ME LLAMO RICK

Era el primer día de instituto de Blaine. El moreno estaba muy nervioso. ¿Y si no hacía amigos? ¿Y si se convertía en el blanco de las burlas de sus compañeros? Llegó a la puerta del aula 18 del instituto Washington en la que tendría su primera clase, suspiró y entró. Las mesas estaban de manera que los alumnos se sentarías en parejas. El ojimiel eligió un pupitre que tenía ambas sillas vacías y sacó sus cosas. No llevaba mucho tiempo solo cuando alguien se acercó a él.

– ¿Puedo sentarme aquí?

Anderson levantó la vista. El chico que estaba frente a él era muy alto. Tenía el cabello rizado y de un color rojizo. Sus ojos eran verdes y grandes. Sonreía amable y a la vez daba la sensación de que era tímido y le costaba hablar.

– Claro. – Respondió Blaine. Después de un tiempo en silencio, el moreno se atrevió a hablar. – ¿Has visto la última película de Spider Man?

Después de eso, los chicos comenzaron a hablar sobre la película hasta que vino la profesora de literatura. Después de la presentación, anunció que harían un trabajo por parejas en el que realizarían el análisis de un libro. Los dos chicos se miraron con una sonrisa cómplice que le decía al otro que querían formar equipo para ese proyecto.

Los días pasaron y los dos adolescentes comenzaron su amistad. Quedaban todos los días después de clase, paseaban juntos... Durante las horas de clase, se sentaban juntos, comían juntos... Parecían inseparables.

Un mes llevaban como amigos cuando Rick decidió que era hora de ser sincero con su nuevo amigo.

– Blaine... Quiero contarte algo... No sé como te lo tomarás... Espero que esto no afecte a nuestra amistad...

– Puedes contarme lo que quieras... Somos amigos.

– Soy gay. – Dijo el pelirrojo. El moreno sonrió.

– Yo también soy gay... ¿Tus padres lo saben?

– Sí, me dijeron que me apoyarían siempre... ¿Los tuyos?

– No se lo he dicho... Tengo miedo de su reacción... Cuando se lo dije a mi hermano se fue a Los Ángeles y no me volvió a hablar.

– Debes decírselo.

Esa misma tarde, el pelirrojo acompañó a su amigo a su casa, para apoyarlo. Se reunieron con los señores Anderson.

– Papá, mamá... Quiero deciros que soy gay.

Nadie dijo nada. Los adultos no ocultaron su incomodidad con el tema. Cuando los jóvenes estuvieron a solas, el moreno recibió el abrazo del más alto.

– Yo siempre estaré a tu lado. Sabes que te apoyaré en todas las decisiones que tomes...

Ese fue el comienzo de una gran amistad que durará por siempre, aunque no simpre puedan estar juntos...

N/A: Me alegra que os gusten los One Shot... Debo decir que acepto sugerencias... Así que no seais tímidos...

: muchas gracias, la historia ya está acabada, espero que te haya gustado... Y espero que te gusten estos One Shots... Besos