Capítulo 2 "Escalofrío"
Christa cansada mentalmente por hacer toda la noche ese "horroroso" ensayo, quejándose del profesor, la vida y los temas de terror que tanto odia, ¿por qué el profesor no se pudo compadecer de ella? le da un trabajo de una de las cosas que menos le agrada, aunque no es tan malo después de todo, conoció a Ymir, con quien lastimosamente no se ve en 3 días. Ese mismo día tal vez cometió el peor error de su vida... ―no preguntarle su número a la chica―. Por alguna razón se sentía inquieta cerca de ella pero no es como si ese sentimiento le desagradara
― ¿Tal vez debí darle por lo menos el mío?― suspiró mientras se recostaba en su pupitre
―Pero, ¿por que me preocupo de ello? no es como si a mi realmente me...― los susurros emitidos por la rubia callaron al escuchar una voz familiar
―Oh! Christa... ¿cierto? ¡Qué casualidad!― la persona que hablaba rió por lo bajo, lo suficiente para hacer que la pequeña se incorporara en su asiento y mirara hacia la puerta en total asombro.
Ese cabello castaño, esos hermosos ojos que le atrajeron desde el primer momento en que los vio y... y ¡esas pecas! ¡Sin duda era ella! ¡Era Ymir! la mas alta le dio un saludo con la mano y comenzó a acercarse con una sonrisa en el rostro
―Y-Ymir, ¿qué haces por aquí?―pregunta la rubia sorprendida
―Como que, ¿qué hago aquí? Yo estudio aquí―le responde la castaña sentándose al frente de la pequeña
―Oh, ya veo, ¡por eso ayer estabas en la biblioteca!
―Exactamente―le sonríe― ¿Pudiste terminar la investigación?
―Sí, durante estos tres días me ocupé de eso―Le devuelve la sonrisa
―Ya veo
En ese momento el profesor entró a clases y a su lado estaba Sasha, que llegaba tarde como siempre. Cuando vio a Christa la saludó y se sentó a su lado, e Ymir se había sentado a unos puestos cerca
―Buenos días, Christa―dice la castaña con una sonrisa grande
―Buenos días, Sasha―responde la pequeña rubia, devolviéndole la sonrisa―llegas tarde otra vez
―Sí, es que olvidé guardar el almuerzo y tuve que regresar a mi casa
―No tienes remedio―suspira y mira al frente para poner toda su atención al profesor
XX
Luego que acabara la clase Christa estaba guardando sus libros, para reunirse con Sasha que la esperaba en la puerta para ir a almorzar juntas, mientras buscaba con la mirada a Ymir, pero no tuvo resultado―tanta prisa tenía?―pensaba Christa mientras colgaba su bolso en su hombro y caminaba por los pasillos.
Cuando llegó a la mesa donde estaba la castaña, vio a Mikasa, Eren y Armin unos chicos que estaban en una clase diferente a la de ella, pero los había conocido gracias a Sasha
―Hola chicos―saluda la rubia con una sonrisa y sentándose al lado de Sasha
―Hola Christa, a pasado tiempo―responde Eren devolviéndole la sonrisa
―Hola Christa―dice el otro chico rubio devolviéndole la sonrisa
Mientras que Mikasa sólo saluda con la mano y vuelve a hacer lo que estaba haciendo, luego de saludarlos Christa sólo se quedó en silencio disfrutando de su almuerzo mientras que los demás conversaban, no es que no quisiera hablar es que estaba pensando en ¿Dónde se había metido Ymir en su primer día de clases? Era algo que no quería ignorar, ya que en cierto modo le parecía extraño, sus pensamientos fueron interrumpidos por Sasha
―Christa, ¿te sucede algo?―le pregunta un poco preocupada ya que le parece extraño que no hable
―Ah..Eh? no es nada, no te preocupes―le sonríe para no preocuparla, y Sasha sólo decide devolverle la sonrisa
De repente se escuchaban susurros, murmuros en todo el lugar, algunos como―mira esa chica es un poco extraña― otros como― ¿es la estudiante nueva de la que todos hablan? Da un poco de miedo su mirada―
―Vaya, esa chica se ha vuelto el centro de atención―dice el moreno
La rubia por curiosidad decide ver quien era la persona que había formado tanta conmoción por los demás estudiantes, así que gira su mirada hacia la dirección de Eren y se queda sin aliento al darse cuenta de quién era. Era―Ymir―dice la rubia en voz alta sin percatarse, para que sólo sus amigos escucharan y ellos se la quedaron mirando
―Christa, ¿la conoces?―pregunta Sasha sorprendida
―Por supuesto, está en la misma clase que nosotras―responde sin quitar los ojos encima de Ymir
―Ya veo, pero no lo sabía―dice la castaña aún más sorprendida
Ymir vestía todo de negro y tenía una mirada fría en su rostro que asustaba incluso a Christa, ― ¿estará molesta?―pensó la rubia. Mientras aún la gente seguía susurrando cosas de ella, algunas chicas decían―Es guapa―otras decían―ese aspecto de chica mala, la hace ver muy sexi―A Ymir no parecía importarle, ella sólo permanecía en su semblante indiferente, mientras buscaba algún lugar vacío para sentarse. Christa aún seguía en estado de shock, pero dejó de seguir a Ymir con la mirada, suspiró y miró a los chicos que aún seguían hablando, ella también decidió terminar su almuerzo, pero algo la molestaba, sentía que la miraban, así que giró su rostro y se dio cuenta que era Ymir, la estaba mirando fijamente, aunque su rostro parecía un poco más tranquilo ahora, así que se relajó un poco y le dio una sonrisa nerviosa, a lo que la pecosa le devolvió el gesto dándole un tipo de señal que se acercara. Al principio no estaba segura de ir, pero luego se convenció así misma, tragó saliva, se despidió de sus amigos y se acercó a Ymir, quien la recibió con una sonrisa
―H-hola Ymir―saluda la pequeña con la voz un poco temblorosa, la verdad es que cada vez que está cerca de Ymir siente un escalofrío en todo su cuerpo, sin saber por qué
―Christa, me preguntaba si ¿podrías enseñarme la escuela? Sabes, no conozco este lugar―
―Por supuesto, ¿ahora?―pregunta ahora un poco más calmada
―Si no te es problema, por mí está bien―
―N-no, no hay problema―le asegura la rubia sonriendo
―Bueno, vamos―responde la pecosa levantándose
XX
Luego de que Christa le mostrara los alrededores a Ymir se había hecho tarde y la rubia se acordó que tenía que entregar el trabajo que tanto había odiado hacer, sino los entregaba ahora se metería en problemas
―Ymir―la llama y se gira a verla―bueno, iré a entregar el ensayo―
―Ah, ¿sí?, bueno―
― ¡Nos vemos después!―le dice y se va corriendo a la sala de profesores
Cuando llega ve al profesor de Historia sentado, leyendo alguna clase de libro se acerca a él y éste se da cuenta de su presencia
―Disculpe, vengo a entregar mi ensayo―dice la rubia, sacando de su bolso unos papeles y se los entrega
―Sí, gracias por tu trabajo―responde recibiéndolo
―Bueno, hasta luego―se despide, pero antes él la interrumpe
―Espera un momento―le dice, Christa obedece―debo avisarte que debes tener cuidado, los vampiros sí existen―dijo con una gran seguridad en su rostro, pero la rubia no le prestó atención ella sólo fingió hacerlo―si alguna vez quisieras saber más información sobre ellos, no dudes en visitarme―dicho esto la rubia sólo se despidió y se fue
―Eso fue extraño―pensó la rubia― ¿por qué me dice eso tan de repente?―pensaba para sí misma, mientras regresaba al lugar que estaba hace poco. Y para su sorpresa ve a Ymir recostada entre los casilleros con las manos en los bolsillos
―Hola―
― ¿Ymir?, ¿pasó algo?―le pregunta sorprendida
―Eh? Dijiste que debía esperarte mientras entregabas el ensayo…―
―Me refería, a que podías ir a casa antes que yo…lo siento―
― ¿Ah? ¿Era eso? Bueno no importa, puedo acompañarte a tu casa, caminar de noche sola es peligroso―le dice la pecosa con una leve sonrisa
―S-sí, está bien―se sonroja un poco y le devuelve la sonrisa
XX
Al rato de caminar unas cuantas cuadras llegaron al apartamento de Christa, ya que no quedaba tan lejos de la escuela, no hablaron mucho, pero por alguna razón Christa se sentía protegida y fuera de peligro estando junto a Ymir, aunque su pregunta es ¿a qué clase de peligro? Debe ser una amenaza muy grande para sentir esas sensaciones de seguridad, y ¿por qué Ymir de todas las personas? Son muchas preguntas que quisiera resolver pronto. Ahora se encuentran frente al apartamento de la rubia
―G-gracias Ymir, por acompañarme―le sonríe mirándola fijamente
―No es nada, gracias a ti también por mostrarme los alrededores―le guiña el ojo devolviéndole la sonrisa
―B-bueno, nos vemos mañana―
―De acuerdo―le dice la pecosa para tomar su camino
XX
En la calle en un lugar no muy lejos de donde está Christa, una persona con los ojos de color rojo carmesí intenso mira la escena con una sonrisa perversa y su mirada fija en la pequeña rubia
―Con que esa es la chica, eh?―menciona para sí mismo y desaparece del lugar
Nota del autor: Disculpen el súper retraso de esta historia, es que e estado complementando las ideas de esta historia, ya que me toca hacerla sola, la persona con la que lo hacía desapareció, no sé donde está o_o bueno, en este capítulo otra persona me dio algunas ideas y aquí está ^^
Espero disfruten el capítulo y me dejen reviews, se los agradezco un montón. Bueno nos vemos en el siguiente capítulo. ^^/
