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CAPÍTULO
II
Azúcar en el Sistema
Bubbles aún se mantenía algo sorprendida. Boomer casi nunca actuaba de forma tan preocupada a menos que realmente fuese una emergencia, y por lo visto, en esos momentos debían acudir a una, el rubio comenzó a explicar:
—Es el dulce—dijo Boomer sin disminuir su velocidad—, el dulce provoca ese efecto en él.
—No entiendo —musitó Bubbles—. ¿Quieres decir que Brick se comporta como todo un…?
—Brick se comporta como todo un casanova después de consumir la menor pizca de dulce… —repitió sin sorprenderle esa reacción en la menor de las PowerPuff Girl mientras recordaba lo que había visto cuando se coló al laboratorio del profesor después del trato "firmado" entre ambos equipos.
…
Boomer se mantuvo expectante.
—Anda, come —escuchó decir al profesor después de acercarse a la puerta con la excusa de ir al baño, había visto a Brick muy extraño los últimos días y algo le decía que el profesor sabía algo que Brick les ocultaba a Butch y, a él.
—¡Esta bien! Lo diré… me comporto… muy amable con las chicas —expulsó Brick negando la tentación.
Boomer abrió la puerta un poco.
—A eso no le veo nada de malo —comentó el hombre siendo interrumpido bruscamente.
—¡No! ¡Me refiero a que les hago halagos y me siento muy bien haciéndolo!, pero cuando el efecto del dulce acaba me siento asqueado —gruño en voz alta bajando la cabeza hincándose.
Boomer vio que el Utonio bajo la paleta que tenía en manos, la boca se le hizo agua.
«Que grande…» sí, una paleta verdaderamente hermosa.
—Creo que tengo la solución —dijo el profesor tomando unos químicos, —una forma para hacerte completamente intolerante al dulce.
—¿Intolerante? —preguntó Brick "leyendo" la mente de Boomer quién también se hacía esa pregunta.
—Sí, mientras encuentro una solución a tu problema… beberás este líquido.
Echó varias sustancias de diferentes colores a un vaso de precipitado y se lo dio:
—Y cuando yo te diga… vendrás para que podamos dar punto final a ese "enorme" problema, ¿de acuerdo?
Brick asintió y Boomer se separó de la puerta regresando con las PowerPuff Girls y Butch antes de que al verde se le ocurriera decir alguna estupidez cómo: "Ese Boomer, seguro ya tapo el baño".
«Como diga eso en frente de Bubbles, lo haré gemela de Buttercup», se decía apresurándose, por suerte; el pelinegro estaba discutiendo con la chica verde sobre el mejor cereal, ¿qué diablos iba a saber Butch de cereal si ellos se la pasaban tragando… dulces?
Brick, estaba en un gran problema.
…
La líder de las PowerPuff Girls estaba con el líder de los RowdyRuff Boys; un Brick probablemente fuera de sus cinco sentidos, cosa que lo hacía más peligroso que un Brick completamente normal.
—¿Dónde queda esa pastelería Bubbles?, ¿falta mucho para llegar? —preguntó el rubio un poco apresurado.
—Cerca de aquí, posiblemente otros cinco minutos —dijo la chica para darse su tiempo y pensar lo lindo que era el menor de los RowdyRuff Boys al preocuparse por su hermano, y aunque lo negase, por su hermana.
«Si Brick hace que me pierda la cena que Bubbles preparó, lo haré comer tierra y mierda de cerdo para ver si lequedan ganas de volver a caer en la tentación del dulce… cuando sabe de sobra que debe alejarse de él» se juró Boomer ya molesto sin darse cuenta que Bubbles lo consideraba un chico de lo más lindo y sensible.
Sobre todo, sensible. Cosa que en esos momentos no era.
…
Blossom ya estaba de regreso a casa caminando puesto que no le quedaban energías para seguir persiguiendo al psicópata de Brick, quién terminó por embarrarse el pastel en la cara para después salir como un cohete de año 4000.
Siempre supo que Brick y sus hermanos no tenían el cerebro bien formado, pero aquello había sido ridículo.
…
—¡Brick! —gritó Blossom completamente molesta, cuando después de la pregunta que le hizo, Brick voló más rápido y por más que ella gritaba su nombre el pelirrojo no se digno a mirarla sino que apresuro su vuelo.
Ese idiota…
Blossom torció la voca.
—¡Brick!
Brick, después de algunos minutos callado; se detuvo tan repentinamente que Blossom pasó de largo en un intento de frenar.
—¿Brick?
El chico miraba el pastel con detenimiento como si él fuese una serpiente y el pastel un pequeño ratón. Blossom al notar eso le dijo: "Brick, vamos chico, dame el pastel".
Sin embargo sus palabras fueron ignoradas puesto que el chico le arranco la caja al pastel y aplasto su propia cara en el postre, sorprendiendo a la pelirroja.
—¡Brick! —exclamó al recordar los 160 dólares que pagó por ese pastel—, ¿ACASO TE HAS VUELTO LOCO?
—¡No te acerques! —le gritó el chico con la cara llena de crema, la cual lamió como si no le importase que los pedazos de fruta y tarta cayesen sobre él; si Blossom no estuviese tan enfadada con él seguramente se hubiera reído un rato por lo chistoso que se veía.
Además de que luciendo de ese modo, Brick no parecía muy aterrador con sus ojos rojos. De hecho, hasta lucía inocente.
¡Pero, hey! ¡Despierta, se acaba de echar el pastel encima! ¡No es tierno, es un idiota!
Pero antes de que ella pusiese replicarle por sus actos, Brick emprendió un vuelo sorprendente; casi pudo decir que solo vio el destello rojo lejos de ella. Pero eso no le importó, Blossom voló lo más rápido que pudo y haría que ese imbécil le pagara con el doble de dólares sin importarle que él tuviese que vender su dignidad para conseguir el dinero.
A ella nadie le regalaba nada, o al menos de eso se aseguraba; por lo que ella no regalaría nada a nadie, mucho menos si no lo merecía.
Lamentablemente le perdió el rastro al pelirrojo cuando paso sobre el banco (junto a su típica alarma de: Estamos en problemas) y se vio obligada a salvar el día ya que unos maleantes estaban saliendo con sacos llenos.
Los golpeó sin misericordia por distraerla de su objetivo principal; incluso el enfermero se sorprendió de su acto tan salvaje ya que normalmente quién masacraba a los criminales de ese modo era Buttercup y quién la detenía era Blossom; la rosada se fue ignorando la mirada sorprendida del doctor y la boca abierta del jefe de policías.
Sólo para no responder preguntas ni de la policía, ni de la prensa que hasta el momento ya le tenían harta con todas sus incoherentes preguntas sobre si ella y Brick tenían algún romance.
Aunque parecieron haber acertado cuando preguntaron por la estrecha relación entre ambos azules, Boomer y Bubbles, quienes hasta el momento no inclinaban la balanza hacía ningún lado. Ella no tenía absolutamente nada que ver con Brick.
…
Si el muy idiota creía que solo por volar más rápido que ella se iba a salvar de una paliza enorme reservada especialmente para él, estaba muy equivocado; sin embargo, Blossom deseaba tranquilizarse ¿y qué mejor que el parque para hacerlo?
Detuvo su marcha cuando llegó al parque, uno de los pequeños con los que contaba Saltadilla, por lo que decidió sentarse en la banca de madera de color blanco.
Dio un suspiro de alivio al ver que ese día no había muchos niños, y los que estaban jugaban a "los atrapados" o "las escondidillas" por lo que nadie se percataría de la presencia de la líder de las PowerPuff Girls.
Cerró los ojos y dejó volar su mente… tanto que se quedó dormida.
…
—Butch ya te dije un millón trescientos cinco veces que yo jamás he idolatrado al Capitán América —bufaba Buttercup rodando sus ojos ya harta de esa desagradable conversación.
De hecho, ella no supo en qué momento llegaron a la pregunta: "¿Es verdad que idolatrabas al tipo que vuela en calzoncillos?".
—Sí, claro —contestó groseramente cruzándose de brazos.
Buttercup decidió dejar así la plática, con él no se podía razonar a menos que se le diera la razón. Cosa que ella jamás le daría.
—Es mejor regresar a casa con mis hermanas, no me quiero perder el platillo de Bubbles —dijo completamente decidida a regresar y a probar el platillo especial de Bubbles y echarse sobre el sofá para ver un poco la televisión.
Desde que Bubbles mejoró considerablemente en la cocina, valía la pena comer en casa, y realmente no deseaba perderse la cena caliente y recién hecha. Butch a regañadientes dejó que Buttercup tomara su mano para guiarlo y no permitirle dejar escapar otra vez, como usualmente ya era la costumbre.
Sin embargo, cuando Buttercup alzó la mirada para suspirar, vio a dos destellos azules pasar hacía la derecha. No necesito mucha inteligencia o una vista del halcón para saber de quienes se trataban.
—Butch, cambio de planes. —El joven moreno supo a lo que se refería la muchacha; puesto que él también los había visto volar por encima de ellos.
—Entonces, andando —dijo alzando el vuelo.
…
Cuando Blossom abrió los ojos debido a unos chillidos molestos notó que muchas y muchas chicas comenzaban a correr en una dirección en especial como si fuesen ratas escapando de cualquier peligro.
Se enderezó y con ello hizo que un leve dolor aquejara su cuello. Movió el cuello y su mano derecha masajeó para tratar de alivianar. ¿Cuánto tiempo había pasado?
En realidad tenía otra cuestión, una que en esos momentos le estaba pareciendo de lo más obvio.
—Y ahora, ¿qué está pasando? —preguntó con toda la confianza del mundo a sabiendas que nadie se detendría a contestarle, a excepción de una que casi resbaló para encarar a Blossom.
—¡Llegó el famoso actor de cine de acción y romance, Shikunu Shino, a la ciudad y está dando autógrafos cerca de la alcaldía! —le dijo rápidamente una de sus compañeras de clase a la cual le hablaba muy a menudo—. Dicen que será aquí donde rodará unas cuantas escenas de su próxima película: "Muere lento y ve mi cara" —soltó una carcajada cual chiquilla—. Aunque creo que el nombre es algo largo.
Más que largo, ese nombre le parecía bastante seco. Había visto al tal Shino y aunque sus habilidades la sorprendían cada vez que lo veía como en la película de: "El Matador de Asesinos" o "Los Clavos del Mal", le parecía algo común y normal por lo que no lo idolatraba, bien lo admitía, también lo consideraba guapo.
Esos rasgos japoneses, esa altura y ese cabello tan claro…
—Entiendo, aun así creo que el escándalo es demasiado. Aunque se trate de un actor famoso —musitó pensativa. La chica después de reír, le sonrió y se despidió de ella. Blossom por su parte solo se limitó a responder con un: "Sí, nos vemos el lunes".
Se levantó de la banca y pensó:
«Shino, el famoso actor de cine… cine… acción… romance… ¿romance?».
— ¡Espérenme chicas! —gritó Blossom volando completamente extasiada de emoción.
De pronto, olvidó el por qué se había quedado dormida en la banca y el asunto del pastel.
…
Brick llegó hasta la casa en la que se hospedaban él y sus hermanos con la crema del pastel escurriendo de su cara; parte de esa suciedad ya estaba seca por el vuelo tan rápido que tuvo así que podía pasar con toda confianza a casa sin temer a ensuciar y a tener que limpiar el suelo.
Se desprendió de la mayoría de su ropa dejándose solo en bóxers para después poner a llenar una tina de baño color blanco y bastante limpia también.
Dejó que el agua caliente y la fría opacaran todo el espacio antes de cerrar ambas llaves y quitarse lo que quedaba de ropa. Puso un pie adentro sintiendo escalofríos al contacto. Metió el otro y se sumió en el agua, con una leve esperanza de que ésta pudiera limpiar todo rastro de azúcar. Al menos se había contenido, al menos no había dicho cosas cursis en medio de su persecución con Blossom. Pero seguía sin entenderlo.
¿Por qué sintió la necesidad de hacer ese tipo de cosas estúpidas si no había probado ni una pizca de azúcar? ¿Habrá sido que el olor que desprendía aquella pastelería era tan fuerte? ¿O… era señal que su estado estaba empeorando?
¡No! ¡No!
No podía estar empeorando. Se movió incómodo dejando caer su cabeza, la cual no estuvo del todo cómoda que su espalda y la tina atrapaban el cabello rojo. Deseo cortárselo por completo pero supo que se arrepentiría si lo hacía en esos momentos de estrés.
Necesitaba un café. Obviamente, sin azúcar.
…
—¡Bubbles! —le grito una voz muy conocida a sus espaldas. La rubia y el chico se detuvieron, miraron atrás y vieron a Butch junto con Buttercup.
—Buttercup… ¿cómo…? —preguntaba Bubbles.
—Los vimos cuando volaron cerca del banco —respondió Butch aun disgustado por la plática inconclusa que había mantenido con la verde.
—Oigan —interrumpió Boomer—, necesitamos irnos ya.
Chillidos se escuchaban debajo de sus pies, por lo que los cuatro hicieron un rostro de incredulidad. Cuando miraron se dieron cuenta que estaban volando sobre una firma de autógrafos.
Bubbles gritó.
—¡No puedo creerlo! ¡Es el famoso Shino, en persona!
—¿Quién? —respondieron Butch y Boomer bastante extrañados
—Es un actor de cine japonés muy conocido en América, hace películas de romance y acción —les informó una levemente sonrojada Buttercup. Butch arqueó una ceja—. ¿Qué? Deja de mirarme así.
—¿Cómo es que sabes quién es él?
—Es un actor Butch, es obvio que sé quién es; sobre todo si hace películas de acción como: "Cristales Ensangrentados".
—Sí claro, seguramente lo vez porque hace películas como: "Los Deseos de una Mujer" —, dijo Butch casi exclamándolo.
— ¡¿No qué no sabías quién era?!
Boomer miró hacía varios lados, ya que no podía seguir sin Bubbles (quién no dejaba de ver al actor de cine); uso su visión para poder detectar a Brick, si es que estaba cerca.
—¡Boomer! —lo llamó Bubbles.
—¿Qué ocurre? —preguntó cuándo se acercó a ella
—Ahí está Blossom. —Apuntó hacía la fila de enfrente, con una mirada llena de emoción y casi con corazones en los ojos.
—¿Y dónde está Brick?
…
—¡Vamos, todas en orden! —gritaban los hombres de seguridad
—Ya casi es mi turno —murmuraba Blossom cuando una persona la golpeó con el hombro para hacerse de su puesto y darle la espalda—. ¡Oye! ¡Ese es mi lugar! —le grito a una persona cuya cabellera era roja y casi tan larga como la suya.
—¿En serio? —era un chico, uno que se enfrentó cara a cara con ella. Y al parecer no iba para nada feliz.
—¡¿Brick?!
El chico iba vestido con un pantalón de mezclilla holgado color negro. Una playera negra cubierta por una chaqueta de color rojo y con el cabello suelto, mojado y revuelto. Y al parecer tenía un par de tenis de color blanco.
—¿Qué… haces aquí?—preguntó como un novio posesivo. Cosa que definitivamente no era. Blossom sacudió su mente un poco, no, Brick no actuaba como un novio celoso, seguramente estaba ahí solo para fastidiar.
Las chicas intentaban pasar aún sin notar que la mirada de Brick se tornaba cada vez más fría y peligrosa.
—¿Acaso te dejé viva para que buscarás a otro? —preguntó otra vez posando su mano en la cintura de la chica aferrándose sin esfuerzo. Sin llegar a tirar de Blossom para pegarla a él. No, su mano no hizo presión, sino que la soltó y con sus dedos: índice y medio fue cruzando un camino por la cadera, el abdomen, entre los pechos, donde se detuvo por unos segundos para terminar en la garganta—. Sal de aquí, si no quieres que te aleje de este lugar con mis propias manos. —Acarició la piel de la pelirroja (la cual se quedó muda con la acción de su contraparte) y se hizo de especio para salir de esa multitud de hormonas sin control. Sin importarle a cuántas aventara para quitarlas de su camino.
Blossom permaneció pálida. ¿Qué habían sido esos ojos?
—¡Siguiente! —gritó el fornido hombre de seguridad—, ¡niña! ¡¿Acaso no escuchas o qué?!
Era su turno, y ya no estaba tan segura de querer un autógrafo de ese actor cuyo nombre desapareció ante la presencia del RowdyRuff Boy.
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¿La enfermedad de Brick estará empeorando?
¿Acaso Butch y Boomer podrán encontrar a Brick antes que él haga una estupidez?
¿Estará en peligro la vida de Shino si firma un autógrafo para Blossom?
¿Ella hará caso a las palabras del pelirrojo?
¿La autora será demandada por la tardanza y el capítulo tan pequeño que dejó?
¡Esperen el próximo capítulo y lo sabrán!
Continuara…
Bien, bien, aquí termina otro capítulo editado.
Editaré el que sigue y pronto vendrá la continuación.
JA NE! ;)
