permanecía en el suelo, estuvo a punto de bajar, pero Balín le sostuvo del hombro para detenerlo.

Azog apareció ante ellos y después de amenazar a Thorin, los demás huargos que lo acompañaban atacaron hasta que hicieron que los árboles comenzarán a caer y todos terminaron en un sólo pino, comenzaron a lanzar estróbilos encendidos hasta que retrocedieron.

Thorin decidió que era momento de bajar del pino y enfrentarse al orco como lo había hecho ya tiempo atrás, sin embargo, las cosas no resultaron como le hubiera gustado, se encontró a si mismo casi inconsciente, escuchando la lucha de su alrededor y escucho un "Mátenla" aquello no podía significar nada bueno, pero por mucho que quería ponerse en pie no podía hacerlo, cerca de él escucho un gemido muy fuerte, abrió los ojos y miro a Bella tirada cerca de él, sangrando e inconsciente y Azog demasiado cerca.

Le costó mucho mantener la conciencia, quería acercarse a la hobbit, con mucho esfuerzo trato de levantarse, pero cada vez todo su cuerpo le parecía más pesado, los ojos le costaba mantenerlos abiertos. Al poco tiempo sintió como lo levantaban, no se preguntó que eran, pero se sintió a salvo, se permitió entonces perderse en la inconsciencia.

Para cuándo volvió a despertar, alcanzo a ver el rostro de Gandalf y enseguida el Filli, Killi y Dwalin que lo llamaban y le preguntaban su estado. En cuanto estuvo consiente de sus pensamientos.

-¿Y Bella?- fue lo primero que pregunto, no sabía si él estaba herido, si alguien más de la compañía estaba herido, Gandalf podría estar quemándose y a él no le iba a importar, quería saber el estado de la mediana que se había atrevido a hacerle frente a un orco y a defenderlo, quería que le había pasado a esa mujer que no salía de sus pensamientos ni preocupaciones.

-Mal- le dijo Filli- Sangra demasiado.

Como pudo, se recargó en su sobrino y se levantó, sentía el cuerpo dolerle como nunca le había dolido, ambos caminaron hacia donde estaba Gandalf y Oin atendiendo a Bella.

-¿Cómo esta?- pregunto Thorin acercándose.

-Mal- contesto Oin, Thorin se acercó lo suficiente para poder verla bien, si Filli no lo hubiera estando sosteniendo, él se había dejado caer a la roca, impactado miraba como Oin se llenaba las manos de sangre mientras trataba de detener el sangrado de las profundas heridas de la hobbit, Thorin podía ver la curva de sus pechos, su estómago y parte de su vientre, el abrigo negro de Filli ahora era color guinda de la gran cantidad de sangre que salía de ella.

-Conozco a alguien aquí cerca, que podría ayudarnos- después de un buen rato que a Thorin le pareció una tortura mientras escuchaba a Bella sollozar y pedir en susurros suplicas, Gandalf hablo- Podríamos descansar y curar a Bella correctamente.

-Guíanos entonces- no lo pensó mucho, si en ese lugar podrían salvar a Bella, entonces no había nada más que pensar, todos comenzaron a bajar de roca sosteniendo se unos contra otros, Dwalin llevaba a Bella, si no hubiera estado tan débil que aún debía sostenerse de Filli , el mismo la hubiera llevado todo el camino.

Varias horas después cuando llegaron a la casa de Beorn, Bella estaba ahora en brazos de Killi, aun estando inconsciente, ella gruñía y sollozaba de dolor.

Thorin estaba dispuesto a suplicarle a Beorn que los dejara quedarse, o que únicamente permitiera que curaran a Bella, pero aquello no fue necesario, el cambiante de pieles acepto que se quedarán y guio a Gandalf, Oin y Killi hacia una habitación donde atendieron las heridas de la hobbit, Thorin se sentó fuera de la puerta cerrada donde atendían a Bella y no se movió de ahí hasta que Gandalf salió más pálido que nunca y les aseguró que ella estaría bien. Cuando estaba a punto de entrar a la habitación para ver a la hobbit, Oin le negó la entrada.

-No está usando ropa- dijo el sanador frente a Thorin, pronto Filli y Killi también querían entrar a ver a la hobbit.

-Pero tú estabas adentro- le dijo Killi enojado.

-Mi deber es con los heridos y estoy seguro de que ella entenderá - dijo Oin, no les debatió más y se fue a dormir alejando que estaba muy cansado. Los tres descendientes de Durin durmieron fuera de la puerta de Bella, sólo por sí ella despertaba y necesitaba de algo.

Dos días pasaron para que Bella despertara, en cuales Thorin se negaba a moverse muy lejos de la habitación, eso incluía para comer y sólo en pocas ocasiones dormía. Cuando Bella despertó, ella grito, grito tan fuerte, que todo el color se perdió del rostro de Thorin y en menos de un segundo, él y toda la compañía habían entrado a la habitación.

Cuando Oin había dicho que no llevaba ropa puesta, él había creído que al menos tendría puesto el corpiño, pero no, ella no tenía puesto nada de la parte de arriba y lo único que cubría sus pechos era sus manos. Gandalf los hizo salir de ahí rápidamente, pero la imagen de Bella no dejo su cabeza por mucho tiempo, sus pequeños hombros y delgados brazos por la mala alimentación que llevaba, su estómago y vientre siendo adornados por varias horribles y extensas cortadas que la atravesaban y sus pechos, aún que eran cubiertos por sus manos, eran lo suficientemente grandes como para que las manos de Bella sólo cubrieran lo necesario, también eran adornados por una cortada, Thorin trato de imaginar el horrible dolor que tenía que soportar sólo por haberlo protegido.

Ese mismo día, Bella se les unió a comer, sosteniendo de las paredes y caminando muy despacio, les agradeció a todos los preocuparse por ella y también agradeció a Beorn. Después de la comida, Gandalf le permitió salir a tomar aire donde varios minutos después de vigilar desde lejos, Thorin decidido acercase le.

-Necesito agradecerte, salvaste mi vida- ella no lo miro, aquello le dolió a Thorin, le dolió el corazón nuevamente.

-Tu salvaste la mía- le contesto ella, con una voz indiferente- Aún que después me hallas dejado caer por un acantilado.

-Sólo quería salvarte, no sabía que te podían hacer los trasgos- la acusación le cayó como un balde de agua fría, rápidamente contesto con su temor.

-Me dejaste caer- ella se dignó a mirarlo entonces, con los ojos llenos de odio y ligeramente rojos, hablo con lentitud, aquello le dolió a Thorin, más de lo que cualquier cosa que le había dicho, se sintió arrepentido de haberla dañado de aquella manera- Un trasgo o lo que fuera aquello estuvo a punto de… matarme solo porque me tardaba en responder un acertijo.

-¿Qué ...?- trato de preguntar pero ella le interrumpió.

-Yo también soy parte de la compañía, te guste o no, estamos muy lejos para regresar - Bella se puso de pie y se fue de ahí caminando aún con dificultad, Thorin pudo ver las lágrimas que se amontonaban por salir de sus ojos y aquello le hizo sentir más miserable- Cuando lleguemos a Erebor, terminaremos con esto y no tendrás que verme más.

Esa noche Bella se encerró en la habitación negándose a cenar alegando que le dolía la cabeza y quería descansar, Thorin volvió a dormir frente a la puerta de la hobbit y durante la noche, él podía escuchar sus sollozos, ella estaba llorando por su culpa, cada gemido de frustración que escuchaba lo hacía sentir peor, muy tarde por la noche cuando dejo de escucharla sollozar, Thorin suponía estaba dormida, podía escucharla suspirar pesadamente entre sueños.

Por la mañana cuando Oin entro a la habitación para cambiarle los vendajes, al salir, el viejo enano lo miro de mala manera.

-Espero la conversación que tuvieron ustedes no sea la razón de su pesar- Thorin hizo un gesto con la boca, pero se negó a confesar, que eran sus palabras y posiblemente también sus acciones las responsables de hacer a Bella llorar.

Una noche, cuando ya todos se habían ido a dormir, o eso fue lo que pensó Thorin, a su lado apareció Killi envuelto en una cobija, se sentó a su lado derecho sin hablar, así permanecieron varios minutos.

-Eres mi tío- hablo Killi decidiendo lo obvio- Y pensaste que ella y yo teníamos algo.

-Lo tienen- dijo Thorin sin despegar su mirada de la puerta de madera.

-Posiblemente- aquella conversación no le estaban gustando en absoluto a Thorin, no estaba listo para aceptar que su sobrino quería estar con la hobbit, no estaba listo para escucharlo- ¿Cómo me llamo ella el otro día...? Ah, claro, me llamo hermano.

-¿Qué?- Thorin pensó que su cabeza lo había hecho escuchar algo diferente tratando de huir de la realidad.

-Si, ella dijo el otro día, que nunca tuvo hermanos, pero le hubiera gustado que Fee y yo hubiéramos sido sus hermanos- la mirada que Thorin le dirijo era de sorpresa pura, a diferencia de Killi que tenía una mirada tan grande y luminosa- Curioso, ¿no crees tío?

-Calla- Killi recargo su cabeza en el brazo de Thorin y dormio junto a él. Poco después apareció Filli quien durmió recargado en el otro brazo.

El resto de los días que permanecieron con Beorn, fueron de lo más placenteros, aun que debían de moverse pronto hacia el bosque negro, pero Gandalf se negaba rotundamente de que se moviera a Bella de locación, el mago le permitía caminar muy poco y estar de pie mucho menos, por lo que cuando Oin acepto a duras penas que Bella podría, sin estar completamente seguro de que alguna herida no volviera a abrirse, seguir el camino.

Gandalf se negó a que Bella fuera en un ponie ella sola, por lo que Bofur se ofreció a llevarla, Beorn la subió a la silla y la hizo abrazar por la espalda a Bofur.

Thorin iba lo más cerca posible pero también lo más alejado, para evitar algún malentendido, pero cuando Bella comenzaba a gemir de dolor y se abrazaba con fuerza de Bofur, Thorin comenzaba a gruñir y aquello comenzaba a incomodar a Bofur, hasta qué al día siguiente Bella fue con Killi, quien más que feliz de recibir a la hobbit, hablaba con ella y la dejaba que lo abrazara todo lo que quisiera sin protesta alguna de Thorin.

Cuando llegaron a la entrada del bosque negro, Gandalf decidió era momento de seguir un camino diferente, Thorin vio cómo se acercó a Bella y le susurró. Decidió no tomarlo en cuenta, sin embargo, el mismo se acercó a Dwalin y en voz muy baja le hablo.

-Quédate cerca de ella- Dwalin lo desafío con la mirada.

-¿Ahora soy niñera?- Thorin le gruño.

-Te lo pido como un favor- Dwalin gruño muy fuerte y frunció el ceño.

-Te va a costar caro-

-Y también de Filli y Killi- Dwalin giró los ojos enfadado- No me fío del bosque donde viven los elfos.

Dwalin término diciendo groserías en Khuzdul y dejando a Thorin detrás de él y colocándose junto a Balín.

-Dwalin- le volvió a llamar y lo que recibió fue el dedo medio de su mano izquierda.

Así entraron al Bosque Negro, oscuro, tenebroso y enfermo.

Cuando creían que era de día caminaban siguiendo el sendero como Gandalf les había dicho, pero no tardaron más que un par de días para perderlo, y como Thorin era el líder de la compañía, todos debían de seguir a Thorin, aún que Thorin tuviera el peor sentido de orientación de toda la compañía. Así que rápidamente se encontraron perdidos en el gran bosque negro.

Por las noches prendían fogatas, el frío y la oscuridad los atormentaba a todos, a Bella en especial, pues las heridas que aún estaban frescas no estaban sanando muy rápido y por las noches, aparentaba tener pesadillas, sería normal, se dijeron todos, la hobbit había estado a punto de morir tras un ataque de orcos, solía dormir entre Filli y Killi, hasta que despertaba de su pesadilla y no volvía a dormir, como a varios, que también el suelo se les impedía, algunos decían que era parte de la adrenalina, otros decían que era las criaturas que los observaban por las noches y otros simplemente no decían nada.

Más días pasaban y las alucinaciones comenzaban a hacerse presentes, algunos veían familiares que dejaron atrás en las Montañas Azules, otros veían personas queridas que habían partido de este mundo, Thorin trataba de mantenerse cuerdo cuando vio a su hermano Frerin sentado en una piedra hablándole de lo que había comido la noche anterior.

Muchos llaman a mucha gente, Filli y Killi por ejemplo, llamaban a su madre Dís y le pedían que no los regañara, por otro lado Balín y Dwalin llamaban entre susurros a Fundín, su padre. Bella, ella probablemente era quien más veía gente, por el día llamaba a Belladona y a un Sam, en la tarde llamaba a Bungo, a Drogo y a Primula y en las noches, cuando tenía pesadillas en varias ocasiones se había despertado gritando un nombre que no le parecía conocido, sabía que el de los anteriores eran sus padres, primos y el hijo del jardinero, pero aquel nombre, lo decía con odio, rencor y miedo, Anturio.

En una ocasión Thorin escucho como entre gemidos, Bella le pedía que se marchara, que ya había tomado todo lo que quería de ella. Aparentemente aquella persona había hecho mucho daño a Bella en el pasado.

Después vino la etapa donde todos olvidaban sus datos, tenían que recordarse sus nombres entre ellos y sus profesiones, al despertar repetían su nombre y el que se acordaran de los demás, los detalles importantes y lo que hacían ahí.

Después llego la etapa donde todos confesaban todo, Thorin se enteró de muchas cosas que hubiera preferido no tener conocimiento y estaba seguro de que le había confesado a Dwalin el gran interés que tenía por Bella.

Una noche, Thorin, cansado solamente se sentó y observo a Bella dormir abrazada a Filli y con Killi abrazándola a ella, Bella había cambiado mucho desde que comenzó aquel viaje, había adelgazado notablemente, como muchos otros de la compañía, su cabello le había crecido muchísimo, podría llegarle hasta la cintura, oh, como le gustaría a Thorin tocar su cabello, su piel se veía diferente, en ese momento Thorin la veía muy pálida, tal vez porque las heridas que llevaba en el pecho estaban curándose o estaban empeorando, cosa que no dudarían, en aquel bosque donde el mismo aire te mata lentamente, Bella podría tener alguna infección o alguna cosas parecida, pero se sentía tan cansado como para hacer algo, aun así, con mucho esfuerzo se puso de pie y se acercó a donde dormían sus sobrinos y Bella, le toco la frente con la mano y aún que ella se encontraba muy pálida, no tenía la temperatura alta ni baja, Thorin se dio el permiso de levantarle la blusa ligeramente para poder ver un poco de las heridas que llevaba en el pecho, pudo ver la punta de una al costado izquierdo, nada le parecía fuera de lo común, pero aun así se dijo a sí mismo que cuando Oin despertara, la revisara. Obviamente lo olvido, junto con su propio nombre.

Los días seguían pasando, cansados y fastidiados de no encontrar la salida de aquel bosque, Bella se ofreció (fue obligada) a subir un árbol para saber dónde se encontraban, de ahí, los sucesos fueron muy rápidos, uno a uno los enanos fueron desapareciendo, hasta que terminaron dentro de telarañas donde perdieron la conciencia, hasta que fue Bella quien distrajo a las arañas y corto las telarañas de donde pendían.

Antes de que lo pensarán un cuerno sonó y unos cuantos elfos hicieron acto de presencia en cargándose de las arañas restantes.

-¿Dónde esta Bella?- grito Thorin cuando se vio rodeado de elfos.

-¡Arriba!- contesto ella mismo, todos alzaron el rostro la vieron pelear contra una araña, hasta que dio un paso en falso y comenzó a caer, golpeando con muchas ramas en varias partes del cuerpo. Todos comenzaron a correr extendiendo los brazos para atraparla cuando llegará cerca del suelo, pero cuando Thorin creyó que la tendría en sus brazos, un elfo la atrapo, antes de que pudiera comenzar a gritarle groserías para que la soltera, Legolas se inclinó y la dejo en el suelo, Oin se acercó y comenzó a examinarla y al poco tiempo una elfa se quiso acercar, pero Dwalin se puso frente a ella impidiéndole el paso.

-Si esta herida, puedo ayudar- aseguró, ambos enanos la miraron con desconfianza, miraron a Thorin, lo pensó mucho, Oin estaba cubierto de sangre y tal vez la elfa podría ayudar, muy a su pesar, asintió y la dejaron acercarse, se arrodilló y le pidió al médico que le dijera lo que le había pasado, después de revisarla y llenarse también las manos de sangre, hablo con Legolas en Sindarin, quien también se acercó a Bella.

-Vamos- Legolas volvió a tomar a Bella entre sus brazos seguido de Tauriel y Oin.

-¿A dónde la llevan?- grito Bofur mientras los demás elfos los movían para que empezaran a caminar.

Le ignoraron y observaron cómo los tres caminaban más rápido y entraron antes a las puertas del reino del bosque, los perdieron de vista mientras la compañía era llevada a los calabozos.

Todos fueron separados en parejas y metidos en celdas, todos menos Thorin, que fue llevado varios niveles más abajo que los demás, en una celda donde no podía ni ver sus pies, todo era demasiado oscuro, ahí lo dejaron por varias horas, hasta que Legolas se hizo presente con una vela.

-Mi padre, el Rey Thranduil, desea hablar contigo, sólo si usted es civilizado- Thorin gruño.

-Lo seré, si él lo es- Legolas abrió la celda e invito a Thorin a caminar frente a él, subieron varios niveles, caminaron por estrechos pabellones entre edificios que aparentaban estos hechos de árboles, hasta que, en el salón del trono, Thranduil los recibio.

-Thorin Escudo de Roble- el rey inclino la cabeza al igual que Thorin- ¿A qué vienes a estas tierras?

-Lo sabes bien- contesto Thorin.

-Por supuesto que lo sé, no es común ver a trece enanos y una, no sé qué sea ella, la que los acompaña- Thorin gruño.

-Es una Hobbit- Thranduil asintió.

-Nunca había visto a un hobbit- Thranduil hablo tranquilo y sereno, Thorin sabía que lo estaba tratando de hacer enojar- Supongo que te gustaría saber que fue de ella.

-Si- contesto Thorin con ansiedad, algo que no debió de haber demostrado, pues ahora, Thranduil mostraba mucho interés.

-Fue atendida por mis sanadores, un poco más y ella hubiera muerto por una infección- Thorin perdió la respiración, su corazón se aceleró y perdió el color en el rostro, no podía asimilar que Bella había estado en muy mal estado y él no había sido capaz de ayudarla- Pero por supuesto ella se encuentra estable ahora mismo, pero inconsciente.

-...-Thorin no contesto, no se fiaba del elfo, menos quien tenía a la hobbit que más le interesaba bajo su poder y jurisdicción-¿Qué es lo que quieres?

-¿Yo?, ¿Querer algo?- Thranduil sonrió con sorna y fingió inocencia- ¿Qué te hace pensar que quiero algo de ti? Tal vez, tan sólo quiero ayudar.

-¿Ayudar a que?- Thorin estaba a punto de perder su paciencia y comenzar a insultar a Thranduil.

-A quien- le corrigió el elfo- A ti, Thorin Escudo de Roble y a tu compañía. Te estoy ofreciendo la ayuda que esté en mis manos darte.

-Te conozco, sé que deseas algo a cambio, dime lo que es y deja de fingir- pregunto Thorin sabiamente.

-Dentro de esa montaña a que te diriges, hay joyas que yo deseo, joyas de luz pura de estrellas- Thranduil inclino la cabeza y sin perder su sonrisa comenzó a bajar de su trono- Además que tengo a toda tu compañía en mis celdas y les será difícil escapar.

-Eso es todo lo que deseas- reafirmo Thorin, cruzo los brazos y camino lentamente de un lado al otro pensando, podría no entregarle nada, decirle unas cuantas groserías, pero eso lo conllevaría a no tener una forma de escapar, ni él ni la compañía y mucho menos Bella que aparentemente necesitaba de los sanadores. Thorin podría olvidar aquel odio que le tenía al rey del bosque negro y ellos se encargarían de sanar a Bella, porque aún no quisiera aceptarlo, necesitaban su ayuda- Te entrego esas joyas y tú nos ayudas en lo que sea necesario.

-Así es- Thranduil asintió estando frente al enano- Podrán quedarse aquí cuanto deseen, pueden cuidar de sus heridas y puedes dejar que la Hobbit se recupere completamente.

-Entonces que así sea- Thorin asintió- Te las entregare personalmente una vez hallamos sacado al dragón de la Montaña Solitaria.

-Excelente decisión- Thranduil llamo a un guardia en Sindarin y y le dio instrucciones que por supuesto, Thorin no entendía- Tu compañía será llevada a unas habitaciones, tu por otro lado, me parece que te gustaría saber de la hobbit. Legolas te llevara, por favor, evita que tus enanos destruyan mi palacio.

Cuando se encontró en una habitación después de recorrer muchos pasillos que parecían ramas de árboles, Legolas le indico que dentro encontraría a Bella. Oin también se encontraba dentro, en el centro de la la habitación una gran cama blanca, donde Bella dormía, vestida de blanco al igual que las ropas de cama y su largo cabello cobrizo se encontraba peinado y los rizos rodeaban su cabeza. Thorin se quedó sin airé un momento al verla, pero al acercase un poco más a ella, noto como a pesar de tener los ojos cerrados, sus dedos se movían sobre su estómago.

-Me muero de hambre- la escucho gemir. Thorin se giró hacia Oin y alzó una ceja interrogativa.

-Los elfos le dieron un tónico, para evitarle dolor, pero ... digamos que pareciera que consumió una considerable cantidad de hongos- le explico Oin.

-Y dejaste que se lo dieran- pregunto Thorin.

-¿Qué te punza la tobillera? Me hubieras dicho antes, aún que no veo que tiene que ver eso ahora- Thorin giró los ojos e ignoro al viejo sordo. Se acercó a la cama hasta lograr sentarse en la orilla y poder observar más de cerca a Bella.

-¿Bella?- pregunto despacio. La hobbit abrió los ojos y le sonrió.

-Thorin, Thorin, necesito preguntarte algo- las palabras de Bella eran arrastradas y un poco forzadas, Thorin sintió su pulso de ir rápido a extremadamente rápido, nervioso por lo que le fuera a preguntar, aún que seguramente no era nada importante- Dime, ¿Crees que existen los árboles que hablan? Por qué yo sí.

-He... Tal vez- contesto Thorin inseguro.

-¿Tal vez?- pregunto Bella- Esa no es una respuesta, ¡Es la respuesta más estúpida del mundo! Esa palabra no debería de existir, para eso existe si o no.

-No creo que existan los árboles que hablan- contesto Thorin.

-¿Por qué no?- debatió ella- Hasta donde sé, tu no has viajado más lejos de las Minas de Moría, ¿Qué tal si más allá existen los árboles que hablan?

-Puede ser- no quiso debatirle mucho pues se notaba que Bella estaba a punto de quedarse dormida. Minutos después mientras Bella le daba sus razones de creer por que sí existían los árboles parlantes, varios de la compañía entraron, siendo Filli y Killi los que encabezaban la con motiva.

-Filli ... Killi ... ¿ustedes creen que existen los ar..- Bella se interrumpió por un bostezo y dejando de lado su pregunta recostó la cabeza lista para dormir.

Filli y Killi se vieron confundidos sin embargo se sentaron a cada lado de Bella y ahí permanecerían buen rato, mientras Balín se acercaba a Thorin.

-¿Te ofreció un trato?- le pregunto el viejo enano, Thorin asintió cruzando los brazos- ¿Qué te pidió muchacho?

-Aquellas gemas crisálidas - Thorin recordó las gemas que su abuelo había atesoraron y que habían creado la discordia entre los enanos y elfos hacía muchos años atrás.

-Se las entregarás- afirmo Balín sin necesidad de preguntar, el viejo enano observo a Thorin que miraba a sus sobrinos vigilar a Bella y sonriendo le dijo- Me alegra que busques terminar con ese pleito que creo tu abuelo.

-No fue el único que lo creo- le contesto Thorin.

-No, tal vez fueron ambas partes- el enano junto las manos en su espalda- Pero tú, estas siendo lo suficientemente inteligente como para terminarlo. Espero que por las razones que yo creo.

-Finalizara y eso es lo único que importa- dijo Thorin.

Bella continúo despertando, diciendo cosas sin sentido.

-Bofur, ¿Tú crees que los elfos puedan escarbar en el suelo como los topos? ¿crees que sean familia de los topos? - Bofur pensó la respuesta mientras le servía agua a Bella, el elfo que se encontraba en la entrada custodiando, había gruñido considerablemente fuerte al escucharla preguntar aquello.

-No lo creo Bella, a los elfos como a los hobbits les gusta la naturaleza y el aire libre, al contrario de nosotros los enanos que vivimos dentro de montañas- Bella escupió el agua que tomaba en el rostro de Bofur y empezó a llamarlo topo, a todos, aún que a Dwalin solía llamarlo Mama-topo.

En otra ocasión, Filli y Killi se encontraban con ella, el elfo había dejado su guardia y Tauriel, había llegado a remplazarlo y Thorin se encontraba sentado en una silla lo sufrientemente retirada para no ser molestado, pero lo suficientemente cerca para estar pendiente de Bella. No había nadie más que ellos en la habitación, Tauriel se había tomado la libertad de sentarse en una de las esquinas de la cama, mientras hablaba con Filli y Killi o, al parecer de Thorin, hablaba con Killi e ignoraba a Filli.

-No había podido venir a verla- había dicho Tauriel cuando se aseguró que Bella estaba recuperándose como debía de ser- Me preocupé cuando la vi tan mal.

-¿Realmente te preocupo?- le pregunto Killi con ojos soñadores.

- Por supuesto, sin importar la raza que sea, un sanador tiene la obligación de atender a un herido- le dijo. La elfa había continuado hablado hasta que Bella parecía que comenzaba a despertar.

-...o...th...i...- Filli se acercó a ella para poder escucharla mejor, pero sólo podía escuchar un murmullo.

-¿Qué quieres decir Bella?- le pregunto acariciando le el cabello.

-...orín...tho...-

-¿Thorin? ¿Quieres ver a mi tío? - Bella asintió ligeramente y en segundos Thorin se encontraba a su lado donde había estado Killi.

-¿Qué sucede, Bella?- la hobbit alzó una de sus manos y Thorin la tomo entre las suyas, tan diferentes, las de ella con pequeños cortes apenas cicatrizando, suaves y pálidas, las de él, gruesas y llenas de cicatrices; Bella jalo su mano y abrió ligeramente los ojos con un gesto le indicó que se le acerca, y eso hizo Thorin, acercó su rostro había Bella, pero ella con su otra mano, la alzo y la enterró entre el abundante cabello de Thorin y lo hizo acercarse más y girar su rostro hasta el punto en que los labios resecos de Bella tocaba la oreja de Thorin.

-Me enc... ese ..ro... tuyo- Throin se alejó ligeramente de ella mientras sentía su rostro ponerse más rojo que nunca en su vida, Bella lo veía con sus ojos entrecerrados mientras asentía ligeramente, dejo su cabello y con un último apretón en la mano de Thorin se acomodó para volver a dormir.

Filli, Killi y Tauriel que no habían sido capases de escuchar nada de lo que Bella le dijo, para felicidad de Thorin, sólo observaron cómo su rostro se volvía extremadamente rojo y como él se levantaba para salir de habitación evitando las preguntas de sus sobrinos.

Thorin deseaba que Bella se encontrará tan alucinante que no recordara en absoluto lo que le había dicho. Para su fortuna la siguiente ves que despertó, empezó a preguntarla a Tauriel si creía que existían los árboles parlantes y cual creía era la semilla para plantar uno, a Filli le pregunto a sí dentro de la montaña solitaria podría plantar algún árbol, a lo que Killi le aseguró que todos los que ella quisiera plantar.

Una tarde, Bella había tenido una pesadilla.

Nuevamente por casualidad, cosa que Thorin comenzaba a dudar, Tauriel estaba de guardia y casualmente, Killi se había ofrecido a cuidar de Bella, aún que Thorin también se encontrará ahí, ellos hablaban cerca de la puerta, lo bastante bajo como para que Thorin no los escuchara, así que como Bella no despertaba ellos parecían ocupados, Thorin se acomodó en la silla, recargo su cabeza en la pared un cerró los ojos sólo por un momento.

Un momento fue suficiente para que Bella comenzara a gritar dormida.

-¡No dejen que me lleve con el! No quiero ir con el- las tres personas se aceraron rápidamente a la cama y observaron a Bella gritar, Thorin le tomo de los hombros la sacudió ligeramente, pero ella sólo comenzó a llorar- No Anturio, por favor, no quiero ir.

-¡Bella!- grito Killi mientras Thorin la seguía sosteniendo, la hobbit abrió los ojos llenos de lágrimas mientras se le dificultaba respirar, Thorin la hizo sentarse en la cama mientras ella buscaba aire.

-Fue una pesadilla- le aseguró Thorin más que preocupado e impotente de no poder hacer nada para evitarlas. Sin qué de lo esperara, Bella abrazo a Thorin, sin dejar de llorar.

-No dejes que me lleve con él, ya no tengo nada más que darle- Thorin le acaricio en cabello delicada mete.

-Nadie te va a llevar, lo juro- le aseguró Thorin aun escuchando a Bella llorar en su hombro, quien dé un momento a otro lo soltó, para pena de Thorin y Bella se dejó caer en Killi, quien la recibió más que gustoso entre sus brazos , de la manera que él sabía, le gustaba ser abrazada.

Thorin se sintió excluido pero tranquilo de la confianza que se tenían.

Tauriel había hizo a buscar a un sanador, quien le dio un tónico a Bella para durmiera sin soñar.

Otro día más, después de la comida, Bella despertó, completamente consiente de lo que veía, hacía y decía. Media compañía la había llenado de preguntas y le habían contado lo que había pasado en los últimos días, Oin le explico el estado en el que se encontraba, pero pocos pudieron escuchar que el sanador le decía sobre algo que los elfos habían descubierto.

Esa tarde todos comieron en la habitación y por la noche recibieron la visita de Thranduil y Legolas. Thorin no pudo evitar fijarse en la expresión que realizo Bella cuando el rey entro a la habitación, usando vestimenta plateada con una gran capa sosteniendose de sus brazos y la corona, Throin sintió aquella misma punzada de dolor de cuando vio a Killi abrazando a Bella antes de caer en la cueva de Trasgos, ella estaba sorprendida por la imagen de Thranduil.

Thorin podía aceptar que el rey podía impresionar un poco, no mucho, podía aceptar que a Bella le llamaba la atención porque él también es un ser que está conectado con la naturaleza como los hobbits. Pero Thorin no podía aceptar que Bella lo encontrara más llamativo al elfo que a él.

Estaba bien, todos tenían gustos diferentes, pero para los estándares de los enanos, Thorin era feo como el trasero de una vaca.

Tal vez a Bella le gustan los elfos más que cualquiera, ella había hecho mención en algún momento que le interesaba los elfos y todo lo relacionado.

Tal vez esa era la razón por la que Bella no parecía notarlo a él, tal vez Bella estaba interesada en los elfos por la similitud que tenían entre ambas razas y por ende, también de los hobbit machos.

Necesitaba dejar de pensar en todas esas cosas, le estaba haciendo demasiado daño y estaba empezando a tacharse a sí mismo como loco.

Thranduil y Bella hablaron, de mucho que el no escucho pues de limito a quedarse lejos de la cama donde Bella estaba sentada y Thranduil sentado a su lado, pronto el rey se puso de pie e invito a todos a salir de la habitación, Thorin noto como Oin era el único que permanecía inmóvil y en la puerta esperaban más elfos listos para entrar, una vez todos a fuera, Filli y Killi insistieron en que algo estaba ocurriendo por lo que se quedaron con las orejas pegadas a la puerta escuchando lo que decían dentro.

-¿Cuánto tiempo crees que tarde en recuperarse?- le había preguntado Dwalin permaneciendo junto con los hermanos.

-No lo sé, no he hablado con Oin- Thorin pensó que el día de Durin se acercaba y con ello la oportunidad de abrir la puerta.

-¿Qué dijo?- escucho que pregunto Filli, mientras Killi comenzaba a abrir y cerrar la boca.

-¡Oh, no! ¡oh, no!- Killi comenzó a saltar en su lugar con expresión de desagrado- ¡No lo puedo creer! ¡no puede ser! ¡Ella no nos dijo nada!

-¿Qué pasa?- pregunto entonces Thorin preocupado- ¿Qué escucharon?

-¡Ella! ¡Ella! - Killi seguía gritando y Filli trataba de escuchar afuera hasta que también comenzó a gritar como su hermano.

-¡No puede ser! ¡Ella no puede! - hasta que Thorin se cansó de escucharlos y golpeo a ambos en la cabeza, con Filli sí funciono, pero con Killi no, por lo que se vio en la necesidad de gritarle.

-¡Cállate Killi!- el enano cerró la boca y miro a su tío con arrepentimiento.

-Thorin, esto es horrible, no puede pasarle esto- varios minutos después, los elfos salieron y Filli y Killi se apresuraron para entrar, Dwalin y Thorin lo hicieron por igual, más atrás viendo como Killi abrazaba a Bella mientras ella lloraba, no lloraba como cuando tenía pesadillas, que despertaba dando pequeño gritos y limpiándose el rostro para que nadie notara las lágrimas, a pesar de que él siempre las notaba; lloraba con el corazón, con dolor en cada sollozo, con pena en cada gemido, eso le destrozaba.

Thorin no podía hacer nada para ayudarla a resolver su problema, según Oin, sin dejarlo completamente en claro, la única persona que "podría" tener algo de culpa, sería Gandalf, pero el mago no estaba cerca como para preguntarle sus razones; de ahí en más, el cuerpo de Bella se negaba a funcionar de la manera correcta.

La semana que le siguió, fue la una de la más horrible del viaje, Bella no hablo en ningún momento, todos los enanos de la compañía solían hablarle, le llevaban flores, comida y libros, pero nada hacía que les pusiera atención, ella siempre miraba las ventanas, el techo o estaba dormida, el peso que apenas había logrado recuperar de haber estado en el bosque, lo perdió en esa semana pues se negaba a comer, todos le insistían, hasta Bombur cocinaba exclusivamente para ella.

Thorin era el único que no se le acercaba, no le hablaba, no le insistía y apenas la veía, pues no sabía que podía decirle, ¿Todo estaría bien? Era obvio que no. No había palabras en la lengua común ni el Khuzdul para describir cómo se sentía Thorin, tal vez nunca se había puesto a pensar en que sí por deseo de Mahal, Bella y el llegarán a estar juntos, ella había podido quedan en cinta, pero ahora, algún pensamiento era sólo algo lejano, que no ocurriría, el cuerpo de Bella no podría albergar vida jamás.

Thorin decidió acercarse a ella y un día, ninguno de los enanos estaba alrededor y el elfo que cuidaba la puerta tampoco, como siempre ella miraba hacia la ventana, ignorando quien entraba y quien salía. Pero no sabía que fue diferente en esa ocasión, ella se dio la vuelta y lo miro, lo siguió mirando hasta que Thorin se sentó en la cama, lo más cerca posible de ella.

La boca de Bella se frunció, ella se sentó en la cama y extendió los brazos hasta pasarlos por el cuello de Throin, recargarse en él y llorar.

-Thorin, Oh, Throin- sollozaba. Los brazos de Bella se acomodaban perfectos a su cuello mientras su manos, más grande, gruesas y dañadas, sostenían el pequeño cuerpo por la cintura, con fuerza, pero sin dañarla, quería hacerla saber que el estaba ahí a su lado y no se iría.

Ella siguió llorando hasta que se quedó dormida entre sus brazos, cada vez que Thorin trataba de irse, ella despertaba y volvía llorar llamándolo, así que Thorin se encontró haciendo lo mismo que hacían sus sobrinos, se acomodó al lado de ella, y la abrazo, como había visto varias veces a Killi hacerlo, se encontró a su mismo en que era una posición cómoda y veía por qué su sobrino lo hacía.

Durante la noche, Bella se había despertado tres veces pidiéndole agua, y otras dos pidiendo que la acompañara al baño, ella había terminado durmiendo en la orilla de la cama y el sentado en el suelo con la espalda en el suelo.

-Gracias Thorin- fue lo primero que le dijo al despertar. Thorin inflo el pecho en orgullo y le dijo que no tenía ningún problema.

De alguna manera, Thorin término peinándole el cabello, para entonces la compañía había llegado y traían consigo el desayuno.

Sus sobrinos le dirigieron una mirada a Thorin llena de picardía mientras alzaban las cejas constantemente, el los ignoro lo más que pudo, pero cuando sus risas lo cansaron, les golpeo en la cabeza.

Así continuaron pasando los días, Bella había vuelto a comer y a hablar, aún que en ocasiones se le veía con la mirada perdida, trataba de disimularlo sonriendo más seguido, pero no era esa sonrisa que a Thorin le gustaba, era un sonrisa que sólo aparentaba, que sólo era un adorno en su rostro y nada más; no era esa sonrisa de cuando Killi decía alguna tontería y su rostro se iluminaba, donde sus ojos brillaban y él se perdía.

Cuando Bella decidió levantarse de la cama y caminar, les aseguró estaba lista para viajar nuevamente, tomaron su equipaje y le comunicaron a Thranduil que marcharían.

El elfo miro a Thorin y le recordó silenciosamente de su trato, Legolas y Tauriel fueron los elegidos para indicarles el camino hacia el final del río donde se encontrarían con Bard.

Thorin se dio cuenta de la efusiva despedida de su sobrino con la elfa, pero prefirió ignorarlo, aún que no le agradaban los elfos, su sobrino se veía tan feliz, pero a la vez tan triste, que se planteó seriamente, cuando Erebor fuera recuperada, mándalo a él a hacer negociaciones con los elfos del bosque negro, no era nada seguro, pero lo pensaría.

Así llegaron a la ciudad del lago, Esgaroth, con edificios grandes y tantas escaleras, con olor a humedad y a aceite de pescado, Thorin se preguntó cómo era que la gente se podía acostumbrar a vivir así, pues el había olvidado el desagrado que le causaba.

De alguna manera, de estar en la humilde casa de Bard, (donde Thorin noto las miradas entre Filli y Sigrid y no puedo evitar pensar en lo condenados que estaban los Durin) terminaron en la casa del gobernador, un gordo grosero que sólo quería un beneficio de todo ello.

La primera noche ahí, todos los enanos decidieron emborracharse a más no poder, la única que se negó, fue Bella, quien después de haber tomado dos tazas de Té, se despidió de todos y se fue a la habitación que le habían designado.

Thorin no tomo mucho esa noche, no quería terminar vomitándose encima como Dwalin, Gloin, Bifur y Nori. Cuando decidió ir a dormir, paso por la habitación de Bella se recargó ligeramente, y no escucho nada, no sabía si era bueno o malo, lo dejo estar y se fue a dormir.

Los días pasaron mientras todos se daban tiempos para pasear por la ciudad, la que más salía era Bella, aún que el mismo les había pedido a los demás de la compañía, que nadie saliera sólo, siempre acompañado e hizo hincapié en siempre vigilarse unos a otros dentro de la ciudad.

A Thorin se le acaba la paciencia cuando le decía al gobernador que debían partir y él les daba alguna patética excusa para que no se fueran.

Un día, Thorin noto que Bella no se encontraba, había salido sola y aquello no le gustaba, cuando regreso, llevaba consigo una bolsa de telas y un rostro de preocupación, no se detuvo a hablar con nadie y subió rápidamente hasta encerarse en la habitación. La hora de la comida llego y ella no se presentó, Thorin pensó que tal vez se había quedado dormida y por ello no bajó, pero rato después varios escucharon pasos constantes que venían de su habitación.

Cuando la cena estaba servida y Bella nuevamente no bajó, Thorin se preocupó, la hobbit no se saltaba una comida, menos cuando estuvo en depresión dentro del bosque negro.

Cuando todos terminaron de cenar, Thorin le entregó varios platos rebosantes de comida a Filli y Killi y los mando a la habitación de Bella, sólo para asegurarse de que todo estuviera bien, fue detrás de ellos y se quedó un poco atrás cuando Bella les abrió la puerta.

-Como no bajaste a comer- dijo Filli.

-Te trajimos la comida- término Killi y ambos entraron y se acomodaron a su gusto, Thorin escucho es sonidos de los platos siendo colocados sobre varias superficies, además de eso, no había otro sonido, de extraño y se acercó un poco más a la puerta sin dejarse ver aún.

-Bella, ¿Qué sucede? - escucho que Filli pregunto, después se escuchó un sollozo y los rápidos pasos de los dos enanos, ambos le preguntaban que le sucedía, pero ella sólo se limitaba a llorar.

-¿Qué está pasando?- dijo cuando había decidió entrar a la habitación, se cruzó de brazos y se recargó en la entrada mientras los tres daban un salto dentro del abrazo grupal en el que estaban.

-Hemmm...-ambos de sus sobrinos buscaban que decir, como si los hubiera atrapado haciendo una travesura como cuando eran niños, Bella comenzó a secarse en rostro con ambas manos y fue la que respondía aún con la voz rasposa.

-No pasa nada, Thorin- la tristeza y dolor en la voz de Bella casi la podía sentir Thorin, como si de alguna manera, el pudiera sentir lo mismo que ella, sus manos temblaban ligeramente y la garganta le dolía- Sólo son tonterías.

-No deben de serlo si has llorado por ello- Thorin no se rendiría sin antes saber por qué razón lloraba Bella- ¿Qué ha pasado?

-Pues…-les contó lo que había pasado en Rivendell y en la ciudad del lago hacia unas horas atrás, Filli y Killi se habían acomodado en la cama y se comían lo que le habían llevado a la hobbit, Thorin se había sentado a un lado de la cama y había puesto toda su atención en el relato de Bella.

-Tonterías- había dicho Killi- No creo en la gente que "predice" el futuro.

-No se trata de creer o no- le contesto Filli- Se trata del miedo que sembraron el Bella, porque es muy cierto lo que ella dice, no sabemos que pueda pasar estando en la montaña.

Los tres decidieron dormir esa noche en la habitación de Bella, aún que ella les había dejado en claro que no necesitaba que la cuidaran o procuraran, aún que se había acostumbrado a dormir muy cerca de Filli y Killi, cuando ellos se metieron con ella a la cama, Thorin no pudo evitar hacer una mueca, sin más remedio se acomodó en la silla y cruzado de brazos, espero hasta que todos estuvieran dormidos.

-¿Throin?, ¿Estas despierto?- por la madrugada, Bella le llamo.

-¿Sucede algo?- le pregunto con la voz ligeramente ronca.

-¿Qué crees que encontraremos en Erebor?- le pregunto, Thorin se sentó derecho en la silla y miro a Bella, con Filli de un lado, con la cabeza recargada en la almohada pero sus brazos al derredor de la cintura de Bella y Killi con la cabeza sobre el hombro de la hobbit.

-No lo sé- Thorin realmente no sabía que era lo que podían llegar a encontrar dentro de Erebor- posiblemente un dragón.

-Eso me asusta, ¿Sabes? - ella bostezo y se talló un ojo con su puño, miro a Thorin- Me da mucho miedo.

-Yo cuidare de ti- le dijo Thorin, aún que no estaba muy seguro si era capaz de protegerla de un dragón.

Aún, días después cuando la compañía entera se encontraba parada frente a la puerta que permitiría la entrada a la montaña solitaria, mientras Bella los miraba sonriendo, asegurándoles que no tardaría mucho, Thorin Oakshield dudo de sí mismo.

Ya le había fallado anteriormente, tal vez en esta ocasión Thorin le volvería a fallar al protegerla.


Hasta aquí el segundo capítulo, gracias por leer y por sus comentarios, nos leemos pronto.