N/A: Hey, hey. Disfrutad.

N/T: Creo que publicaré uno o dos capítulos a la semana, ya que se adapta bien a mi rutina.


Harry se dejó caer pesadamente sobre el banco de la mesa de Gryffindor entre Ron y Dean Thomas, quien también era gay y actualmente estaba saliendo con Seamus Finnegan, que era bisexual.

—¿Qué pasa, colega?— preguntó Ron a través de su boca llena de comida. Hermione, Ginny y todos los demás lo miraban con repugnancia.

—Tengo que volver esta noche. — Harry suspiró mientras robaba un poco de pavo del plato de Hermione. Sonrió cuando ella le dio una palmada en mano.

—¿Volver con los Dursleys o volver a ir?— preguntó Ron.

—Volver a ir.—Dijo Harry. —Necesita mostrarme el programa que hizo.

—¿Alguna idea de lo que estaréis haciendo?— preguntó Hermione.

—Algún tipo de entrenamiento para tenerme preparado para Voldemort. Otras cosas probablemente será investigación. Encontrar a los Motífagos, el escondite de Voldemort, cosas así. —les contó Harry.

—Todo eso suena muy útil.— dijo Hermione.

—Bien, seguro que será útil pero solo si él no me mata primero.— dijo Harry, tomando un panecillo de la cesta enfrente de él y untándole mantequilla.

—No va a matarte, Harry. — Hermione rodó los ojos.

—Hermione, solo porque tenemos que trabajar juntos, no significa que va a deshacerse todo su odio y convertirse en mi mejor amigo.— Harry enarcó una ceja y golpeó a Ron en la espalda cuando su amigo comenzó a asfixiarse con la comida con el comentario de Harry.

—Si tratas de ser amable y no peleas con él, entonces él no se enfadará. — dijo Hermione con total naturalidad.

Harry rodó los ojos. —¿Qué es lo que crees que he estado haciendo desde que empezó la escuela?¿Hechizándolo?— Hermione lo miró ceñuda. Él sacudió su cabeza y agarró su mochila. —Olvídalo. Me tengo que ir. Él tiene el programa que hicimos. Nos vemos luego.

Caminó fuera del Gran Comedor, subiéndose la mochila al hombro, y lentamente hizo su camino a las mazmorras. El profesor de Pociones en realidad no le había dicho que volviera; él no se había quedado el tiempo suficiente. Sabía que el horario estaría terminado y como había visto a Snape dejar la cena, pensó que ahora sería el mejor momento. Estaba a punto de entrar por la puerta que conducía a las mazmorras cuando su lechuza nívea, Hedwig aterrizó en su hombro.

—¿No podrías haber ido al Gran Comedor cuando estaba allí?— dijo Harry, cogiendo sus entregas. Ella parecía fulminarle con la mirada y se acordó de Snape. —Voy a ver al Profesor Snape.¿Quieres venir? —Hedwig lo miró y luego se fue.—Cobarde.— murmuró y continuó su camino.

Examinó los objetos con curiosidad. La carta era de Molly Weasley, pero no sabía acerca del pequeño paquete marrón. Había una nota en la parte superior, pero no estaba firmada.

H.P.

Creo que esto puede ser de gran utilidad para ti. Buena suerte.

Frunció el ceño mientras releía la nota. ¿Quién había enviado esto, sea 'esto' lo que sea? No reconoció la letra, pero eso no significaba mucho. Había encantamientos para disfrazar la letra de una persona. Levantó la vista y se dio cuenta de que estaba parado fuera de los aposentos del Profesor Snape. Llamó y esperó, contemplando el paquete. Tendría que asegurarse de que era seguro antes de abrirla.

—¿Disfruta ignorándome, Potter?— la voz de Snape irrumpió en su cabeza y él salto.

—¿Perdón?— dijo Harry, tratando de ignorar el hecho de que él estaba extremadamente cerca de su más odiado profesor.

—Le dije que entrara tres veces.— Snape enarcó una ceja.

—Oh, perdón, señor. Estaba distraído. — dijo Harry y levantó su misterioso paquete.—Hedwig lo acaba de traer. No sé quién lo envió.

—Ya veo. Bien, venga aquí, Potter.— suspiró y dio un paso a un lado para dejar que Harry entrase.—Tenía la esperanza de que tendría el juicio de volver.

—Profesor, acerca de anoche. Quisiera disculparme.— dijo Harry y peleó con una risa cuando Snape le miró con una cerca enarcada. —Fui grosero y, también, tenía usted razón. Así que, lo siento, señor. Bueno, en realidad, no debería decir eso porque probablemente pasará.— balbuceó Harry. Si hubiera conocido a su profesor lo suficientemente bien, se habría dado cuenta de que Snape lo miraba con diversión.

—Potter, pare de hablar y siéntese.— ordenó Snape. Harry parpadeó antes de asentarse en la silla frente a la chimenea.

—Lo siento. —Harry dijo quedamente.

—Deje de disculparse, Potter. Acepto sus disculpas.— dijo Snape y Harry le ofreció una pequeña sonrisa. —Si usted tiene algún problema, me lo dice y veremos si puede ser arreglado.— dijo, entregándole un trozo de pergamino a Harry.

Harry miró el programa y jadeó. Se encontró con la expresión interrogadora de su profesor. —Trabajó en mi practica de Quidditch.

—¿Es eso un problema, Sr. Potter?— Snape enarcó una ceja.

—No, tan solo no pensé que trabajara en torno al Quidditch. — Harry se encogió de hombros, mientras examinaba el resto del programa.

—Contrariamente a la creencia popular, disfruto mirando los partidos. Además, yo diría que usted desearía mantener la única cosa que no está relacionada con la guerra o con Voldemort. — dijo Snape y Harry sonrió irónicamente.

—Cierto. Gracias.— dijo Harry.

—¿Hay algún problema con el programa? — preguntó Snape y Harry lo miró.

Lunes: Oclumancia — 6:30pm —8:30pm

Martes: Investigación — 6:300m — 7:00pm

Miércoles: Defensa — 6:30pm — 9:30pm

Jueves: Investigación — 6:30pm — 7:00pm

Viernes: Pociones — 6:30pm — 8:00pm

Sábados: Defensa/Oclumancia — 2:00pm — 5:00pm

Domingos: Investigación/Tarea/Corrección — 3:00pm —5:00pm

—No, está bien, señor. Tengo una pregunta sin embargo.— dijo Harry.

—¿Qué es?

—¿Qué va a ser investigación?

—Muchas cosas. Me ha hecho creer que usted y sus amigos están investigando los horrocruxes, ¿correcto? — Snape dijo, inclinándose sobre la mesa y cruzando los brazos.

Harry asintió —Sí, señor.

—¿El director sabe acerca de esto? — preguntó Snape.

—No. No sabe que lo sabemos. — Harry sacudió su cabeza.

—¿Cómo supo de los horrocruxes? Ciertamente no está en ningún libro escolar estándar. — dijo Snape.

Harry se encogió de hombros. —Tan solo hicimos un montón de exploración. Nos enteramos por casualidad.

—No me mienta, Potter. — gruñó Snape.

Harry le fulminó con la mirada. —Bien, si le digo lo que realmente pasó, nos quitará puntos y nos dará detención.

—¡Estas lecciones no funcionarán si no me dice lo que sabe! — Snape dijo lentamente.

—¡Puedo decirle lo que sé acerca de los Horrocruxes! ¿Por qué necesita conocer el libro? — gritó Harry.

—¡El libro podría ser útil, imbécil! — aulló Snape.—Eres igual que tu padre. Piensas que tienes razón en todo.

No me compare con mi padre. — Harry dijo enfadado, poniéndose de pie. —No me importa lo que he hecho pero no me compare con los Merodeadores.

Snape se puso delante de él y le agarró con fuerza de los bíceps. Harry se estremeció de dolor. —Finalmente se dio cuenta de que James Potter no era el héroe que usted pensaba, ¿verdad?

—Profesor, déjeme ir. — Harry dijo, luchando contra el profesor.

—Ahora, — Harry se volvió a estremecer mientras el agarre se apretaba. — Dígame que libro, chico.

—Profesor, déjeme. — dijo Harry y un pequeño gimoteo escapó de él. —Me está lastimando.

Se sorprendió cuando las manos desaparecieron. Levantó la mirada para ver que el profesor de Pociones se había sentado en el sofá y se había puesto la cabeza entre las manos.

—¿Profesor? — Harry dijo suavemente.

—Déjeme ver los daños, Potter. — Snape suspiró, levantando la cabeza.

—Está bien, de verdad. — Harry trató de quitarle importancia.

—Potter.

—Bueno. — Harry dijo, se deslizó la túnica y entonces se quitó su camisa.

Snape agarró la muñeca y lo atrajo hacia sí y hacia abajo sobre el sofá con una gentileza que Harry no sabía que poseía. Snape suspiró otra vez cuando vio los moretones con forma de manos en los brazos del joven. Había herido a un estudiante, a un niño. Realmente se estaba convirtiendo en su padre.

—Me disculpo por esto, Potter. — Snape dijo y aplicó suavemente la solución para el moretón de su estudiante. No podía creer que hubiese herido a un estudiante, incluso si este era Harry Potter, perdición de su existencia.

—Está bien, profesor. — Harry se encogió de hombros, una vez más tratando de ignorar la estrecha proximidad entre ellos.

—No, no lo está. Te he lastimado, Potter. Lo entenderé si quieres decírselo...

—No, — le interrumpió Harry. —Está bien, honestamente. Usted no tenia esta intención. Además, yo estaba siendo un maleducado. Es en parte culpa mía también.

—Así que, ¿cómo descubristeis la existencia de los Horrocruxes?— preguntó Snape, alejándose y poniendo el ungüento lejos.

—Gracias, señor. — dijo Harry y se deslizó la camisa de vuelta, pero dejó su túnica donde estaba. —De todos modos, no fue demasiado difícil. Durante un tiempo me había estado preguntando acerca de Voldemort. Quiero decir, seguía siendo destruido por mí, más o menos, y, sin embargo, nunca moría. Siempre se mantenía con vida, tratando de volver. En verdad bastante irritante, de hecho.

—Sí, bastante. — Snape dijo fríamente. — ¿Cómo te condujo eso a los Horrocruxes?

—No lo hizo. Nunca había escuchado de un Horrocrux. — dijo Harry. — Al final de cuarto año, nosotros decidimos, 'nosotros' es Ron, Hermione y yo, nosotros decidimos que teníamos que empezar a hacer algo por nosotros mismos. Comenzamos tratando de encontrar una manera de destruirlo. Buscamos por meses, y en algún momento comenzamos a investigar también por qué él nunca murió totalmente.

—El verano antes de quinto año, cuando nos quedamos en Grimmauld Place, registramos en secreto los libros de la biblioteca de la familia Black. El Sr Weasley nos cogió la primera vez que estuvimos allí y nos prohibió que volviéramos porque los libros eran peligrosos. Por supuesto, no le escuchamos. Generalmente volvíamos por la noche. Necesitábamos saber si había algo allí, especialmente desde que los Black estaban realmente inmersos en las Artes Oscuras. Sirius también me contó que su hermano, Regulus, fue un Mortífago. Buscamos por algunas semanas pero no encontramos nada.

—Cuando volvimos a la escuela, comenzamos investigando la biblioteca entera, cuidadosamente, por supuesto, ya que Umbridge estaba allí. Sabíamos que Voldemort tenía algún modo de hacerse inmortal, o al menos algo parecido. Así, primero pensamos en el Elixir de la Vida, pero nunca tubo la Piedra Filosofal por lo que eso no era posible. Brevemente pensamos en la sangre de unicornio de primer año, pero eso no te hace inmortal. Habíamos investigado casi la biblioteca entera antes de que recordase el diario de segundo año que retenía la memoria de Tom Ryddle.

—Nunca tiene un momento aburrido, ¿no es así, Potter? — dijo Snape, enarcando una ceja.

Harry se rió entre dientes. —Créame. Aburrido sería más que bienvenido.

—Puedo imaginármelo.

—Así que, de cualquier manera, el diario. Eso no tenía sentido por completo para mí. Quiero decir, era solo una memoria pero estaba tomando la vida de Ginny y volviéndose real. Eso no tenía sentido. Ron, Hermione y yo comenzamos a pensar acerca de ello y supimos que nos faltaba una pieza enorme del puzle. Es aquí donde usted no puede castigarnos. — Harry miró a su profesor.

Snape le miró fijamente por unos momentos. —Muy bien.

—Bien. Así que, ya que no encontrábamos nada en la biblioteca, decidimos registrar la Sección Restringida. No pensamos que alguna vez fuéramos a encontrar nada hasta que encontré un libro allí una de las noches que fuimos. Se llamaba Magia Oscura del Alma. Fue escrito por Salazar Slytherin. Solía estar escrito en Español, pero lo cambió a Pársel cuando comenzó a ser condenado por lo que escribía. Todo el mundo pensó que se estaba volviendo malvado y tratando de hacer a Hogwarts una escuela dedicada a las Artes Oscuras. Formaba parte de la razón que hizo que los Fundadores se separaran.

—Él no lo había escrito porque fuera malvado. Estaba muy lejos de serlo, como estoy seguro de que usted sabe. Había descubierto todas estas cosas y quería compartirlas. No quería destruirlas así que simplemente las cambió de lenguaje para que nadie pudiera leerlas excepto las hablantes de Pársel. Sin embargo, fui capaz de cambiarlo de vuelta a Español. Tan solo tuve que tocarlo con mi varita y decir 'tradúcete' en Pársel. Nos enteramos acerca de los Horrocruxes en el libro y todo cobró sentido. El diario había tenido parte del alma de Voldemort en él; era un Horrocrux.

—Así que, eso es todo. ¿Es mortal? — preguntó Snape.

—No, todavía no. — Harry sacudió la cabeza. —No hizo solo uno. Ha hecho siete.

—¿Siete?

—Bueno, técnicamente seis pero siete no obstante. — dijo Harry.

—¿Qué quiere decir, Potter?— Snape entrecerró los ojos.

—No sabemos que son todos los Horrocruxes todavía. Estamos trabajando en ello. Sin embargo, conocemos un par de ellos. — le contó Harry. — A Voldemort le gustan las cosas valiosas. Le gusta el conocimiento de que posee algo precioso, algo que nadie tendrá jamás. Sin embargo, en ese entonces, también quería estar conectado con Hogwarts. Esta escuela fue su hogar y quería sentir que todavía era parte de ella. Hemos estado tratando de localizar objetos conectados con las Fundadores. Sabemos acerca de dos.

—La espada de Gryffindor estaba en la oficina de Dumbledore; la espada que extraí del Sombrero Seleccionador en segundo año en la Cámara. Pienso que la espada no es un Horrocrux.

—¿Y el segundo? — preguntó Snape.

— El relicario de Salazar Slytherin, que creemos que es un Horrocrux. Voldemort es un descendiente de Slytherin, el último descendiente vivo, de hecho. Estaba originariamente en posesión de su familia, pero estuvo perdido antes de que lo encontrara otra vez y lo tomara. Sólo tiene sentido que estaría seguro de obtener algo de sabemos ninguno que perteneciera los otros Fundadores pero conocemos un par de los otros. Hay un anillo que fue pasando a través de los antepasados de Voldemort. El anillo una vez perteneció a los Peverells. Creemos que el anillo es un Horrocrux, también.

—¿Algún otro?

—Sí. Aquí es donde entra el séptimo Horrocrux. Voldemort no sabía acerca de este porque nunca tuvo la intención de crearlo. Halloween de 1981. Dos asesinatos fueron cometidos esa noche y su alma se desgarró cuando mató a mi madre. Entonces la maldición rebotó de mí, incapacitándolo. Ese pedazo desgarrado de alma necesitaba un lugar para sobrevivir, por lo que se pegó a la cosa viviente más cercana en las proximidades. Se aferró a mí. Soy un Horrocrux. Está en mi cicatriz. — explicó Harry.

Miró a su profesor, quien parecía haber palidecido aún más. —¿Tú? — susurró Snape.

—Sí. — asintió Harry. —Voldemort no sabe esto. Esa pieza se me unió por si misma cuando me golpeó la Maldición Asesina. Estoy seguro de que Dumbledore sabe esto, pero él tampoco me lo va a decir hasta que batalla final, cuando casi es demasiado tarde. La profecía es completamente cierta. Ninguno podrá vivir mientras el otro sobreviva. Es verdad. No podemos. Continuaremos luchando y yo puedo seguir poniéndolo el el estado el el que estaba antes de cuarto año pero él puede seguir volviendo y yendo detrás de mí. Esto nunca terminará hasta que todos los Horrocruxes sean destruidos. A fin de lograrlo, tengo que morir, y cuando lo haga, alguien más terminará con Voldemort. Es la única manera de matar a Voldemort.

Snape continuaba mirándolo fijamente. —Tiene que morir. — repitió con voz calmada.

Harry asintió de nuevo. —Le garantizo que Dumbledore sabe acerca de todo esto. Ha estado usando los últimos años y mi vida con los Dursleys para hacerme lo suficientemente fuerte como para destruir los Horrocruxes y entonces caminar hacia mi muerte.

Snape continuó mirando fijamente a Harry, incapaz de procesar lo que estaba escuchando. ¿El chico estaba destinado a morir?¿Habría de morir con Voldemort?¿Antes de Voldemort?¿Después? Hubo silencio por un tiempo mientras Snape reflexionaba sobre todo lo que había oído hablar antes de darse cuenta de que estaba pensando en la posible muerte del Chico de Oro y estaba considerando si era una cosa mala o no.

Irritado, dijo —Váyase. — se apartó, levantándose.

—¿Qué? — dijo Harry, sorprendido.

—Fuera. De. Aquí.— dijo Snape lentamente. —Comenzaremos el lunes. Buenas noches, Potter.

—Pero...

—¡Fuera! — vociferó Snape y Harry huyó de la habitación.

N/T: Muchas gracias a patyrickman por su rewiew.