Advertencias:

-Historia ubicada diez años en el futuro.

-Alto contenido de genderbender.

*LambiFem!

*YamamotoFem!

*EnmaFem!

-Estupideces sin sentido.

Están advertidos…

¡Esperen!

¿Angelical?

¿Hermosos?

¿Desde cuándo tenía esos pensamientos respecto a la vaca estúpida?

-Tsk. Eres una idiota.-dijo rompiendo todo contacto como si la chica tuviera alguna clase de enfermedad contagiosa.-Seria un problema si te enfermas ahora, vaca estúpida.

-Ah, hai.-soltó un poco decepcionada al escuchar el insulto.

Al parecer era demasiado bueno para ser verdad.


Objetivo 2

Negación

"Porque yo no siento nada por ti"


-¿Entonces como les fue en la misión?-pregunto Tsuna desde su escritorio sin apartar la vista de la pila de papeles que tenía para leer y firmar respectivamente.

-Bien, Juudaime-contesto secamente el guardián de la tormenta.

-¿Enserio?-pregunto incrédulo el cielo dejando de lado lo que estaba haciendo.- ¿Eso es cierto, Lambi?

-¡Claro que sí!-contesto tan rápido como si le estuvieran apuntando con un arma. Mostraba una sonrisa torcida y distorsionada, y sus manos temblaban ligeramente tras su espalda como si fueran de papel.

Algo raro pasaba y Tsunayoshi lo sabía. Lambi se veía demasiado nerviosa, y ella no era ese tipo de chica. Ella era decidida. Nunca se mostraba impotente ante nadie. Solo a excepción de Reborn y Hibari, quienes eran realmente terroríficos.

-Ya veo.-murmuro, no muy convencido.

-Bueno si eso es todo… ¡Entonces yo ya me voy!-salió como alma que lleva el diablo. Dejando aún más confundido y dudoso al castaño capo.

-Hmp. Que ruidosa.-expreso el peliplata con algo de disgusto.

Y pensar que solo hace un par de horas esa pequeña vaca le había parecido la cosa más angelical y bella del mundo.

-¿Pasó algo? ¿Cierto Gokudera-kun?-soltó el castaño sin más, devolviendo parte de su atención a los papeles. Su súper intuición se lo decía.

-¿Eh? ¿A qué se refiere con algo?-arqueo una ceja.

-Lambi se veía demasiado nerviosa. Y tu muy bien sabes que ella no es así.-explico el Vongola.- ¿Acaso volvieron a pelear? Si fue así, puedes decírmelo...

-No.-dijo tajante, intentando sonar convincente.-De hecho casi ni nos hablamos, si acaso intercambiamos dos o tres frases.

Gokudera se iría al infierno por mentir tan mal.

Se sentía un poco culpable al no ser completamente honesto con su querido jefe. Pero…¡Diablos! No podía contarle así como así que la vaca estúpida se le había hecho linda y angelical.

Era estúpido. Algo simplemente aberrante.

-Bien, te creo entonces.-mentira, no le creía nada. Ya luego se daría el tiempo necesario para averiguar lo que en realidad había pasado entre esos dos.

-Bueno, permiso.

Lambi se encontraba corriendo en busca de su habitación. Necesitaba aclararse. Al no dar con su habitación de manera rápida, maldecía que la mansión Vongola fuera tan grande.

-¡Lambi!-I-pin y Fuuta se dirigían hacia ella.

-Fuuta, I-pin.-saludo la ojiesmeralda a la joven pareja.

-Escuchamos que fuiste a una misión con Hayato-nii.-el solo escuchar el nombre del guardián de la tormenta hizo que se le revolviera el estómago.

¿Mariposas? Quizás.

¿Murciélagos? Lo más seguro.

-Ah, sí.-contesto de manera escueta para que sus amigos no siguieran preguntando y la dejaran ir.

-Estuvieron peleando de nuevo. ¿Verdad?-pregunto I-pin al ver la cara que traía su enérgica mejor amiga.-Lambi, ya te he dicho que tienes que tenerle más respeto a Gokudera-san.-decía a modo de regaño, como si fuera su madre.

-¿Eh? Pero si esta vez no pelee con él, lo juro.-trato de justificarse.

Y era cierto, esta vez no pelearon. Solo había salido insultada sin motivo por el guardián de forma grosera. Lo normal.

Era verdad, traía el rostro de perro apaleado y se le notaba un poco incomoda con todo el mundo. Pero bueno, acababa de descubrir que posiblemente le gustaba la tormenta. ¿Cómo no estar así? Y para colmo, el muchacho se había comportado de lo más gentil con ella, para después regresarla a la realidad insultándola de la manera más cruel sin siquiera ella provocarlo.

-Lambi.-esta vez fue Fuuta quien la llamo.-I-pin tiene razón. Además, no es nada nuevo que ustedes siempre andén peleando.-señaló el rubio.-me atrevería a decir que ya es imposible que tú y Hayato-nii puedan llevarse bien.

-Posiblemente.-pensó con desgano y cierta tristeza.

-No siento nada por ella, no siento nada por ella.-se decía a sí mismo el chico bomba.-Es solo una vaca estúpida, sí, eso. Esa mocosa es solo una vaca estúpida. ¡Vaca estúpida! ¡Vaca estúpida! ¡Vaca estúpida!

Gokudera Hayato trataba de convencerse de que no sentía nada por la pequeña Bovino. Y de la forma más madura que pudo, recordándose que ella era solo una vaca estúpida, claro, muy maduro de su parte.

Entro a su muy lujosa habitación. Se sentía cansado e irritado por los sucesos del día. Molesto, se quitó su saco y lo arrojo al cesto de ropa sucia, aflojo su corbata mientras se tiraba de espalda en su cama.

Necesitaba pensar.

Reflexionar.

-Mataku.-fue lo primero que dijo para después colocar sus brazos detrás de su nuca.- ¿Qué fue todo eso?-se preguntó al recordar las escenas anteriores que había pasado con Lambi.-Yo no debí acercarme tanto a ella. Pero…se sentía tan bien.-reconoció el chico con un diminuto color rojo en sus pálidas mejillas. Tsk. ¡Maldición! No debería de pensar así. Ella es solo una niña, y yo ya soy un hombre.-se reprendió.- tal vez solo no he dormido bien estos últimos días…

-Sawada Tsunayoshi.-pronuncio serio el guardián de la nube.- ¿Se puede saber para que nos mandaste a llamar?-tan directo como siempre el exlíder del "Comité disciplinario". Llevaba una considerable cantidad de tiempo esperando a que Tsuna se decidiera a hablar, y el silencio del cielo lo estaba matando.

-Es verdad Sawada, yo también quiero saber ¡Al extremo!

-Bueno…

-Kufufufufufu.-rio burlonamente la niebla.- ¿Por qué la prisa Alondra-kun?-Mukuro recibió una gélida mirada por parte del azabache. Una mirada que claramente decía, Vuélveme a llamar así y te morderé hasta la muerte. A Mukuro en cambio se le ensancho más la sonrisa.

Era claro que la relación de la Nube y la Niebla siempre seria la misma.

-Tranquilos chicos.-intento calmar la joven guardiana de la lluvia con una sonrisa.-Recuerden que debemos llevarnos bien.

-Yamamoto Takeni.-sentencio el ojimetal mirando a su joven esposa.-Sabes bien que tienes prohibido el darme órdenes.-una pequeña sonrisa se asomó por el rostro del guardián más fuerte que solo la chica pudo notar.

Así es señores. Hibari Kyoya se había casado con Yamamoto Takeni. El ex líder del comité disciplinario y la ex capitana del equipo de beisbol de la secundaria Namimori, ahora eran marido y mujer.

Su relación no había sido un amor a primera vista como el de los manga shojo que acostumbran a leer las jóvenes enamoradas. No. Su amor fue algo más profundo y complicado que ese tipo de historias. Un amor que se fue formando poco a poco a través de las adversidades que habían amenazado hace diez años a la décima generación Vongola.

Con unas cuantas risas por parte de ella y unos cuantos kamikorosu por parte de él.

Yamamoto le dedico una rápida sonrisa al azabache, ellos se entendían.-Tsuna, ¿En dónde están Reborn y Gokudera? Ellos también deberían estar aquí. Además, tampoco veo a Enma.

-Reborn dijo que empezáramos sin él y Gokudera-kun está retrasado.-informo.-Y Enma, bueno, ella se sentía mal.

-¿Mal?-pregunto el peliblanco. Yamamoto solo soltó un Oh en forma de preocupación, y Hibari y Mukuro solo pusieron más atención ante lo dicho por su joven jefe.

-Sí, últimamente se siente muy mareada y cansada.-dijo el castaño con pesadez ante los síntomas padecidos por su amada pelirroja.

-Kufufufufufu. Al parecer la siguiente generación comienza a acercarse. ¿No lo crees, Vongola?-soltó con una risa burlona que hizo a Tsuna abrir los ojos de manera exagerada y quedarse instantáneamente sin respiración. No era tonto, podría seguir siendo a veces un dame, pero aun así había entendido la indirecta de Mukuro.

-¿No es algo precipitado pensar eso, Mukuro?-Ryohei sabía que era hora de que interviniera.

-No creo que sea eso.-Tsuna ya había recuperado un poco el aliento.-Si fuera así, ya lo sabría.-murmuro un poco nervioso.

-En lo absoluto excapitán del equipo de boxeo, Sawada Tsunayoshi y Kozato Enma son una pareja casada, claro que no sería nada precipitado que comenzaran a tener hijos.-aclaro la piña divertido al ver la cara del cielo tornarse roja a niveles inimaginables.-Y en cuanto a lo de que ya lo sabrías, Tsunayoshi, por lo general el padre es el que termina enterándose a lo último.

Tsuna sintió un balde de agua fría caer sobre él.

¿Podría ser cierto? Enma embarazada. No es que la idea le molestara, pero solo era algo… Repentino. Pero y si era verdad, y ella no le había tenido la suficiente confianza para decirle aún.

-Estoy segura de que si Enma estuviera esperando un bebe de Tsuna, él hubiera sido la primera persona a la que le hubiera contado de su estado y no el último, Mukuro.- interfirió la morena captando la atención de todos y defendiendo a su amigo, algo que el ojicaramelo agradeció.

-¿Por qué tan segura, guardiana de la lluvia?-pregunto mirando fijamente a la ojiambar. Inspeccionándola con cuidado, como gato a su presa.

-Emm…bueno…-no sabía porque había dicho eso. Su intención solo era calmar al pobre de Tsunayoshi.

-Eso es algo que no te incumbe, Rokudo Mukuro.-ahora era Kyoya quien tomaba la palabra. Odiaba cuando se metían con lo suyo, y en especial cuando ese alguien era la molesta piña.

Mukuro estaba a punto de contestarle por su arrebato de celos cuando ambas puertas de la oficina de Tsuna se abrieron dejando ver a Hayato.

-Lamento el retraso.-aún seguía cansado, sus marcadas ojeras eran prueba de ello, pero era una junta convocada por el Décimo y no podía darse el lujo de faltar.

-Bueno, ya que están todos.-se apresuró a decir antes de que alguien más hablara y se perdiera el rumbo de la conversación.

Pero aun así, luego se encargaría de que Shamal revisara bien a Enma para que no volviera a ver malentendidos.

-Los llame aquí porque ya es hora de que Lambi comience a ejercer sus funciones como guardiana del rayo, y quisiera que ella entrene con cada uno de ustedes para que vaya aprendiendo como se debe.

-¡Eso es extremo Sawada!-Ryohei se moría por entrenar a alguien, desde que habían terminado la escuela secundaria ya no había tenido a nadie bajo su tutela. Así que esto prácticamente era música para sus oídos.

-Así que la herbívora vaca se nos une, interesante.-comento Hibari. Una víctima más con la cual probar su fuerza.

-Tal vez pueda enseñarle un truco o dos como lo hice con Fran.

-Sera divertido.-apunto Yamamoto.

-¿Está seguro de esto Juudaime?-susurro para que solo lo escuchara el castaño.

-Sí, Gokudera-kun. Completamente seguro.

Continuara…

¿Y bien? ¿Algún hermoso review? u.u Se aceptan tomatazosxD

Ya sé, es demasiado genderbenderxD Pero bueno, yo lo amo, que se le va a hacer:v

Y bien, pues ahora les contare porqué amo más aplicar este género en este hermoso anime. En primera, para mí, la mayoría de las mujeres que hay en Katekyo se me hacen aburridas (Excepto Chrome, Haru, Bianchi, Yuni y Adelheid, ellas son geniales), principalmente Kyoko, no me malinterpreten, no la odio ni nada por el estilo, pero es demasiado aburrida y nunca la pondría como esposa de Tsuna. Y en segunda no me gusta el yaoi (Respeto a los que sí, cada quien tiene sus gustos, pero no es, ni será lo mío).

Así que, básicamente es por eso que me gusta el genderbender, pero lo malo de este género es que casi no tiene fics en español:c Aunque en ingles si hay varios:D

Reviews

*Matt Murdock: Bueno, yo también espero que se ponga bueno Jaja u.u Se agradece tu review c:

¡Sayo! n.n/