Capítulo 1: La Llegada al Templo Sagrado
El nuevo barco del capitán "Sangre Negra", bautizado con el nombre de Bad Boy, tocó tierra firme (si así podía llamársele a aquel inmenso casquete de hielo que circundaba la enorme columna congelada sobre la que descansaba el Templo de Odín) para el anochecer. Pese a la ansiedad por encontrar la espada que tanto buscaba, Morgan consideró que sería más prudente iniciar la caminata hacia el templo al amanecer, pues no quería toparse con ningún contratiempo.
—Mañana con las primeras luces del amanecer partiremos rumbo al maldito templo que tanto habíamos buscado —le informó crudamente a Seagull y a Alwine una vez que hubo bajado a la bodega—, así que quiero que no cometas ninguna estupidez y que hagas todo lo que te diga Smith. ¿Entendido, chiquilla? O ya sabrás lo que es bueno hacerme enojar —amenazó, clavando un cuchillo sobre una de las columnas de madera.
Aterrorizada con aquella amenaza y conociendo muy bien de lo que era capaz aquel sujeto desprovisto de toda humanidad, Alwine asintió rápidamente con la cabeza para la satisfacción del pirata, escondiéndose detrás de su compañero de celda.
—¿Cómo te atreves a asustar de esa manera a una pequeña niña, Morgan? —protestó Seagull Hood, aferrándose a los barrotes de la prisión que lo habían mantenido encerrado junto con Alwine durante tres meses—. ¿No te acuerdas que le prometiste al almirante Jacobson que no le harías daño a la pequeña?
El macabro pirata soltó una estruendosa y escalofriante carcajada por toda respuesta, confundiendo a su interlocutor.
—¡¡Juah, juah, juah!! ¡Si no te has dado cuenta, maldito gusano, yo soy el capitán de esta nave, no el almirante Jacobson!! —dejó de reírse para mirarlo con aquellos sanguinolentos ojos insensibles—. Si se me da la gana, si no encontramos la espada o nos perdemos, los mataré a los dos sin importarme ningún trato que haya hecho antes, capitán Hood.
Y se marcho de allí dejando al valiente pirata muy preocupado por la suerte de ambos, pues, a pesar de su gran habilidad con la espada, no tenía las fuerzas necesarias como para hacerle frente, ya que el astuto de Morgan se había encargado de que la comida para él fuera escasa durante aquellos meses de cautiverio, minando así su fuerza física.
Dejándose caer sentado sobre el piso, permitió que la asustada Alwine se acurrucara a su lado para dormir, calentarse y sentirse segura a la vez.
—No te preocupes, pequeña damita —la consoló mientras acariciaba sus largos cabellos dorados—, saldremos de esta, ya lo verás.
Y trató de dormir, rezando por que muy pronto volvieran a estar en libertad.
A la mañana siguiente, el grupo seleccionado para iniciar la aventura, abandonó la seguridad de la embarcación para sumergirse en su búsqueda de algún camino que los llevara hacia el templo.
Diez individuos componían aquel grupo de piratas expedicionarios: el capitán Morgan, el cazatesoros Smith, el capitán Hood, la pequeña Alwine y seis piratas de los más rudos. Incluyendo también a "Pirata" el perro de Elena, la chica que Alwine y el doctor Jacobson habían conocido en isla Tortuga y que los había traicionado provocando la muerte de éste último. Pirata, según las órdenes de su arrepentida y preocupada dueña, había permanecido al lado de la celda de los pricioneros durante toda la travesía, cuidando a la niña y sobreviviendo a los continuos maltratos de los piratas y a las sobras de comida que Seagull y Alwine le prodigaban.
Pirata era un perro mestizo, negro y de tamaño mediano, de vivísimos ojos inteligentes, tan fiel como dispuesto a defender a sus dueños.
Luego de haber caminado durante quince minutos entre la nieve y los fuertes vientos que azotaban aquella salvaje región, Smith había encontrado un camino excavado artificialmente que subía aquella elevación de hielo en forma de espiral que supuestamente los llevaría hasta el mismo templo que se encontraba en la sima. Nadie sabía los peligros que seguramente los aguardaría en aquel camino, pero sí sabían que al final encontrarían lo que estaban buscando, así que iniciaron lentamente el ascenso en fila india, con "Sangre Negra" a la cabeza y los otros tres piratas en la cola para evitar que Seagull y la niña escaparan.
Como había previsto Smith, nada les sucedió durante el ascenso, puesto que había confiado que con la presencia de Alwine, una elfo, despistaría y repelería cualquier ataque de parte de los supuestos guardianes del templo. Pero la caminata fue muy difícil y agotadora, y el único peligro verdadero era el inclemente viento que parecía arreciar más y más a medida que iban ascendiendo, convirtiéndose el agua nieve en nieve y luego en afiladas agujas de hielo que lograban lastimar la piel expuesta de los invasores, obligándolos a cubrirse aún más con las gruesas pieles de oso que llevaban encima para soportarr el intenso frío de la región. El astuto "Sangre Negra" llevaba a Alwine sobre sus espaldas, asegurándose así de que nadie lo atacara. La niña estaba aterrorizada al estar tan cerca de aquel hombre cruel y sin corazón, aquel que había asesinado a su querido Christian, pero Seagull estaba furioso, deseando con todas sus fuerzas el librar al mundo de aquella infame víbora venenosa.
Más de una hora les llevó recorrer todo aquel tortuoso camino, costando la muerte de uno de los piratas al caerse por un precipicio, pero al fin llegaron al pie del templo en donde se guardaba la famosa espada del Dios Odín, asombrándose ante su imponente estructura. Aquella era una edificación muy extraña, con torres rematadas en agudos techos que parecían hendir el cielo azulado, las paredes eran altas, muy altas y arqueadas ligeramente, ensanchándose en su base, las pocas ventanas que habían eran alargadas y abovedadas, al igual que la enorme puerta de dos hojas que había en la entrada, cubierta de extrañas e ininteligibles inscripciones. Todo aquello hecho de hielo sólido.
Allí arriba no había más sonido que el silbido del viento, sobrecogiendo a todos el imponente silencio que los rodeaba. El aire era extrañamente fresco y la soledad de aquella inhóspita región era sobrecogedora, hasta peligrosa.
La pequeña Alwine se había quedado mirando el templo como si estuviera poseída, atraída por un extraño magnetismo hacia su interior, como si algo o alguien estuviera llamándola.
El capitán Bart "Sangre Negra" Morgan se acercó a dicha puerta y la contempló largamente sin decidirse a abrirla. Entonces, volviéndose hacia uno de sus hombres, le ordenó que la abriera.
El pobre hombre se le quedó mirando como un tonto, asustado y sin saber qué hacer, pero una terrible mirada de advertencia de su capitán lo hizo decidirse de inmediato por el menor de los males, así que, acercándose lentamente hacia la puerta, intentó empujarla, pero apenas colocó sus manos sobre ella, se escuchó un escalofriante grito que parecía provenir de las montañas y el pirata quedó congelado repentinamente, aterrorizando a todos sus compañeros.
—¡Tenemos que irnos de aquí! —exclamó uno de ellos, aterrado, temiendo correr la misma suerte que su compañero.
—¡El que se atreva a irse de aquí juro que lo despellejaré vivo con mis propias manos! —amenazó Morgan con los ojos centellantes de ira.
Todos se quedaron tiesos como una estatua, aterrorizados, pues ya habían visto a ése cruel hombre hacerle eso a uno de sus tripulantes cuando se atrevió a contradecirlo.
—¿Y bien? ¿Qué debemos hacer ahora? Más te vale que encuentres una manera de abrir estas puertas si no quieres que te parta en dos con mi espada —le dijo al cazatesoros.
—E-es ahora cuando necesitamos que la niña abra las puertas —declaró Smith, tan o más asustado que los demás.
Apenas escuchó el pirata aquellas palabras, bajó bruscamente a Alwine, cayendo ésta sentada en el suelo.
—¡¡Aaaayyyyy!! ¡Eso dolió! —se quejó sobándose la cola y con una graciosa expresión en el rostro.
—¡Oye! ¡Ten más cuidado con la niña! —se quejó Seagull.
Furioso, Morgan lo agarró por el cuello de la camisa y pegó su rostro al de él, quien pudo oler el asqueroso hedor a ron caliente sobre su rostro, haciendo una mueca de asco.
—Da las gracias de que aún no le he dado la golpiza que se merece esta pequeña perra, maldito presumido —y le propinó un formidable puñetazo en la cara, lanzándolo al suelo y comenzando a carcajearse, regodeándose de pura maldad.
"Espera y verás, desgraciado cobarde. Espera y verás" —pensó Seagull mientras se limpiaba la sangre de la nariz con el puño de la ajada camisa y los ojos brillantes de furia.
Ignorando aquella mirada, el malvado pirata se volvió hacia Alwine y le dijo:
—¡Abre ya esa maldita puerta si no quieres que te rompa la cabeza con una botella, pequeña perra!
La pequeña Alwine retrocedió asustada, muerta de miedo ante aquella horrible amenaza.
—Pe-pero no sé cómo hacerlo, señor… —apenas pudo decir.
—¡Más vale que encuentres cómo hacerlo antes de que me enoje de verdad y no responda de mis actos, pequeña perra! —la amenazó insensiblemente.
—Sólo empuja la puerta, pequeñita, sólo empújala —le aconsejó suavemente el obeso Smith, sintiendo lástima por la inocente niña.
Desesperada, Alwine se le quedó mirando, suplicante, como si le pidiera alguna especie de ayuda, luego giró sobre sus pies, quedando de frente a la enorme puerta que para ella le parecía interminable. Tragó saliva y lentamente comenzó a caminar hacia ella con pequeños pasitos y, cuando estuvo a unos pocos centímetros de la puerta, volvió el rostro para mirar a Seagull, asustada. Éste movió los labios sin pronunciar palabra alguna, pero notándose claramente lo que le decía: "¡sólo ábrela!".
Temblando de pies a cabeza, la niña volvió su atención hacia la puerta y, luego de tragar saliva de nuevo, extendió sus bracitos cuán largos eran y empujó con todas sus fuerzas una de las hojas, que cedió ante ella, abriéndose.
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Mientras tanto, en el fuerte de Port Royal, en las profundidades de las celdas más aisladas, las que estaban en el subterráneo y las que más estrechamente vigiladas estaban, la capitana Jacky Sparrow se encontraba prisionera de la misma forma en que la habíamos dejado: con las muñecas engrilladas y el otro extremo de las cadenas sujetas a la pared de piedra, sentada sombre un sucio pedazo de tela de lino. Sus ropas sucias y ajadas, la mirada fija sobre la pequeña abertura de la puerta que servía para que su carcelero introdujera un plato de comida todos los días, si se le podía llamar comida a un poco de gachas nauseabundas, un vaso de agua y un pedazo de pan.
—… Como vamos, creo que voy a quejarme por el pésimo servicio de éste alojamiento gratuito… —bromeó—… Lo gratis cuesta caro después de todo…
Se calló, y su débil sonrisa se borró de inmediato. Para ella, la otra mitad del capitán Jack Sparrow, su mitad femenina, era un terrible suplicio el tener que estar encerrada en aquel oscuro calabozo, rodeada de cuatro paredes que transpiraban humedad, sin ninguna ventana y una insuperable puerta de hierro. Jacky se había visto obligada a comer mendrugos, a permanecer despierta, dormir y hacer sus necesidades en la más absoluta oscuridad. Desde el día en que había sido encerrada en ése lugar no había vuelto a ver la luz del sol y ni siquiera la llama de una vela.
Las muñecas le dolían por las pulseras de hierro que las aprisionaban y lastimaban su piel, lacerando su carne, estaba famélica, sufría de cólicos, su mente a veces perdía la poca razón que le quedaba, teniendo accesos de tristeza, furia y hasta de risa. Extrañaba horrores la libertad que había gozado anteriormente, estaba desilusionada por la manera en que su propia tripulación del Perla Negra la había tratado por ser mujer y sentía un terrible odio contra James Norrington, quien era el principal culpable por el que ella se encontraba prisionera. Él la había traicionado por un estúpido título de almirante, traicionando el inmenso amor que ella le profesaba. Ahora quería verlo muerto, muerto por su propia mano. ¡Cómo gozaría el momento en que le clavara un cuchillo en su negro corazón!
Tanto el odio como la desesperación habían crecido en Jacky a medida que los días fueron pasando, encerrada en aquel oscuro pozo, olvidada por todo el mundo, olvidada por James, olvidada por Elizabeth y Will, olvidada por su tripulación. A todos les guardaba profundo rencor, especialmente al traidor de Norrington, pues ya no existía ningún "Norry" para ella.
Se reacomodó, sintiendo que los huesos del esqueleto de dolían horrores, y otra vez sintió nauseas, por lo que se puso a vomitar en el piso lo poco que contenía su estómago, dejándola débil y exhausta, sin comprender el motivo por el que se encontraba tan mal.
La única persona a la que había visto durante aquel tiempo indeterminado de encierro había sido al odioso de Cutler Beckett, pero eran apariciones muy contadas y siempre detrás de la puerta, mirándola burlonamente por la ventanilla. Él se reía, gozando con su desgracia, amenazándola que algún día le pediría a Mercer que la sujetara para que él lograra abusar de ella como le viniera en gana. Aquella amenaza helaba la sangre de la capitana, quien rezaba con toda su alma que jamás se diera por hecho semejante amenaza.
Después de Beckett no había nadie más que le dirigiera la palabra, su carcelero nunca le había hablado y únicamente había visto de él nada más que la mano cuando éste introducía la bandeja con comida.
—Ese maldito eunuco… ¿cómo piensa abusar de mí si no tiene con qué…? —ironizó, recostando nuevamente su adolorida espalda sobre la pared una vez que terminó de vomitar.
Sus temblorosas manos se posaron sobre el extraño y pequeño bulto de su abdomen que había comenzado a crecer casi imperceptiblemente desde el día en que había sido encerrada.
—No entiendo cómo puedo tener esta barriga si apenas me dan de comer un mísero pedazo de pan por día… —se quejó, apoyando su afiebrada cabeza sobre la pared—… ¡Quiero ron…! ¡Mi reino por una sola gota de ron…! ¡Me muero…! —exclamó melodramáticamente.
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La enorme puerta chirrió mientras se iba abriendo, exponiendo a todos el interior del templo, invitándolos a entrar.
—¿De-debemos entrar? —le preguntó uno de los piratas a su capitán, muerto de miedo.
—Para eso hemos venido, ¿no? —replicó sarcásticamente, amenazándolo con sus ojos enrojecidos.
—Esto es fabuloso… —murmuró Smith, maravillado, cuyo espíritu gobernado por la curiosidad científica era mucho mas fuerte que su miedo natural, por lo que comenzó a caminar lentamente hacia la entrada, apresurándose después, ansioso por ver lo que había en el interior del templo.
A una orden de su capitán, los demás expedicionarios lo siguieron a regañadientes, no muy convencidos de salir ilesos de allí, pero también estaban muy seguros de que Morgan los degollaría inmediatamente si osaban desobedecerlo.
Poco a poco se aproximaron al enorme portal, y, deteniéndose momentáneamente al lado de su desafortunado compañero que había sido congelado (cuya expresión de terror y dolor en el rostro parecía advertirles los más negros presagios), siguieron adelante, cruzando el umbral como quien siente que está cruzando la misma puerta hacia el infiero.
"Sangre Negra" iba a la cabeza del grupo, empujando a la pequeña Alwine por delante de él, como si estuviera usándola como un escudo. Seagull Hood estaba furioso, pero nada podía hacer al respecto sin que la niña corriera algún riesgo.
—¡Maravilloso! ¡Esto es sencillamente maravilloso! —exclamó Smith, recorriendo embelesado aquella enorme salón abovedado.
Aquel salón era enorme, con gigantescos arcos de hielo que sostenían el techo realizado con el mismo material. La única luz que había provenía de la del sol, que se reflejaba sobre la estructura del edificio, otorgándole un aspecto irreal en su interior. No había ninguna especie de muebles, sólo extraños bajorrelieves grabados en las paredes; algunos eran imágenes de los dioses de Asgard y otras que parecían ser palabras de una lengua desconocida, las mismas que estaban inscriptas en las puertas de la entrada. En el centro del salón había una hermosa fuente de hielo, con agua cristalina que caía a cuentagotas a través de unas alargadas estalactitas que pendían del centro del techo, haciendo de aquel lugar un tanto místico, hasta hermoso. Una amplia escalera de hielo pegada a la pared del lado izquierda subía hasta perderse por detrás de una altísima pared circular.
—Tal vez nos lleve hacia la Espada de Odín —arguyó Smith.
Viendo que en aquel lugar nada había, Morgan le dio la razón y ordenó a los demás que lo siguieran. Aterrorizados, todos lo obedecieron, subiendo lentamente por la escalera, tropezando de vez en cuando, menos los capitanes Seagull Hood y Bart "Sangre Negra" Morgan, quienes eran los únicos que lograban mantener la calma y Smith, que por su fanatismo por lo misterioso era lo único que lo guiaba ahora, olvidándose por completo de su miedo.
El ascenso fue largo, mucho más largo de lo que habían pensado, era como si los escalones de la escalera nunca se acabaran, como si fueran infinitos. Cada vez que encontraban una curva sentían que las esperanzas renacían en sus corazones sólo para morir al segundo siguiente cuando se daban con la mala noticia de que había más y más escalones qué subir en vez de una puerta, ni siquiera había ventanas. Así habían estado durante casi una hora cuando uno de los piratas se desquició, negándose a seguir adelante.
—¡Ya no soporto más esta estupidez! —exclamó—. ¡Prefiero mil veces el castigo del averno que subir esta endemoniada escalera durante toda la eternidad!
Y se dio media vuelta para bajar, pero en cuanto colocó su pie sobre el escalón de abajo, una enorme aguja de hielo salió repentinamente de allí lo atravesó hasta llegar a su cráneo, matándolo inmediatamente.
Todos sus compañeros se quedaron paralizados por la impresión, horrorizados.
—¿E-eso nos pasará cuándo intentemos bajar? —inquirió Smith.
—¡Maldición! ¡Eso quiere decir que no nos queda otra cosa más que seguir subiendo esta condenada escalera! —se quejó "Sangre Negra"—. ¡Vámonos ya!
Y así siguieron ascendiendo aquella interminable escalera, hasta que, justo en el momento en que ya estaban por darse por vencidos, se toparon con otra enorme y angosta puerta de dos hojas.
—Ábrela —le ordenó a Alwine, quien estaba subida sobre los hombros de Seagull para que no se agotara con la extensa caminata.
Obediente, la niña bajó con la ayuda de su protector y avanzó hacia la puerta con más seguridad que antes, logrando abrirla sin ningún problema.
Todos abrieron sus ojos cuán grandes eran, allí, en el fondo del enorme salón, sobre un altar se hielo macizo, suspendida en el aire por una fuerza misteriosa, descansaba la poderosa Espada de Odín.
—¡La espada! —exclamó Morgan, abalanzándose ansioso sobre ella, pero una voz dulce pero firme los detuvo.
—Si deseas apoderarte de la Sagrada Espada de Odín, primero tendrás que pasar la Gran Prueba Sagrada para que seas digno de tomarla entre tus manos.
Y así, ante la sorpresa de todos, una hermosa y etérea mujer se interpuso entre el pirata y el altar, advirtiéndole con sus penetrantes ojos claros.
Alwine se quedó atónita, pues podía sentir que un fuerte lazo la unía a aquella bellísima mujer que nunca había visto en su vida.
Notas de una autora descuidada:
¡Muchas gracias por sus primeros reviews! Espero que este fic siga manteniendo el interés de todos ustedes : ) Finalmente vimos en la precaria situación en la que se encuentra nuestra Jacky, Sangre Negra encontró la espada y Alwine y su madre por fin se encontraron cara a cara, ¡sólo que la niña no lo sabe!
Querida Pisom: ¡Un gusto volverte a leer! Como leerás, cumplí con mi palabra y aquí me tenés con la tercera parte de piratas : ) ¡Muy buena tu corazonada! Así es, vos lo dijiste, parte de madurar es tener más responsabilidades y menos tiempo que antes, snif… A mí también me llena de recuerdos estas historias, cosas que pasaron y que no volverán jamás, años que pasaron y estamos un poco más crecidas… ¡Qué nostalgia te da! Y espero poder leerte de vez en cuando, amiga, cuando tengás tiempo de escribirme algo : ) En cuanto al padre de Alwine, bueno, él tiene su historia también, una trágica historia de amor : ( Je, en cuanto a las escenitas entre Jacky y Norry tendrás que esperar hasta la mitad de la historia, que es en donde calculo que volverán a encontrarse y a arreglar sus asuntillos : ) El encuentro entre madre e hija fue efímero esta vez, pero pronto podrán conocerse con más profundidad : ) Ella está dispuesta a morir por su hija, pero ya veremos qué pasa. ¡Trataré de cuidar mis ojillos como se debe!
Querido Outis00: ¡hola otra vez! Tenés razón, tiempo sin leernos… Que bien que te haya gustado El Libro del Destino, fue un tanto difícil de escribir… Sip, usaré las tres espadas porque realmente me harán falta. He estado buscando espadas mitológicas, pero ninguna me convence… ¿me podrías tirar una idea? Tal vez termine inventado alguna, je XD En cierta manera entendí aquel infierno al que Jack fue enviado, pero me pareció ridículo y absurdo, nada más, así que espero que te guste el infierno que inventaré para el pobre de Jack, je XD Será otra clase de justicia poética. Sip, sospechaste bien, Egmon es un elfo oscuro y tiene una historia muy interesante también, y tal vez un destino trágico… O.O ¡Oh! Si te gusta la tragedia este fic te gustará, ¡tendrá mucha tragedia! Tengo una enciclopedia visual acerca de la mitología y habla un poco de la mitología nórdica. Tal vez la información no sea abundante, pero trabajaré con ella para no tener que usar la compu. Te parecerá estúpido, pero la saga de Asgard de Saint Seiya… ¡me hacía soltar algunas lágrimas de vez en cuando! ¡Me gustaba muchísimo Sigfrid! XD Isabel no se detendrá ante nada para cumplir sus objetivos, ni tampoco los medios… ¡es muy peligrosa! Tal vez algunos pensarán que es el principio del fin para ella, pero nada más lejos de la verdad… ¡será aún mucho más peligrosa que antes! Sólo esperá y verás : ) Trataré de comprarme la saga de la Torre Negra, pero eso será después de pagar mi deuda a mi quiosquero, je XP Tal vez Jack e Isabel lleguen a tener algo en este fic, pero de lo que no estoy segura es que si ella cambiará… Cuando escribo sobre ella la siento tan insensible e inflexible que me es muy difícil hacer que sienta algo de verdadera compasión o amor por alguien. Raro, ¿no?, pero ya veremos… Y en cuanto a las espadas y sus guardianes, ¡me encantaría que me refresqués la memoria! XD Gracias por darme ánimos, y sé que debo trabajar con mi autoestima, pero es realmente difícil pero sé que voy mejorando de a poquito. Alguna vez, en el cole, el chico más listo del curso me preguntó cómo hacía para escribir o dibujar historias porque él no podía. Eso me pareció extraño, pensaba que una persona inteligente podía hacer casi cualquier cosa. Y una compañera me había dicho que habían diferentes tipos de inteligencia, una de ellas era la imaginación. Por el momento ya no anhelo inteligencia, pero sí autoestima para confiar en todo lo que me propongo, nada más ; ) ¡Espero poder leerte de nuevo alguna vez, aquí o en el msn!
Querida beatriz gpe: ¡Qué bueno es leerte de nuevo! ¿Ya entraste a la prepa? ¡Cómo pasa el tiempo! O.O No te preocupés, Alwine tendrá quién la defienda, sobre todo alguien muy especial para ella : ) Espero que no tengás problemas tan graves como alguna enfermedad o la muerte de algún ser querido, que esos son los peores problemas que puede tener uno… Trato de cuidarme la vista cada vez que pued, vos cuidate también para que podás volver a ver a Jacky y a Norry de nuevo juntos. ¡Trataré de conectarme! Espero leerte otra vez : )
Querida Reli: ¡Gustazo de leerte de nuevo! ¡Yo también te extrañaba! ¡Pobre! ¿Recién pudiste leer el fic anterior? Espero que te haya gustado : ) En cuanto a James muy pronto sabrás sobre él, así como apareció Jacky en este capi : ) Sólo que será muy triste cuando lo leas… : ( Bueno, si te interesó éste prólogo espero que te siga interesando el resto ; ) ¡Dejame mensajes cuando puedás!
Querida captain sweeney lina: y yo me algro mucho de leerte de nuevo : ) Bueno, los capis no serán tan cortos, en vez de escribir seis hojas escribiré cinco : ) ¿Así que leyeron el último capi del fic anterior? ¿Les gustó? La verdad era que pensé que lo habían abandonado XP Sip, este fic incluye elfos y todo esto, ¡espero que les guste! Y yo espero leerlos de vez en cuando, para saber de ustedes nada más, je ; )
Querida aridarck: yo también te extrañaba : ) y espero que siga siendo una buena mezcla entre los elfos y los piratas. Ahora ya sabés sobre Jacky y muy pronto sabrás sobre Norry y Jack… y no será nada lindo, por cierto X( Realmente había pensado que no te había gustado el fic anterior, pero veo que me equivoqué : ) En cuanto al acto heroico de Jack, pues, tiene sus motivos que muy pronto sabrás XD No todo saldrá bien para todos nuestros protagonistas, pero no pierdás las esperanzas de que al final todo estará bien : )
Querida León Dorado: ¿Así que vos también veías Sailor Moon? ¡Es genial! Ahora que la estoy viendo de nuevo me doy cuenta de que porqué me gustaba tanto… ¡Cómo me hacen reír y llorar algunos capítuloa! XD La verdad es que es por culpa de sus padres que ella está en ese predicamento, pero esa culpa es impuesta por otros… ¡una injusticia! : ( Ya veremos cómo le va a Alwine ahora que conocerá a su madre : ) ¡Yo también estoy súper feliz de volver a vernos! Lo que queda de este fic será muy intenso, te lo aseguro : ) Siempre trato de cuidar mis ojillos, ¡gracias por preocuparte!
Querida : ¡Yo también estoy muy feliz de leerte de nuevo! :D Je, sé que el anterior fic lo publiqué antes de tiempo y a este justo a tiempo… ¿Quién me entiende? ¡Eso me pasa por ser popular! ¡ja ja ja! XD De todas maneras mil gracias por tus intenciones : ) La madre de Alwine está un tanto basada en ese personaje del señor de los anillos, Galadriel, pero también en otro personaje que más adelante revelaré ^_^ Será una suerte que Alwine y Seagull escapen de Sangre negra una vez que éste obtenga la espada… : ( Je, je… dulce espera… eso me hace acordar a algo… ¿te imaginás qué y a quíen? XD
Querida xxsweetxbloodxx: ¡¡Hola!! ¡Yo también te extrañaba!! Estoy muy contenta de que no te hayás olvidado de la fecha ^_^ porque creo que otros sí se la olvidaron, je XD Que alegría que te haya gustado el prólogo, espero que te siga gustando el resto : ) De Jacky ya sabés, y de Norry sabrás muy pronto, te lo aseguro, pero no será nada lindo… : ( Sip, leo bastante, y eso provoca algunas cuentas con mi proveedor de libros y enfados de parte de mi mamá, je XD Escuché que la saga Crepúsculo es muy buena, espero poder comprarla más adelante junto con la de Harry Potter y El Código Da Vinci. Ahora estoy en mi fase de literatura clásica inglesa ^_^ En cuanto a tu pregunta trataré de publicar cada semana, ¡no quiero atrasarme como en mi anterior fic! XP ¿Así que ya estás en el bachillerato, eh? Pues bueno, creo que los capis menos largos te vendrán muy bien : )
Querida
Harisha:
¡Y qué sorpresa que les ganaste en postear a los demás! :D Yo
también te extrañaba mucho, mi querida lectora ^_^ Me parece que
estás un poco oxidada con los fics, ¿no? Las cosas se van a
poner muy interesantes más adelante porque es el final de todo!!!
O.O La historia de amor de Alrun es muy triste y Alwine podría
ser castigada por los dioses sólo por su nacimiento…
¡pobrecilla! Je, me encanta elegir nombres para mis personajes,
especialmente los raros XD Morgan tendrá que ganarse el derecho
de portar la espada, pero tené por seguro que sabrán cómo
detenerlo. Bueno, mademoiselle, no estaremos leyendo, y si este
fue un review corto, no me imagino los largos!!! XD
Las pelis que he visto son El único, Romeo debe morir, El súper chef, Destino final 3, Plan de Vuelo, Duro de matar, etc. Ahora estoy leyendo Vivir la historia en la edad de oro europea y El conde de Montecristo. Sigo viendo Detective Conan, Sailor Moon y Mujercitas.
¡Muchas gracias por leer!
¡Nos leemos en una semana!
¡Cuídense mucho!
Sayounara Bye Bye!!!
Gabriella Yu
