Nightmare.

By S. Hisaki Raiden

(12 de Octubre de 2011)

Los personajes de Metal Fight Beyblade pertenecen a Takafumi Adachi, yo sólo los tomo prestados para realizar este fanfic.

Resumen:

Últimamente Ginga ha tenido una pesadilla que no le deja dormir, al principio trata de sobre llevar ese hecho solo, sin embrago no podrá ocultarlo por mucho tiempo cuando eso comienza a causarle problemas con sus amigos… por otro lado… ¿Será sólo una simple pesadilla?

Rating: T (12+)

Genero: Aventura, Frienship, Suspense.

Advertencias: Contiene un muy leve Shonen–ai, (Relaciones sentimentales entre chicos o chicoxchico. Nada concreto, nada explicito).

Notas de la Autora:

Hola a todos, sinceramente creí que nadie leería esto, pero agradezco enormemente a: StarSapphireWolf (Thanks), a LaRousseSeidy, a I love Kyouya y a Winter Rain 3. Espero seguir leyendo sus lindos comentarios. Y aquí está la continuación.

Aclaraciones:

–Diálogos; "..." Resaltar palabras o frases; -Cursiva- Recuerdos; /…../ Pensamientos; (…) aclaraciones; MAYUSCULA Gritos.

Episodio 02: Disimulando.

Tategami Kyouya alzó su mano atrapando a Leone en ella, dejando a Pegasus en el plato y al mismo tiempo la batalla. Eso sorprendió no sólo a Hagane, sino también a Yumiya (Kenta) y a Ootori (Tsubasa).

–¡Kyouya! –se quejó el pelirrojo al ver lo que Tategami acababa de hacer, lo cual era a decir verdad, un poco humillante para Pegasus y para él.

El peliverde guardó a Leone en el estuche que llevaba en la cintura, si dejar de mirar Ginga le dijo de lado.

–La próxima vez será cuando vayas a hacerlo en serio –dijo con voz grave y se fue caminando de allí.

–Kyouya espera –lo llamó Kenta, pero este lo ignoró olímpicamente, por lo que volteó a ver a su amigo– ¿Qué paso Ginga?

–… –Estaba desconcertado, al final Kyouya se había enojado con él todo porque no estaba prestando suficiente atención a la batalla; bajó la vista un poco triste, seguramente se había decepcionado con su pobre actuación en esa batalla.

–Ginga… –le llamó el peliplata– ¿Estas bien?

–Claro –alzó la cara y sonrió un poco apenado, cerrando los ojos– creo que lo mejor será que me vaya a casa a descansar un poco, como me lo haz sugerido Tsubasa.

–¿Seguro que todo está bien, Ginga? –preguntó Kenta, que comenzaba a preocuparse.

–Claro, gracias por la malteada Tsubasa –miró al peliplata– Kenta te veo después –se echó a correr dejando ahí a sus amigos.

–¡Ginga! –lo intentó persuadir Ootori, pero este no paró de correr.

–…Ginga…–murmuró Yumiya algo triste, presentía que algo le sucedía a su amigo, pero de nuevo se lo estaba guardando para si mismo.

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Ginga se había detenido al fin de correr, y suspiró, aunque el sabía perfectamente que era muy injusto al no contarle a sus amigos lo que le pasaba, en realidad quería evitar el interrogatorio, por que no sabía como comentarlo. A principio no pensó que fuese algo realmente importante, pero hasta antes de ese día no se había dado cuenta de que le estaba afectando más de lo que pensaba, pero era tan absurdo que hasta le daba pena hablar con alguien sobre eso.

Ginga's POV.

"Últimamente había estado soñando mucho" –llegó al muelle, y de allí miró hacia los barcos que estaban anclados, aunque sin verles realmente– "… sueños que no puedo recordar bien, pero, que tras despertar, recordaba vagamente durante el día. Sé que soñar… no tiene nada de extraño, es común, lo sé, mi papá me lo decía cuando era más pequeño y recuerdo que cuando tenía pesadillas, él se quedaba despierto conmigo y me explicaba que tanto las pesadillas como los sueños, eran fragmentos de nuestros sentimientos, recuerdos y de las cosas que nos dan miedo… también… me decía que no había razón para tenerles miedo, porque nada malo podían hacerme" –se sentó en la orilla del piso del muelle, agitó sus pies y miró la profundidad del mar. –" ¡Mi papá lo sabe todo! Por ello, después de escucharlo, me quedaba dormido, pero… ¿Tener la misma pesadilla cada noche…? Ya me he puesto a pensar si eso es algo normal"

Ginga' s POV Fin.

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Por allí cerca del muele estaba el famoso restaurante de hamburguesas donde a Ginga le encantaba pedir la triple de ternera siempre que iba, era sorprendente que pudiera comer una hamburguesa tan grande y seguir igual de delgado. De allí salió un contento Benkei, ya satisfecho de haber comido, y llevando consigo una más para el camino, tal vez.

–¡Mumumumumuuu! (1) –Dijo alegre– Nada mejor que unas hamburguesas para ponerse de buen humor –caminó y en eso distinguió al pelirrojo sentado en la orilla del muelle– ¿Ginga? –caminó– ¡Hey Ginga! –Llegó tras él, pero éste ni si quiera se movió de su lugar, Benkei se dio cuenta de que el otro estaba muy serio, y metido en sus pensamientos. Se paró y lo miró con más detenimiento–. ¿Ginga? –lo tomó del hombro para llamar su atención.

Ginga se estremeció al tacto.

–¡Benkei!

–Vaya, si que estas distraído –dijo sonriendo el enorme chico que pese a su apariencia, era una buena persona.

–Sólo un poco –sonrió Ginga, volteándolo a ver.

–¿Qué te trae por aquí, Ginga? –le preguntó.

–Nada, sólo estaba contemplando el mar.

–Ya veo, bueno, tengo que irme, Kyouya-san me espera.

–Ah… –al escuchar el nombre del peliverde pareció un poco triste. Y eso no pasó desapercibido para Benkei.

–¿Qué sucede?

–Este… –alzó la vista– ¿Podrías darle un recado a Kyouya de mi parte?

–¿Por que no me acompañas y se lo das tu mismo? –sugirió un poco desconcertado por la actitud de Ginga, no se veía como siempre.

–Em... no por ahora, –dijo cerrando los ojos un poco incómodo– ¿Si podrías darle el mensaje de mi parte?

–De acuerdo –dijo Benkei no hallándole el punto a eso– ¿Y cuál es?

–Umn… –entrecerró sus ojos– sólo dile que: "Lamento lo de esta tarde".

–¿…? –Ahora si Benkei estaba más confundido– ¿Y se puede saber a qué viene esa disculpa? –lo miró con curiosidad.

–Es un poco largo de explicar. Sólo hazme ese favor –regresó la vista a los barcos del muelle.

–Umn… está bien, me tengo que ir –caminó y regresó un poco la vista, Ginga ni si quiera se había despedido de él.

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Kyouya estaba en las bodegas del muelle donde antes él y los Face hunters se reunieran, cuando él lideraba a la pandilla, pero, los Face hunters habían dejado de existir desde que él tomara a Ginga como amigo… y rival, ahora sólo iba ahí en ocasiones a entrenar, como en ese momento.

–¡Leone! –gritó el de cabellos verdes mandando al ataque a su siempre leal compañero.

Leone levitaba con su propio viento, destrozando todo a su alrededor. Ambos lucían un poco frustrados, pero nada que una buena sesión de entrenamiento fuerte no solucionara, aunque en ese momento les gustaría mucho más un buen contrincante para sacar todo el potencial y el poder de ambos. Leone tanto como él deseaban mostrar quienes eran en batalla.

Para Benkei no fue nada difícil encontrar a Kyouya, era suficiente con seguir el viento o la destrucción, él sabia que Kyouya siempre se esforzaba al máximo, a veces podía no ser tan expresivo, pero con ayuda del beyblade podía saber perfectamente como se sentía su amigo y héroe.

Entró a una gran bodega, y desde la puerta le fue posible verlo, ya que había terminado con casi todas las cajas de madera que ahí había.

–¡Aquí estas Kyouya-san!

El peliverde regresó su vista.

–Benkei… –llamó a Leone a su mano.

El aludido llegó con él y le entregó la bolsa con la hamburguesa.

–Toma, seguro que no haz comido nada en todo el día, como de costumbre –dijo sin temor a desatinar.

–Ja –bufó– Eso no es de tu incumbencia –dijo ligeramente molesto por la observación, pero de todas maneras tomó lo que su amigo le daba; caminó hasta sentarse en una de pocas cajas que quedaban en el cuarto, y comenzó a comer.

–Vaya día aburrido, no ha sucedido nada –dijo Benkei siguiéndolo hasta recargándose en una de las grandes cajas junto a él–. ¿Y qué tal tu día, Kyouya-san?

–Igual, no hay nada interesante después del campeonato mundial.

Benkei se cruzó de brazos y lo miró.

–¿Haz ido a Bey Park el día de hoy?

–Si, y ese lugar es más aburrido cada vez que estoy ahí –dijo algo mal humorado.

–¿Por qué parece como si estuvieras molesto por algo de ahí? –inquirió mirando a Tategami.

–… –Kyouya no dijo nada, se limitó a comer hasta terminar, la verdad era que si tenía hambre, estaba agradecido con Benkei por llevarle algo, aunque no lo dijera, y si lo hacía se lo diría a su manera.

Benkei se acordó de algo.

–Es cierto, ¿El día de hoy viste a Ginga? –prosiguió sin esperar a que le contestara– Yo lo acabo de ver cerca de aquí, en el muelle para ser exacto.

El otro ni si quiera le dirigió la mirada, se entretuvo más haciendo una bolita con la bolsa vacía de su hamburguesa.

–¿Y qué con eso? –dijo desinteresado.

–Me dijo que te diera un mensaje.

Los ojos azules le miraron al fin con algo de curiosidad.

–¿Y…? –preguntó esperando el mensaje.

–"Lamento lo de esta tarde" –repitió las palabras de Ginga.

–… –Kyouya se sorprendió un poco al oír eso, y bajó la vista reflexionando, pero frunció el cejo.

Benkei se dio cuenta de que Kyouya se había puesto muy serio.

–¿Pasó algo con Ginga, Kyouya-san?

–No lo sé –dijo cerrando los ojos –el muy torpe nunca dice nada cuando algo le pasa.

Benkei alzó una ceja.

–¿Ginga tiene problemas? –preguntó ligeramente preocupado– ¿Qué tiene?

Kyouya se apoyó con sus manos de la caja donde estuviera sentado y saltó bajándose de ella.

–Ya te he dicho que no sé, pero hoy no es el primer día que lo veo extraño y no puedo asegurarlo, pero, pareciera que está ocultando algo.

–¿Y por qué te manda una disculpa? –se separó, el de cabellos morados, de la caja que estaba recargado.

En lugar de responder Kyouya caminó hasta media bodega y se quedó parado, pensando en Ginga, se sentía un poco fastidiado de estar preocupado de nueva cuenta por él, ni si quiera sabía porque se tomaba la molestia de hacerlo. Caminó para salir de allí, quizás alcanzaría al pelirrojo todavía.

–¿Kyouya-san? –Benkei se le había quedado mirando todo el tiempo, hasta que finalmente lo vio salir de la bodega, entonces reaccionó y corrió para alcanzarlo– ¡Kyouya-san, espérame!

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Ginga seguía en el muelle sentado, sus ojos se le querían cerrar, pero sacudía su cabeza y apretaba sus ojos, y al hacerlo le ardían, parecía como si fuera a llorar. Eran casi las cuatro de la tarde.

–¡Si te duermes caerás al agua! –se reprendió a si mismo, y luego suspiró– será mejor que me vaya a casa, papá llegará en un par de horas, y será mejor que me encuentre ahí –se dijo así mismo en voz alta, se levantó de donde estaba sentado y bostezó, sacudió la cabeza y se molestó– ¡Oh, maldición! ¡Deja de bostezar ya! –comenzó a caminar.

Por increíble que pareciera, al salir Kyouya de las bodegas del muelle, alcanzó a ver todavía al pelirrojo caminando a lo lejos, y sin pensarlo aceleró el paso para darle alcance.

Ginga iba caminando, pero sus ojos se le cerraban, no aguantaba ya el sueño, no recordaba cuando había sido la ultima vez que se despertó cuando ya había amanecido; a veces cuando andaba somnoliento se sentía como si estuviera caminando dormido y recordaba los sonidos y los gritos que escuchaba en sus pesadillas, eso le hacia reaccionar de pronto y lo mantenía despierto de nueva cuenta, hasta que su cuerpo volvía a exigirle el descanso para estar recuperado.

Kyouya estaba ya cerca de él, y le pareció ver al pelirrojo tambalearse como si estuviera borracho o algo así, aunque eso era algo muy tonto, Ginga era aun un niño, y eso era imposible.

–¡Ginga! –lo llamó.

Este despertó repentinamente, hasta brincó y se volvió.

–¿Ky-Kyouya? –se volteó un poco avergonzado.

Kyouya llegó hasta quedar a unos metros de él y lo miró de manera seria.

–¿Mandas un mensaje con Benkei para ofrecer disculpas? –se cruzó de brazos mirándolo fijamente.

Ginga no sabia como reaccionar, no esperaba ver de nuevo a Kyouya ese día, después de lo sucedido en la beybatalla, de verdad que le daba pena con él.

–Este…

–¡No quiero escuchar que te disculpes! –dijo Kyouya muy serio, agitando a Ginga y haciendo que este cerrara los ojos e inclinara el rostro cual niño regañado –¿Qué demonios te ocurre? Sé que puedes hacerlo mucho mejor, así qué habla de una vez. –exigió sin tacto alguno.

Ginga abrió los ojos y miró a su amigo peliverde un poco sorprendido… ¿A caso Kyouya estaba preocupado por él? Todo parecía indicar que si, pese a sus duras palabras… pero eso se debía a que Kyouya no tenía paciencia para tonterías. Ginga miró sus profundos ojos azules algo impacientes, esperando una respuesta y cerrando los ojos le sonrió.

–Estoy bien Kyouya, no pasa nada, sólo me distraje.

–… –Kyouya lo observó y se cruzó de brazos de nuevo, eso definitivamente no le convencía, Ginga no estaba siendo sincero, lo sabía, pero no insistió, no era como si le importara demasiado, si el pelirrojo no quería hablar era su problema– Si no pasa nada, –dijo– entonces mantén la calma– finalizó. Lo mejor era dejar eso ahí, no era su estilo involucrarse demasiado.

Ginga sonrió de nuevo, Kyouya era uno de sus amigos, pero era muy diferente a Kenta o a Tsubasa. Tategami podría estar preocupado por él, pero no demostrarlo demasiado, siempre era estoico y muy serio, pero eso no significaba que no le hubiera visto sonreír, de hecho estaba seguro de que ese día lo había visto sonreírle, y era normal que estuviera enojado, le estaba mintiendo, pero todavía no podía decirle a nadie lo que le pasaba, pero sabía que no era bueno mintiendo por mucho tiempo por ello cada vez que mentía era preciso salir de la escena para no ser descubierto, así que, tenía que irse de allí cuanto antes, o terminaría por contarle todo a Kyouya, y a él menos que a nadie le diría algo tan tonto como que le tenía miedo a una pesadilla.

–Nos veremos después –dijo Kyouya interrumpiendo los pensamientos de Ginga y caminando de regreso a las bodegas del muelle, ya había estado allí demasiado tiempo contemplándolo.

–Si –Ginga miró la espalda de Tategami alejarse y sonrió, estaba contento de tener a Kyouya como amigo… De pronto, un barco que arribaba al muelle hizo sonar su corneta, y repentinamente una escena de uno de sus sueños se le rebeló en ese momento, el ruido del barco era muy parecido a ese sonido, Ginga incluso creyó que todo se obscurecía como en la pesadilla, miró como la espalda de Kyouya desaparecía frente a él, y un miedo terrible le recorrió al creer que se dormiría en ese momento, no quería estar sólo…

–¡KYOUYA! –Gritó.

El aludido se volvió repentinamente algo agitado ante ese grito casi desesperado del pelirrojo.

–¿Qué pasa? –lo miró desconcertado.

Este reaccionó de pronto y se puso completamente rojo por la vergüenza… ¿Por qué había gritado así el nombre de Tategami?

–¡Ya, ya me voy! –fingió apenado– ¡Hasta luego! –Y se fue corriendo.

–… –Se quedó muy desconcertado, ese grito de verdad que lo había perturbado.

–¿Kyouya-san? –Llegó Benkei con él– ¿Qué pasó? ¿Ginga está bien?

–... – Pero el ojiazul no articuló nada, sólo se dedicó a mirar a Ginga a lo lejos alejándose de ellos…

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Ginga paró en seco su carrera una vez que estaba seguro de que estaba lejos del muelle y que nadie lo había seguido.

–No puede ser… ¿Por qué grité así? Seguramente Kyouya ahora no me cree nada de lo que dije… o cree que estoy loco –suspiró agachado– ninguna de las dos cosas es mejor a la otra… tengo tanto sueño que temo comenzar a soñar despierto todo eso… ¡Mejor me voy a casa! – corrió de nuevo, esta vez para ir a su casa. Pasó corriendo por una esquina sin parar su paso, y justo chocó contra alguien que venía caminando por allí.

Ginga se tambaleo, pero logró seguir en pie, por el contrario, el otro fue directo al piso por ser más pequeño…

–¡Ah, lo siento! –Se disculpó luego de reaccionar y ver a alguien en el suelo.

–Ayy… ¿Qué me atropelló? –Se quejó una vocecita que a Ginga le resultó conocida…

–¿Yuu? –Nombró el pelirrojo al reconocerlo y se agachó para verlo– Yuu, perdóname…–dijo de verdad preocupado por haber tirado al pequeño y ayudándolo a erguirse.

El niño de llamativos ojos verde esmeralda, aceptó la ayuda de su "agresor", para así poder verlo y...

–¡Gingi! –esbozó una enorme y alegre sonrisa al reconocerlo.

–… –Ginga se sorprendió de que el niño se pusiera tan feliz de verlo, pese a lo que acababa de pasar– ¿No te haz lastimado? –preguntó preocupado.

–Para nada –se puso de pie de un brinco.

–Menos mal… –sopló aliviado Hagane.

–Oye Gingi, estaba por ir a BEY-PIT para darle mantenimiento a Flame Libra –dijo emocionado alzando sus manos– ¿No quieres ser el primero en enfrentar a mi Libra ya mejorado?

–Ah… no, yo creo que será otro día, ya tengo que volver a casa, y tengo algunas cosas que hacer… –no quería que su sueño le arruinara otra batalla con un amigo.

–¿Hee? –Se quejó el de ojos verdes– ¿Cómo qué cosas tienes que hacer? Tenía pensado retarte de todas maneras, y pensé que podría ser ahora ya que nos hemos encontrado de casualidad –dijo un poco decepcionado–, últimamente beybatallar contra cualquiera de los de esta ciudad es realmente aburrido…–dijo doblando sus brazos tras su cabeza y dándole al espalda a Ginga.

Una gotita bajó por la cabeza de éste.

–Lo siento, Yuu…– sonrió apenado, y en ese momento no pudo evitar bostezar. Al verlo Yuu sonrió, contrario a su emoción anterior.

–¿Vas a ir a dormir? Parece que tienes sueño.

–… –Ginga se agito, estaba sorprendido de que todos se dieran cuenta de que tenía sueño cuando lo trataba de ocultar tanto, suspiró, quizás debía de intentar ocultarlo menos y tal vez nadie se daría cuenta– de hecho voy a comer algo, ya que tengo hambre.

–¿No haz podido dormir? –preguntó Yuu interesado.

–… –ya no dijo nada, no era tan bueno mintiendo, aunque le extrañó que Tendou persistiera con algo que ya había negado.

–¡YA SÉ! –exclamó con voz fuerte– ¡TIENES PESADILLAS!

Ginga sintió como si esa palabra estuviera formada de ladrillos y le cayeran encima letra por letra.

–Yuu…–llamó el chico en suplica, pidiéndole que no especulara.

Yuu rió alegremente ignorando la incomodidad del otro.

–Yo sé la manera de desaparecer esas pesadillas…

–¿En serio? –Preguntó, ya que eso había llamando mucho su atención.

–Si –dijo el pequeño– ¡Haremos una pijamada en tu casa!

–…

–…

–… –Ginga inclinó la vista… había prestado tanta atención al comentario anterior a éste que olvidó por completo que Yuu, era aun muy niño.

–¡Eso funcionará! –Dijo Yuu con la misma emoción– Invitaremos a todos: a BenBen, a Kenchi, a Tsubasa, a Hyouma… a Masamumu… ah no, él está en E.U –se corrigió– Hasta a Tatekyou –se refirió a Kyouya con ese "apodo" que a éste tanto molestaba (2).

–Dudo que Tsubasa y Kyouya quieran ir –lo interrumpió cerrando los ojos con desgano.

–¿Y por qué no? –preguntó mirándolo completamente desconcertado, como si el que Kyouya y Tsubasa no quisieran ir fuera remotamente imposible.

Ginga lo miró de reojo.

–… No lo sé… podría ser…– se interrumpió, eso era tan absurdo que ni él iría, claro que si sería en SU casa, no podía NO ir.

–Gingi… –lo llamó, y movió sus manos, indicándole que se agachara… y Ginga así lo hizo, para estar a la altura del niño de ojos verdes, cuando se hubo inclinado, Tendou lo tomó del rostro y le miró fijamente a los ojos, con un gesto muy serio, pero que hacia lucir muy gracioso al niño, quizás iba en serio, pero, Ginga no creía haber visto con frecuencia ese gesto en el rostro del chico, por lo que se sintió un tanto incómodo y… apenado por la cercanía. El pequeño de cabellos anaranjados finalmente sonrió como siempre.

–Si duermes con todos nosotros, no tendrás pesadillas –fueron sus palabras y lo soltó sin dejar de sonreírle con los ojos cerrados.

–… –Se irguió y miró al dueño de Libra sin saber qué decir, puesto que eso último dicho por éste, parecía tener sentido, aunque, todavía sonaba algo tonto.

–Mañana pasaré a tu casa para juntos pedirle permiso a tu papá, y para ir a comprar todo lo necesario.

–… ¿Mañana? –reiteró, pero no pudo reaccionar a tiempo.

–Mientras ve a quien más invitamos –le dijo ya de lejos, pues iba corriendo– ¡Nos vemos mañana Gingi, que descanses!

–¡E-Espera un momento! –Trató de decir algo…

–¡Hasta mañana! –gritó Yuu de mas lejos hasta perderse totalmente a la distancia en la calle.

–¡Yuu…! –Lo llamó todavía y se quedó como tonto parado ahí, estirando su mano, como si de verdad creyera que se extendería hasta donde iba Tendou corriendo... ¿Y ahora?

TSU ZU KU… (Continuará…).

Aclaraciones:

(1) ¿Es Mu o es Bu? La verdad es que en cuanto comencé a escribir sobre Benkei, me di cuenta que nunca he sabido que es lo que murmura xDD, da igual, ¿A alguien le interesa? O si alguien lo sabe sáqueme de la duda para que yo lo corrija xDDD.

(2) Amo a Yuu cuando apoda a todos xDD, y me encanta como Kyouya se enoja xDDD.

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Notas Finales:

Bueno este es el capítulo 2 de este fic y un poquito más largo que el primero, por ningún motivo quiero que la lectura se haga pesada, espero que el siguiente no quede tan largo. Ya sabemos que le pasa a Ginga, y parece que le pasaran más cosas todavía, en este capítulo vemos como Kyouya se preocupa por él y bueno, sale otro de mis chicos favoritos de este anime, Yuu Tendou, espero les guste y comenten que opinan de la historia.

Comentarios, preguntas, sugerencias, amenazas de muerte, jitomatazos y de más frutas y legumbres serán bien recibidos en los Reviews.

ATTE: S. Hisaki Raiden.

до свидaния!

(¡Hasta luego!)