Pesadilla en Konoha

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de M. Kishimoto. El trama y el personaje de Freddy Krueger es propiedad de Wes Craven. Yo solo convine ambas historias por puro entretenimiento.

Capitulo 1: Campamento en la playa

La chica soltó una risa divertida mientras sus ojos vagaban en la oscuridad de los árboles que los rodeaban.

—Sasuke… Deberíamos de detenernos —le dijo, intentando separar al chico de ella.

Sasuke soltó un gruñido y se separó del cuello que tan entretenidamente había estado besando. Colocó ambos brazos junto al rostro de ella, apoyándose en el árbol, y recargó su cuerpo hacía enfrente.

—¿Que sucede? — preguntó seductoramente. Lo que ha otras chica hubiera hecho sonrojar y hacer que hicieran exactamente lo que él decía, a ella solo le causó risa. El moreno esbozó una media sonrisa encantado con ella.

—Esta todo nuestro curso, cualquiera podría venir.

—No lo harán. Todos están emocionados con esa estúpida fogata.

—Y será extraño que solo nosotros dos no estemos ahí.

Sasuke soltó un resoplido y enderezó su cuerpo.

—No hay forma de que te convenza, ¿Cierto?

—No, no la hay.

—Bien. Pero mis padres e Itachi se irán de viaje la próxima semana. Quédate conmigo.

Sakura se sonrojó por el significado que esas simples palabras conllevaban, pero eso no impidió que una sonrisa creciera en sus labios. Asintió con la cabeza y Sasuke se giró para marcharse.

—Espera —lo detuvo Sakura sujetándolo del brazo. Lo obligó a girarse y se abrazo a él, dándole un profundo beso —. Te quiero.

—Yo también...

—¡Teme!

Los dos chicos saltaron separándose. Un chico rubio de su edad atravesó la melaza y entró al claro donde ellos se encontraban. Los miró suspicazmente por unos momentos, hasta que se cruzó de brazos y frunció el entrecejo.

—¿Que estaban haciendo aquí?

Sakura comenzó a balbucear una incoherencia y Sasuke se apresuró a tomar el control.

—No ocurre nada Naruto, estábamos explorando y nos perdimos.

—Oh, claro —dijo el rubio quitándole importancia —. Supongo que eso rojo que tiene Sakura-chan en el cuello es un mosquito mutante que la picó.

La pareja miró alarmada el sitio del que hablaba el rubio, pero no había nada. Sin embargo, Naruto estalló en una carcajada que los hizo enrojecer.

—¡No seas estúpido! — gritó Sakura dándole un golpe en la cabeza.

—Sakura-chan, no tendrían de que preocuparse si no estuvieran aquí pervirtiéndose mutuamente.

—Cállate, Dobe. Larguémonos de aquí.

—Deberían de darme un premio por ser el mejor amigo del mundo — Se quejaba el rubio mientras caminaban esquivando las ramas de los árboles —. Les he mentido a todos y Sai no ayudaba mucho.

Llegaron al linde del bosque. La suave arena se filtraba entre sus sandalias y frente a ellos estaban todos sus compañeros de clase disfrutando del viaje. La fogata ardía y a su alrededor se aglomeraban varios grupos de chicos y chicas, otros jugaban a la orilla del mar y un grupo grande de chicas se divertían en la cancha de voleibol. Sus maestros supervisores estaban en la fogata, junto a la nevera, asegurándose que ninguna bebida alcohólica se filtrara entre ellos. Kakashi, su maestro guía, los observó al salir del bosque pero volvió su vista al libro entre las manos, haciendo la vista gorda.

—Algún día te lo agradeceré, Naruto —dijo Sakura antes de darle un beso al rubio en la mejilla y salir corriendo hacia las chicas que jugaban.

—Realmente no entiendo porque no le dices a todo el mundo que es tu chica.

Sasuke miró al rubio con un poco de pesar. Naruto había sido su amigo desde el jardín de niños, era su mejor amigo aunque nunca lo mencionara y él, más que nadie, sabia del enamoramiento que había tenido el rubio con Sakura. Sasuke sabía que hacía un gran esfuerzo por ayudarlo en esa relación clandestina, y a su forma se lo agradecía.

—Tampoco yo —respondió, mirando nuevamente a Sakura.

Una chica pelirroja la aparto del grupo y parecía discutir con ella. Sasuke imaginó lo que estaban diciendo y no pudo evitar fruncir su seño. Su compañera pelirroja, Karin, lo volteo a mirar con rencor y luego se marchó.

Ellos por su parte, fueron hasta su grupo de amigos que se lanzaban una pelota de football americano a la orilla del mar.

—¿Había algo interesante en el bosque, Sasuke? —pregunto Kiba alzando sus cejas de forma sugerente.

Sasuke lo fulminó con la mirada, pero Sai se adelantó a responder.

—De hecho sí. Según he leído hay una vieja fábrica que se dice que esta embrujada.

—¡No! —renegó Naruto —. No empiecen con esas historias de miedo.

Todos sus amigos rieron conociendo lo miedoso que era el rubio con temas de fantasmas.

—No seas marica, dobe —dijo Sasuke lanzándole la bola sin poder evitar una sonrisa —. Son solo cuentos de niños.

—Dormiré en tu tienda si se atreven a contarla — le advirtió Naruto a Sasuke. El moreno solo rodó los ojos y su atención volvió a Sai.

—Se dice que hace tiempo, en esa fábrica, se escondió un asesino. Los aldeanos enfurecidos por los crímenes que había cometido incendiaron el lugar. El hombre murió, pero se convirtió en un demonio que vaga por el lugar.

—No es así realmente —. La profunda voz de Shino retumbó a sus espaldas y a más de alguno le hizo palpitar mas fuerte el corazón. Todos se giraron para verlo. A pesar del calor llevaba un pantalón oscuro y una camisa holgada que le cubría todos sus brazos. Sus inseparables lentes negros los tenían sobre su cabeza dejando ver sus oscuros y profundos ojos —. Efectivamente el asesino se escondió entre las calderas de la fábrica y los aldeanos lo incendiaron, pero antes de morir hizo un pacto con demonios y se convirtió en uno más. Nunca murió y nunca dejo de matar.

El silencio invadió el grupo de amigos mientras algunos lanzaban miradas suspicaces al bosque. Sasuke sintió una insistente mirada sobre él y desvió su mirada hacia la cancha de vóleibol encontrándose con los ojos rojos de Karin, su e x -novia que lo odiaba profundamente. Rodó sus ojos fastidiado con esa situación.

Los chicos rápidamente olvidaron la historia y el juego se reanudo. Hasta cerca de la media noche cuando todos estaban al rededor de la fogata.

—Bueno... —dijo el profesor Kakashi, un hombre joven de cabello gris y ojos negros que siempre llevaba un cubre bocas —. Será mejor que todos vayan a dormir. Todos ya saben sus divisiones y Kurenai y yo supervisaremos. Después del toque de queda no pueden salir de sus tiendas o serán castigados.

—¿Y la prueba de valor, Kakashi-sensei? — grito Kiba sobre todos los quejidos.

Los alumnos de repente lucieron interesados y comenzaron a estar de acuerdo con el castaño.

—Pero no conocemos aquí ningún lugar —dijo la maestra morena.

—Está la vieja fábrica — aporto un chico de cabello albino, llamado suigetsu.

Todos comenzaron a discutir emocionados, especialmente los chicos aunque Naruto era el único disconforme. Sakura lo miro extrañada. El rubio por lo general era el más entusiasmado con esas cosas, siempre y cuando pudiera vencer a Sasuke.

—¿Qué te sucede? —le preguntó.

—No quiero ir a ese lugar —confesó Naruto frunciendo el entrecejo.

—Ya te dije que no hay nada ahí, dobe —murmuró con fastidio Sasuke. Sin embargo, fue el único que se percató de las miradas cautelosas entre sus maestros.

Kakashi soltó un suspiro y alzó una mano para que todos se callaran.

—Está bien. Lo harán — Los alumnos gritaron emocionados —. Irán en grupos de tres y solo llegaran hasta el vestíbulo de la fabrica. No sabemos en qué condiciones se encuentra ese lugar.

Todos comenzaron a moverse en busca de su grupo. Sakura miró de inmediato a sus dos mejores amigas, Ino y Hinata, pero Karin las tomo a ambas por el brazo, mirándola de forma retadora.

Sakura comenzaba a cansarse de la actitud de Karin, pero prefería no discutir.

—Yo tengo grupo — dijo Ino zafándose del amarre de Karin y caminando haciaShikamaru, mientras le guiñaba un ojo a la pelirrosa. Kiba llegó para llevarse a Hinata sin la mínima delicadeza y las dos chicas se vieron directamente.

—¿Y tu grupo? —preguntó Sakura con una sonrisa interna.

No era que Karin le desagradara, generalmente eran buenas amigas incluso cuando la pelirroja era novia de Sasuke. Pero Karin siempre había sospechado de sus sentimientos hacia Sasuke y la había acusado como la causante de que el chico rompiera con ella. Sakura no estaba segura de cuanto era culpa de ella, pero su relación con sasuke había comenzado cuando ese noviazgo estaba desmoronándose.

Era esa la razón por la que no quería hacerlo público, Karin le haría la vida imposible y haría que sus amigas eligieran entre una de las dos.

La pelirroja frunció sus labios y se giró cuando Naruto se acerco hasta ellas.

—Sakura-chan, ven con nosotros.

Con los grupos hechos, Kakashi se dispuso a dar las instrucciones generales.

Todos miraron emocionados hacia el lugar donde esperaban que estuvieran la fábrica. Sin tener una idea de lo que les pudiera suceder.