Comenzó un hermoso día en Pueblo Primavera: era pacífico, los Pidgey cantaban, los Sentret saltaban...
-¡PERO MENUDA CHICA MÁS GUAPA!-gritó un chico sacando la cabeza por la ventana.-¡ESO SÍ QUE SON CURVAS Y NO LAS DE LA CARRETERA!
-¿DÓNDE ESTÁ, DÓNDE ESTÁ?-sacó la cabeza un hombre ya adulto de ojos dorados.
-¡HACEDME SITIO!-esta vez se asomó un chaval más pequeño.-¡ESO SÍ QUE ES UN CUERPO Y NO LOS DE POLICÍA!
-¡PUES YO QUIERO UN CHICO CON UNA BUENA DELANTERA!-se acercó una chica, más mayor que el anterior pero menos que el primero.
-¿Qué os creéis que hacéis, Pyrite, Gold, Plumb y Quartz?-apareció detrás una mujer con una chancla en la mano de forma muy amenazante.
-¡Eeeh no, no, Crys! ¡Estábamos viendo la tele!-se puso nervioso el adulto.
-Sí, la tele por la ventana.-al lado de la madre se encontraba un chico menor que Pyrite pero mayor que Quartz y Plumb.
-Por supuesto Cooper, es que antes la tele estaba donde reflejaba el sol y no se veía bien.-intentó poner una excusa el hermano más grande.
-Vale, está bien. ¿Y esto qué hace aquí?-levantó Crystal una manta donde estaba la televisión.
-Eeeeh... ¡El último que salga es un Psyduck!-dijo Plumb mientras saltaba por la ventana y se daba contra el suelo.
-¿Estás bien, niño número cinco?-preguntó el irresponsable padre saltando también por la ventana, pero esta vez cayendo algo mejor.
-¡Papá, atrápame!-se lanzó Quartz sobre los brazos de su padre.
-¡Yo también!-saltó detrás de su hermana Pyrite, pero sin embargo como era mucho más grande Gold se apartó con la chica en brazos y se abrió de piernas.
-Sí hombre, que tú ya tienes 16 años. Yo a tu edad estaba peleando con Arceus.
-¡GOOOOOOOOOOOOLD!-gritó ya harta la mujer.
-¡AAAAAAAAAAAAH, SÁLVESE QUIEN PUEDA!-soltó a la niña cayéndose sobre su hermano y saliendo pitando, pero se chocó con una farola.
-¿Por qué tiene que ser mi padre...?-al instante apareció una joven más grande que Cooper, observando a ese hombre que yacía en el suelo por ese golpe.
-Por cosas como estas vengo a buscarte todas las mañanas para que no cojas su mal ejemplo.-suspiró un hombre pelirrojo de mirada seria.
-¡No es mi culpa que no hayas tenido hijos y que tengas que venir a buscar a mi hija todas las mañanas para tener algo que hacer en tu aburrida vida, Silver!
-Sinceramente me alegra haber estado con el tío Silver todo este tiempo. Me das asco, viejo.-una flecha se clavó en el corazón de Gold.
-¿Cómo me puedes decir eso, niña número dos...?-exageraba mientras lloraba.
-¡Ni si quiera sabes mi nombre!
-¡Eso es mentira! Eh... ¡Tú!
-¡Me llamo Iron, estúpido!
-Ah, es verdad, te pusimos ese nombre porque quería otro hijo... Quería criarte como un buen hombre. Desde entonces Silver dijo que no me acercase a ti.
-Y por cosas como esta no entiendo cómo mamá no se ha divorciado de ti.
-Iron tiene razón, no sé cómo mamá te aguanta.-apareció Cooper de nuevo.
-Menos mal que todavía me quedan dos hijos con dos dedos de frente. Y al final os voy a tener que hacer caso...-le siguió Crystal.
-¡Papá, me está sangrando la cabeza!-le lloró Plumb.
-No sabía que eras una mujer.-Gold volvió a decir de las suyas.
-De verdad que eres tonto.-su esposa volvió a la casa.
-Tranquilo Plumb.-se acercó la chica mayor, cogiéndole en brazos.-Y no vuelvas a hacer caso a esa cosa con flequillo extraño.
-¡Oye, que nuestro flequillo es genial!-se ofendió Pyrite.
-Sí, genial para que os confundan con unos canis.-agregó el mediano.
-Oye, tampoco te quejes de ese flequillo que si no fuese porque te lo planchas lo tendrías igual.-intentó defenderlos Quartz.
-¡UYYYY! ¡NO ME RECUERDES QUE TENGO ESOS MUGRIENTOS GENES!
En ese momento Crystal recibió una llamada de su Pokegear. Al ver quien era se le iluminaron los ojos.
-¡Papá cuidado, que mamá se va con otro hombre! Mira que cara se le ha puesto al recibir esa llamada.-se asustó Pyrite.
-Yo pensaba que papá iba a ser el que engañaría a mamá...-añadió algo más tranquila la chica menor.
-¿Ya ha llegado el paquete? ¡Vamos ahora mismo a buscarlo!
-¿A qué tipo de paquete se estará refiriendo mamá...?-dijo otra vez el más viejo de los hijos.
-Pues... Los que tienen cosas dentro... Cuadrados... Están sellados...-habló sarcásticamente Iron.
-No, hermanita, no me refería a eso...-Cooper le pegó un codazo.
-Te lo mereces por dudar de mamá, asqueroso.-agregó el que le había agredido.
-Venga va, todos al laboratorio.
-Pero maaaaa, da palo...
-Te llevo en brazos, Plumb...-suspiró resignada.
-Bueno vale pues ya lo llevo yo.-agarró sin ningún cuidado al niño por la pierna.
-¡Hala papá, es como una montaña rusa!
-Ahora sí que va a ser como una montaña rusa... ¡Pyrite, pilla!-lanzó al niño contra su hermano.
-¡Lo tengo, lo tengo!-intentó cogerlo pero no pudo y se volvió a caer.
-Auuu...
-¡Ahora yo, ahora yo!-se emocionó Quartz agarrando al pequeño por el pelo.
-¡Sois unos animales!-gritaron a la vez Iron, Cooper y Crystal para darles un regaño después.
Entonces, los más responsables decidieron llevar de la muñeca a los irresponsables al laboratorio sin más demora.
-Oh, por fin estáis aquí.-les saludó el Profesor Elm.-Aquí tenéis.-extendió un paquete hacia la familia.
-¿Este es el amante de mamá? Si está viejo...-le volvió a dar un codazo Cooper, y esta vez con ayuda de Iron.
-Venga va, dejaos de historias.-agarró la otra chica abriendo el paquete.-¿Y esto qué es, un móvil de antes de Arceus?
-A ver, déjame ver.-Cooper se acercó.-Hay una nota detrás... "Queridos hijos: ahora mismo estoy dentro de casa con el pestillo echado y el seguro de las ventanas puesto, no podéis entrar de ninguna forma. Y no os voy a dejar entrar a casa hasta dentro de un año o más, ya veré como me parece. Así que aprovechad e iros a hacer vuestras cosas de entrenadores como hacer un viaje. PD: Pyrite y Plumb, no acoséis a más chicas, ya tenemos demasiadas denuncias sumadas a las de vuestro padre. Con amor, mamá 3".
-¿EEEEEEEEEEEEEH?-gritaron todos los jóvenes.
-Ah, qué pereza.-suspiró el más pequeñito sentándose en el suelo del laboratorio.
-Me sé yo para qué nos han echado... ¡Lo han hecho para que ellos puedan...!-volvió a ser callado, esta vez por Iron.
-Esto pasa por vuestra culpa, si no fuéseis unos pervertidos mamá no os habría echado. Bueno, qué me importa a mí, me voy a casa del tío Silver...-abrió su Pokédex y descubrió una nota.-"Para Iron: Ya que vuestra madre os ha echado y querrás venir a mi casa, tus hermanos vendrán contigo así que le he dado una orden a Weavile para que cuando os acerquéis os ataque directamente. Pero puedes llamarme para decirme cómo vas. Atentamente, Silver."
-Definitivamente, qué asco de familia.-se cruzó de brazos el chico con más cabeza.
-Ah, no es mi culpa que me tengas envidia.-se halagó el mayor.
-Chicos, como no podemos volver a casa, ¿qué tal si vamos a otras regiones?-propuso Quartz.
-Yo con vosotros no iría a ningún lado.-se quejó Iron.
-¡Nooooooo hermanitaaaaaaaaa!-empezó a llorar el menor.
-Mira Plumb, una chica guapa por ahí.-señaló Pyrite la ventana.
-¿¡DÓNDE!?-instantáneamente pararon sus llantos.
-Mirad, yo hago lo que dijo Quartz, me piro a otra región.-todos los demás empezaron a seguir hasta la playa.
-¿Qué haces, hermanito?-preguntó curiosa la anterior mencionada.
-Un bote.
-¿Con palos, ramas y ramas podridas?-aguantó la risa el chico mayor.
-¡Aaah, qué asco! Eso huele a caca.
-Y a ti te huele la cabeza a pies y no te digo nada, Plumb.-se quejó el que estaba haciendo la barca.
-Si lo hacemos los dos será más rápido.-empezó a ayudarle la otra responsable.
-Pfff, venga va, os tendré que dar una mano.-suspiró el vanidoso.-¡Adelante Lechuga, ayúdanos a buscar ramas!
-¿Tu Chikorita se llama Lechuga...?
-Por supuesto, me gustan las ensaladas.
-¡El mío se llama Árbol!-exclamó feliz el inocente niño.
-¿Y POR QUÉ RAYOS LE PUSISTE ÁRBOL?-gritó enfurecido el que empezó a hacer la balsa.
-Es que fue lo primero que vi.
Los únicos decentes del grupo hicieron oídos sordos para hacer la barca, mientras que los dos menores se metían el dedo por la nariz. Después de unas largas tres horas, consiguieron hacer una especie de plataforma deforme con una especie de mástil que tenía forma de Poketubo y en vez de una vela tenía servilletas. Cuando lo pusieron sobre el agua los cinco intentaron subirse pero vieron que naufragaba, aún así el mayor se puso a nadar para empujar la barca. De todos modos medio naufragaban. Independientemente de eso los más pequeños se lo pasaban pipa mientras que los sensatos sabían que iba a acabar muy mal.
En ese mismo momento, en casa de Gold y Crystal...
-Oye Gold, ¿dónde se han metido los niños?
-Bueno, supongo que fueron con ganas a hacer la aventura. Pero no te preocupes, seguro que están bien aunque no tengan un Pokegear.
-Oye, ¿y por qué está todo cerrado con el pestillo y todo?
-Ah... ¿No te interesaría tener un sexto hijo?-le dio una patada en la entrepierna.-¡Con un no me valía!
-¡NO, NUNCA TE VALE CON UN NO!
-Es que cuando estás dormida tampoco dices que no...
-Hoy. Duermes. En el. Sofá.
-¡Pero Crys, que los niños se han ido por más de un año!
-Pues mira, ya tendrás otro día. Pero, ¿cómo sabes que es más de un año?
-...Es mi intuición masculina.
Crystal algo harta subió hacia su habitación dejando a Gold atrás.
-¿Entonces subo contigo?
En ese momento se vio como la mujer le lanzó algo.
Mientras tanto, de nuevo con los chicos en la balsa...
-¡Me duelen los brazos! Además estoy mareado...-se quejó Pyrite.
-¡Me toca el relevo~!-dijo quitándose la chaqueta y lanzándose al agua la más atlética.
-Una cosa hermanos, Quartz está dirigiendo muy rápido la balsa... Y creo que por ahí hay un Wailord.
-Ay qué imaginación tienes Plumb, ¿cómo va a haber un Wai...?-se giró Cooper para ver efectivamente que había un gigantesco Pokémon abriendo la boca para engullirlos.
-¡QUARTZ, NI SE TE OCURRA IR MÁS RÁPIDO, GIRA!-gritó desesperado el mayor.
-¿Que vaya más rápido? ¡Está bien!-empezó a nadar con más velocidad que antes.
Todos los hermanos que estaban sobre la barca empezaron a gritar y a decir que no tenían salvación. Después de eso, el Wailord se los comió y ya estando desmayados por el miedo los disparó por el espiráculo, expulsándolos al exterior dejando que cada uno navegase sin rumbo por el mar.
Protagonistas del fanfic
Pyrite: Primer hijo de Gold y Crystal. Físicamente tiene el pelo azul oscuro como su madre pero la forma de su padre y ojos azules claros, pero llevando un chaleco dorado. Es ligón, siempre está molestando a la gente y haciendo bromitas sin gracia. Al conseguir una Pokédex su padre le obliga a embarcar un viaje, así que va en un bote que es engullido por un Wailord y naufraga. Se lleva bastante mal con sus hermanos Iron y Cooper, pero es un "ejemplo" a seguir para los más menores de la familia, Quartz y Plumb.
