II
Oscuridad, oscuridad y más oscuridad. Silencio, silencio y más silencio… Soledad…
Cuando Estados Unidos despierta siente que todo le da vueltas. Se siente confundido. Sus ojos azules se abren con lentitud y dificultad, siente que está en una cama mullida, muy familiar, y claro, es porque es su cama. Mira a su alrededor, es su habitación con algo de desorden y totalmente personalizada.
Y eso le confunde más, juraría que la noche anterior había peleado con Inglaterra y que lo habían atropellado. No recuerda haber llegado a su casa en su territorio. La cabeza le da vueltas.
Así que se incorpora y mira a su alrededor, le parece normal. Excepto por un detalle: Sabe que algo no anda bien. Y lo comprueba, la foto que está en su mesa de noche se supone que es de un día donde salió con Canadá, Francia e Inglaterra a festejar algo, sabe que estaban los cuatro sumamente felices en la foto. Pero el gran detalle lo cual es preocupante, es que no está Inglaterra. La foto ni siquiera parece editada, es como si el británico no hubiera estado al momento de esa foto.
Se siente totalmente confundido y preocupado. Por lo que opta por llamar a su esposo. Busca el teléfono y llama al celular de este.
—El celular llamado no existe o se encuentra fuera de servicio.
—Maldición —masculla totalmente molesto.
Así que decide prepararse para salir a buscarlo. Está desesperado. Sin embargo cuando está camino al aeropuerto recibe una llamada al celular.
— ¿Hola? —pregunta, queriendo que no sea nada importante, se equivoca, resulta que es Italia del Norte: —Vee, Estados Unidos, dice Alemania que te apresures a llegar a la reunión de hoy.
— ¿Reunión? ¿Cuál?
—La reunión de la que estábamos hablando el otro día, será la primera en la que estás desde hace muuucho tiempo.
— ¿Veneciano, a qué te refieres con eso?
—Sólo llega temprano, Vee.
Entonces colgó. Eso fue extraño y sumamente confuso. El lado bueno para Estados Unidos resultaba que si se trataba de una reunión en donde esos dos estaban involucrados y donde él hacía falta, probablemente se tratara del G8 y entonces Inglaterra estaría ahí.
Su ánimo subió, apenas llegara buscaría a Inglaterra y se disculparía y no lo dejaría hasta que arreglaran las cosas. Esa era su idea pero…
Si antes estaba confundido ahora más. Cuando llegó lo recibieron como si no le hubieran visto en un largo tiempo. Se trataba de una reunión mundial, la mayoría le saludaba de forma diferente. Tales como: "Me alegra que ya estás bien" "¡Al fin vuelves!" "Ya era hora que aparecieras". Desde europeos y asiáticos hasta oceánicos, africanos e incluso latinos. Cosa extraña, obvio, con quienes tenía disputas no había una sola palabra pero con el resto era…extraño.
Y no estaba el representante de Inglaterra. Por más que lo buscó no había rastro de él. Se supone que más que una reunión sería una bienvenida ¿Bienvenida, por qué? No sabía. Así que después de un rato empezó a preguntar.
— ¿Cómo que a qué se debe todo esto? —preguntó Alemania, arqueando una ceja.
Francia le siguió: —Se supone que ya te recuperaste de ese horrendo accidente, por eso celebramos, mon ami.
— ¿Accidente? Yo no eh tenido un accidente… ¿O sí? —Estados Unidos no sólo estaba confundido, también preocupado y frustrado— ¿Q-Qué día es hoy?
—Agosto 15 de 2014 —responde Alemania, extrañado— Tuviste un accidente el 18 de noviembre del año pasado.
—No es cierto —responde rápidamente— Hoy es 17 de noviembre ¡Estamos en el 2013! Y tampoco he tenido ningún accidente.
Francia posa una mano en su hombro, condescendiente, dice tranquilo: —No te preocupes, Amérique, eso ya pasó, además despertaste del coma hace menos de un mes y probablemente sean tantos medicamentos lo que te trae aún tan distraído.
—Les digo que no —insiste y el mayor aparta su mano— Estoy en perfecto estado, y además… —una sonrisa aparece en su rostro, un tanto insegura, pero aparece, y rompe a carcajadas.
Alemania y Francia y quienes están a su alrededor le miran preocupados. Estados Unidos incluso se inclina del mal de risa que le acaba de dar. Unos segundos y se calma, sonriente les mira. Así que aún entre algunas risas dice: — ¿Cómo lograron hacer todo esto? ¡Es una de las mejores bromas que he visto!
— ¿Broma? —los otros dos se miran, serios y extrañados— Esto no es ninguna broma.
— ¡Pero claro que lo es! Incluso, ¿Cómo me trajeron a mi casa? Es sorprendente, y todos los demás también lo hicieron dando esa bienvenida tan rara, esto es épico.
Ni Alemania, ni Francia saben cómo reaccionar. Sólo miran estupefactos al estadounidense.
—De acuerdo —dice Alemania, suspirando pesadamente— Si esto es una broma como lo afirmas… ¿Qué sentido tendría o por qué quisiéramos engañarte con el tema de un accidente que te dejó en coma por ocho meses?
Y la sonrisa en Estados Unidos se borró instantáneamente. Una oleada de confusión, miedo y desesperación invadió su cuerpo. Pero entonces niega con la cabeza, para él eso no es lo más importante ahora, tiene algo más preocupante e importante en su mente, mira a los dos mayores frente a él y pregunta de manera insegura: — ¿Dónde está Inglaterra?
Y el sentimiento que tuvo segundos atrás se incrementa al observar el rostro de incredibilidad y preocupación en ellos.
Francia pregunta: — ¿Acaso es una nueva micro nación?
Estados Unidos responde: —No, es una nación y él es muy conocido, Francia, peleas mucho con él por todo pero también son amigos… Y de hecho él es parte del G8, Alemania, recuérdalo, Inglaterra es incluso mi esposo.
Pero Alemania niega con la cabeza, recalca: —Lamento decirte que ni siquiera estás casado, además… No ha existido ni existe tal nación al igual que no hay G8.
¿Cómo creen que reaccionará Estados Unidos?
