Acá les dejo el primer cap de "Amor Ciego" espero que les guste...

GRACIAS por leer


Capítulo 1: Solo amigos

Canción recomendada: Can't figth this feeling – REO Speedwagon

"El amor es ciego", los muggles tienes muchas de esas frases, pero, esta es la que menos me gusta, porque, lamentablemente… es verdad, si, es verdad, pero ellos se olvidan de decir que además de ser ciego es totalmente inoportuno e irracional, te enamoras de la persona más inapropiada en el momento más inoportuno y lo peor es que no puedes controlarlo, por mucho que lo intentes.

"El amor es ciego"

¡Justo él!.

Hay tantas personas en este mundo, ¿Justo me tenía que enamorar de él?

Hacía seis años que nos conocíamos.

Hace seis años desde la primera vez que lo vi… desde el momento en que me propuse humillarlo y dejarlo como un tonto cada vez que se me presentara la ocasión.

No es que yo fuera una persona rencorosa, ni nada por el estilo, pero… es que a primera vista no me había caído nada bien, y menos sabiendo quien era, sabiendo todo lo que su familia le había hecho a la mía.

No empezamos, como se diría, con el pie derecho, nuestras familias nunca se habían llevado bien, era una cuestión de principios y de sangre, no iba a hacerme amiga de ese chico ni en sueños.

Ni siquiera lo miré cuando nos sentamos, desgraciadamente, en el mismo compartimiento que él con mi primo Albus, el día en que comenzamos el colegio, era el último que quedaba casi vacío, no íbamos a quedarnos en los pasillos porque él estaba sentado ahí.

¡Justo él! ¿Por qué tenía que ser tan social? Hablándole a todo el mundo y poniendo esa sonrisa tonta, como si todo lo que la gente dijera fuera total y completamente relevante para él, como si realmente le interesara. Eso fue lo que hizo que, para mi mala suerte, mi primo lo adorara, y fue lo que hizo que se convirtieran en los mejores amigos.

Eso fue al principio, cuando encontrábamos una excusa para estar peleados todo el tiempo. Cuando me hacía bromas constantemente, cuando escondía mis libros, con ayuda de mi primo, cuando… realmente su cara me sacaba de quicio, cuando no soportaba escuchar ni su nombre ni su voz, eso era antes, si, antes.

Todo había comenzado a complicarse hacía casi un año, gracias a una desafortunada casualidad, tuvimos que ser pareja de pociones, yo pensaba que iba a dejar que hiciera todo el trabajo, ya que era la mejor alumna, y creí que solo estaría ahí mirándome, dándome ordenes y llevándose el crédito por mi trabajo, pero me equivoque, él fue... amable, amable conmigo por primera vez.

Debo admitir que fue bastante agradable compartir esa clase con Scorpius. Él era muy dulce, parecía que realmente me prestaba constante atención y que estaba interesado en lo que hacía o decía, eso era nuevo para mi, porque hasta el momento ningún chico se había comportado de esa forma conmigo, ninguno excepto mi hermano o mis primos se preocupaban tanto por mi, creo que… mi presencia intimidaba a los muchachos, siempre estaba escoltada por Albus y Hugo, de hecho agradecía eso, pero, contar siempre con dos guardaespaldas como ellos daba como resultado una alerta constante, como si tuviera en mi cabeza un letrero fluorescente que dijera: "CUIDADO".

Scorpius no se sentía intimidado por mi hermano y mi primo ya que ellos se llevaban bastante bien, estaban juntos en todo momento, a pesar de estar en distintas casas, pero claro, la tonta Rose nunca se había fijado, ni querido fijarse en el mejor amigo de su primo. Siempre negándome a ver que su sonrisa no me resultaba tan molesta como pensaba, siempre negándome a ver que realmente él no era tan odioso ni altanero como yo creía, como quise creer.

Su compañía dejo de resultarme una molestia, y lentamente, comenzamos a entablar una amistad, Scorpius siempre estaba ahí para ayudarme cuando lo necesitaba, se había convertido también en mi mejor amigo, sin embargo, en algún momento ambos dejamos de vernos como "solo amigos", pasamos más tiempo juntos, siempre buscando algún lugar tranquilo para estar solos, hablando o simplemente en silencio, pero solos, sin nadie que pudiera molestarnos.

Mi primo creía que sólo éramos buenos amigos, a decir verdad, no sabía absolutamente nada de los paseos que dábamos.

Fue en una de esas tardes, en las que paseábamos por los límites del bosque prohibido al atardecer, cuando me beso, no pude reaccionar, simplemente lo bese, sin pensarlo, sin tener verdadera conciencia de lo que estaba haciendo, de en lo que me estaba metiendo.

- Eso es genial Rose. Estoy muy feliz por ti. - me dijo Lily cuando le conté lo que había sucedido. - Es tan romántico. – agregó en tono risueño.

Lily es así, siempre viendo el lado romántico de las cosas, siempre esperando que todo salga como en los cuentos de hadas, siempre ansiando el "Vivieron felices para siempre".

- ¿Estas loca Lilian? ¡Cuando se entere mi padre va a matarme!. - yo estaba histérica, conozco muy bien a mi papá y sé que no le va a hacer nada de gracia que el hijo de Malfoy me halla besado.

- No seas exagerada, no va a matarte. – me dijo con tono relajado, tratando de restarle importancia al asunto.

- Tienes razón, - admití. - no va a matarme. ¡Va a matarlo a él! Y a mí me va a encerrar en una mazmorra por el resto de mi vida. – respondí con desesperación.

- Rose... deja de pensar así. Tú lo quieres ¿Verdad? - asentí. - Entonces tu padre no te puede hacer nada, de acuerdo el tío es un poco impulsivo, pero no puede hacerle nada, si lo quieres no se va a interponer. - comentó.

- ¿A quién quieres Rosie? - mi primo Albus apareció de pronto con Scorpius al lado de él.

- A nadie. - respondí nerviosa. – Además… no te interesa.

- No es para que te enojes. Sólo digo que el que le ponga un dedo encima a ti o a Lily se las va a ver conmigo. – comentó haciéndose el intimidante.

- ¡Vamos Albus! No podrías pegarle a nadie. - replicó Scorpius mirándolo con una gran sonrisa.

- No, yo no, pero... tu si. - contestó.

- Él no sería capaz de pegarle a nadie. - mi voz sonó un poco histérica, yo lo conocía muy bien y sabía que él jamás golpearía a nadie y que mi primo dijera eso me hizo enfurecer.

- No te pongas así. ¿Qué te sucede?

- Nada, no le sucede nada. Deja de molestarnos. - respondió Lily al ver mi cara de odio.

Mi primo se alejo refunfuñando, como siempre, como cada vez que se peleaba con su hermana menor.

Scorpius se quedó unos instantes, mirándome y sonriendo, luego me guiño el ojo y se fue detrás de su amigo.

- Hacen una linda pareja. - dijo Lily.

El resto del día estuvo molestándome, hablando sin parar sobre lo tierno que era que me halla enamorado de Scorpius, de lo romántico que era y de lo complicado que sería decírselo, no a mi padre, sino a mi primo. No hacía falta que me lo dijera, lo sabía, Albus era aún más celoso que mi padre y desde pequeños hemos estado muy unidos, somos mejores amigos desde que tenemos conciencia, jamás nos hemos ocultado nada, pero, ahora era necesario, no sabía a ciencia cierta como iba a reaccionar, sólo sabía que se iba a enojar y mucho cuando se enterara, ya que, yo era su prima y él, su mejor amigo.