Flash-Back
- Kenji deja de molestarme pesado.- Una pequeña Kira de apenas 16 años retiraba la mano de un chico un par de años mayor que ella, que le encantaba revolverle el pelo.
Ambos discípulos de Madara, crecieron y se criaron juntos, al lado de Óbito. Por alguna razón que ellos desconocían Kira siempre tuvo una atención especial por parte de Madara, lo que a veces hacía que se sintieran un tanto celosos. Kira ajena a los celos, sentía una gran admiración por Kenji, aunque odiase que le picara de forma constante, porque ella se cabreaba. Podría asegurar que él fue el amor de su infancia y también su primer beso antes de su partida.
Kenji era muy atrayente, no sólo físicamente sino también en su forma de ser. Bastante extrovertido, carismático, con carácter fuerte e inamovible, es decir, no se dejaba influenciar. Si a eso se le suma su físico… pelo desordenado de un color rubio que contrastaba con unos orbes completamente negros con pecas que le daban un aire infantil a sus 18 años, con un cuerpo bien tonificado, Kira perdía el aliento cada vez que él se acercaba a ella.
- Kira, no tienes por qué irte, te encontrará y te matará si lo haces.
- Tienes que entenderme Kenji-kun.- Él sin pensarlo la acercó a él y le besó, y mientras ella le agarró la mano, él se empezó a soltar…
- No puedo entenderte, deberías saberlo. Tú eliges tu camino. El mío está aquí, y si nos volvemos a encontrar haré lo pertinente en ese momento. Por ahora sólo te digo que tengas cuidado, Kira, por favor. Espero verte pronto.
Con esas palabras, Kira huyó del mal futuro que le esperaba.
FIN FLASH-BACK
Ahora era completamente diferente. Su mirada desprendía rabia. Sus ojos estaban impregnados de algo, además, eran diferentes. En el centro ahora eran de un color ámbar. Estaba más mayor, sus rasgos se habían endurecido y su voz era muchísimo más grave y varonil. Kira estaba como en trance…
- Kenji-kun no puede ser, no…
- Vaya Kira, pues si que ha pasado tiempo. En verdad estás muy guapa. Me alegro de verte.
Se bajó de donde estaba y caminaba lentamente hacia una Kira completamente estática. Sintió cómo sus compañeros iban hacia ella con intención de protegerla, pero elevó el brazo para que se detuvieran. Kenji se detuvo. Alzó la mano y la pequeña puerta del habitáculo de Sasuke se abrió.
- Sal, reúnete con ellos.- Sasuke, dudoso, salió. Sakura le ayudó a incorporarse y le aplicó chakra sobre el cuerpo para curar sus heridas
Todos estaban algo expectantes ante la escena. Kenji y Kira. Cara a cara. No había palabras, únicamente miradas realmente frías.
- Me echaste de menos?.- una sonrisa sarcástica surcó el rostro del ninja.
Ella seguía sin articular palabra. Él se acercó a su oído. Le susurró.
- Tú mataste a Madara Uchiha. Óbito está muerto por ti. Deberías reaccionar a mi presencia.- Su mano se posó en su cintura.- Recuerdas lo que te dije antes de que te fueras no? Entonces deberías saber por qué he venido, o es que no te han informado de mi presencia?.- Volvió a reír descaradamente.
Con una serie de sellos que realizó volvió a posar sus manos esta vez en los costados de la chica, que hicieron que repentinamente abriera sus ojos y los clavara en los de él.
- Rinnegan? Madara ha hecho un buen trabajo contigo. Nos vemos pronto Kira, me alegro de verte.- Cada palabra era una tortura. Sus manos literalmente, quemaban.
Kira gritó alertando nuevamente a los shinobis, y concentrándose liberó energía para soltar el amarre haciendo que Kenji apenas retrocediese un par de metros. Sonrió y desapareció. Cayó de rodillas, con la ropa evaporada por el calor en los costados y fuertes quemaduras.
Kakashi corrió donde ella, seguido por los demás. Sakura rápidamente aplicó chakra en las heridas.
- Nos vamos Sakura.
- Sería mejor descansar Kira.
- Sería mejor no ocultar información también. Hay muchas cosas que serían mejor pero no lo son, nos vamos.
El camino de vuelta fue bastante tenso. Kira parecía estar separada del resto.
Una vez en Konoha se dirigieron a la Torre Hogake.
- Buen trabajo Kira, parece que todo salió como debería.
- Tsunade
- Me vas a contar a qué han ido?
- Ya te lo dije
- Sí, pero y si ahora me lo cuentas de verdad? Me lo he encontrado Tsunade. No entiendo porqué ocultarme esto.
- Te hubieras frustrado desde un principio y posiblemente hubieras iniciado una batalla de la que no saldrías con vida, y teniendo a Aine contigo creo que sabes de lo que te hablo. No deberías cuestionar las decisiones que tomo. Si he decidido ocultártelo fue por ti misma. Espero que no la tomes con los demás. Y ahora fuera de mi vista todos excepto Kakashi y Kira.
- Yamato ha solicitado a Hikari para los exámenes chunin
- Pero si apenas tiene 5 años…Bueno… no sé qué decir.
- Kira, esa niña tiene mucho, muchísimo talento.
- En eso salió a su padre.- inquirió Kakashi orgulloso.
- Tu calla Hatake.- Kira lo mandó callar.
De repente Kakashi sintió algo y empujó a Kira de donde estaba. Un kunai acababa de atravesar la sala Hogake en dirección a ella. Al momento una pequeña figura apareció saltando de un árbol a la ventana y corriendo a los brazos de su padre. Kakashi estaba con los ojos en blanco por el atrevimiento de la niña, y por lo bueno que había sido tanto el lanzamiento como la forma de esconderse.
- Te voy a enseñar la multiplicación de cuerpos en objetos, así la próxima vez seguro que aciertas.
- Cualquiera diría que quieres matarme Kakashi-kun.- irónicamente Kira le susurró al oído, haciendo que este se estremeciera.
- Papá el novio de la tía Tsunade me ha dado esto para ti.
Kakashi miró divertido el regalo de su hija. Cuando lo abrió una enorme sonrisa se interpretaba tras su máscara y sus ojos comenzaron a brillar. Tsunade y Kira se miraban entre desesperadas y con ganas de darle una buena paliza a Hatake.
- Papá….
- Mmmm?
- Eres un pervertido.
